Mañana he quedado
con mi amiga María. Hace un año que no nos vemos y cuando me vea dirá “estás más flaca”, como siempre. Ella
habrá engordado, como siempre también, pero yo no haré ninguna
observación al respecto.
Se casó joven, o
bueno, a mi me lo pareció en ese momento, porque entonces todos los
momentos me parecían inoportunos para contraer un compromiso tan
férreo con alguien. Veintiséis o así. Su madre murió tres días
después de su boda de un fulminante cáncer de todo. Ella, su madre,
quería verla vestida de novia y por eso mi amiga se casó de blanco
y es posible que también por eso agilizara la ceremonia. Se hubiera
casado igualmente si su madre hubiera estado sana, pero me juego el
brazo derecho a que lo hubiera hecho de negro, como buena heavy que
aún es.
A su marido lo
conoció una de las noches que salimos de bares, unos años atrás.
Un chico muy guapo y muy tímido con el que compartía gustos
musicales y maneras de vivir. Formaban una pareja de esas de las que
se dice que nadie da un duro, pero en la que yo vi brillar lo más
parecido al amor eterno. Encajaban como las piezas de un
rompecabezas. Y, aún hoy, siguen encajando. Tuvieron dos hijos. El
chico era el bebé más guapo que yo había visto nunca. Sigue
siéndolo hoy, a sus trece años. La chica es más lista que el
hambre y cinturón marrón de judo. Es idéntica a su abuela materna.
Mi amiga y yo hemos llevado vidas muy diferentes y a penas tenemos ya nada en común, pero nos siguen uniendo los recuerdos y el cariño que aún nos tenemos. Nos vemos muy poco y sin embargo... A veces, me he permitido envidiarla, porque es de las pocas mujeres casadas a la que siempre he visto satisfecha con su vida, con su marido y sus hijos, pero sin perder su autonomía. Con sus problemas, como todo el mundo, pero serenamente satisfecha y feliz.
Que levante la mano quien no quiera eso.
5 comentarios:
Con mis problemas, pero yo me siento feliz, aunque en estos momentos tenga una desagradable cagalera... :)
Salud
Siempre tan prosaico, Genín.
Lo de tu amiga es posible. Mucho más de lo que se piensa.
NáN, pues igual tienes razón, también lo he visto en mis padres.
:) buenos días!
Qué guay, que aún siendo tan diferente puedas seguir contando con ella!
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