Leitmotiv
Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.
Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.
Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.
-C. Lispector, La hora de la Estrella-
jueves, 20 de octubre de 2016
SER MUJER
Copiado y pegado de la revista mujerhoy.com. Me parece tan terrorífico, que desde que lo leí, he tardado varias semanas en colgarlo. Se supone que esto es ser mujer hoy.
Antes
de nada es conveniente tener
la piel limpia
y para ello no es suficiente con que te laves la cara con agua. Debes
limpiar tu rostro con un jabón o una leche limpiadora, los ojos, con
un producto específico, y después aplicar un agua micelar, un
tónico o un aceite limpiador. Una vez limpia la cara, empieza el
ritual del maquillaje, y este es el orden que debes seguir en la
aplicación de los productos:
1.
Sérum.
Desde hace unos años se ha convertido en uno de los productos
imprescindibles para muchas mujeres. No
es un sustituto de la crema hidratante, es un complemento,
que actúa a un nivel más profundo que las cremas, reduciendo las
arrugas y líneas de expresión. Su uso está recomendado a partir de
los 30 años y solo tienes que aplicar cuatro gotas (una en la
frente, otra en la barbilla y una en cada mejilla).
2.
Contorno de ojos.
La piel del contorno de los ojos es mucho más sensible que la del
resto del rostro. Es una zona donde las arrugas suelen aparecer
antes, además de bolsas, ojeras, hinchazón… Por eso es
recomendable cuidarla de forma específica a partir de los 25 años.
Aplica el contorno de ojos
con pequeños toques con el dedo corazón o anular desde
el interior del ojo hacia afuera.
3.
Crema hidratante.
La crema hidratante es
fundamental siempre,
aunque después vayas a maquillarte. Elige la crema más adecuada
para tu tipo de piel, mejor si además incluye fotoprotección.
4.
Aceite facial.
Es el nuevo must de belleza para la temporada. Y aunque suelen
aplicarse por la noche, también puedes aplicarlos por el día. Bien
después de la hidratante, o bien mezclando
unas gotas (2-3 son suficientes) con la propia hidratante.
Sus beneficios son múltiples: nutren, hidratan más en profundidad,
iluminan, reparan…
5.
Prebase.
Su uso no es obligatorio pero debes saber que los ‘primers’ o
prebases ayudan
a fijar el maquillaje y a mantenerlo durante más tiempo,
atenúan los poros y arrugas, iluminan y el resultado es una piel
espléndida.
6.
Corrector de ojeras e imperfecciones.
Para borrar cualquier signo de cansancio en tu rostro (las ojeras,
principalmente) están los correctores. También ayudan a disimular
granitos, rojeces y otras imperfecciones de tu rostro. Para saber
cómo aplicarlos de forma adecuada puedes leer nuestro manual
de uso definitivo del corrector.
7.
Base de maquillaje.
Con los dedos, con una brocha adecuada o con una esponja, extiende la
base por tu rostro. Recuerda que ahora la tendencia en maquillaje es
lo natural, así que elige
un tono lo más parecido a tu color de piel.
(Estos dos pasos a veces se intercambian, algunos maquilladores
prefieren aplicar primero la base de maquillaje y después el
corrector de ojeras, va en gustos).
8.
Polvos matificantes en la zona T.
Aplica los polvos sueltos solo
en
las zonas donde
suelen aparecer brillos:
en la nariz, en la barbilla o en la frente, con ligeros toques.
9.
Iluminador.
Es una de las últimas incorporaciones al ritual de maquillaje. Su
objetivo es darle a la piel luminosidad y ese aspecto joven, fresco y
descansado, que tan de moda está. Se aplica en el exterior del
lagrimal y en cada sien, en el arco de la ceja, en la zona alta de
los pómulos, en la barbilla y en la base de nariz.
Una
vez que tenemos la cara maquillada pasamos a los
ojos:
1.
Prebase de ojos.
También existen, aunque no es un producto imprescindible. Pero si
quieres conseguir que las
sombras te duren más tiempo intactas,
su color sea más intenso y que no aparezcan los antiestéticos
pliegues, te animamos a que las uses. Se aplican en el párpado
móvil.
2.
Sombras de ojos.
Hay muchos tipos de maquillaje, según quieras intensificar tu
mirada, por ejemplo con un smokey eyes, o conseguir un toque más
natural. Para que sepas qué sombra de ojos te conviene, te
recomendamos este
post de Pilar Lucas.
3.
Eyeliner.
No es imprescindible, pero el eyeliner te ayudará a realzar y
enmarcar tu mirada. Si te animas a usarlo, lee
antes estos consejos.
4.
Máscara de pestañas.
Unas pestañas bonitas le
darán a tu mirada elegancia y distinción,
además tu ojo parecerá más grande. Dependiendo de cómo sean tus
pestañas puedes elegir un producto para alargarlas, para curvarlas,
para darles volumen y espesarlas.
5.
Cejas.
Durante años han sido las grandes olvidadas en cuanto al maquillaje.
Pero ya no. La tendencia actual es maquillarlas,
de forma natural,
eso sí, nada de delinear las cejas como se hacía hace años. Debes
peinarlas con un cepillo de espiral, y si tienes huecos o calvitas,
rellenarlas con trazos ligeros y siguiendo la dirección de tu pelo y
usando un color similar al de tu cabello.
Ahora vamos a
la boca:
1.
Bálsamo labial o prebase.
Para reparar
grietas e hidratar tus labios,
conviene empezar aplicando un bálsamo. Además también puedes usar
una prebase o primer de labios que hará que tu color de labios dure
más tiempo.
2.
Perfilador.
Escoge un tono
similar al
que vayas a pintar los labios y delinea tu boca.
3.
Barra de labios.
Aplica el tono elegido bien directamente con la barra, bien con ayuda
de un pincel.
4.
Corrector.
Para disimular las líneas de expresión en la comisura de los
labios, aplica corrector, difuminándolo
para que se funda con la piel.
5.
Gloss.
Un toque de brillo en el centro de los labios es perfecto para dar
más
volumen
a tu boca.
Para acabar, aplica colorete en los pómulos y,
si lo crees necesario, unos toques más con el iluminador.
¿No
quieres ir muy maquillada?
Para
eso están las BB creams. En este caso basta con que te apliques el
sérum y el contorno de ojos (estos
pasos son necesarios siempre), y
a continuación la BB cream
o CC cream. Estos productos, que salieron al mercado hace unos años,
tienen la ventaja de que hidratan, corrigen el tono, camuflan
imperfecciones, protegen del sol y te dan un toque de color. Si
quieres ir con un poco de color pero sin perder mucho tiempo son
perfectos.
¿Te
atreves a salir con la cara lavada?
Así
literal, te levantas un sábado y te apetece salir a pasear sin una
pizca de maquillaje, pues entonces el ritual debe ser sérum,
contorno de ojos, crema hidratante y protector solar.
Aunque sea invierno y no haya sol, no te olvides la fotoprotección.
¿Y
por la noche antes de acostarte?
Tras
desmaquillarte concienzudamente para que no quede ni un rastro de
pintura en tu rostro, puedes optar por aplicar el
sérum, el contorno de ojos y la crema nutritiva
o bien, un aceite
facial y el contorno de ojos.
Si te decantas por la opción del aceite
facial, que tan en auge está últimamente,
no hace falta que después te des la crema, déjalo actuar toda la
noche solo.
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4 comentarios:
Ni de coña haría todo eso si fuera mujer... :(
Besos y salud
Menuda mierda.
Saludos
Joooder....Houston tenemos un problema...que ahora dicen que los tios se cuidan mucho...me has dejado planchado.
ya luego si queda tiempo te pillas algo para leer.
El espíritu también necesita limpieza e hidratación.
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