
Sin embargo, un día descubrió algo y comenzó a correr. Llorona. Corrió y corrió con todas las fuerzas que le permitían sus piernas y su corazón. Dejó de sonreír y de volar. Llorona. Sus zapatos se rompieron, pero siguió corriendo descalza. Pisando el dolor en forma de piedras, cristales y mugre. No entendía porqué no podía alcanzarle. Dudaba si quería alcanzarle. Como en una canción de Lila Downs, sentía que se ahogaba entre babas y alcohol (“no más por quererte dejé yo mi casa, no más por tu culpa me hundí en la desgracia y ni el cielo ni nadie se apiada de mi”). Llorona.
Cuando llegó al abismo y se asomó, recordó su vértigo, aquél que descubrió en el cielo de la Sagrada Familia. Fue entonces cuando se rompió y quiso volver sobre sus pasos. Rota. Entonces comenzó el sufrimiento sin tregua. Preguntas sin respuestas. Turbación. Mondas de rata. Y aunque cambió el deseo por unos zapatos nuevos, las heridas seguían supurando. Luego llegaron los agravios, que son la sal. Luego el picor. Más tarde, mucho más tarde, una tarde, tras ponerse el sol, en ese ocaso bendito que todo lo cura o lo mata, llegó, por fin, el bálsamo. Y al final ... al final de todo, al final de todos los todos, no hubo nada. Como al principio.
“La vida es un puro ruido entre dos insondables silencios”, escribió Clarice.
La pasión también.

20 comentarios:
Las gafas de la ilusión y el ímpetu suelen estar mal graduadas y tarde o temprano la hostia está asegurada.
Suerte que al final la muerte lo arregla todo y pone el marcador a cero.
Tengo un poemilla por publicar parecido a ese de Clarice.
Besos.
El vacío está lleno de ruídos a cual de todos más estridente. Y luego la nada.
Bizzz, Sue.
Duro recorrido en tres etapas.
besos
Cierto Toro, aleluia. Espero tu poema.
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Zarzamora, ¿la nada es mejor que nada? ...
Bizzz.
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Cenizas, sí.
Por qué ese impulso de correr que todos tenemos. Uno se agota y no llega a ninguna parte...
Saludos
Y en el silencio se encuentra la tranquilidad. Demasiada estridencia por todas partes, incluso para la pasión y el dolor.
Un texto escrito con tremenda pasión. Salir corriendo de la nada, vagar por la nada, volver a la nada... a veces todo parece eso
Qué bonito.......y me siento tan identificada con lo que escribes.....
Yo siento que a veces sigo corriendo y corriendo y corriendo.
kiss
viking, no sé, supongo que habria que buscar la explicación en nuestros ancestros, en nuestra condición de nómadas cazadores de mamut. Aunque si los cazadores eran ellos ¿por qué corremos nosotras? Hay una laguna ahí...
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Cid, en efecto y la tranquilidad no tiene precio.
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Baquero, es que correr para volver a encontrarse con el bicho tampoco mola nada. Lo mejor es regresar al orígen. Luego todo vuelve a empezar, eso sí.
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Saioa, correr no es nada malo. A veces es la única forma de salvaguardarse. Mira Forrest Gump.
Entre dos silencios, todo revuelto!!
Tanto desgaste, para alcanzar algo y... al fin, corazón agotado!
Saludiños!
Entre dos silencios, todo revuelto!!
Tanto desgaste, para alcanzar algo y... al fin, corazón agotado!
Saludiños!
¿También vale "Navegamos en un mar de incertidumbre, entre islas de certezas", según E. Morin?
Pero las certezas son tan pocas...
Un abrazo, Sue
Para no ser cazadas? jaja!
Saludos
Nunca se me había ocurrido.
Lo mío es un pasmo perpetuo.
Vamos, que no encuentro principios ni finales, que siempre es lo mismo, hija.
Pero me gusta lo que escribes.
Besos.
Pues ya que mencionaste a M. Hernández:
Tanto penar, para morise uno
Creo que debemos montárnoslo de otra manera. No sé cómo, claro. Pero los silencios los he instituido como defensa penúltima en la etapa asocial que estoy viviendo. (autismo aspergeriano, lo llama Mia Lola).
No hay pasión que sea eterna salvo la que relatan las leyendas. La clave reside en abrir archivo nuevo a tiempo.
Besos desde el calor de la estufita. Que esta noche se nota la rasca.
La vida , me parece, es mucho más que ruido. la vida está llena de silencios también , de preguntas sin respuesta, de dolores en los que no hay ruido que los acalle...
La vida siempre es más por descubrir, por gozar y por doler.
Y en lavida hay muchps ruidos, cierto, que necesitan unas buenas ventanas que los aminore...
Un beso SUE!
Cierto, Susi, por eso hay que tener uno de repuesto.
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Saludos Hiperión, pasé un buen fin de semana, sin duda.
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Virgi, sí, pero con un par de ellas vale ¿no?
Bueno, tres.
Un beijo.
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Reyes, te digo un secreto: los finales no existen. Son una ilusión.
Un beso.
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Nómada, afortunadamente es efímera, como la burbuja de la cocacola. Sino, ¡menudos gases!
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Gracias por tu reflexión Carmen, siempre es una enseñanza leerte.
Un beso.
NáN, ¿autismo aspergeriano?
Ay madre!
Sí Viking, podría tener su razón de ser, no te creas. Jajaja!
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