Leitmotiv
Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.
Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.
Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.
-C. Lispector, La hora de la Estrella-
viernes, 19 de febrero de 2016
TORQUEMADA, HA VUELTO
¿A follar se aprende o se nace sabiendo? Bueno, a hacer
sexo, llamadlo como os plazca, pero cuidado con expresaros demasiado
gráficamente, porque Torquemada ha vuelto.
Yo creo que no se aprende, sino que se nace con ciertas
aptitudes que la experiencia se encarga después de mejorar o empeorar. Algo que
también es aplicable al beso, porque, y en esto tenéis que estar de acuerdo, no
todo el mundo sabe besar. De hecho, es difícil encontrar a alguien que sepa
besar, aunque, por supuesto, nadie nunca lo reconocerá. O muy pocos. Yo, por si
las moscas, os doy un consejo. Si os dice (y repite varias veces) “me han dicho
que beso muy bien” o “beso muy bien” seguramente será una trola del tamaño de
Brasil. Que por qué Brasil, porque es el país más grande que se me ocurre y
porque de allí venía aquél chico que jamás me dijo que besara o follara bien y
resultó que era su asignatura matrícula de honor. Venía de allí, aunque no era
de allí, pero se había pasado tres meses en taparrabos de cuero ceremonial y su sangre alemana echaba
chispas. Quizás por eso nuestra primera cita fue en aquella fiesta brasileña.
Qué me gusta a mi una morriña ajena.
Ni esto que cuento ni lo que pensaba contar sobre lo bien
que desayunamos tras la noche brasileña, tiene que ver con los sucesos acaecidos
en Madrid en estos días en relación a las protestas de Rita Maestre, de hace siete años, en una
capilla en la Universidad Complutense de Madrid (situada en la facultad de Psicología,
creo), pero yo podría enlazarlo de manera sencilla. En primer lugar, porque yo
estudié en una facultad con capilla, rincón de la misma que no me molestaba,
pero que no tenía que estar ahí. Nunca protesté para que la quitaran, pero si
me hubieran animado un poco, seguramente lo hubiera hecho. Me hubiera quedado
en tetes en el confesionario o vete tú a saber qué (cosas más subversivas e
indecorosas he hecho) solo que en mi caso, años después, no me hubieran juzgado
porque no sería portavoz de ningún partido político que quisiera enchironar a
los corruptos de un país saqueado. Todo lo más sería lo que soy y todo quedaría
en una mera anécdota que contar a los nietos de mis compañeros de residencia y
de la que, seguramente, no me arrepentiría. Como no se arrepintió Rose de haber
renunciado a su vida de perfecta casada después de sobrevivir al Titánic
(sobrevivir a un naufragio para meterse en un infierno, como que no), ni se
arrepiente nadie con dos dedos de frente de echar un polvo con un desconocido.
El juicio a Rita Maestre (no confundir con Rita Barberá) confirma una sospecha, otra : la de que a esos que consideran delito tales protestas y a los que se ofenden por las mismas, les importa un carajo su religión desde el momento en que sus curas pederastas ni siquiera son juzgados.
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9 comentarios:
Con esto y los titiriteros, se han pasado 40 pueblos, bueno, y con cientos de cosas mas...
Besos y salud
Pues sí y con odio y mala leche. Es de locos o quizás de cuerdos que no quieren perder ningún bocado del pastel y se lo han quitado de golpe. ¡Si se rebuscara en la historia de cada un@!
¡La energía que hace falta para contrarrestar y limpiar tanta mierda!Qué cansino. Besos.
me quedo con lo del beso...
Vamos a ver. Centrémosnos. Se produce un acto de protesta. Nadie, ni policía, ni fiscalía ni judicatura, le da la más mínima importancia y no hacen nada.
Pasan cuatro años. Gente de distinto pelaje toma parte del poder en Madrid. Alguien rescata los vídeos que había por ahí y la fiscalía denuncia a una concejal de los distintos y a un compañero. Ni siquiera a algunos otros fácilmente localizables.
¡¿Y de ahí supones tú que eso es un uso de la Ley para motivos políticos propios?! ¡Ya hay que ser mal pensada, ¿eh?! Te falta confianza en la bondad de la gente.
Y otra cosa, mariposa. Sabes bien que carezco de creencias religiosas. ¿Y por eso no tengo sentimientos laicos? Claro que los tengo. Y me ofende que saquen a la calle la efigie de un torturado. ¿Puedo denunciarlo como una ofensa a mis sentimientos?
Dime que sí. Dime que sí. Dime que sí. (No, mejor dime que no).
Genín, tienes una forma muy diplomática de decirlo, ¡parecen de los tuyos! pero alegra esa cara, no hay mal que 100 años dure ni pena que el chocolate no cure :) Vamos a por el chocolate.
Un beso
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Isabel, la verdad es que sí, hay que tener una buena coraza para aguantar tanta inmundicia.
Un beso.
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Pilar, yo también.
Un beso.
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NáN, te digo que no porque ya no estás edad de que te enchironen, estás en edad de disfrutar de la vida, nadar, aprender idiomas, tomar whisky, venir conmigo a las manis, pasar un tiempo en Roma, escribir... además, siempre podemos cambiar la efigie torturada por un precioso torso masculino y darle, al asunto, un poquito de vidilla.
Un beso.
"Que la teta no nos impida ver el bosque"
Cada día vamos a vivir cosas más rocambolescas, sino al tiempo.
Para mi un beso bueno es aquel en el que te quedas colgado por unos segundos, extasiado, sin pensar en nada, como si no hubieras hecho otra cosa en tu vida...no sé si he dado de estos, pero los he recibido.
Abrazo largo y ve consiguiendo colirio, porque ojipláticos vamos a andar.
Una m... esta gente.
¡Cuánta hipocresía!
Suso, acabo de poner la olla y creo que va a estallar, porque hace un ruido... algo he hecho mal, pero lo que me joroba es que no puedo escuchar la radio :(
En lo del beso, totalmente de acuerdo. Si estás en beso y te da por acordarte de que tienes que pasar luego por la mercería, ay, ay, ay.
Un abrazo.
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Virgi, pero ¡cuánta!
Un beso!
No te preocupes, se tiran bolas de barro, ensucian, pero no hacen daño... jeje. son cosas sin importancia, lo más importante en la política actual es desviar la atención de lo que ¡Sí! es importante.
Torquemada, madre mía, si mencionas al diablo (que no existe) da menos miedo que éste (que si existió).
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