Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

martes, 8 de septiembre de 2015

VÍSTEME DESPACIO






A falta de no saber tomarme las cosas como Forges (si supiera dibujar, yo sería más bien El Roto), me permito el lujo de absorver gotitas de su energía humorística a través de sus viñetas a ver si se me impregna algo. Me cuesta, sobre todo, cuando se trata de catástrofes sociales que se se extienden en el tiempo como las fronteras lo hacen en el espacio. Perdón, que no se extienden solas: las extendemos. Ni las fronteras ni las catástrofes sociales son entes autónomos ni estrellas con luz propia. Afortunadamente, existen gracias a las personas humanas y de las personas humanas depende que sigan existiendo. ¿Afortunadamente? Es posible que no haya nada más desafortunado que el hecho de que el estado del mundo dependa de nosotros, los humanos, pero podemos empeñarnos en ver lo positivo y pensar que quizás, algún día, cuando las piedras se puedan comer, seremos capaces de hacer las cosas bien.


-Voy a hacer un pedido en GAP Reino Unido ¿queréis algo?

-GAP tiene fábricas en Bangladesh

-Pues si tenemos que estar pensando en qué sitio se hace cada prenda que compramos, vamos listos.


“La trabajadora de 21 años de edad Morium Begum, de Bangladesh, perdió a su bebé en el séptimo mes de embarazo, después de haber sido obligada a trabajar más de 100 horas semanales, a pesar de encontrarse enferma y agotada en un taller de confección de prendas para Gap y Old Navy, a cambio de unos salarios de miseria”. 


He hablado con personas normales y corrientes que han defendido la existencia de fábricas textiles en Bangladesh o Marruecos aludiendo al buen corazón del verdugo


-A ver si tú puedes dar trabajo a “esa gente” en “estos países”

-No puedo y además evito comprar ciertas marcas para que, algún día, tampoco lo hagan otros.

- Eso es demagogia

-O responsabilidad social, vete a saber.


Parece ser que trabajar 80 horas semanales a 20 centavos la hora es la panacea, no para un europeo o un americano, claro, pero sí para un habitante de Bangladesh, porque “esa gente” de “esos países” no tiene nada y sin ese trabajo esclavo tendría aún menos. El argumento capitalista por excelencia. El más terrible y asqueroso de todos los argumentos posibles.


Forges, hazme el favor de hacer una viñeta sobre esto que me quite la amargura y me permita seguir viviendo sin vomitar cada vez que me cruzo un escaparate o escucho alguna de estas patrañas.


12 comentarios:

palabricas dijo...

Pues mira, te voy a contar una cosa: hace 22 años que no compro nada que no se haya fabricado en Europa (aunque eso no signifique calidad de horarios ni de salarios, al menos espero evitar la exclavitud) lo que me ha convertido a ojos de los demás en "una pija" que no compra donde todos los demás. Yo no he explicado jamás a ninguno de ellos que sea una cuestión de principios y responsabilidad, no quiero justificarme. Me río de mi misma, les digo que no quiero ver mi camiseta repetida en la oficina y me doy media vuelta moviendo el culo y a golpe de melena. Me resulta mucho más fácil ir de superficial que intentar remover sus conciencias. Es probable que sea un error, pero de vez en cuando me permito equivocarme.
A veces me siento mucho más fuerte desde el silencio, porque cuando hablo... buffff, tiembla el universo!
Un besiño.

Ruben dijo...

Se, porque mi cuñado es indio, que prendas por las que se pagan 80 o 100 euros, solo valen 4 o 5. Lo peor es lo que hay allí, que da miedo pensar en ello.

Genín dijo...

Dan ganas de vomitar...
Mi hija la grande preferida, trabajó unos años en Bombay, que ya no se llama así, me ha costado mucho digerir lo que me contaba, y ahora tu entrada me lo acaba de recordar, que putada... :(
Ojos que no ven -y que no leen- corazón que no siente... :(
Besos y salud

Pilar Abalorios dijo...

Me encanta tropezarme con demagogos como yo, reconozco que resulta agotador tratar de que mis dos duros no corran directamente al bolsillo de quien explota y abusa con el argumento de que allí unos centavos son un dineral, que asco.

Un abrazo

NáN dijo...

Entonces, si arrasan con lo que somos, morimos de hambre y enfermedad, y los herederos de los arrasadores, a los supervivientes, les hacen trabajar 80 horas a la semana, como en la época del principio del Capitalismo (porque el Capitalismo tuvo unos orígenes que podrían competir en cuanto a Horror con los orígenes del Comunismo) pagándoles un salario que permita sobrevivir y poco más, esos Arrasadores, pregunto, ¿serán unos benefactores?

Segunda pregunta: ¿es necesario comprar tanto?

Tercera pregunta: el Mal, ¿no habíamos quedado que consistía en subir un chiste a twitter?

Cuarta pregunta, ¿ya hemos llegado, entonces, a "estar a la cuarta pregunta"?

¡Cartógrafa!, no me encabrones anda, que la temperatura es buena y la luz de la tarde es divina.

V dijo...

Forges es muy bueno, pero el efecto balsamico de sus viñetas dura menos que la jornada laboral de algunas....es asi de triste....un beso

Sue dijo...

Palabricas, pues no entiendo lo de "pija" por no comprar donde los demás, aunque tampoco entiendo lo de "gualtrapa" cuando se te ocurre mencionar que compras ropa de segunda mano, que reutilizas vaya. Reutilizar debe estar muy mal visto entre la nobleza española, y yo, que trabajo con tanto noble...
En cualquier caso, tampoco juzgo a nadie a la jeta por dónde compra ni me meto a arreglar conciencias, menos aún en el cadalso. Ya he salido escaldada más de una vez y la terapia no da pa tanto, je.

Besos!

---

Rubén, pues qué te voy a contar que tú no sepas.

Un saludo.

---

Genín, mira que siento el disgusto. La próxima vez escribo sobre fútbol, que es otra cosa que me encanta.

Un beso carcamal.

----

Sue dijo...

Pilar, tropecemos una y otra vez en esa demagogia. Una y otra vez.

Un abrazo.

---

NáN, claro que no hace falta comprar tanto, pero a mi que me cuentas! te prometo que hay personas que parece que viven solo para eso, snif, no es coña.
Son demasiadas preguntas y ni siquiera he comido. ¿Benefactores? Bueno, tengo compañeros de trabajo que consideran que Rajoy está haciendo lo mejor que se puede hacer, así que yo me rindo.

Un abrazo.


---

V, cierto, es efímero como la vida de una mosca.

Un abrazo

NáN dijo...

Iker Armendia en eldiario.es sobre los comentarios de Elvira Lindo sobre lo cutre de la cocina de Pablo Iglesias en su casa (poco cool) de Valekkas:

"Sea lo que sea, el sentido del artículo va más allá de un polvo en la encimera y explica –en versión bricomanía de Fukuyama– que no fue tanto la democracia liberal la que se impuso a la lucha de las ideologías tras la caída del Telón de Acero, sino la lucha del buen gusto (contra el mal gusto, se entiende), y que ya no se es lo que se piensa sino lo que se consume y, en último término, se es lo que se aparenta ser. Es la penúltima victoria –esta muy sutil– del capitalismo: la exclusividad como ideología a golpe de talonario. Lo idóneo frente a lo justo."

Sue dijo...

NáN, me voy ahora mismo a leer ese artículo. Ambos, el de Elvira Lindo también.

Porque llevo una mañananita ....

Isabel dijo...

Yo con el roto, siempre. Hay momentos de rabia, tantos, que prefiero escoger muy bien donde relajar para seguir.
Abrazos.

Sue dijo...

Isabel, qué razón tienes. Suele ser tan certero como cruel es el mundo.

Un beso.