Leitmotiv
Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.
Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.
Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.
-C. Lispector, La hora de la Estrella-
sábado, 1 de agosto de 2015
MAD WORLD
No entiendo los chistes sobre “Juego de tronos”, seguramente
tiene algo que ver con que NO HE VISTO NI UN SOLO CAPÍTULO de esa serie. Bueno,
miento, intenté ver el primero y aún estoy bostezando. Y juro que me gustan las
tetas, los culos, las luchas de poder y los enanos como al que más, pero oye,
chica, nada. Sigo prefiriendo sacarme un moco o pasar el aspirador antes que
ver ciertas series de televisión. O que ver televisión, así en general. Ada, la
gatita, también. Creo que, aunque no
somos de la misma sangre, ha salido a mi. Pobrita. Suele tumbarse sobre el
teclado cada vez que intento escribir, a veces se enrolla entre mis brazos o se
alza sobre sus patitas traseras para darme besos en la cara. Y aunque así, como
comprenderéis, no hay forma de escribir nada coherente, me gusta que lo haga y
no se me pasa por la cabeza amonestarla. Ni siquiera cuando, de repente, pasa
de los lametazos a los mordiscos, porque sí, porque le viene o porque se da
cuenta de que no la estoy haciendo demasiado caso.
En cualquier caso, la idea no era hablar de Juego de tronos, la serie, ni de Ada, la gatita, la idea primigenia era poner aquí una lista de canciones
para alegrar Cartografía. O bueno, quizás no tanto para alegrarla, porque no
todas las canciones elegidas son alegres, como para darle un toque musical. Se
me ocurrió hace un rato, según caminaba hacia casa bajo una lluvia débil y un
maravilloso viento casi huracanado que me ha dejado el balcón alfombrado de
hojas. Caminaba escuchando música, más o menos las canciones de siempre (hija,
qué pelma) y pensando en el hambre que tenía después de cenar en ese mejicano.
Que digo yo, pa quedarme con hambre pa qué salgo a cenar. También intentaba
recordar dónde había guardado el paquete de tabaco de Carlota, que, en ese
momento, también se dirigía hacia mi casa y quería un par de pitillos (lo está
retomando). Bueno, y pensaba un par de cosas más que no os voy a contar. La
cosa es que, al poco de llegar a casa, saludar a Ada con cientos de besos,
bajar la basura, darle dos cigarros a la yonqui de Carlota, esperar a que ella
le diera a Ada cientos de besos, quedarme sola y sentarme frente al PC, he
pensado que la lista de canciones es realmente patética, que no le gustaría a
nadie y que mejor la dejaba en mi cabeza, que estaba más bonita. Como todo.
Así que, na, que buenas noches y a ser felices que hoy sopla
el viento.
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1 comentario:
Aquí no sopla el viento y hoy la ola de calor nos ha abandonado, solo hace un calor normal de Agosto, no se, me siento como si se hubiera ido alguien querido, ya ves, me parece que mi azotea no funciona demasiado bien...
Un besito para Ada... :)
Besos y salud
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