Leitmotiv
Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.
Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.
Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.
-C. Lispector, La hora de la Estrella-
martes, 29 de julio de 2014
QUIÉN SABE
Mi abuelo nació en Coimbra, es posible que cerca de Figueira
da Foz, pero quién sabe. Jamás le pregunté y mi abuela, al quedarse sola, dejó
de recordarlo. Por lo ojeado en wikipedia, parece un lugar muy turístico, sin
embargo es absolutamente desconocido para mi, al igual que lo fue mi abuelo. Taciturno
y humilde, nunca nos contó relato alguno de su vida, de sus logros, su viaje a
España, sus sentimientos por mi abuela, su paso por la guerra civil, sus
sueños, deseos o temores. De mozo fue alegre y robusto, según fotos
y narraciones de mi madre y mis tías, pero nunca cariñoso. Tampoco servil. Era generoso
a la medida de los muy pobres, apenas sonreía y solo hablaba de verdad con sus perros.
Lo hacía en voz baja, eso sí, como si fueran humanos buenos. Cuando llegó la televisión
al pueblo, mi abuelo siempre veía el canal portugués a sabiendas de que sus nietos no entendíamos nada. Algo hemos debido aprender del
idioma, pero quién sabe. Nos recordaba dar los buenos días y las buenas noches cada
día y cada noche. Se enfadaba mucho si se nos olvidaba y nos incitaba a desayunar y comer copiosamente, porque ya no
eran tiempos de hambre. A veces, muy pocas, nos dejaba acompañarle al huerto y
disfrutar de las vistas sobre el Duero mientras él despiojaba a los perros. Solo sé de mi abuelo que existió discretamente en mi pequeño mundo. No sé si era bueno o malo. Tampoco sé si lo fue con mi abuela en la
intimidad de su alcoba. Me gusta pensar que sí, pero... quién sabe.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


9 comentarios:
Esta semblaza de tu abuelo se asemeja a muchos; ese callar en su vejez como si no tuvieran nada que contar, suerte que las abuelas sí hablaban.
Abrazos
Es curioso como de repente un buen día le asaltan a uno recuerdos o pensamientos de tiempos lejanos.
Tranquila, tu abuelo era bueno, te lo digo yo, un tío malagente no despioja a sus perros, otra cosa es el carácter que tuviera, pero todo va en el mismo paquete y hay que respetarlo :)
Besos y salud
Alguien que respeta a todos los seres vivos, saludando al levantarse y al acostarse y hablando con sus perros en voz baja, como se habla en la intimidad con quien se quiere, no puede ser mala gente.
Otra historia es la educación que haya recibido.Y de eso nadie es culpable sino víctima.
Es curioso que de pronto hagamos esa vuelta al ayer, no?. pero es así, a mí a veces me ocurre y me encuentro preguntándome por alguien de repente. Me gusta esa forma de hablarle a sus perros y ese recordaros dar el buenos días y buenas noches. Eso dice mucho de una persona, no?, yo creo que si.
Un beso, Sue.
QUÉ MARAVILLA, E INVARIABLEMENTE TIENDO A PENSAR EN MI ABUELO DETRÁS DE SU CORAZA IMPERTURBABLE. PERO SALUDEN!!! Una ternura de tu parte. Un abrazo.
Ps. Perdón por las mayúsculas, no fue adrede.
Si que sabes si....la huella està ahi bien presente. Hay quien no necesita hacerse notar....basta con compartir una mirada al Duero....un abrazo guapa
Qué preciosidad, Sue. Yo apenas recuerdo a mis abuelos, pero mi padre, ya mayor, comienza a olvidar. Y aunque está siendo muy duro, él se esfuerza en "terminar" de contarnos su historia y nos hace a diario muy felices.
Nos reimos mucho, a pesar de todo.
Mil besos, bonita.
Por lo que cuentas tu abuelo debió ser un hombre bueno, en el buen sentido de la palabra.
Mi abuelo fue más modelo a seguir que mi propio padre. Entendía la vida de forma más jovial, a pesar de que le tocaron tiempos difíciles.
Besos.
Isabel, suerte!
Un beso.
----
Genín, abuelo bloguero, besos y salud.
---
Paradela, la mala educación.
Un beso.
---
Carmela, es curioso, sí.
Un beso.
----
Darío, cómo no perdonar a un poeta.
Un beso.
---
V, necesitemos más gente que no necesite hacerse notar.
Un beso.
----
Lund, me alegro de que esas risas, a pesar de todo.
Un beso.
---
Nómada, como te digo, apenas se dejaba conocer.
Un beso.
Publicar un comentario