Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

sábado, 10 de julio de 2010

SAD DAY

FOTO ...¿DE QUÉ?
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Hoy ha sido un día triste como la copa de un pino. Me lo he pasado la mitad llorando y la otra mitad disimulando las ganas de llorar. Incluso he hecho algún chiste para despistar. Pero ya pasó. Además, tengo entendido que no debería mostrar aquí mis debilidades porque, entre otras cosas, no son atractivas. A nadie le gusta saborear la tristeza ajena (cada uno tiene bastante con la propia).

Lo mejor del día, por si alguien me lee a estas horas (es tarde, otro día que no duermo. Da igual) ha sido recorrer el Facebook de mi hermana, con mi hermana. He visto fotos de personas muy sonrientes y con inquietudes tan variopintas que me han dado ganas de intentarlo a mi también. Y no, no me refiero a volver a Facebook, sino a lo otro, lo de ser feliz , polivalente y fabulosa. A Facebook sigo sin verle utilidad y exceptuando los momentos que paso con mi hermana cuando cruza el charco para verme, o lo cruzo yo para verla a ella, no le veo atractivo alguno.

Aún así, me picó la curiosidad, entré en mi antiguo perfil y, para mi sorpresa y horror, ahí sigue. Es inexplicable porque recuerdo claro como la luz del día que desactivé mi cuenta y no he vuelto a entrar desde entonces creyendo, además, que no existía. Sin embargo, mi perfil sigue ahí. Mi nombre, apellidos y mi “¿relación abierta?” qué coño de traducción hicieron de mi “abriéndome a una nueva relación”. Quién traduce Facebook, ¿el mismo que traduce los títulos de las películas yanquis?
Idiotas.

He vuelto a intentar la desactivación total y no lo he conseguido y ahora tengo hambre porque no he cenado. Para desactivar la puñetera cuenta te piden que copies dos palabras absolutamente ilegibles, tarea imposible que no te piden para abrirla. No saben nada los freaks estos de la informática. Pero a mi no me joden y mañana, con la fresca y el estómago lleno, vuelvo a intentarlo.


Buenas noches y buena suerte.

20 comentarios:

Anónimo dijo...

Calma Sue y vamos por partes: no está nada mal que llores. Me pase 4 años llorando todas las noches sin poder parar. Luego, no se por qué desaparecieron las lágrimas y extrañé un poco porque me parecía que la congoja seguía dentro pero, entendí que maduré Jua! llegué a los 50 y maduré! Qué prematura! casi me lleva la vida lograrlo. Hoy siento que cada golpe que recibo lo hago como una tenista experta, devuelvo sin que la pelota me pegue. No me lamento más, sólo actúo.
Jodido comentario, espero se entienda. Hoy tampoco fue un día muy atractivo para mí.
Saludos

Guido Finzi dijo...

El Talmud dice que D-os cuenta las lágrimas de las mujeres. Tal vez incluso tenga razón.

En cuanto al comentario de Viking, sinceramente, me dió moral eso de saber que se puede madurar a partir de los 50. Ya estaba más que asustado por ser tan lento de maduración.

Dos saludos

NáN dijo...

La pregunta sería por qué (a veces) somos profundamente infelices. Sin respuesta, claro. O peor aún, con tal variedad de respuestas, llevando cada uno el agua a su molino, que esa abundancia es raíz de nuevos problemas e infelicidades.

Hay alteraciones químicas (no está muy claro cuándo la química cerebral se ha descompensado y causa la tristeza; o cuándo la tristeza descompensa la química cerebral). En esos casos, la respuesta química es absolutamente necesaria.

Estoy muy de acuerdo con Viking. Aunque he tenido dos depresiones diagnosticadas. Una en 1986 y otra en 2007, de las que salí muy bien con la química adecuada, ha sido la experiencia de los años lo que me hace estar viviendo, a los 62, en el mayor estado de felicidad, comparativamente hablando, de mi vida.

Viking ha aprendido a actuar, devolviendo los golpes. Yo soy más zen y me aparto (cuando puedo). Pero, desde luego, nadie puede convertirse en un saco de esos que golpean los boxeadores.

En cuanto a Guido, tranquilo que se puede. Si no te conviertes en un amargado y un rencoroso por los golpes que te dan, se madura. Es la única condición. Cito mucho una frase de Gil de Biedma: "En la vida solo hay tres etapas interesantes, infancia, juventud y vejez. Entre las dos últimas, lo más interesante que te puede suceder es una gripe".

En cambio, la frase del Talmud me parece profundamente reaccionaria. Los cristianos tienen lo de "La vida es un valle de lágrimas". Supongo que los islamistas tendrán su joya.

Lo que dice la frase es que no te preocupes, que el mundo creado se ha hecho para que sufras y ya tendrás tu recompensa. ¡Y una M bien gorda! De existir dios (por cierto, tres religiones monoteístas y solo una puede tener la razón, ¿qué dos tercios serán los equivocados? No me respondas que puede ser el mismo, porque tanta matanza en su nombre con los disfraces equivocados no tiene perdón) tendría que haber creado un mundo mejor, y no esta basura para luego ir al bueno.

No, los libros de las religiones monoeístas lo dejan todo como está, o peor.

La respuesta es: Sue, rebélate, que nadie te cuente las lágrimas. Es más que probable que lo único que tengamos, dado por el azar, es esta fiesta de los cinco sentidos. Decídete a disfrutarla.

NáN dijo...

Perdón por ponerme pesado, pero es que pasé por un blog colectivo al que pertenezco, se está muriendo el pobre, de desatención. Y hay un poema de Carlos Marzal que creo tiene mucho que ver con lo que expones. Hay un dolor buscado que los creadores no deben ni quieren liberar (creadores podemos ser todos). Te lo copio. Los dos versos finales son para tatuárselos (aunque los espacios de los versos encabalgados se descuadran al copiarlo aquí):

Los almendros en flor



A Jaime Cussac y Gema García


Han irrumpido en medio de febrero
con su fiera blancura extemporánea,
y se han apoderado de la vida.
Han puesto cerco a mi emoción,
dolientes.


La flor de los almendros es un fruto
superior al fruto.
Es un país
de mórbidas fronteras insondables.
Empujan -quién lo entiende- hacia qué adentros
de nuestro yo recóndito.
Con su deflagración de levedad
me han arruinado,
en embriaguez, el día.


Su ley de asociaciones me conduce
a aquel instante en el Van Gogh Museum,
frente a la rama en flor de los almendros.


¿De qué dan testimonio nuestras lágrimas?
¿Qué acaba de morir cuando se vierten?
¿Por quién llora, atestado, nuestro llanto?


Esta mañana viene encinta de temores,
grávida de sus hondas certidumbres.


Sólo cuando nos duele es la belleza.
La belleza es verdad sólo si duele.

TORO SALVAJE dijo...

Los egoístas son los que no soportan la tristeza ajena.
Que les den.
Espero que hoy tengas mejor día. Ojalá.

En cuanto a Facebook mi opinión es que está diseñado básicamente para cotillas y similares.

Jamás tendría nada parecido.

Besos.

Sue dijo...

Sue dijo...
Estoy calmada Viking. En estos momentos escuchando a Melody Marlot

http://www.youtube.com/watch?v=HLFKKY5RHxc&feature=related

una especie de reencarnación de Sinatra en femenino. Una delicia para los oídos.

Gracias por tu punto de vista. Ya sé que hay que llorar, que la vida también es dolor y todo eso (aunque no tenga por qué ser un valle de putas lágrimas todo el tiempo). Tu comentario se ha entendido perfectamente y te animo desde mi humilde sillita para que el día de hoy sí sea atractivo.
Un abrazo animoso.

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Guido, pues ese señor o señora ya tiene trabajo, ya, porque está el mundo que no es para reírse precisamente.
¿Madurar es no llorar? ...¿las manzanas maduras no lloran? ¿y los limones?

Saludos.
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Nán, yo también me lo pregunto y en efecto dicen los expertos que tiene mucho que ver con esa química que está en nuestro cerebro.
Punset dice que uno nace con ciertas predisposiciones (a la tristeza, en este caso) y luego las desarrolla o no según otras variables externas.
Eckhart Tolle dice que se puede educar la mente para que nuestros pensamientos negativos se esfumen.
Allen usa su angustia interior para filmar obras de arte.

Yo no sé más que todos ellos, pero tampoco uso mi angustia para nada interesante. A lo mejor debería empezar a creer en algún dios...

Te has metido en un terreno fangoso con eso de la religión, NáN. Yo pienso lo mismo que tú y viendo hace un par de dias la última de Amenábar con mi hermana, ambas llegamos a las mismas preguntas: Si solo hay un Dios ¿por qué hay tantas religiones? ¿cuál es la verdadera? y si todas los son ¿porqué discuten? y si ninguna lo es ¿por qué discuten? ¿y porqué se matan? ...
Independientemente de que las discusiones del ágora que pinta Amenabar sean o no reales (evidentemente él no estaba allí para escucharlas), resultan bastante verídicas y significativas porque a día de hoy siguen matándose en algunos lugares por culpa de las creencias.
Matan niños por culpa de las creencias.
Uno convierte en universal una posición (creencia, idea, opinión) individual y se cree con derecho a matar, supongo. Aunque en la mayor parte de los casos no sea cuestión de creencias, como dice Marvin Harris (el antropólogo), sino puramente una cuestión económica y de poder.

En fin, no me meto en ese charco que ya tengo bastante con mi propia vida.
Hoy prometo no llorar. De verdad.

Gracias por el poema.

Sue dijo...

Toro, recién te veo.
Hoy tendré mejor día, I promise U.
Como sea.

NáN dijo...

Me meto en demasiados charcos y, además, no creo que a un Finzi le moleste que me exprese libremente. Demasiada bonhomía en ese apellido.

Guido Finzi dijo...

NáN:
No, no me molesta. En todo caso, yo no soy religioso, aunque esto es más por incapacidad para albergar tal sentimiento, que por decisión propia. Sin embargo, nada de ello es óbice para que mantenga ciertas supersticiones como, por ej., la de no escribir completo su nombre (el de Él, para entendernos).
La cita del Talmud salió porque me vino a mi mente en cuanto leí el post y, la verdad, no se me ocurrió nada mejor que comentar.

Sue:
Pues yo sigo abogando por el humor, sobre todo en tiempos de penalidades. Y en particular, cuando éstas se las debamos a otras personas. Los inteligentes se ríen de sí mismos, y los idiotas del prójimo, evitando así cualquier amago de autoanálisis.
No acabo de ver la interrelaciones entre madurez-inmadurez-llanto-no llanto.

Sue dijo...

Sí Guido, yo también abogo por el humor, a pesar de todo. En el fondo me río de mi misma, aunque a veces no pueda evitar apenarme.
Lo decía por la frase del Talmud.
Yo no quiero que nadie cuente mis lágrimas, quiero reír, así que voy a ello.
Gracias por recordármelo.
Un saludo.

Guido Finzi dijo...

Las lágrimas siempre han estado sobrevaloradas. Quizás porque las religiones se sustentan en el miedo y tienen necesidad de ellas.

Es bueno reírse de uno mismo aunque, es una actitud difícil de mantener en todo momento.

Saludos

Belén dijo...

Lo de ser feliz es más bien tarea difícil, pero si que puedes intentar exprimirle lo máximo a l día para que siempre que te acuestes lo veas de una formamás positiva.

Lo del fb... debe ser más fácil apostatar que borrarte de esa base de datos!

Besicos

NáN dijo...

Me alegro de que así sea Guido. Aunque a veces lo parezca, nunca ataco a las personas, sino a las ideas: hay gente que quiero de muchas de las religiones. Después de haberlo hecho, me roe la duda de si el otro se sentirá atacado personalmente.

Tan descreído que soy y, sin embargo, jamás tomo un salero de la mano de otro. Contradictorios somos. Sistemas operativos que nunca se limpian del todo de cookies, spyware y malware.

Gracias por tu comprensión y un abrazo.

Carlos dijo...

Arriba ese ánimo, Sue. Todos hemos pasado por esos momentos de debilidad que pueden llegar a la depresión. Yo mismo vivo en un constante tobogán que lo mismo estoy en lo más alto, que vuelvo hacia atrás y estoy hundido.
Pero bueno, cada personalidad es distinta, debes rodearte de gente optimista que puedas absorber las ganas de divertirte y vivir.

P.D. Y eso que no te he hablado de la final del Mundial, que conste je,je
Un besito.

S. Cid dijo...

¿Es Punset el que dice que en el camino a la felicidad lo feliz, precisamente, es el camino? La esperanza de alcanzarla algún día, supongo.

No se puede ser feliz todo el tiempo, porque entonces no anhelaríamos la felicidad. ¿No es eso? Bueno, a lo mejor me estoy haciendo un lío. No sé...

¿Estás hoy mejor? Y...,¿pudiste borrar tu cuenta de Facebook? No son listos ni na.

Mis ánimos para ti.

NáN dijo...

Yo sí voy a hablar. Voy a ver el partido. Quiero que gane España, que la gente se y que el PIB se eleve un 0,5%, como ha sucedido en todo los países el año que ganaron el mundial.

Y así, animados, quiero que trinfe la huelga general de septiembre, aunque yo no la hago contra el gobierno, sino contra el Sistema. Que sepa, el Sistema, que de tanto tirar de la cuerda esta se puede romper.

Guido Finzi dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sue dijo...

Guido, en efecto las religiones se sustentan en el miedo, quizás por eso no me atrae ninguna.

NáN, las cosas dichas con respeto no tienen por qué ser un ataque personal.
Por cierto, estarás contento con el triunfo de España ¿eh? ¿es cierto eso de que va subir el PIB?...
Yo voto porque el sistema cambie radicalmente, pero no sucederá. Tendría que irme del planeta. Pero sí, me apunto a la huelga.

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Belén, tienes razón y que conste que lo intento. Por mi no queda.

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Cid, estoy mejor, muchas gracias. Es que se me fueron los dedos y este post jamás debería haber salido a la luz. Estoy un poco gilipollas. No volverá a ocurrir.

En cuanto a Fb, no sé he podido borrar la cuenta, pero creo que estoy "desactivada", al menos me enviaron un correo de que lo estaba. ¿?

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Carlos, puesdes hablar de lo que quieras, que conste :)
¿Te cuento un secreto?...
Vi el partido (qué guarretes los holandeses, por cierto, cuánta patada. Prefiero los alemanes).
Un beso.

Saioa dijo...

Bueno, Sue, en mi caso, siempre he confiado en no sé qué fuerza interior, en una especie de coraje y energía para afrontar todo lo que me ha dado la vida, por todos loslados. me hab´ñian dicho tantas veces "tu eres fuerte, túpuedes con todo" que me lo acabé creyendo....pero no, una se cansa de ser el saco de las tortas y un día, no sabe porqué, hace "chof" y empieza a llorar, y no sabe porqué....

Últimamente a mi me pasa mucho...., llorar en un momento íntimo como es cuando te estás duchando, cuando el relax del agua que te recorre de desinfla, te quita as capas que has llevado durante el día y sientes que ya no puedes más...Y te ves sola, y no sabes qué hacer o hacia dónde ir, si debes volver atrás o seguir aguantando. A mí me puede el orgullo, y sólo por eso sigo, y sigo, y sigo.......he intento, como Vikink, adoptar el estilo suficiente como para esquivar con elegancia los continuos golpes de la vida....pero es difícil de cojones...

Sue dijo...

Saioa, a veces las personas que parecen más fuertes son las más débiles. Y vicebersa. En cualquier caso si hay que seguir, hay que hacerlo con todas las consecuencias.
Yo decido seguir adelante, a pesar de todo y aunque siga teniendo días tristes. Intento pensar lo más razonable, que no tengo motivos para angustiarme, entonces me hago un jugo de fresas y listo.
Me quejo, claro, y escupo aquí mis angustias, pero eso es parte de la terapia. Parte de mi. Es una forma de devolver los golpes, como dice Viking. O al menos de que duelan menos.
Porque duelen, claro, y una no es, como dices, el saco de las tortas.
Además, no me gusta (ni entiendo) el boxeo.

Pues nada, a animarse tocan. Un mojito, unos bailes, una buena cena con gente interesante (o sola si no hay gente interesante) y a seguir botando la pelota.

Un beso.