Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

jueves, 17 de junio de 2010

BROMA PESADA

El carro de heno (tabla central)
El BoscoEl mundo es un carro de heno del que cada uno toma lo que puede.
(proverbio)

La fundación estaba en la calle Fortuny, la calle de las putas caras de Madrid (perdón por el lenguaje pero no puedo escribirlo, en este momento, de otra forma) y según iba hacia allí pensaba: “buena calle para una puta fundación”. Y no es que yo tenga manía a las fundaciones, al contrario, me parecen instrumentos honorables, sobre todo cuando se usan para lo que su propio nombre indica que deben usarse. En cualquier caso, tienen el beneficio de mi duda y sobre todo de mi desesperación, ya que una de estas instituciones es la única que ha tenido bemoles para considerarme como potencial empleada en los meses que llevo tirando c.v. y tiempo por toda la capital.
Mi burdo lenguaje también se debe a que estaba/estoy/ ¿estaré? muy enfadada por la situación laboral que asola la piel de toro, que solo falta que lluevan sapos del infierno para que esto empiece a parecerse a Magnolia. O al Apocalipsis.

Y es que la vida a veces puede ser una auténtica mierda de vaca. Otras te llaman para una entrevista de trabajo,aunque no tengas experiencia.

Y es que yo nunca he trabajado para una fundación, quizás porque provengo de una familia obrera y he vivido más de la mitad de mi vida en los arrabales de la gran ciudad. En mi árbol genealógico no hay políticos (alguno pasa rozando la rama de mi padre, pero con más pena que gloria) ni destaqué por mis matrículas de honor en la universidad. Por otras cosas puede, pero en las calificaciones también fui clase media. Y claro, con este currículum es imposible que te regalen un puestecillo majo en una fundación, todo lo más, y con mucho esfuerzo, aspiras a una vacante de trabajo basura que con los años puede llegar a ser, como mucho, abono para el campo. Muy útil en el citado, pero absolutamente inservible en la ciudad.
En definitiva, nada de lo que una pueda estar orgullosa.

Pero claro, el orgullo tiene su precio y la sangre tira mucho. No sé si más que dos tetas o menos que dos carretas, pero por ahí anda. Dijo alguien alguna vez que anatomía es destino, pero ¿qué pasa con lo que rodea a la anatomía? ¿También es destino? De dónde vienes, los contactos que tienes, tanto tienes tanto vales y toda la vaina. Eso es fundamental para pillar un trocito del pastel, o de heno que diría El Bosco. Sobre todo si no tienes el cerebro de Punset ni la habilidad para hacer camas de otros hijos de vecino. Es decir, cuando eres un poquito miserable (poniéndole un poco de sentido literario al término).

Pienso en las respuestas mientras sigo con la fundación, ésta que estaba en la calle Fortuny. Pues bien, me llamaron, me citaron y allí que me fui en metro, como una miserable señorita. El edificio me recordó a un búnker, tamaña era la seguridad que se gastaban, aunque se olvidaron de pedirme la ficha dental y analizar mi orina. Los encargados de la entrevista eran como una pareja de la CIA, pero de buena familia. La entrevista: un tercer grado a fuego lento.

Mientras uno inspeccionaba mi atuendo y mis gestos con ojos de lupa, el otro se hacía el simpático (ey, buen rollito que esto es una fundación y nos interesa mogollón la chusma y la cultura) y me preguntaba majaderías que no vale la pena transcribir. Mi cerebro se afanaba en analizar el burdo paripé del poli bueno-poli malo que estaban escenificando, estando como estaba el puesto adjudicado desde antes de la guerra. Estaba claro que aquello no era más que una pantomima o una justificación de sus puestos u, horror, una forma de pasar el rato y reírse del personal (en este caso de mí).

Tras unos breves intentos de querer convertirse en mis grandes amigos del alma (sobre todo el poli bueno) y un par de entradas a lo Juan Tenorio (algunos aprovechan cualquier oportunidad para ligar, también llamado “hacer el ridículo”), me despedí con una sonrisa deseando que no volvieran a llamarme.

Al salir de allí y volver a pasar por la calle de las putas pensé que mejor me iría quedarme con aquellas chicas, aprender el oficio y dejarme joder por unos cientos de euros en lugar de seguir haciéndolo gratis.

Entonces fue cuando la vi, o mejor dicho, me vi. Era yo, pero no era yo porque me estaba viendo en la distancia, era alguien igual que yo. Al menos físicamente. Caminaba, eso sí, más resuelta y parecía feliz. Sonreía la muy... Llevaba mi nuevo corte de pelo, tenía mi altura, mi complexión, ¡si me había robado hasta los andares! Joder, pensé, esto es una broma pesada o un espejo muy grande.
La seguí. Tenía que descubrir donde iba y, sobre todo, por qué sonreía.

Para mi sorpresa no fue hacia el metro blasfemando contra el sistema, como hubiera hecho yo, sino que paró un taxi con un silbido, se subió y desapareció antes de que yo pudiera tomar otro y seguirla. Como en las pelis. En realidad lo intenté y paré otro taxi (con la mano porque yo no sé silbar) e incluso le dije al taxista toda emocionada “Siga a ese taxi”, a lo que él me replicó “¿Con este tráfico? Está usted loca”. Yo le dije que no me tratara de usted que no era tan mayor y él me preguntó a quién seguía. “A mi doble pero en mejor”. El pobre taxista no volvió a preguntarme nada más y me dejó en la parada de metro más cercana, tal como le dije.


PD: Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

21 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Hoy me voy con algo de tristeza.
Básicamente por las verdades como puños que hay en lo que has escrito y que me han dado una buena paliza.

Son verdades universales.
Y dolorosas.

Besos.

Sandra Sedano dijo...

Una sociedad que contrata al personal por enchufismo en lugar de por su capacidad, funciona, como bien sabemos, de puta pena.
Así nos va.
A veces, a la mediocridad del trabajo, se suma la mediocridad del empleado. Un salvoconducto poco recomendable para superar una crisis económica.

Carlos dijo...

Es increíble que aún exista el machismo a la hora de contratar personal.
Pero como se aprovechan de la crisis que hay, pues nada, a aguantar.
¡Qué país!
Pero tú vales mucho, verás como al final consigues un buen trabajo.
Besos.

Manuel Márquez dijo...

No sé, compa Sue, qué es real (si es que hay algo que lo es), y qué es ficción (si es que hay algo que lo es), en tu relato. Tanto en un caso como en otro, una buena pieza, desde luego, tan amarga como bien escrita. En fin...

Un fuerte abrazo y buen fin de semana.

Sue dijo...

Toro, no te pongas triste. La vida tiene muchas cosas (pero muchas) buenas. Este post solo es una parcela pequeñita de su parte menos buena.
Besos.
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Blanche, es una ley no escrita pero muy bien aprendida. No siempre es así, claro está, hay huecos entre las grietas por los que meterse. Solo hace falta encontrarlos.
¡Ánimo! (esto no sé si te lo digo a ti o a mi)
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Bueno Carlos, en este caso no he querido reflejar machismo alguno, sino una especie de malogrado destino, al estilo de la tragedia griega, donde el pobre mortal no tiene nada que hacer ante el poder de los dioses. Eso no significa, claro está, que el machismo no exista en este lindo y soleado país.
Muchas gracias por los ánimos y la confianza (¿tú no tendrás una empresa? :).
Un beso.

Sue dijo...

Manuel, no es real, no todo. Pero podría serlo. Quizás lo es. Da igual. La amargura existe y también ese tipo de entrevistas.

Gracias.
Un abrazo para ti.

NáN dijo...

¡Esta me la sé! La doble vida de Verónica.

Te ha quedado requetebién, has cambiado "la puta vida" por "la puta de la vida mejor". Me resulta encantador que a los "finos" les guste ahorrar impuestos en fundaciones en las que les gusta la "chusma" y la "cultura". Al menos, no nos obligan a llevar un gorro grandote con un cascabel en la punta.

Blanche, ¡por supuesto que somos mediocres! De no serlo, en lugar de hablar de políticos sabríamos que la política somos nosotros y no tendríamos este Sistema Joputa. Lo lleva siendo desde hace tiempo para cientos (o miles) de millones de personas. Pero hasta ahora no nos habían querido rebajar la bolsa de los chuches (a unos), ni nos estaban jodiendo el mínimo imprescindible para vivir (a otros) y no nos habíamos dado cuenta.

En fin, que si yo hubiera tenido dinero y desvergüenza torera, habría seguido a la del taxi. Por ¿suerte?, no tengo nada de eso y espero poder disfrutar un día de una conversación y un café (con su chorrito de güisqui o de Dyc) con la del metro.

Dol dijo...

Estás que te sales .

De verdad , de verdad de la buena .
Esto es lo que yo llamo escribir con rabia, y no se puede improvisar , quiero decir, que te lo bebes a palo seco , tanto el que lee como el que escribe .

Sabes una cosa?
Me gusta y aunque suene grandilocuente , sólo porque existes tú mantengo la esperanza.
No todo está perdido mientras haya personas que analicen así escenas desgraciadamente habituales.
Cosas.
Gentes .
Fundaciones .
La ostia .



Un beso admirado.

Tempus fugit dijo...

Iniciaste una persecución inútil, la mejor iba en el segundo taxi.

besos

La sonrisa de Hiperion dijo...

Siempre se encuentra uno cosas diferentes al llegar a tu casa. Un placer siempre.


Saludos y un abrazo.

Guido Finzi dijo...

Un viejo tanguero argentino dijo, y no le faltaba razón, que somos la mueca de lo que soñamos ser. Lástima que no pasemos de ser mueca de boca torcida y labios fruncidos en la mayoría de los casos.

Mientras puedas escribir con humor y reírte de ti misma (los boludos siempre lo hacen de los demás), todavía estás a salvo de la quema, o sea, del adocenamiento de los imbéciles.

Un saludo

Miguel Baquero dijo...

No era tu doble; entraste en una especie de bucle temporal y eras tú dentro de poco tiempo, cuando tengas un trabajo cojonudo y honrado que no tenga nda que ver con ninguna fundación, que siempre he pensado es la forma mejor de evadir dinero y que encima te aplaudan como un benefactor de la sociedad

Sue dijo...

NáN, esta vez no hay peli. Solo me asomé a la ventana de la realidad.
Y me he visto con ese gorro con cascabel, te lo digo en serio. Me ha dado mucho miedo. Como un bufón en la corte o un payaso (que siempre me han dado miedo).

¿Te hubieras ido con la del taxi? Perro.

:)

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Reyes, no merezco tal admiración, soy, como dice el post, del montón de los montones. Si ni siquiera sé silbar!
De todas formas, moltes grazies, muchas gracias, thanks U very much, merci beaocup, eskerrik asko, etc.

Un beso para ti y que la rabia nos acompañe un ratico más.

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Bueno, Cenizas, es cuestión de perspectiva.
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Gracias por la visita Hiperión.

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Guido, en realidad soy lo que quería ser, lo que falla es el escenario del mundo. Este es el que no acompaña.

Yo me río mucho de mi misma, con respeto, eso sí. También me hago llorar.

Sue dijo...

Baquero, gracias por el cable. Además de hacerme reir tienes buenos sentimientos. Eso sí que no se compra con dinero.

virgi dijo...

La del primer taxi daría la vuelta para seguirte a ti. Seguro no sabe decir las cosas que tú dices, ni cómo las dices, les pones la fuerza que sientes y me has cautivado. Me dejas algo triste, querida Sue. Te pienso, te abrazo, linda.

carmen dijo...

El final es de película...

Y cuando he leído tu post he pensado en el mío que también tiene bastante ira contenida.
Bien por lo de gracias en euzkera. Eres políglota!!

Sue dijo...

Virgi, todo es posible... Gracias por mirar con esos ojos mis post, siempre es un placer contar con la buena onda que te envuelve a ti.
Y para que no estés triste, te dejo una canción:
http://www.youtube.com/watch?v=vV986oYlzbQ

Un beso.

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Carmen, ojalá lo fuera (políglota digo).
Te leo.

Naia Marlo dijo...

¡Hay que bueno Sue! :) :) me parto!
He de confesar que me aterrorizan las entrevistas, me suda todo..Pero está última en el Spa, estaba muy fresca y tranquila. Posiblemente ya no me quedaba nada de nervios en la sangre, de tanta tensión pasada por la emoción.
Ver a un doble, alguién que se parece mucho a ti (físicamente), intriga un montón.

Te dejo un abrazo silencioso envuelto en aromas divinos,

Naia

Sue dijo...

Naia, que no te aterroricen, que con tu luz deslumbras al más terrorífico.
Recojo tu abrazo.
Gracias

José Luis García dijo...

bueno Sue, lo primero, que tengas muuucha suerte y que tus entrevistas sean tales, y no el divertido paripé que has contado. Por otra parte, si algún día me encuentro a mi doble, que sea después de una buena noticia para poder decir "mira, me va mejor que a ti". Pero en el fondo me da miedito ese momento... y si me dice "no te equivoques chaval, el doble eres tú".
Lo dicho, mucha suerte Sue. Eso sí, espero que no te entrevisten en sitios donde también me entrevisten a mi (sío, así están las cosas).

Sue dijo...

Da igual quien sea el doble de quien, es un poco como lo del huevo y la gallina: no resuelve nada.
Yo también te deseo mucha mierda (que es suerte, como sabes, en teatro) en tu búsqueda. Y si nos tenemos que encontrar que sea para bien.
Un saludo.