Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

lunes, 21 de junio de 2010

BAJO LAS ESTRELLAS


No echaré de menos las miradas de soslayo, las malas caras, la presión del cacique de turno capaz de escupir “que esto no se vuelva a repetir” pero incapaz de darte las gracias por el trabajo bien hecho. No echaré de menos los madrugones en invierno, tomar la calle cuando el frío quema los huesos y no deja espacio para la ilusión. Refugiarse en un tren lleno de caras amargas y alientos de café. No echaré de menos el poso de machismo, racismo y xenofobia en los ojos de aquellos que se hacen llamar “compañeros del metal”, ni echaré de menos sus pieles grises. Tampoco sus vidas inocuas ahogadas en vino de la casa y comida basura.

No echaré de menos el tiempo y la energía perdidos para beneficio de otros, ni tampoco las ganas constantes de desaparecer tras una cortina de humo. No echaré de menos lo que no dije, pero tampoco las palabras que dejé caer a los pies del monstruo, deliberadamente o por error.

No echaré de menos el hedor del fervor político, ni el bipartidismo, ni el fútbol, opio del pueblo, ni esos lugares comunes que tanto aborrezco. Tampoco la mala literatura ni los soliloquios de los que creen que lo saben todo. Ni las frases ostentosas de los que se mantienen en su esfera acomodada y no ven más que el titular del diario deportivo. No echaré de menos las banderas, tampoco la que protege la guarida del fascista ni su infamia disfrazada de misericordia. Ni sus babas cuando la rabia le hace hervir.
Carne corrupta. Sed de venganza. Palas de miedo.

No me acordaré de lo que nunca tuve, ni echaré de menos la hipocresía del débil. Tampoco su forma de mirarme por encima del hombro, sonriendo como un ganador (cuando en realidad ha perdido lo más importante: su identidad). No echaré de menos la ambición ajena, ni sus prisas por llegar primero a la cumbre de la montaña de basura. No echaré de menos los malos modos ni las falsas sonrisas, ni mirarme al espejo para recordar quien soy tras un día en el infierno. No echaré de menos las lágrimas derramadas por quien no las merecía, ni las medias verdades, ni los gritos, ni salir a correr de madrugada para espantar los fantasmas.

Cuando esté allí junto a mi misma, no la de ahora, sino la otra, la de verdad, la que no se encoge de impotencia y rabia ante las injusticias, sino que salta, camina, actúa, combate. La que no llora ni escribe. La que sabe que sabe y por eso no tiene miedo. Nunca. Cuando esté allí, tendida bajo el cielo estrellado, desnuda, lejos del circo de rinocerontes ciegos azuzados por ese público innoble que ríe con el sufrimiento ajeno. Todo esto será pasto del olvido. Ni siquiera recordaré que una vez existí y no me amé.

20 comentarios:

keiko dijo...

Cuantas verdades,muchisimas verdades hay en este texto.
un beso!

keiko.

Guido Finzi dijo...

Eso está muy bien; nuestra primera obligación es para con nosotros mismos.

Un saludo

antonio dijo...

Te descubro ahora mismo
saludos

Dol dijo...

Ufff...
Sin resuello te escribo unas palabrejas ,para decirte que no, desde luego no lo echarás de menos , y es más, ni siquiera recordarás que te quitaba sueño y energía.

Como los malos amantes .


Un beso.

Naia Marlo dijo...

Este post es muy serio...reflexionas y te preguntas. Deseos de tomar la acción como bandera constante.Buen post que mueve la conciencia y te obliga a plantear muchas cosas.
Me gusta mucho.

Te dejo un abrazo muy silencioso envuelto en aromas divinos,

Naia

Belén dijo...

Joe, Sue, son de esas entradas que no sabes ni qué decir...

Besicos

TORO SALVAJE dijo...

Hoy me voy conmovido Sue.
Uno ha uno has ido tocando todos mis resortes emocionales.

Gracias por ello.

Besos.

Sandra Sedano dijo...

¿Te queda un hueco en el paraíso del olvido para una amiga fiel? No haré ruido, lo prometo.

NáN dijo...

Había comentado esto: "¡Ay, Sue!", pero no di al botón correcto.

Así que me veo obligado a hacer este comentario:

¡Ay, Sue!

NáN dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Y en ese momento nos damos cuenta, cuanto de nuestro espacio, cuanto de nuestro tiempo cedimos a todo aquello que no merecía nada...
Saludos

S. Cid dijo...

¡Caray!

José Luis García dijo...

plas plas plas plas plas plas plas plas plas plas plas plas plas plas plas plas plas plas plas plas plas plas plas plas plas plas plas plas plas plas plas plas plas plas plas plas... es todo lo que se me ocurre decir, o mejor dicho, hacer.

Anónimo dijo...

En estos momentos, que no son los mejores que he tenido, necesito un poco de tu espacio.......Felicidades, me ha llegado profundo... tomo aire e intento retomar la senda .....

carmen dijo...

Pero recordarás las cosas que te dieron vida. Y si haces una lista tan larga como ésta te aplaudiré.
Y te amas Sue, te amas

La sonrisa de Hiperion dijo...

Yo también estoy mirando ese cielo...

Saludos y un abrazo enorme.

virgi dijo...

...
...
¡ay, me duele lo que dices!
...
pero eres capaz de pensarlo, escribirlo...
no todos tenemos esa lucidez, ni esas fuerza.

Mi abrazo fuerte, mi admiración

NáN dijo...

Reconozco que andaba algo preocupado. Escribir una entrada así y desaparecer.

Nómada planetario dijo...

Esto es meter el dedo en la llaga de la existencia misma. Tal vez duela, pero conviene hacer alguna que otra vez para saber dónde se va.
Un abrazo desde mi domingo vacío.

Sue dijo...

Keiko, no sé si son verdades absolutas ¿existen? pero son las mías.
Un beso.

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Guido, ciertamente es así. Primera y casi única podríamos decir.

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Antonio, nunca es tarde.

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Reyes, ¿malos amantes? ¿Qué es eso? Lo olvidé.

Ahora toca volver, pero sin ganas. Con lo bien que se estaba en el cielo.

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Muy serio Naia. El hartazgo me puede. La podredumbre de espíritu me puede. No puedo.

Recojo tu tranquilo abrazo, como siempre.
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Belén, a veces no hay nada que decir. A mi me pasa a menudo.

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Gracias a ti Toro, por seguir pasándote por acá. Mi casa no tiene llave y es también la tuya.

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Blanche, por supuesto. Me queda. Te espero.

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Nán, siento haberte preocupado. Gracias por escribir y por ser una nube con pantalones :)
Un beso.

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Cierto Viking, y qué mal se pasa. Pero lo mejor es intentar no seguir perdiendo el tiempo con esa mierda. La vida sigue.

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Cid, sí. Caray o carayo, como diría un gallego de Galicia :)

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Pues gracias Jose Luis. Otros tantos "plas" también para ti.

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Siento tus malos tiempos Gon, pero piensa en verde, o mejor, en azul. Tu isla es el mejor lugar para hacerlo. Vives en el paraíso.

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Carmen, esas no solo las recuerdo sino que las llevo conmigo y me hacen ser lo que soy. Gracias a ellas sigo viva.

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Es el mismo cielo para todos Hiperión.

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Virgi, tu escribes una poesía bella y lúcida.

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Nómada, no es mi estilo meter dedos en llagas pero a veces no hay otra salida.