Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

viernes, 28 de agosto de 2009

THAT IS THE QUESTION

Ayer sugerí de broma a un compañero que iba a salir unos minutos antes de la oficina aprovechando que no había jefes, a lo que él me contestó que tuviera cuidado porque sí había uno: el Gran Jefe (también llamado Delegado General). Le contesté que eso no era problema porque el Gran Jefe no me conocía "solo soy un número para él, un número insignificante". Entonces mi compañero me dijo:

- Eso es lo que tú te crees, claro que te conoce. Nos conoce a todos.
- Ah, bueno, entonces estupendo. Sí él se atreve a decirme algo por no cumplir mi horario laboral tendré con qué responderle.
- ¿Con qué? –preguntó curioso mi compañero.
- Incumplimiento del Estatuto de los Trabajadores. Si quieres te hago una lista de toda la mierda que he tenido que aguantar en estos años, contando la promesa de subida de salario que nunca se produjo. ¿Sabes lo último? me han "sugerido" un traslado a una oficina a 30km de aquí donde además del trabajo diario tendría que atender al público. Es decir, más trabajo por el mismo precio. ¿Qué te parece?

- Me parece que eres libre de marcharte y buscar otro empleo –me dijo mi compañero, muy razonablemente.
- Cierto y él es libre de echarme si no cumplo mis obligaciones, pero no lo hace porque salgo rentable. O porque ni siquiera sabe que existo ni que existe mi función.
- ¿Y tú, por qué no lo haces?
- ¿Marcharme, dices?
- Aha.
- Buena pregunta. Me la llevo a casa y el lunes te contesto.

Y aquí estoy, dándole vueltas a la pelota.

13 comentarios:

Tempus fugit dijo...

Después de pensarlo te dirá... por responsabilidad. Pero si es sincero de verdad, te dirá: por miedo.

Nos tienen cogidos..



besos

virgi dijo...

mmmmnnnn...no sé qué decirte, Sue...si es mejor que aparques la pelota y la solución te vendrá por si sola...o si le sigues dando vueltas y se te ocurre algo genial...un beso como ayuda, ¡chus!

MauVenom dijo...

Creo que en todos lados es la misma cosa...

pero piensa si te conviene dejar ese lugar... consigue otra cosa primero.

Sue dijo...

Gracias por vuestro prisma chicos.
De cenizas, el miedo es siempre mal consejero. Es cierto que a veces se disfraza de responsabilidad o te hacen disfrazarlo y así vamos...uno por otro la casa sin barrer.
Nos tienen cogidos.

....

Virgi, tienes razón. Haga lo que haga la respuesta vendrá, aunque lo importante, como digo siempre, son las preguntas, es lo que nos hace reaccionar (o debería hacernos reaccionar)... y esta es una que yo me he hecho muchas veces, pero jamás me la había planteado alguien que no fuera yo misma.
Recojo el beso ayudante. Gracias!

....

MauVenom, gracias por el consejo. No sé si lo llevaré a cabo porque en contadas ocasiones (sobre todo cuando estoy hasta los ovarios de que me los toquen) tomo decisiones precipitadas sin pensar en el mañana...y creo que esta será una de esas contadas ocasiones.
Pero te prometo que lo intento.

maritornes dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
a corderetas con mi alma dijo...

Cabeza fría, querida y corazón caliente.
El tema es delicadito, pero hagas lo que hagas asumirás tu responsabilidad (como dices en el post anterior).

Y estoy con Mau. ¿Es ésta una época favorable para cambiar? Creo que si es para irte a otro lugar sí, pero para engrosar las listas del paro, siempre estarás a tiempo, querida.

Un abrazo enorme.

Sue dijo...

Lo sé Acorde. Cabeza fría. Lo sé.

S. Cid dijo...

Hola Sue.

Esa pregunta yo llevo haciéndomela años (3, más o menos). Y, como tú, cada viernes me la llevo a casa y cada lunes... vuelvo sin la respuesta.

Sin embargo... (no es conformismo, de verdad), cada vez estoy más y más segura de que llegará un día en que obtendré la respuesta así, chas, como en una iluminación. No..., en realidad no es eso..., no es una iluminación... En realidad..., un día ocurrirá. Me iré porque ya no tendré miedo, porque iré a un lugar mejor y que me hará más feliz. No importa los lunes que pase sin haber hallado la respuesta. Un día me iré. Lo sé

Ánimos y saludos.

S. Cid

Guido Finzi dijo...

En la vida uno se la pasa eligiendo y nuestra primera obligación, es para con nosotros mismos.

Saludo

José Luis García dijo...

Hola Sue, te devuelvo (y agradezco) tu visita.
Sólo un detalle. He trabajado en muchos sitios. en las últimas 4 empresas me he dedicado (y dedico) a lo que siempre he querido hacer, y me han echado en 2 de ellas. Salvando las primeras sensaciones de impotencia, indignación, incertidumbre...(la i no es buena compañera), lo que ha venido a continuación es liberación, salud, optimismo... incluso en estos tiempos, si te echan, te esperará algo mejor. Seguro.
Un abrazo.

Sue dijo...

Gracias Jose Luis, por la visita y por tu relato. Siempre es enriquecedor conocer las experiencias ajenas.
Amo la libertad.

Aurore Dupin dijo...

Sue:

El trabajo -y muchas otras cuestiones existencialistas- nos colocan en una dicotomía de pajarillo en el alero: puedes estamparte en el piso, o expandir horizontes.

Es un experimento temerario abrir las alas: un acto de fe.

Sue dijo...

Aurore, me dejas un poco en áscuas... intentaré aletear con fuerza!