
Spinnin es un baile con la vida y los sentimientos que antepone el respeto al prójimo a cualquier ideario político-borregil. Es fresca, sincera y capaz de transformar el miedo en un rico manjar que nos hace crecer, algo de lo que nutrirse al calor de muchos besos (101 por lo menos).
Desentierra mitos y clichés al tiempo que te enfrenta con la pena de una forma cruda, porque la vida es pena y beso a partes iguales.
Supongo que el hecho de que la peli solo esté en un cine de la capital (al menos hasta antes de ayer) dice mucho sobre la ciudad que tenemos, una ciudad y un mundo que tiene miedo a destapar la realidad que se respira en la calle. Que parece que tiene miedo a la felicidad.
Un homosexual forofo del Atlético de Madrid que no tiene pluma ni es promiscuo, y que, para más INRI, es buena persona. Hijos que se engendran con amor, amigos que se abrazan y lloran en plena calle, generaciones antagónicas que se alimentan de comprensión… en fin, un mundo audaz, coherente y abierto. Tan difícil de encontrar que una ve la peli sintiendo que es realidad y fábula al mismo tiempo.
Si pudiera elegir un mundo para vivir, elegiría el mundo de Spinnin, SIN DUDA.

4 comentarios:
Imagine... Si en la capital sólo está en un cine, no le quiero contar lo que pasa en las provincias.
Algún año intentaré verla, donde la encuentre y después le cuento. Pero por lo que cuenta, parece que me podría gustar bastante, ¿no cree?
PD: Yo el sábado viví una manifestación en contra de... no a favor. Seguro que en otro barrio, estaba la otra. Una pena.
La de antes era yo! Upsss, acabo de tener un dejà vu? Seguro que ya ,e ha pasado antes...
No la he visto, pero la veré.
Un besito fuerte, bonita
Se la recomiendo a ámbas con gran ilusión. Estoy segura de que les encantará. Pero tendrán que piratearla... o venir a Madrid!
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