Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

jueves, 14 de agosto de 2008

DESPEDIDA EN EL MAR


Yo sí que soy rápida y no Michael Phelps. En menos de una hora he calentado la comida, he comido, fregado, me he duchado, he pensado la ropa que iba a ponerme, me he vestido y he terminado de hacer la maleta. El tiempo que me resta lo estoy usando para despedirme de Cartografía y de vosotros mientras me como el limón con la decisión más trascendental de unas vacaciones en el mar: ¿qué libro me llevo?
No, no exagero, porque una mala elección puede joderme las vacaciones y una buena elección me hará recordar estos tres días de playa como los más increíbles del año. Sobre todo si tengo en cuenta que voy a pasar el grueso de esos días leyendo (también durmiendo y comiendo, pero menos).

Quizás me decida por no decidirme hasta llegar a la tienda del inglés, a pie de playa, si es que sigue aún en pie… Es un local pequeño y acogedor donde aún sobreviven un montón de libros viejos e interesantes. Algunos, incluso, en castellano. Allí descubrí, entre otros, “El complejo de Cenicienta” de Colette Dowling y aquellos fueron unos días de playa fantásticos.

En fin, seguiré pensando por el camino y meteré en el bolso “La ladrona de libros” por si la tienda del inglés ha sucumbido a la globalización de los “Todo a 1 euro”.

Feliz puente a
tod@s.

3 comentarios:

A corderetas con mi alma: "Corde" dijo...

¡Y yo sin poder pisar la arena este año! Y en vez de olor a salitre, a lo más que llego es al olor de cloro de la piscina de rahabilitación.
Cuente a la vuelta, cuente.
Un besin.
PD: Yo estoy leyendo "Donde duermen las aguas" de Lorenzo Mediano.

Anónimo dijo...

Yo tengo un mono de playa que no veas. He ido un par de veces, pero no es suficiente. Unos amigos amigos están “tratando” de engancharme a eso del windsurf. Por eso, manana por fin vuelvo a oler el mar. Voy a “intentarlo” de nuevo a ver si termino enganchándome, aunque seguramente acabaré tumbada en la arena con el libro que estoy leyendo estos días. Qué le vamos a hacer, cuanto antes una asuma sus propias limitaciones mejor :)

Disfruta de esa cala que yo voy a perderme este verano :( Y reparte besos por allí de esos que te gustan tanto :)

Pandereta

Sue dijo...

Ya volví y Cartografía está espesita. No me ha dejado colgar el coment anterior... ays!!

El mar estaba rico, rico (casi tanto como los jugadores de boley playa q pululaban por allí) y "La ladrona de libros" es una historia preciosa (tierna y cruel) que me ha enganchado por completo.

En breve mis reflexiones.