Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

lunes, 11 de agosto de 2008

DILEMA


Llamarme escrupulosa, pero siempre me ha dado un poco de grima meterme en bañeras o piscinas de agua templada donde hay más de una persona (a parte de aquella vez en aquél jacuzzi con velitas, champán y Manhattan a mis pies, claro, pero esa es otra historia como diría Moustache). No sé, tengo la misma sensación que Mafalda con la sopa, el mar, la gente, los fideos… ays! No puedo.
Y es por eso que nunca he tenido curiosidad por visitar un spa de esos, tan de moda desde hace unos años, ni he soñado nunca con pasar mis vacaciones en un balneario. Supongo que influye el hecho de que para mi la ceremonia del baño es algo muy personal y eso de charlar en la sauna con desconocidos mientras te explotan los granos al contacto del vapor, como que aún no lo veo natural.

Sin embargo, hoy, tras venir del herbolario (mi lugar preferido después de la cocina últimamente) he estado viendo unas revistas de balnearios que mi compañera de piso dejó para mi (tan maja ella) y he decidido que con mi primer billete de lotería ganador me iré al maravilloso Best Werner Premier de Tossa de Mar a que me soben, me exfolien y me embadurnen con lodo marino y jengibre.
Llamadme veleta, pero leyendo el programa del balneario no me da grima pensar en agua templada y gente al mismo tiempo. Cierto es que más que un programa de belleza y bienestar, como ellos lo llaman, parece que van a cocinarte de todo lo que te echan encima, pero aún así suena de pm. Tienen incluso tratamiento de parejas, es decir, que vas con tu pareja y te estimulan doble por el precio de uno (con esferas chinas, eh, que no son cualquier cosa).
Me pregunto si a los que vayamos sin pareja nos proporcionarían una para probar eso del jengibre y las esferas chinas, porque entonces ya sería la caña el Premier este.

Mirad qué alucine:

Belleza de las “star” 2 días:

-1er día: Tratamiento facial de oro / 1 Gold Star Wrap (majestuosa envoltura dorada destellante y luminosa)/ 1 Gold Star Néctar/ 1 masaje sensorial corporal.

-2º día: 1 Pearl Essence Power (exfoliante de precioso nácar, aporta suavidad y perfección infinita) 1 Black Peral Wrap (envoltura del rostro de bellos reflejos tornasolados actuando frente a la flacidez y la fatiga cutánea) /1 White Pearly Wrap (glamour que intensifica los sentidos).

Bueno, y eso que no veis los parajes por los que está rodeado el lugar (porque la foto que he puesto es de mi compra de hoy), pero es como del complejo turístico aquél de Dirty Dancing, con sus acantilados y sus calitas… umm ah! y a 200 del centro comercial.

Estoy decididísima. Solo me quedan un par de detalles insignificantes por solventar: comprar el billete de lotería ganador y mirar en el diccionario algunos conceptos y expresiones del programa que se me escapan, como por ejemplo: presoterapia, hidrojet, masaje de bambú (eso puede hasta doler), masaje towel (eso duele fijo), masaje lomi-lama, lonización, crioterapias...

Lo peor va a ser volver a la vida normal y vestirse después de haber estado sin pegar palo y en albornoz una semana. A ver quién toma el metro con toda la caló y aguanta a los que no se van de vacaciones ni a tiros el resto del verano. Uff. Eso sí que tiene pinta de depresión postvacacional de las gordas… no sé yo si me compensa. O me compro el premio gordo para no parar de viajar por balnearios el resto de mi vida o me lo pienso mejor… Menudo dilema.

¿Vosotros qué haríais? Porque claro, toda la vida en albornoz…

4 comentarios:

Ani dijo...

Ufff... Tal y como relatas lo de los granos explotándose dentro del agua, la verdad es que a una le entran reparos, pero yo te juro que si consigues olvidarte de eso, te divertirás fijo.
A mi me encantan los balnearios, primero porque me encanta el agua y estar en remojo y segundo porque realmente te relajan, en serio. Aunque he de confesar que solo he estado en dos en mi vida, uno en Alhama de Aragón, que se llama Terma Pallarés, y es ¡la caña! y otro, uno de esos que llaman urbanos, aquí en Madrid, en el Hotel Senator de Plaza España.
No te lo pienses, Sue, y no hace falta que te toque la lotería, si yo me lo puedo permitir, puede cualquiera.
Ya nos contarás. Besitos mil

Anónimo dijo...

Jajaja, me ha hecho mucha gracia su post.
No se da cuenta de las guarradas que compartimos los humanos más allá de las piscinas. No saldría de casa...
Yo voy casi todos los días a un gimnasio con spa para mi rehabilitación y la verdad es que es la caña. Y he ido a un par de balnearios, uno de talasoterapia en Gran Canaria era la hostia. A mí me sirven y además no se hace vida completa en albornoz, creo recordar.
Anímese, que lo agradecerá.
Corde
Un bs.
PD: Si alguna vez quiere acercarse a compartir un conciertazo silbe... o mejor, hágamelo saber.

Anónimo dijo...

La visita a un balneario me parece una alternativa super interesante que descubrí hace unos 10 años gracias a mi novio. Por aquel momento andaba yo bastante estresada y agotada físicamente porque trabajaba y estudiaba de lunes a domingo. Y a él se le ocurrió sorprenderme el día de mi cumpleaños con un pase a un spa maravilloso.

Yo no tenía ni idea. Me había invitado a desayunar en un restaurante italiano y pensé que ese era el regalo. Al terminar con la excusa de estar buscando algo que necesitaba me hizo seguirlo dentro de un spa para preguntar allí. Cuando entré una señora vestida de blanco me recibió con un “Happy Birthday” mientras me ofrecía un albornoz Fue toda una sorpresa porque hasta entonces nunca se me había ocurrido que los balnearios no son únicamente para pacientes en rehabilitación… o para la gente famosa con ganas de gastarse el dinero. Fue todo un descubrimiento. Me encantó la experiencia… y me enganché.

¡Sue, anímate!

Pandereta

Sue dijo...

Muchas gracias chicas! Todas me lo habeis recomendado, qué majas.
Os haré caso y no esperaré a que me toque la loteria ni a que me lo regale mi pareja (porque entonces puedo esperar sentada).
Acorde, no sabía que estaba en rehabilitación.. jo. Qué tal anda?