Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

miércoles, 9 de julio de 2008

ME, MYSELF AND "EDIMBARA" (I)


He regresado en cuerpo, pero mi alma sigue allí. Para que luego diga Aristóteles que las mujeres no tenemos alma, vaya si la tenemos, y bien grande. Y la mía, todo lo ancha y larga que es, allí se ha quedado, bajo el cielo de Escocia. Me dijo que no quería volver a una ciudad donde no puede respirar, y yo le dije: "Pero alma mía, si te quedas aquí yo no estaré completa. No seré felíz en Madrid sin ti". Y ella me contestó: "Y yo seré desgraciada si me obligas a volver".

Y siguiendo mi último lema: "Cuida a quien te cuida", tuve que dejar que se quedara y tomé mi vuelo a Madrid (delayed, delayed... no vuelvo a volar con easyjet) sin rechistar, porque tenía toda la razón del mundo. Y cuando alguien tiene toda la razón del mundo ... como que hay que dársela.


Por eso ahora vago sin alma por esta ciudad asfixiante y eterna hasta que mi alma decida volver, aunque me temo que tendré que ir yo a buscarla...

2 comentarios:

A corderetas con mi alma: "Corde" dijo...

Escocia era una de mis metas para este verano. Pero con esto de alquilar piso, todo se ha quedado en agua de borrajas. NI Asturies, ni Escocia y puede que tampoco Madrid... Y lo que es peor, me estoy perdiendo todos los conciertos de la Expo y ya van unos cuantos.
Envidia me da, querida.

Sue dijo...

Es que esto de ser pobre es un asco,A corde, te lo digo yo, y del alquiler ni me hables. Arght!

Yo estoy planeando robar un banco, pero es que me han dicho que están fatal, que mejor la casa de un ministro...