He regresado en cuerpo, pero mi alma sigue allí. Para que luego diga Aristóteles que las mujeres no tenemos alma, vaya si la tenemos, y bien grande. Y la mía, todo lo ancha y larga que es, allí se ha quedado, bajo el cielo de Escocia. Me dijo que no quería volver a una ciudad donde no puede respirar, y yo le dije: "Pero alma mía, si te quedas aquí yo no estaré completa. No seré felíz en Madrid sin ti". Y ella me contestó: "Y yo seré desgraciada si me obligas a volver".
Y siguiendo mi último lema: "Cuida a quien te cuida", tuve que dejar que se quedara y tomé mi vuelo a Madrid (delayed, delayed... no vuelvo a volar con easyjet) sin rechistar, porque tenía toda la razón del mundo. Y cuando alguien tiene toda la razón del mundo ... como que hay que dársela.
Por eso ahora vago sin alma por esta ciudad asfixiante y eterna hasta que mi alma decida volver, aunque me temo que tendré que ir yo a buscarla...

2 comentarios:
Escocia era una de mis metas para este verano. Pero con esto de alquilar piso, todo se ha quedado en agua de borrajas. NI Asturies, ni Escocia y puede que tampoco Madrid... Y lo que es peor, me estoy perdiendo todos los conciertos de la Expo y ya van unos cuantos.
Envidia me da, querida.
Es que esto de ser pobre es un asco,A corde, te lo digo yo, y del alquiler ni me hables. Arght!
Yo estoy planeando robar un banco, pero es que me han dicho que están fatal, que mejor la casa de un ministro...
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