El 22 de diciembre del 2006 a las 22.00 yo escribía esto: ¿Qué puede ofrecerte un camino llano del que no ves el final ni el principio? No hay nada que te anime a seguir y tampoco nada que te anime a parar. Qué absurdo, ¿no? ¿Y las piedras en el camino? ¿Y las flores? ....Aquí no hay flores, solo desierto. No quiero este desierto, quiero burbujas, chispas, flores, mi alma renovándose, la sensación de estar viviendo algo único y pensar ¿qué haría si me faltaras tú?...Ahora da igual si me faltaras, porque nunca estuviste.
Mentiría si dijera que no recuerdo por qué arrancó así un blog que pretendía irradiar mil colores, pues me acuerdo perfectamente hasta del instante en que me senté a idearlo. Recuerdo la ropa que llevaba puesta y los planes que tenía para el día siguiente. No es fácil olvidar la sensación de vacío y las ganas de correr. No fue fácil encontrar un lugar donde esconderse.
Yo intentaba llenar la nada con algo, buscaba atención, como los niños chicos cuando se caen y esperan en el suelo llorando a que alguien les ayude a levantarse. Da igual si puedes hacerlo solo, no quieres hacerlo solo, quieres que alguien llegue, te eleve, sepa que existes y llene esa nada en la que te han(as) convertido.
Y, de algún modo, Cartografía me elevó y llenó un poco. Claro que no lo hizo sin más, antes me examinó, me juzgo y me dio un par de sopapos, exactamente igual que haría una madre. Y yo volví a llorar pero esta vez “con razón”.
La vida es así y no vale saltarse las reglas a la torera, si uno hace algo inconveniente, incluso para sí mismo, al final llega Paco con las rebajas y te atiza. Las rebajas de Paco son ese momento en la vida en los que hay que plantarse y descubrir ciertas verdades. Romper el espejo con la frente, sangrar y parecer patética a los ojos del peluche que te mira desde lo más alto del armario.
¿Y tú qué coño miras? Pues nada, a ti.
Después llegó la Nochebuena, Papa Nöel, el Año Nuevo, las mentiras, la cuesta de enero, mi funesto cumpleaños, la primavera, Sebastián, el mar, Florencia… y Cartografía siguió y siguió revelando misterios ocultos, clavando momentos en el mapa de muchas vidas y dejándome ser y existir (que no es lo mismo). A veces me exigía demasiado, me increpaba y aturdía, pero nunca pude negarme a sus exigencias.
Más de 250 comentarios sin censura a 154 entradas surgidas en los más diversos lugares y estados de ánimo. Uno nunca sabe exactamente qué es lo que va a ocurrir hasta que ocurre y los años pasan tan rápido que lo que pensabas que pasó hace uno, en realidad pasó hace tres y te vuelves loca contando con los dedos. Y añoras.
De momento siguen los porqué hasta el infinito, sigue la curiosidad, la duda y el olor de los libros. Eso es lo bueno, y también lo malo.
Gracias a todos por vuestros comentarios y aventuras, también por las risas y el interés mostrado. Por seguir ahí, sobre todo.

6 comentarios:
Felicidades en el cumpleaños. Espero que cumplan muchos años y que sean años de alegría y letras.
Un besote,
Felicidades y gracias por ese año que quisiste compartir a través de Cartografía, por tener el coraje de desnudar tu conciencia, por dejarme "arrimar a" y "aprender de" las maravillas que te encontraste en el camino, rocas y flores, pero sobre todo por iluminarme cada vez que anduve en penumbra.
Besitos,
Berta
Felicidades! Los cumples, dicen en el día de la salud. He de decir que tu blog es muy saludable, así que vas por buen camino. Muy bonito lo que escribiste hace un año, desgarrador, pero bonito. Más o menos así empecé yo también. Supongo que al final es una necesidad expresarse para no volverse uno tarumba. A mí me va sirviendo, espero que a tí también te sirva durante mucho mucho tiempo. 1 Besico
Gracias a vosotras, mujeres de bandera.
Un beso.
La lectura de este blog se me aparece como una suerte de singladura por un océano revuelto e imprevisible, a veces amable y sosegado, pero las más veces agitado, lleno de remolinos que te arrastran a simas profundas que quizás pensábamos ya olvidadas.
¿Es posible trazar un mapa del alma humana? Cartografía humana desde el comienzo es una violenta contradicción en los términos. Es la historia de un naufragio en la ciudad, la crónica no oficial del ‘amor después del amor’. Es un mensaje en una botella vacía, pero medio llena de un licor exquisito. No se parece a un cuento de hadas, pero es auténtico, apasionado, desnudo, desgarrador y desafiante. Hay que leerlo sin los ojos vendados. Cartografía humana es el dedo en la llaga.
O algo así.
Por favor, sigue escribiendo.
Después de tu coment casi que no me atrevo a seguir Juezyparte, ¿cómo superar tus palabras?
Solo puedo decir que Cartografía es lo más parecido a mi misma que conozco.
Gracias por ese bonito coment.
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