Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

miércoles, 3 de octubre de 2007

CREMÁ REAL

Hemos pasado de que nos regalen tabletas de chocolate con la leche (en mi tiempos, con la Frixia) a que nos devuelvan el 10% de todos nuestros recibos por un año al domiciliar nuestra nómina.
¿Tendrá algo que ver con la cremá de las fotos de los Borbón?...ummm, es posible: sube la cesta de la compra, se estanca la venta de pisos (que no el precio) y parte de la sociedad empieza a estar hasta las pelotas y la toma con el que no paga una hipoteca. Y, aprovechando que el Guadalquivir pasa por Sevilla, Ibarretxe anuncia un referéndum.

Oye, es normal, somos muchos por aquí y es imposible que siempre llueva a gusto de todos, por otra parte, cada uno se guarda las espaldas como mejor puede y si logra trincar algo, pues mira qué bien. Y ya se sabe que los que más saben de trincar son los bancos, a sí que ahí les tenemos, ofreciendo coches y DVD con las hipotecas a 50 años.

A mi me gustaba más el regalo de Frixia, sobre todo porque resultaba mucho más cándido y daba pistas de que las cosas no iban tan mal, aunque también es verdad que en esos tiempos yo no veía más allá de los grillos y los columpios. ¿Qué andaría haciendo Ibarretxe por entonces? ¿Tomaría Frixia también? …Pues esa leche tenía un rato de grasa, claro que eso es porque era leche, leche y no esencia de leche con agua, como lo que nos venden ahora.

¿Os habéis parado a pensar de dónde sale toda la leche que hay en los supermercados y en sus muelles? Está claro que de las vacas no, porque no hay tanta vaca. Si así fuera las veríamos hasta volando y no es el caso. El caso es que la leche que nos venden como pura leche de vaca solo es sucedáneo y es por eso que la mayoría de los adultos ya no la toleramos.
Quizás por esa razón Dragó (dicen que) dijo que era mejor la leche de soja, ¿o es porque estaba entrevistando a un vegetariano y le encanta vender a sus entrevistados? …no sé, pero que conste que yo tomo leche de soja porque mi organismo la tolera mejor y no porque el señor D diga que es mejor.

Pero volviendo a la cremá real, resulta curioso que ahora se esté dando bola a estos sucesos en los medios. Seguro que no es la primera vez que se queman fotos de la monarquía, pues detractores e independentistas siempre ha habido y fijo que en la intimidad ha ardido alguna que otra falla. Lo que si es cierto es que es la primera vez que los hechos (las imágenes) se difunden y eso a algunos les espanta.

A mi no, pues me parece que las cosas tienen que cambiar (ya lo dijo Baroja: mudar hasta de piel) y al margen de que sea o no el modo, tiene que haber un inicio. Y los inicios siempre son muy duros. No creo que el voto de la mujer se consiguiera cosiendo y cantando, o la ley del divorcio, tampoco fue un camino de rosas la Transición , así que vamos a tener que ver las cosas desde una perspectiva futura. Algo así como vernos dentro de diez o quince años viviendo en un mundo mucho más equitativo y transparente…………bueno, me pasé de ingenua........pero al menos hay posibilidades de un referéndum: monarquía si, monarquía no y si sale “sí” mala suerte. Unos seguiremos pagando las clases de Hípica de la dinastía Marichalar, otros comiendo piedras pá engordar y el resto a vivir del cuento. No habrá cambiado nada pero se habrá intentado.

En realidad no tengo nada personal contra los Borbón y adosados, se trata solo de una cuestión práctica, de calidad de vida y decencia. Yo es que soy de las que aún piensan que todos somos iguales y que tenemos los mismos derechos y deberes, aunque no sirva de nada pensarlo ni escribir sobre ello. Y esto no es apología de nada más que de la propia dignidad, yo no me río de nadie ni apoyo ninguna acción violenta, solo considero la posibilidad de que cambien las cosas y de que (quizás, no sé, a lo mejor) ya está bien de que nos tomen el pelo.

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