Leitmotiv
Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.
Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.
Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.
-C. Lispector, La hora de la Estrella-
viernes, 28 de julio de 2017
Y TÚ QUÉ
No soy de las que
presume de su amor, ni lo pasea cual trofeo adornándolo con
excelencias que no tiene, ni exagera en público los detalles
generosos, ni lo adula hasta que se infla del todo y explota, como un
globo aerostático. Pero tampoco soy de las otras, de las que se
agarran a un clavo ardiendo y se pasan los meses criticando a su
mancebo delante de otros. O de otras. Porque no creo que la cosa vaya
de extremos, ni de presumir, ni de no dejar títere sin cabeza, sino
de una especie de equilibrio que nada tiene que ver con los
aspavientos que nos enseñan que tiene que ser el amor. Parece que el
amor sin fanfarrias y sin portadas de brillantina no existe, el amor
sin grandilocuencias y sin esas grandes frases y palabras que si no
las dices (ni las sientes, of course) parece que nunca has amado. Sin
toda esa mierdecita, incluyendo, por supuesto, el manido y machacado
rol hombre-mujer, ese que presupone que él debe ser un poco cabrón
(da igual el físico) y muy gracioso y ella mona (mejor monísima),
superficial, un poco loca y muy ordenada.
Más bien estoy
harta de eso.
No me gusta hablar
de él como si no estuviera, ni escucharle comentarios sobre el
físico de otras mujeres, que igual no son celos, sino una cuestión
de estima y respeto y los confundidos sois vosotros. Igual lo de la
estima es complicado, porque se tiene o no se tiene y a vosotros no
os han enseñado a tenerla, más bien os han criado con la idea de
que el físico de una mujer siempre puede ser objeto de comentario.
Un comentario gracioso, inocente, hija, es una broma, no es para que
te pongas así, que esté contigo no significa que no tenga ojos en
la cara, que tú estás mejor, que sí, que no, que llueva chaparrón.
No todos, claro
está, NOT ALL MEN que no se me olvida, las excepciones también
existen, como ocurre con los melones y a mi me han tocado melones
buenos. Y me siguen tocando. Y si me porto como me da la gana, me
seguirán tocando. Que no me quiero imaginar si todos los hombres
fueran iguales, o todas las mujeres, que no es eso, que lo hay que
hacer es reconocer que existe una tendencia muy fea que habría que
empezar a plantearse lo de erradicarla. Quizás es el momento, ahora
que estamos en la tercera ola de feminismo (aunque muchos no se hayan
enterado, como ocurrió con la primera). Quizás sea el momento de
hacer del amor un lugar más cómodo y menos vistoso, más libre de
prejuicios, donde quepan todos los géneros, libre de gracietas que
aguijonean la comodidad, un lugar más atento a los detalles de la
estima y menos a los otros, a los que creéis que son importantes
(como eso de ir abriendo puertas que nadie os ha pedido). Yo sé
abrir una puerta y puedo pagarme una cena, pero no sé qué hacer con
una broma que mina mi seguridad y que es denigrante para
las mujeres, además de mandar a la mierda a quien la hace, claro.
Pero igual sería mucho mandar a la mierda y me consta que hay otras
soluciones más bonitas. Porque ser feminista no es que te gusten
todas las mujeres, que estés a favor de que cobren más o en contra
del maltrato. A ver si empezamos a sacarnos el plátano del ojo.
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2 comentarios:
Cada vez más compruebo cómo se manipula desde el lenguaje y cómo se engaña. Muchas veces tengo que hacer oídos sordos para no estar permanentemente enfadada.
Y otra cosa más, qué difícil es quitar aunque sea un solo prejuicio.
Ahora, cuando veo una puerta, vaya si entro.
Besazo.
Supongo que lo mas práctico será lo de siempre, al menos, lo que mejores resultados me ha dado a mi, conocer muy bien a nuestra gente, a las amigas y amigos en general, ya que cada quien es de una manera de pensar y seria imposible acertar con todas y todos para no resquemar al personal, otra cosa mas delicada es lo mismo pero en la relación de pareja, porque claro, ahí ya entran sentimientos de dos que no deben de disfrazarse, ni por cortesía, así que la cosa es mas peliaguda, lo mejor es estudiar las compatibilidades antes de echarse al agua, cosa bien difícil también, que todos sabemos como el amor lo disfraza todo, en fin, que esto es mas complicado y complejo para entendernos solo en el comentario de una entrada, a ver si tenemos suerte con el tema en nuestras vidas, en el dia a dia... :)
Besos y salud
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