Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

jueves, 13 de abril de 2017

CUARESMA



Ayer fue el Día Internacional de la Depresión, hubo fútbol, hoy es Jueves Santo y cierran el gimnasio.

Mi gata no sabe de citas con desconocidos, pero ha empezado a comerse los geranios. Al principio solo los olisqueaba, como hace con todo lo nuevo que entra en casa. Establece su mapa olfativo y controla su territorio. A ver, es un felino aunque yo le ponga pienso malo para comer. A veces, caza moscas y me creo en la obligación de imaginar que eso la mantiene salvaje, en alerta guerrera, unida a su parte natural. Pobrecitas.
Pobrecitas las moscas.

El Día Internacional de la Depresión no estuvo mal, pudiendo haber sido un día deprimente. Bebí agua no tratada y escuché los sonidos de la montaña. Que igual es todo más fácil cuando te sobrevuela una ilusión, que no una expectativa. Que igual la vida no hay que tomársela tan en serio. Qué sabre yo. Pero es que sí, hacía tiempo que el resorte de la ilusión en asuntos del corazón no se movía, estaba como anquilosado, oxidado igual, aunque mejor tendría que decir en asuntos del coño. Del corazón al coño hay un par de palmos, suficiente distancia para no confundirlos y no demasiada para que se fundan en un misericordioso abrazo si la ocasión lo merece.

Yo también tuve la edad de Ada, la gata, y también cacé. Consciente de que la presa, en la mayor parte de los casos, era yo y consciente también de que no hay nada más excitante que propinar un buen zarpazo a una jugosa mosca cojonera. Porque cazar es un poco como el buen sexo, hay algo de violencia que perpetúa la repetición y que te instala en una posición distinta a la acostumbrada. Un buen polvo te hace sentir poderosa, pero también terriblemente rendida ante la generosidad de que dispones y que disponen para ti.


Ayer fue el Día Internacional de la Depresión, hoy es el Día Internacional del Beso y mañana, Viernes Santo, comeré carne. Si Dios quiere.

6 comentarios:

Isabel dijo...

jajaja... ni privarse de na que nos impongan.

Besos.

Genín dijo...

En cualquier caso yo prefiero el coño al corazón, cunde mas...jajaja
¡Feliz SS!
Besos y salud

virgi dijo...

Siga vd, en esa línea sin aflojar un celímetro ;)
Besitos (alguno a tu gata)

NáN dijo...

¿Me puedes alquilar el gato por horas, cuando el tiempo es soleado y por el balcón abierto al jardín de enfrente muchas moscas se empeñan en abandonar la naturaleza para habitar en mi sala?

O SuSo dijo...

"Que igual es todo más fácil cuando te sobrevuela una ilusión, que no una expectativa."

Grandeee!!!

Había una frase que me gustaba mucho también: "No estas Deprimido, estás distraído" (acabo de ver que es de Facundo Cabral)

...y como decía E. Tolle: "He vivido con varios maestros zen, todos ellos gatos" ;-)

Mucha fuerza para estar presente en la experiencia que toque en este momento.

Abrazo largo

Sue dijo...

Exacto, nada que nos impongan, Isabel.

Un beso.


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Genín, al pan, pan y al vino, vino.

Un beso.


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Un beso, Virgi :)


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NaN, te presto a Ada cuando quieras. Seguro que está encantada de cazar nuevas moscas malasañeras :)

Un beso!

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Suso, sí que es buena esa frase, además, deprimirse es distraerse de uno mismo, perder la conexión con lo que somos y con el presente. Ojalá cada vez me ocurra menos.

Por cierto ¿por dónde andaaaaaas?

Un abrazo!