Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

domingo, 24 de julio de 2016

IRREVERSIBLE


Ya nadie toma decisiones como si fueran irreversibles. Eliges a alguien para pasar el resto de tu vida, pero sabiendo que no tiene por qué ser así y que no va a ser así, porque tienes la posibilidad de cortar por lo sano y no volver a ver a esa persona nunca más. Afortunadamente. Es decir, no eliges a alguien para pasar el resto de tu vida. Y no pasa nada. Elegimos casi todo en la vida sabiendo que es reversible e, incluso, intercambiable (hasta los tatuajes lo son, creo que hasta la vasectomía lo es) y no sé si eso hace que tomemos las decisiones sin otorgarles la profundidad que merecen, aunque, por otra parte, quién podría vivir tomando decisiones profundas todo el tiempo. La intensidad nos provocaría un derrame cerebral o un infarto. Si haces una foto y no sale bien, la borras, Si compras algo que al final resulta que no te sirve o no te gusta, lo devuelves. No pasa nada. Nadie se muere por devolver unos calcetines, nadie se muere de amor. Otra cosa es que se pierda el tiempo con ciertos “amores”, pero morirse no se muere nadie. Del mismo modo que nadie mata por amor, mata porque es un asesino. Mata porque es un tarado. Mata por odio, por venganza, por maldad, pero jamás por amor. Que no os engañen.

En la peli “Sexo fácil, películas tristes”, que ni es triste, ni el sexo se presenta como algo fácil, el protagonista trata de escribir el guión de una película romántica. Y lo consigue. Al final, de su pluma, despunta una comedia alegre, con sus pequeños dramas de pareja y su final feliz con una dosis de sexo dosificada y aceptable. Yo, al menos, la acepto. Hasta hubiera aceptado un poquito más, incluso, como en mi última mala relación. Por qué sera que identifico follar con amar si todo el mundo sabe que amar es otra cosa… ¿Otra cosa? Vamos a ver, cuando se llega a cierta edad y/o a cierta etapa de la relación, el sexo deja de ser importante y, amar es, en efecto, otra cosa. Pero cuando estás en la edad y en la etapa de la relación en la que el sexo es LO IMPORTANTE (una etapa y una edad que varía según la pareja), follar sí es amar. Y eso sí que es irreversible. Que no os engañen.

En la peli, el final es romántico y previsible, para qué darle más vueltas, es una peli de amor en la que los protagonistas siguen el guión escrito de antemano. Así cualquiera, diréis. En la vida no hay guión, aunque algunos parezca que lleven una chuleta bajo la manga, como en los exámenes, para saber todo lo que tienen que decir y no se les olvide ni una coma. Y luego otra para para contradecirse sin parecer que se contradicen. Yo digo que es porque están improvisando y no saben hacerlo de otra forma. O no quieren. En cualquier caso, ahí están. Que no os engañen.

El que no tiene expectativas, es el que marca la diferencia. El que no imagina un futuro perfecto mientras está viviendo un presente bonito es el que genuinamente será más feliz y, por extensión, hará más feliz a su pareja. Por supuesto, el que no promete, sino que cumple en cada pequeño paso y tiene su propio ritmo que no se impone al del otro. El que no habla de jamases y nuncas irreversibles es el que, en última instancia, puede ofrecer el paraíso más sano.


13 comentarios:

Carmela dijo...

(Me encanta tu nueva cabecera, no se me olvide luego decírtelo)

Yo ando en la edad y el momento de vivir día a día, minuto a minuto, sin más perspectiva que el momento en el que estoy. Ya no creo para nada en el para siempre, es hoy y mañana ya veremos. Y que no parezca que vivo sin esperanzas, nada más lejos de eso, pero la vida me ha colocado ahí y es lo que hay. Anhelo cada día un mañana hermoso, eso es así, pero vivo el que tengo entre manos.

Te dije que me gusta tu cabecera :))

Besos!!

virgi dijo...

A vivir que son dos días. Hay que tenerlo claro y aprovechar lo que la vida nos ofrezca, sea amor, sexo, ambas cosas juntas o no. Gente, viajes, experiencias, conocimientos...y como dice Carmela, "minuto a minuto".
Besos, Sue, besos

Dol dijo...

Totalmente de acuerdo.
Qué bien lo piensas y lo escribes,joía.
Besos.

Genín dijo...

Pos zi, yo creo que la Naturaleza es la que toma "decisiones irreversibles" como el que uno nazca -no me imagino volver al vientre de mi madre, sobre todo porque está muerta y seria muy desagradable- o la muerte -que putada que no sea reversible- o "mismamente" la pitopausia y la menopausia -aunque podrían ser reversibles??? ¡Ojalá! Bueno, mejor termino aquí porque lo voy a enredar mas todavía con reflexiones de vía estrecha, a ver si escribes mas so floja!!!
Es que yo disfruto mucho leyéndote... :)
Besos y salud

Sue dijo...

Ay Carmela, la cabezara (te lo revelaré por ser tú) es una calle de un pueblecito cerca de Bolonia: Ferrara. Te lo recomiendo si no lo conoces. Bien lindo.
Yo sí que estoy de acuerdo contigo al 100%. Vivir el presente es lo más esperanzador que se me ocurre.

Un beso.

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Virgi, minuto a minuto. Hasta los 40 no las tenía yo todas conmigo y mírame ahora!

Besos!

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Reyes, gracias, pero pa escritora tú (te visito ya pispo)

Besos!

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Genín, no soy floja es que... bueno, vale, soy floja :)
Un placer que me visites. Y disfruta de tu pitopausia, que solo hay una!

Besos!

U-topia dijo...

No sé qué decirte Sue, a veces las relaciones que entablamos son tan del día y del minuto que ni tiempo da para soñar. Otra cosa es vivir con la alegría y la certeza de que lo que nos da la vida hay que saber valorarlo y vivirlo, no dejarse llevar por las cenizas grises de la experiencia.

Abrazos!!

Sue dijo...

Oh, Laura, pero yo no he dicho que no haya que soñar, yo lo que digo es que no hay que prometer. El paraíso está en el día a día, que puede ser tan bonito como cualquier futuro imaginable.

Un beso.

U-topia dijo...

Me he explicado mal, me refería a que las relaciones son tan casuales y breves que el amor es domesticado para convertirlo en una fórmula de consumo, como un producto sin riesgo ni atrevimiento, sin exceso ni locura. Se evita toda negatividad. El sufrimiento y la pasión dejan paso a sentimientos agradables y a excitaciones sin consecuencias. En la época del quickie (polvo rápido), del sexo de ocasión y distensión, también la sexualidad pierde toda negatividad. Al amor de hoy le falta toda trascendencia y transgresión.

Es la impresión que tengo.

Besos!!

Sue dijo...

Estoy de acuerdo, Laura, y el kiki rápido me parece bien, pero es otra opción y todas son válidas. Que una historia dure poco o no se sufra, no significa que sea menos valiosa. Y el amor de hoy... supongo que hay tantos como personas.
No sé. 😊

V dijo...

Debo ser un pringao...yo no he saboreado un kiki rápido en mi vida, y mira no lo echo de menos...y lo de los amores de ocasión me parece una puta mierda...debe ser x que el de ocasión era yo y ahí me quedé mirando....
La peli no la he visto....pero me gusta Marta...amor platónico???
Besos Sue...unos cuantos y no son de ocasión

Sue dijo...

Victor, el amor nunca es rápido. Los kikis pueden serlo, pero hacer el amor es follar lento. Lo otro, es follar sin más. En realidad, lo que yo quería decir es que el amor, sea de ocasión o eterno, hay que vivirlo y otorgarle su valía. Pero que no se me ha entendido, oye.

Adoro a Marta :)

Besos

Isabel dijo...

Yo no soy de mirar atrás porque ya lo he visto y hacia delante, ¿quién sabe?
El paraíso está aquí y ahora, según cómo lo plantees, y cada etapa se disfruta si ese es tu ánimo.
Gran abrazo.

Sue dijo...

Un abrazo Isabel.

Mejor mirar hacia delante, sí.