“Ya tendrás hijos y sabrás lo que es”. No sé cuántas veces he escuchado esa frase y sus múltiples variantes, pero siempre ha sido en boca de aquellos que no eran felices con lo que tenían. Con ese matrimonio y esos hijos que te querían entrampar a ti. En este caso, a mi. Y los complejos, claro, están ahí y a veces caes en la tentación de pensar que necesitas eso para ser “normal” y crees que el hecho de no adaptarte a ello te hará infeliz y rara para siempre jamás. Madre mía, cuánto tiene una que aprender de si misma para que todas las mierdas ajenas no le afecten. Creo que el aprendizaje es infinito y, en ocasiones, te encuentras mujeres de más de 40 que te muestran la gran variedad de prismas que tiene la vida y que tienen las relaciones. Te muestran lo que tú ya sabías, pero que la mayor parte de las veces no ves en las mujeres de más de 40. Ni en las de menos, cosa aún más grave.
Leitmotiv
Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.
Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.
Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.
-C. Lispector, La hora de la Estrella-
martes, 17 de mayo de 2016
ESPERANDO AL TÉCNICO
Por el camino de la vida, te encuentras gente de todo tipo. Ayer, sin ir más lejos,
una joven profesora, mujer inquieta y resolutiva, después de
contarme la cantidad de cosas en las que empleaba su tiempo, al pasar
a conversar sobre el tema político, dijo “habría que salir a la
calle con todo lo que está pasando”. Yo le dije “bueno, a la
calle ya hemos salido mucho, muchos, además, tú cuándo vas a salir
si no tienes tiempo de ná”. Todo de buen rollo y con una sonrisa,
claro, porque la tipa me caía bien. Sorprendentemente, no solo ella,
sino todo el grupo con el que me encontré conversando sobre la
situación actual del país, del mundo y de las almas que lo
poblamos, así como de otros temas más prosaicos. Quizás influyó
el hecho de que se conversó sin entrar en discusiones absurdas sobre
el ego de Pablo Iglesias o el coño de la Bernarda. Sentido común,
mi cuate, que no es tan difícil.
Con
gran alegría comprobé que no soy la única soltera de más de 40
que va al cine, a un café o al teatro sola de vez en cuando y que no quiere tener hijos.
Comprobé, además, que hay mujeres de más de 40 con grandes dosis
de energía que se toman con mucho humor que las llamen “solteronas”
o “egoístas” por no querer formar una familia al uso. La misma familia que
ahora muchos no quieren ni en pintura, después de haberlo intentado
y haber creído disfrutar con ello durante unos pocos años. Después
del fracaso, durante el cual muchos insistían en condenarte a pagar sus errores con frases del tipo “ya te casarás y
sabrás lo que es”, vienen con otras no menos jugosas imponiéndote una deuda que no te
corresponde solo para aliviar su pena.
“Ya tendrás hijos y sabrás lo que es”. No sé cuántas veces he escuchado esa frase y sus múltiples variantes, pero siempre ha sido en boca de aquellos que no eran felices con lo que tenían. Con ese matrimonio y esos hijos que te querían entrampar a ti. En este caso, a mi. Y los complejos, claro, están ahí y a veces caes en la tentación de pensar que necesitas eso para ser “normal” y crees que el hecho de no adaptarte a ello te hará infeliz y rara para siempre jamás. Madre mía, cuánto tiene una que aprender de si misma para que todas las mierdas ajenas no le afecten. Creo que el aprendizaje es infinito y, en ocasiones, te encuentras mujeres de más de 40 que te muestran la gran variedad de prismas que tiene la vida y que tienen las relaciones. Te muestran lo que tú ya sabías, pero que la mayor parte de las veces no ves en las mujeres de más de 40. Ni en las de menos, cosa aún más grave.
“Ya tendrás hijos y sabrás lo que es”. No sé cuántas veces he escuchado esa frase y sus múltiples variantes, pero siempre ha sido en boca de aquellos que no eran felices con lo que tenían. Con ese matrimonio y esos hijos que te querían entrampar a ti. En este caso, a mi. Y los complejos, claro, están ahí y a veces caes en la tentación de pensar que necesitas eso para ser “normal” y crees que el hecho de no adaptarte a ello te hará infeliz y rara para siempre jamás. Madre mía, cuánto tiene una que aprender de si misma para que todas las mierdas ajenas no le afecten. Creo que el aprendizaje es infinito y, en ocasiones, te encuentras mujeres de más de 40 que te muestran la gran variedad de prismas que tiene la vida y que tienen las relaciones. Te muestran lo que tú ya sabías, pero que la mayor parte de las veces no ves en las mujeres de más de 40. Ni en las de menos, cosa aún más grave.
Cuando
regresé a casa, el frigorífico no enfriaba, así que llamé a la
casera, que llamó al seguro, que llamó al técnico, que me llamó a
mi. El termostato, señora.¿No tendrá usted, por casualidad, una
gata que le abre el frigo cuando usted no está? Pues sí. Pues a ver
si nos andamos con cuidado y ponemos un cierre de seguridad, que esta
nevera tiene doce años y no soporta más sustos. Pues quedamos en
eso entonces, caballero. Me llamo Pepe.
Beber
agua sin hielo cuando estamos ya rozando los 24º, me parece una de
las peores torturas que se le puede hacer a un humano de más de 40.
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11 comentarios:
jajajajaja A ver si lke enseñas modales a la gatita...jajaja
Niña, sacrificare y acercate a mi blog, te va a gustar lo que leas... :)
Besos y salud
jejeje... una de cal u otra de arena que decimos en mi tierra. Ya me había yo entusiasmado con el tema, mira.
"cuánto tiene una que aprender de si misma para que todas las mierdas ajenas no le afecten" ¡Y qué lo digas!
Pero lo más importante para afrontar tanta estupidez es estar segura de ti misma, y tú lo estás, guapa.
Abrazos
Bueno,se aprende a que te resbalen las vidas ajenas, un día te das cuenta de que ya no te acuerdas de cómo era cuando la gente te hacía sentir mal con un comentario.
Besos para gata lista y para ti.
Esa gata hace juego contigo, silenciosa, efectiva, con mirada inteligente. A ver si la veo cuando pase por Madrid, pero con más tiempo que el otro día que total, nunca podemos hablar de nada (como lo de los hijos, for example)!!!
Besos, querida Sue.
Y sigue el consejo de Genín, qué tío feliz, me encanta.
Genín, me ha encantado tu historia, sobre todo porque es real.
Pero yo he venido aquí a hablar de mi libro... bueno, no.
Un beso.
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Isabel, así dicen que es la vida. Yo, la verdad... No idea.
Un beso.
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Reyes, con la "vejez" o "madurez" o como quiera que se llame se pierden unas cosas, pero se ganan otras más importantes. Ya estoy en camino :)
Un besoooooo
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Ay Virgi, si es que nunca estamos solas jeje, además, no hay tiempo para dedicar a ciertos temas. Es como si siempre hubiera prisa, no sé. Pero todo se andará, ya lo verás.
Beso!
De modo que intentan inocularte complejos varios para normalizarte....hummmm....el antídoto contra esa droga durmiente eres tu misma, contigo no podrán las pózimas típicas del cadalso. Un abrazo.
¡Pero V! Dónde andaba usted que le echaba de menos :)
En realidad, todo es bonito si uno quiere hacerlo, casarse por la iglesia, hacer un crucero por las griegas, tener hijos biológicos... pero ayyy, cuando te sales de la norma y pides una habitación para tres adultos en un hotel. Por ejemplo.
Qué alegría verte de nuevo!
Por mucho que lo intente, no puedo ser una mujer soltera de más de 40 (y no es sólo porque tenga un 70% más de años, sino porque soy cohabitante irredento).
Eso sí, desde que no trabajo me faltan horas, medias horas y cuartos de hora en el día para hacer todo lo que quiero hacer. Y conversaciones con necios (Ne scio, no sabe porque no se ha interesado por saberlo), las justas. O sea cero, porque es injusto que me hagan perder el poco tiempo que tengo.
NáN, con un poco de maquillaje podrías dar el pego, porque más de 40 tienes :)
Es injusto que nos hagan perder el tiempo, con el poco que tenemos. Ciertamente.
tEcnica: ¿puedo esperarte el sábado para dar un garbeo qunque la fiesta no haya sido comunicada debidamente a Dancausa*?
* ¿Qué causa dan, exactamente?
NáN, no me he enterado muy bien, pero sí. Igualmente, el sábado pasaré por tu barrio, pues hay Adelita Market.
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