Leitmotiv
Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.
Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.
Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.
-C. Lispector, La hora de la Estrella-
martes, 22 de marzo de 2016
PILILAS Y COÑITOS
Es
curioso que cuanto más años tengo, más argumentos absurdos escucho
de todo en general, pero sobre todo, de las diferencias entre hombres
y mujeres. Yo creía que con la edad todo se me volvería mucho más
fácil de entender, de explicar, de asimilar, pero hay batiburrillos
que se repiten y no hay forma.
Me
explico.
El
otro día, paseando con un amigo, tuve la sensación de haber vuelto
a la edad de piedra. Más o menos como cuando estoy en el cadalso,
pero sin estar y me preocupó vislumbrar la misma batería de
trivialidades en un tipo al que, bueno, mal que bien, yo tengo por
inteligente. Vale, me diréis, pero la inteligencia no está reñida
con el machismo, del mismo modo que el amor no está reñido con el
retraso mental ajeno y una puede enamorarse de un egocéntrico
disfuncional que parece, a simple vista, un tipo normal. Por ello, un
licenciado universitario que argumenta con cierta normalidad, puede
ser un machista sin que se le caigan los anillos y, por supuesto, no
darse cuenta de ello. No sé si es el caso de este amigo, pero podría
serlo si empieza a hacer de su sermón la sabia que alimenta su vida.
Me
gustaría emplazar a todo el que lea este post a que conteste qué le
parece lo que expongo, que opine, que sea absolutamente sincero sin
irse por las ramas, que deje aquí su experiencia vital sobre las
diferencias entre hombres y mujeres. Lo que habéis vivido, vaya, de
la forma más discreta que sepáis. A ver si, entre todos, llegamos a
una soberana conclusión alejada de clichés de una buena vez.
La
cosa es que mi amigo considera que el hombre:
-es,
por naturaleza, más promiscuo que la mujer
-piensa
más en el sexo que la mujer
-valora
más el físico que la mujer
-es
más capaz de tener sexo sin amor
-no
busca una pareja para toda la vida, sino muchas (aboga por la
cantidad, más que por la calidad) ni sueña con la mujer con la que
formar una familia, madre de sus hijos o similar. Vamos, que es más
de follarse a todo lo que se mueve.
Mi
opinión al respecto es la siguiente:
-El
hombre no es más promiscuo que la mujer, al menos, no por
naturaleza, se trataría, de serlo, de una cuestión social, la mujer
siempre ha estado encerrada, enjuiciada, moralmente acorralada y
cuando ha querido expresar su sexualidad libremente se la ha
perseguido hasta la hoguera si ha hecho falta. A mi, que no soy
Mata Hari, me han llamado puta muchas veces. Todo un honor.
-El
hombre no piensa más en el sexo que la mujer. Que a algunos les de
por soltar barbaridades relativas al sexo para hacerse los graciosos
y que las mujeres, en general, no lo hagan (o no de esa forma) no
significa que el hombre piense más en el sexo. Solo significa que
algunos son un poco anormales y que, seguramente, están sexualmente
reprimidos.
-El
hombre no valora más el físico que la mujer. La valoración del
físico del otro no depende de si eres hombre o mujer, depende de qué
tipo de persona seas, pero, sobre todo, de la experiencia de cada
uno, de la etapa que esté viviendo, e, incluso, de la edad. Todos
valoramos el físico en mayor o menor medida. Todos.
-
Por supuesto que una mujer puede tener sexo sin amor y no es algo
particular de unas pocas desviadas, sino de una gran mayoría, no sé
ya si muy silenciosa.
-Y,
tachaaaán, la mujer no sueña con una pareja para toda la vida, o al
menos, no todas las mujeres, algunas lo harán, otras no, igual que
los hombres.
Particularmente,
no sé qué tipo de hombres y mujeres ha conocido mi amigo, pero yo
he conocido a hombres y mujeres de toda condición y no puedo, de verdad
que no puedo, hacer ningún tipo de generalización. He conocido
tipos que solo buscaban sexo, otros que buscaban sexo y una cena o un
cine, algunos iban más allá de la cena y el cine, otros buscaban
una relación seria. He conocido hombres que no sabían qué querían,
que no funcionaban en la cama, otros para quienes el sexo era algo
secundario, o les gustaba el sexo pero se quedaban en la teoría,
otros cuya ilusión era ser maridos y padres por encima del sexo,
tipos fieles, infieles, abnegados, enamoradizos, cabrones,
bendecidos.
No
entiendo cómo en el siglo XXI aún puede haber personas que siguen
aferrándose a esos roles que la sociedad ha ido estableciendo a base
de una mala educación y una matraca que ya nos vale. No sé, lo de
la pilila y el coñito ya lo hemos superado, tenemos una anatomía
diferente y algunas diferencias en el cerebro, aunque tales
diferencias no son concluyentes y, según María
José Barral, profesora de Anatomía y Embriología Humanas de la
Universidad de Zaragoza, "las
diferencias cerebrales entre los miembros del mismo sexo suelen ser
superiores a las que hay entre los dos sexos",
entonces ¿qué ocurre? Por qué siguen algunos (y algunas) con el
mismo rollo ¿les divierte? ¿les asusta imaginar que haya un mundo
más allá de los estereotipos?
Definitivamente,
me matan.
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10 comentarios:
¿Estás segura de que tu amigo no salió de una maquina del tiempo procedente de la edad media? jajajaja
Es que vamos, a pesar de ser yo un carcamal -a mucha honra, como tu puta...jajaja- pienso exactamente como tu, palabra, es que me sorprendió que diste la lista de lo que piensa el de la máquina y leyendo renglón por renglón iba pensando exactamente lo que luego escribiste sobre lo que tu pensabas. Amén
Besos y salud
Sin ánimo de ofender, tu amigo sale muy poco, conoce a poca gente, habla poco con ellos y cuando lo hace se queda en las generalidades y los clichés. Las generalidades y los clichés fueron creados y sustentados para mantener intereses de clase y de grupo. Su cliché procede de tiempos en los que al patriarcado le convenía sustentar esas ideas diferenciales.
De joven, en la universidad, a finales de los 60, follé con tantas tías como pude. Y, ¡oh casualidad y maravilla!, esas tías follaban con tantos tíos como podían.
Le recomendaría que saliera más, que conociera gente de todo tipo y que, dejándose de los paquetes teóricos preconcebidos, supiera hablar e inquirir con sus contertulios yendo al hueso y la esencia. Aprendería más de la vida.
Es una suerte que tu amigo esté equivocado, porque si tuviera razón no existiría el arte ni la literatura.
Tengo un amigo que acaba de defender su tesis sobre el desarrollo de la masculinidad en la adolescencia y los estereotipos de género. La conclusión es que por mucho que se hagan políticas de igualdad y miles de campañas, algo sigue fallando.
Ayer mismo me fui indignada a casa (si, me pasa mucho, soy de indignación fácil) porque un padre que no llegaría a los 40 recriminó a su hijo de tres años que lloraba después de un hostión con toda la frente contra la acera:
-No llores, eres un niño, no una niña.
Con dos cojones como dos mundos.
Y así están las cosas, Sue. Luego nos extrañamos de ciertas cosas...
Podría decirte, vaya con ese tío, y te lo digo, pero no creo que haya salido del pasado. Creo que hay hombres y bastantes que siguen pensando así. Conozco a uno y muy bien, que está convencido que el hombre por naturaleza es más promiscuo que la mujer y por eso la infidelidad es excusable en el hombre sin que eso reste en que ame a su mujer...así tal cual te lo escribo, vamos que está en sus genes el permiso de follar a troche y moche y no sentirse infiel.
La belleza, queramos o no, digamos lo que digamos, nos entra por los ojos, sin restar que una vez pasada la impresión inicial, pueda ocurrir una atracción real y más profunda. Qué quieres que te diga, me entra antes un hombre guapo que uno feo. Soy tan rara? jajaja creo que no.
Lo de no llores que eres un hombre, que cuenta palabricas, me mataaaa y por desgracia está aun hoy, a la orden del día.
Enfine, que por mucho que queramos.....
Oiste eso que hace poco contaron por la tele, en no sé que sitio, que habían cambiado los muñequitos de los semaforos por una parejita de hombre y mujer....no daba crédito a lo que oía..
Un beso y no me enrollo más.
De lo que cuentas al final, Carmela, deduzco que hay ciudades en las que las mujeres van solas por la calle y cruzan, ¡solas!, por donde los semáforos. Y que algún Ayuntamiento ha "visualizado" la situación.
¡A dónde vamos a llegar!
NáN, despues de ponerlo me quedé con aquello de que no recordaba dónde había sido y estaba buscándolo, mira :http://www.abc.es/espana/comunidad-valenciana/abci-mujeres-tambien-cuentan-semaforos-paritarios-valencia-201603071422_noticia.html
y el titular tampoco tiene desperdicio "La mujeres también cuentan"...semáforos paritarios.....y una leche!! y perdona la expresión
He ido veloz a verlo, ¿cómo trataría ABC este tema? Y, oye, el tratamiento ha sido bueno. Es "un gesto de visibilización a coste cero". No es para echar cohetes, pero me parece una línea correcta.
Al final, habla una "vecina"
"Otra vecina de la ciudad que no quiere identificarse lo considera un gesto "un poco revolucionario", aunque señala que no le parece bien al verlo "un poco machista".
Por los pasos de cebra "cruzamos todos, niños, hombres, invidentes... Creo que hubiera sido mejor un semáforo con sonido", opina."
Le parece "un poco revolucionario" (bueno, mejor "un poco" que "nada") y, sorprendentemente, ella prefiere los semáforos con sonido. Entramos en la fase de "para gustos los colores".
"Se ha adoptado esta medida para visibilizar la otra mitad de la humanidad, que somos las mujeres", ha destacado la concejal, quien ha añadido que se ha optado por una silueta con falda porque es un icono que universalmente reconoce la figura femenina.
Pues yo ya no sé que hacer, porque normalmente uso pantalones, " el icono masculino"..... voy a tener que reinicializarme para sentirme mujer y empezar a usa mi icono.....
enfine, como dices para gustos los colores!!
Un saludo, NáN
Por cierto, Sue, nos colamos en tu casa y ya ves....es que donde te dan una mano, cogemos el brazo jajajaj
Besos, otra vez.
Genín, estoy segura de muy pocas cosas y esa es una de ellas. Curiosa y peligrosamente, no es un caso aislado, así que me alegra comprobar que tú estás fuera de esa rutina tan fea de creer que el sexo es, por decreto, para los machos.
Un beso.
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NáN, no ofendes y hasta tienes razón. A mi me duele porque, en ocasiones, con el paso del tiempo, las personas que creías de mente abierta se te revelan como todo lo contrario. No sé si es que les echan algo en la bebida o es la televisión, pero es realmente triste amigo.
A veces, hay que recurrir a generaciones anteriores (como la tuya o la de Genín) para encontrar algo de color y entendimiento.
En fin.
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Palabricas, eso que cuentas es realmente asqueroso, aunque no más que lo que veo y escucho cada día en mi trabajo. Quizás lo que falla es que siempre habrá personas a quienes les convenga mantener esa desigualdad y una mansedumbre que les sigue por ignorancia, miedo o falta de miras. Supongo que con la educación podríamos hacer algo al respecto, pero hija, yo no tengo complejo de educadora y ya estoy mayor.
Un beso esperanzado.
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Carmela, tú lo has dicho. Hay más de lo que parece, o quizás hay exactamente los que parecen, en cualquier caso, son demasiados.
En lo de los semáforos me he perdido un poco, así que os dejo con vuestro debate tan ricamente :)
Un beso.
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