Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

jueves, 10 de marzo de 2016

DIGNITY



Yo quería vivir en la serie Doctor en Alaska, con Chris, Maggie, Joel, Chris otra vez, una utopía como otra cualquiera, aunque sin duda las hay peores. En lugar de eso, vivo en un lugar donde las grandes multinacionales se han apropiado de los teatros y las estaciones de metro sirven para publicitar operadores de telefonía móvil. La utopía que no llega y la distopía que se cumple antes de tiempo. Precisamente, una de mis distopías más personales se ha cumplido: entrar en un teatro con nombre de empresa de electrónica holandesa en el que parte de las butacas del escenario han sido arrancadas para poner barras de bar y mesitas tipo cabaret donde poder saborear un gintónic y una tapa de chorizo criollo mientras ves una versión televisiva de El avaro de Móliere o un ruidoso musical sobre Shakespeare. Una especie de hormiguero en versión teatral en la que no falta la mala educación de un público nada acostumbrado al silencio en escena. 

A los señores empresarios que calzan nombres horrendos en aras de la mercantilización de la cultura, no les digo nada porque el daño ya está hecho y porque lo mismo me replican que su intención es salvar los teatros, la cultura, que no les interesa hacer dinero, que lo que les mueve es una filantropía natural y un cuertno etc. Pero al púbico que asiste a esos nuevos teatros con nombres de marcas de helado, a esos sí les digo un par de cositas. El teatro, público indómito, no es la tv ni el cine, hay personas con orejas y alma trabajando arriba de ustedes que lo escuchan todo, así que hagan el favor de no entrar si van a estar media función tosiendo. Hagan el favor de apagar el móvil. Hagan el favor de no comentar con su acompañante sus impresiones y de no moverse en la butaca como si tuvieran el baile de san vito. Hagan el favor de guardar silencio y escuchar. Intenten seguir el ritmo escénico y olvídense por un par de horas de que no están en el salón de su casa viendo Tu cara me suena. En honor a la cultura, compórtense como personas, y si no pueden, vayan al fútbol.

13 comentarios:

Genín dijo...

Detesto a esos maleducados sin sensibilidad alguna que les importa una mierda el prójimo y se dedican a charlar como si estuvieran en una terraza de bar, los asesinaría allí mismo sin piedad alguna y me quedaría tan pancho, he dicho... :)
Me encantaba esa serie, la he visto varias veces y como me estoy dando cuenta que hace tiempo que no veo un capitulo, un diua de estos, a lo mejor hoy, veo alguno :)
Gracias por recordarmela, guapa :)
Besos y salud

Pilar Abalorios dijo...

Somos capaces de lo peor, sin duda, como el aceite que se extiende hasta ocupar todo el espacio, no tenemos problemas en romper cualquier norma de educación, respeto o protocolo si no hay quien nos la imponga.

En fin, que lo de vivir en Cicely lo hemos pensado muchos, menos mal que no podemos hacerlo, acabaría repleto de gritos, móviles y basura en las laderas.

Un saludo

Isabel dijo...

Qué gran tema: la escucha. Cada día más difícil, es una lucha constante. A mí llega a cansarme, yo hablo poco y me da pena a veces tener que desconectar porque siento hasta fatiga.
Hay que buscar parcelitas de respiro, de lo contrario estamos permanentemente cabreadas y eso tampoco es bueno.

Gran abrazo.

Carmela dijo...

Tambien me repatean todas esas situaciones que has descrito, Sue. Por aquí abajo hay poco teatro y menos de esos que comentas, pero por ejemplo en el cine, parecen que están en el salon de su casa. Mas de una vez he tenido que ponerme farruca con alguna persona.

Te mando un gran beso!!!

José Luis dijo...

Sue, te entiendo y lo comparto (la gente que va ahora a los teatros de marca nunca ha ido al teatro), pero no empieces un post recordando Doctor en Alaska porque no prestaré tanta atención al resto... aquella emisora era maravillosa. En el fondo, quizás inventar la tele haya merecido la pena...Voy a ver si encuentro algún capítulo. Celebro volver a tomarme el tiempo de leerle...

José Luis dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
NáN dijo...

"La utopía que no llega y la distopía que se cumple antes de tiempo".

Solo por esto tu blog se convierte en el blog de la semana.

Con respecto a lo otro, la "mala educación", la auténtica mala educación, se extiende como los hilillos de plastilina de un vertido de petróleo.

Solo los hijos de los inmigrantes hispanos están (por lo general) bien educados.

Sue dijo...

NáN, empiezo por ti porque eres un susio amante de los panchitos. Si te oyeran en mi cadalso te iban a poner mirando pa cuenca y con razón, tanto defender a esa chusma que viene a quitarnos nuestro trabajo y nuestras mujeres. A ver si empiezas a glorificar a los tuyos y a tu patria como corresponde a tu edad, y, sobre todo, deja de corromper las almas puras de los jóvenes. Mira Sócrates como acabó por salirse del tiesto.
(y mientras te digo todo esto, Ada me mira atónita e inquieta a ver si le tiro ya la pelotita)

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Genín ¿cuál es tu personaje preferido de la serie? :)

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Pilar, me has convencido, que nadie vaya a Cicely, solo yo :)


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Isabel, yo creo que Cicely es el lugar ideal para no enfadarse casi nunca :)

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Carmela, hace bien poco, viendo "Sufragistas" me ocurrió eso que cuentas. A una tipa le dio por merendar allí mismo, en la butaca del cine. Yo no sé cuántas palomitas se pudo comer, pero por el ruido que hacía parecían cinco kg. Lo bueno es que comía rápido y terminó enseguida, la gocha.

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Jose Luis, supongo que hay de todo y que hay público nuevo en el teatro que respeta, si fueran todos energúmenos habría que parar la función, el problema es que aunque sean uno o dos, te joden la obra. A ti y al que está intentando darle cuerpo a un texto.

¿Quién es tu personaje preferido de Doctor en Alaska?

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O SuSo dijo...

Este año pasado he vuelto a ver la serie, la tenían en la Biblioteca, al disfrutarla en Versión Original he descubierto porque me gustaba tanto, es que los personajes son auténticos en circunstancias inverosímiles...

Cuántas horas pasan los niños en el teatro? y viendo programas de TV? jugando a la play? y escuchando faltas de respeto de los adultos?

Nos hemos convertido en una sociedad enferma, enferma de deseducación, no mala educación, ojalá, es que no hay, los cambios de planes de estudio cada cuatro años, la inundación de porquería mental, la desideologización, la falta de coherencia...

Así que tú sigue siendo, espectadora y oyente, incluso del bochornoso especta-culo, de ver como muchos entran en el teatro como viven.

Ánimo

Sue dijo...

Suso, yo también la veo, si puedo, en versión original. Es como realmente se disfruta de la autenticidad de un actor y de un personaje. Y, a pesar de que han pasado los años, sigue pareciéndome una delicia. De lo mejor que he visto nunca en tv. ¿Por qué no la echaron nunca en primetime o a una hora que pudieran verla los chavales? recuerdo quedarme a esperar hasta las tantas para verla, con el consiguiente cabreo de mi padre "¡que no son horas de ver la tv!" para una cosita que me gustaba...

Creo que tendré 80 años y seguirá gustándome (si sigo por acá), lo mismo que el teatro si no me lo joden.

Un abrazo.

José Luis dijo...

Marylin, pero me gustaba la "atmósfera" de la serie, la sensación de buen rollo y naturalidad que dejaba...

palabricas dijo...

Chris pasó de ocupar mis sueños eróticos en la época de doctor en Alaska a volverse el señor que se comió a Chris mientras se liaba con la "sinsustancia" de Sexo en Nueva York. Ahí lo perdió todo.
En cuanto al resto, tengo que reconocer que he dejado de ir al cine porque me asquea el comportamiento de la gente. Con el teatro no me he rendido aún, pero la última vez había un estúpido delante que se pasó media obra wasapeando. Y yo encendida. Falta interés y respeto.
Beso.

Sue dijo...

Oh, es cierto que Chris pasó a ser Eithan o Aidan, o como se llamase en Sex un the city, serie que yo vi en una época de mi vida con interés (básicamente porque está rodada en Manhattan) El novio ebanista de Carrie que, sin embargo, prefirió al cínico ricachón de Mr. Big. Allá ella, yo me sigo quedando con Chris, con todos los kg de más que se tercien 😻

También sigo acudiendo al cine y, por supuesto, al Teatro. Que la mala educación de la gente no me quite eso.

Dime que volverás al cine 😖