Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

jueves, 14 de enero de 2016

PIOJOS


Me gusta que los que nos han estado gobernando de aquella manera sigan con sus críticas estériles a las nuevas caras que están ocupando las instituciones, porque eso demuestra la pasta de la que están hechos. Las caretas se van cayendo, las sospechas se van confirmando y nada ni nadie puede ya evitarlo, ni siquiera los grandes medios de desinformación masiva.

Los que supieron pasar de las críticas estériles ahora están en el Congreso y no rodeándolo detrás de las vallas, sino DENTRO, ocupando sus sillones. Y claro que se pueden hacer críticas, pero en la elección de la crítica se revela la naturaleza del criticante, así que hay que tener cuidadito (a no ser que seas un memo, que entonces no hace falta). Como casi siempre, para encontrar críticas fundamentadas y serias, e incluso constructivas, hay que quedarse en casa, en el propio partido perroflaútico en cuestión y en personas de filosofía cercana. No hay críticas más duras que las que hacen los que conocen lo que critican, por el contrario, los que están a años luz de las necesidades ciudadanas, por ejemplo, no pueden hacer más que el ridículo. Una y otra vez. Es lo que le ocurre a la señora Villalobos, por ejemplo, que parece haber recogido el testigo de Esperanza Aguirre en cuanto a verborrea clasista se refiere. Y eso que empezó humildemente, como quien dice robando gallinas: de estudiante de Derecho a alcaldesa de Málaga, de ahí a ministra de Sanidad y, finalmente, presidenta del Congreso. Siendo ministra, votó a favor del matrimonio homosexual y del aborto, gestas por las que estuvo llamada a ser la muchacha indómita del PP, sin embargo, tal hazaña no se materializó.Demasiada talla para un ser tan diminuto. Se nos quedó en verdulerilla de tres al cuarto, en catetilla graciosa con aires de grandeza. El vestigio del nuevo PP que también quisieron endosarnos con Gallardón, pero que nunca llegó.

Valiente indomable quien se asusta por unas rastas y un bebé, aunque, pensándolo bien, lo que le asusta, a Celia y al resto, no son los piojos ni el teatro de los nuevos, sino la pérdida de privilegios a la que, sin duda, se verán abocados si los perroflautas gobiernan el país. Si les ocurre hasta a mis compañeros de oficina, que temen perder sus propiedades y su gentilidad (sea cual sea) por culpa de los “podemitas” y sucedáneos, cómo no les va a ocurrir a los que de verdad tienen algo que perder.

En realidad, lo que está ocurriendo es algo que viene de la noche de los tiempos y, además, nadie nos dijo que fuera fácil.

8 comentarios:

Pilar Abalorios dijo...

No será fácil.
También ayudará que no focalizemos en lo importante y dejemos de entrar a todos los trapos, desgasta a cambio de nada

Genín dijo...

A mi me parece genial la renovación generacional de los diputados y diputadas, a ver si por fin cambia un poco la forma de hacer política, estaban muy acostumbrados a gobernar por decreto con su mayoría, de esta manera se van a ver muchos plumeros a todo el mundo, si, va a ser divertido, ya era hora... :)
Besos y salud

NáN dijo...

A mí me sorprende (y hasta me asusta: ¿qué estarán tramando?) la inanidad de las críticas a los que pasaron de las calles a una cierta capacidad (todavía débil, pero llamativa) de poder político.

Que si Venezuela, que si (ahora) Irán, que si rastas, que si bebés en el congreso. Como decía un tuitero, es terrible que se lleve a un bebé al Congreso, no vaya a ponerse a llorar y despierta a Sus Señorías de su siesta.

¿Es todo lo que pueden decir? ¿Tanto tiempo jugando al Candy Crush, o como se llame, en el Congreso, y ahora solo dicen que llevamos piojos y olemos mal?

Bueno, también dedican tiempo y dinero a investigaciones profundas de hechos bochornosos y terribles. Cualquier día de estos, los periódicos afines nos pondrán una captura de pantalla del día en que un podemita, yendo a la Uni con 20 años, en el 1001,se coló en el metro saltando por encima del torniquete. ¿Cómo nos va a gobernar gente así, que va a salto de mata (y de torniquete)?

Patético

O SuSo dijo...

Y mientras tanto un señor de Segovia, que parece que pasaba por ahí, toma posesión de su escaño (asegurándose la inmunidad parlamentaria) mientras está imputado en un caso de corrupción por 1,7 millones de euros, gestado desde ese mismo parlamento, las cámaras miran a otro lado, el debate es el bebé y la rasta...

Mientras tanto, aprovechando la cortina de humo mediático, la vieja política sigue su marcha, entregando la mesa del congreso al partido conservador y sus conservadores socios, mientras los viejos progres se aseguran un silloncito con visibilidad. Y si lo denuncias públicamente, pues es una pataleta.

Lo bueno, que ahora muchísimos paisanos y paisanas giran la mirada hacia ese lugar que nos parecía tan alejado, ahora sabemos para que sirve una mesa del congreso.

Habrá que seguir ilusionándose, porque los miedos de muchos van a ralentizar algo imparable, como la vida misma, el cambio.

Abrazos

Sue dijo...

Pilar, no lo está siendo, de hecho.

---

Genín, la naturaleza se abre paso.

---

NÁN, ya se han inventado informes falsos, han abusado de la vinculación con ETA, Venezuela, IrÁN ... todo con algún éxito, dadas las encuestas y los resultados electorales, pero tampoco demasiado.

---

Suso, sigamos con la ilusión y que el miedo de unos pocos, o muchos, no nos haga caer en el abismo a todos.

un abrazo.

Isabel dijo...

Intentarán con sus tretas parar lo que ya es imparable. Se podrá tardar más o menos, pero con lo que no van a poder es con la sabiduría que tienen los que ellos creen mendigos y piojosos.
Les dan mil vueltas a sus "señorías". Lo estamos viendo.
Besazo.

virgi dijo...

¡Ni lo contenta que estoy yo de ver esas rastas en el parlamento!
Lo de los piojos es genial así se les sigue retratando.
Besos, querida Sue.

Ruben dijo...

No deberíamos dar ni un segundo a este personaje, pero no se puede menos, cada vez que habla... En fin, la has retratado bien, verdulera, sin diminutivo.
Lo de los piojos es para hacérselo mirar... de verdad que parece increible que haya tenido valor de soltar semejante lindeza.
Un abrazo.