Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

miércoles, 13 de mayo de 2015

AMORES Y PERVERSIONES


Lo de este país con el fútbol es de traca y de pena. Más de pena, si cabe. Que sí, que vale, que es una pasión, que ya me lo han dicho trescientas cincuenta mil veces, pero es que no me entra. Yo, es que, con ciertas pasiones no puedo, lo mismo que no puedo con ciertas tradiciones estúpidas o con ciertas maneras de ser. En cualquier caso, la que se jode soy yo, porque el fútbol y todo lo que representa va a seguir aquí por mucho, mucho, mucho tiempo y no me queda otra que seguir soportándolo. No es como un grano, que al final desaparece, o vas al cirujano y plof, te lo quita, es como una puñetera condena griega. Eterna y dolorosa, aunque, en el caso del fútbol, bastante menos interesante de leer. Una pena gorda que la huelga esa de jugadores no sea indefinida y general. Vamos, que yo les apoyo y firmo donde haga falta con tal de no escuchar gorrineces para los restos.
En fin, corramos un velo de latón y vayamos a lo importante.

La presentación del libro Rupa Nepal en Las Escuelas Pías fue estupenda y solo espero que Creciendo en Nepal consiga muchas ayudas para lo que se le viene encima a todo el país. Hay muchos lugares donde necesitan apoyo de todo tipo, algunos están muy lejos, otros aquí mismo, da igual, todos sabemos que la distancia poco importa. Lo bonito es estar al tanto en lo importante, no en las tonterías feas que solemos estar. Aunque, por supuesto, cada uno es libre de gestionar su tiempo como le plazca. Y, hablando de Nur Levi, os recomendaría su último trabajo. No suelo recomendar mucho teatro por aquí para no agobiar a María, pero "Lo que no te digo" es un monstruo de texto y de interpretación. Si tenéis oportunidad de verla en vuestras ciudades, no lo dudéis. Es una alternativa al fútbol donde no es necesario gritar ni babear, aunque te puedes tomar una cerveza antes o después. Incluso durante, depende de la sala. Ahora está en Madrid, pero seguro que viaja. Tiene que hacerlo. 

Nur Levi reflexiona sobre el lenguaje y sus peligros, o, mejor dicho, su perversión. Y lo hace muy de verdad, poniendo toda la carne en el asador. Y eso no es fácil de ver. En la vida por supuesto, pero tampoco en el teatro. Me gusta y me disgusta saber que otros han pensado sobre la perversión del lenguaje antes que yo, me encanta que se lleve a escena y me entristece que sea algo que, realmente, pertenece a la vida y a lo que somos. Ojalá hubieran sido imaginaciones mías. Pero no. La poca sinceridad con la que muchos se dirigen al mundo, a ti, es realmente asquerosa, sobre todo, porque su mentira y manipulación ni siquiera produce belleza. Si al menos así fuera, tendría un sentido. ¿No? Ahora que están en campaña publicitario-electoral viene bien acordarse un poquito de esta perversión y manipulación, pero, conste que no son solo los políticos quienes malogran el lenguaje, si así fuera casi podría hacer un llamamiento a la esperanza.

Nur Levi


6 comentarios:

Genín dijo...

Coincidimos en el tema del fútbol, he estado muchas veces a punto de escribir sobre el tema pero me ha dado pereza al pensar la que me podría caer encima con las protestas de sus amantes, pero cualquier dia lo hago...
Besos y salud

V dijo...

Al futbol como a cosas similares le sucede que està hipertrofiado.....uno puede ignorarlo o llevarlo a medio gas sin problemas.....el autentico escalofrio se produce cuando ves a un niño de Nepal, de Ruanda Buruni o de Siria con la camiseta de Cristiano Ronaldo o Messi....desnutridos y con la camiseta del idolo de barro....se me atraganta todo....gracias x la recomendacion teatral.....y ya sabes...hasta que no pita el arbitro hay opciones. Un fuerte abrazo

NáN dijo...

Vaaaale, me has convencido. Plan para el sábado: ver la obra y después comer un bocadillo de calamares con una o dos cañas en El Brillante. (Si salgo con ganas, hasta me veo algo en el Reina, que para eso soy jubilado y puedo entrar gratis para ver 10 cuadros y largarme.

Y de vez en cuando, en un partido importante, ver un ratito de fútbol no mata a nadie.

Sue dijo...

Y qué me importan a mi las protestas de los futboleros? Bah. GENÌN, salute.

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"Hipertrofiado", me gusta. Conozco a muchos hipertrofiados por el fútbol, a su vez, hipertrofiado.
Lo de llevar una camiseta de un jugador de fútbol me ha parecido siempre muy hortera. En el caso de que sea un pobre nepalí quien la lleve, es, además, de una tristeza infinita.

Un abrazo, Víctor.

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Nano, ya me contarás entonces. Yo creo que te gustará 😉
Y no, un partido no mata a nadie, pero lo de este país no es de ver un partido de vez en cuando.
Ojalá, querido.
Besis!

Nómada planetario dijo...

Al final la perversión, manipulación, deformación del lenguaje es un virus que afecta a todos los ámbitos de la sociedad.
El personal termina por creer que una mentira repetida mil veces es una verdad.
El fútbol me parece un negocio de unos listillos, al que las masas siguen sin miramiento.
Besos sin modificar un ápice el sentido del término.

Sue dijo...

Nómada, toda la razón tienes, pero hoy te leo contenta 😊

Besos.