Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

viernes, 17 de abril de 2015

SOBRE LO QUE PUDO SER Y FUE

El beso de la jerifonte y el pequepájaro

Cuando le pedí que me tatuara el sol del 15M en el culo, me miró como si le estuviera hablando de la última película de Klaus Kinski o del proceso de gestación del mono narigudo. ¿Qué es eso? Me preguntó. Mi ingenuidad y yo contestamos al unísono con una somera repetición “el sol del 15M”. Como su mirada seguía pidiendo auxilio, si bien un auxilio cansado, sin hambre, me apresuré a decir: “no puede ser que no sepas qué es”.  Un silencio y medio después, dijo: “No, pero podemos buscarlo en internet”.
Eso, pensé yo, PODEMOS.

Lo que pasó durante no puedo contarlo, pertenece a mis fantasías más sucias y aunque la realidad, en esta ocasión (y solo en esta), no supera la ficción, prefiero guardarlo en mi cajita de recuerdos infantiles. Puedo contar, eso sí, lo que pasó una semana después y ya plenamente consciente de que mi universito se desmoronaba. Un tipo vino a casa, uno cualquiera, uno que solía venir, alguien que me hacía sudar con alegría y sin pedir explicaciones. Uno, da igual. Cualquiera. Y en plena vorágine amatoria quiso algún dios que se sorprendiera del trozo de film que tapaba mis partes pudendas. No se atrevió a azotarlas, como solía hacer, siempre con el permiso de la dama, seguramente un poco achispada con el vino barato y las cervezas con que solía regar los preliminares. Ella no quiso revelar su secreto ni contar la historia de aquel dibujo que para nadie tenía sentido, así que lo dejó en que era una herida. El tipo se asustó, para sorpresa de la dama y al final tuve yo que interpelar-los y contar la verdad.

“Vas de tímida, pero eres una tigresa” se despidió jubiloso él, sin ducharse ni nada. Nunca quiso hacerlo en casa, al contrario que otros a los que había que sacar  de la ducha apagando el termo. Ella, mientras le imaginaba alejándose con la prisa del amante al que ya esperan en otra alcoba, se preguntaba por qué el sexo era tan placentero con tipos que le importaban un carajo.

Antes de todo esto, recuerdo haber visto a Bárbara Lennie en Veraneantes y La función por hacer en La Abadía y haber llorado con su interpretación. No fue lo mismo en Mágical girl, por supuesto, pero eso pertenece al futuro del que aún no sabemos nada. 

8 comentarios:

Genín dijo...

Me gustaría ver como quedó ese sol...jajaja
Es cierto muchas veces no se sabe el porqué de los gustos, sobre todo sexuales, pero yo creo que si son placenteros, las explicaciones sobran ¿No? :)
Besos y salud

U-topia dijo...

Yo me tatuaría el sol del 15M al lado de las estrellas que ya tengo tatuadas.

Besos!!

palabricas dijo...

Soy más de cicatrices que de tatuajes...
Pero entiendo tu sol, e imagino que en tu culo brilla incluso más!!
De los amantes nos ocuparemos en otro momento. Por lo que pueda pasar.
Un beso.

Miss Lund dijo...

Ay...

Darío dijo...

La trama política de los vertiginosos amores...

V dijo...

Amantes-bandidos que al final no roban nada.....y mira que el sol es una buena pista.....un abrazo

Isabel dijo...

Creo que el sol del 15M nos abriga a muchos y me alegra que a otros le de escalofríos, señal de que no están limpios para desnudarse.

La primera vez que vi a esta actriz fue en la peli OBABA, si no recuerdo mal el nobre, y me gustó bastante.

Abrazos

Sue dijo...

Genín, eres un picarón, picarón!

Un beso.


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Laura, :)

Un beso.

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Palabricas, vale, por lo que pueda pasar :P

Un beso.


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Lund. Ay.

:)

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Darío, ese es el palabro: vertiginosos :)

Un beso.


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V, jiji. Los de verdad pocas pistan necesitan :)


Un beso.


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Isabel, esa es la peli, de Armendáriz :)
Espero que los escalofríos sirvan para algo y cambien las cosas un poco, pero a mejor, que ya está bien.

Un beso.