Leitmotiv
Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.
Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.
Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.
-C. Lispector, La hora de la Estrella-
lunes, 1 de septiembre de 2014
CAJONES VACÍOS
Antes tenía cajones llenos de papeles escritos, carpetas a
punto de reventar con versos, dibujos, frases inconexas, historias sin final
feliz y argumentos estúpidos sobre el fin del mundo. Incluso una carta firmada para
cuando decida marcharme, cerrada con la saliva de la que fui y con sello, por
si decidiera enviarla desde un lugar lejano. Ahora tengo un Blog, las menos de
las veces para perlas y flores, pero alguna sonrisa queda. Ojalá Lorca pudiera
leerlo. Y me refiero al poeta, no al pueblo aquél que... en fin.
Aunque últimamente apenas escriba, por eso de la pereza, no
hay que menospreciar la realidad y las ganas que tengo de hablar de ella. Unas ganas
que me queman como fuego cuando vuelvo a mirar de frente al país en el que vivo
y al que no reconozco como patria. Y cuando digo “país” me refiero a sus
habitantes. No sé quiénes son ni quién me puso aquí para darles réplica, pero
la mayor parte del tiempo desprecio su gris cotidianidad y sus medias verdades.
No quiero seguir su juego ni me interesan las cartas que guardan. Tampoco los
lujos que anhelan. No resisto el machismo imperante ni esos roles inventados y
toda la estupidez que los acompaña. Hombres y mujeres cortados por el mismo patrón,
autómatas de costumbres inyectadas en vena.
Supongo que tampoco hay que menospreciar la fantasía, aunque de eso quede poco, apenas lo justo para
endulzar el café y creer que estás en Nebraska.
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11 comentarios:
Para demostrar que no me estoy convirtiendo en autómata me quedo a leer, a meditar,a leer libros virtuales que curan el alma,esa misma alma que te gusta sacudir como una toalla puesta a secar sin haberla lavado primero...la creación tiene mucho de agua de alcantarilla pero a mí eso ya no me gusta.
Sí me gusta dominar mi vida,volver a estar insomne soñando con escribir y con leer a gente como tú,que guardan tesorillos en los cajones y que sienten ese fuego en su interior.
No te quemes,Sue,tienes una hermosa vida y bonitos ojos.
A lo demás,que le vayan dando.
Besos de madrugada.
Ya, a ratos pienso como tu, luego, pronto, no pienso... :(
Como dice Reyes, no te quemes...
Pero ZAZ me encanta, podría estar escuchándola horas y horas esperando que le salgan esos gorgoritos tan peculiares, ya ves, cosas de carcamal gaseado :)
Besos y salud
Mejor debería callar porque bastante tengo con embridar mis cabreos con la realidad y con la vocación de esclavo que nos asola. Pero no puedo evitar decirte algo con todo mi cariño: no te dejes arrasar por la realidad, es tan cabrona que puede dejarte KO. Combina las dosis de realidad con las de sueño y utopía. Se poeta y no siempre registradora de realidades. Parece ser que Aristóteles dijo que, de cuando en vez, hay que dejar de ser historiadora para ser poeta (es una lectura sui géneris que procuro aplicarme día sí y otro también).
Y cierro la boca, eso sí, enviándote un fuerte y cálido abrazo.
Mis cajones también están repletos de cartas. En algún lugar, también guardo, en un sobre sellado con la cera de una vela, la carta de amor, vida y muerte suprema.
Ahora no me apetece escribir ni compartir nada con nadie. No quiero leer ni que me lean. Etapas, supongo.
Por cierto, Nebraska es un peliculón, te lo recomiendo.
Un beso
Casi una declaración de guerra... Un abrazo, grande.
Amiga Sue, siempre en las barricadas del cielo con los pies en el suelo...oye, tiene esto una pinta de que te has topado de bruces con los muchos cadalsos que por el mundo andan sueltos...una vez te dediqué una canción y fue de esta chica...a veces el ojo funciona...un abrazo
Reyes, ya he leído que tienes ganas de escribir y esa es una de las mejores noticias del mundo. Si lo haces no me quemaré, porque eres de las mejores.
En cuanto al agua del alcantarilla, pues oye, está ahí y a veces es difícil saltar los charcos llenos de caquitas de paloma. Qué le vamo hacé.
Un beso, vida hermosa.
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Genín, ZaZ es maravillosa, mucho más actuando en las calles de París que enlatada en un CD, eso sí.Esperemos que los estudios de grabación no la obliguen a perder frescura.
Un beso.
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Utopia, tienes razón. En todo. Y Aristóteles también (aunque dijera eso de que las mujeres no tenemos alma que no se lo perdono).
Un abrazo para ti.
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Palabricas, ya vendrán otras rachas y volverás a dejarte ver y a compartir, o no.
Vi Nebraska y me gustó. Entrañable.
Un beso.
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De intenciones, Darío.
Un abrazo.
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V, muchos, están por todas partes y ahora en verano que dejas todo abierto, se te meten hasta en la cama.
Ay, recuerdo aquella dedicatoria. Linda!
Un beso.
Pues tú eres un ejemplo de todo lo contrario.
Y encima me encantas, toma!
Y tengo ganas de pasearte.
Y de abrazarte.
Y de ver tu sonrisa de chica razonadora y vital.
(y más cosillas, eh?)
Virgi, iré a tu paraíso cuando puedas y razonaremos a lo loco! :)
Un beso GIGANTE.
Zaz es adorable. Tú eres una compañçia estupenda.
Pero las mayorías, tienes razón, son detestables. No hay más que verles los caretos de aburridos, las comisuras tersas de no reír.
Nano, ¿cuándo nos vemos? :)
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