Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

jueves, 22 de mayo de 2014

¿Y SI LOS SÚPER HÉROES FUERAN MUJERES? (título para otro post)



Al final no fue tan difícil contarles a mis padres lo de que soy perroflauta. Pensé que iba a ser un drama para ellos, como cuando les conté que no quería ser una niña, que estaba harta de esos juegos ridículos, pero se lo tomaron bastante bien. Supongo que después de una desconsolada niñez seguida de una adolescencia insurrecta y una juventud depresiva consideraron normal la evolución a perroflauta sin oficio ni beneficio. Aunque también puede ser que al notarme más o menos feliz, me dejaran por imposible. Que una cosa no quita la otra, digo yo. Entiendo, sin embargo y como adulta que ya soy, que para ellos es un palo que su hija mediana no aspire a nada más en la vida que a hacer malabares en los semáforos. Y todo esto mientras su compañeras de colegio llevan años colocadas en un buen trabajo basura y/o, casadas con el mejor zagal del portal. Que yo sé que a mamá se le saltan las lágrimas cuando ve a una de esas criaturitas embarazada del segundo y, me parte el alma, pero a ver, a estas alturas ya poco puedo hacer para consolarla. Todo lo más adoptar un gato. No sé, antes era distinto porque le quedaba la ilusión de que me diera un golpe en la cabeza y me convirtiera en una chica del montón, pero ya ni con golpe mejora la cosa.


La cuestión es que tras confesar esta terrible circunstancia se han sucedido algunos acontecimientos realmente cochinos en mi vida. Algunos también buenos y limpios, pero esos solo se ven con medicación y después de mucho tiempo analizando las luces y las sombras. Gracias a este señor, el tiempo, una se da cuenta de que es capaz de tantas cosas, pero de tantas, que, joder, parece que tuvieras súper poderes o algo así. Pero en bien, sin dramas y sin escamas por todo el cuerpo. Yo sé que no entendéis nada de lo que estoy escribiendo, sobre todo de este segundo párrafo, pero tened en cuenta que si me hubiera dado el golpe en la cabeza sería aún peor, porque os estaría pidiendo el voto para Cañete en las europeas. No osaré pediros el voto para nadie, que cada uno se trabaje a su público, tampoco para los perroflautas, en primer lugar porque iríais a los semáforos buscando las urnas y os puede atropellar alguna rubia con cara de tortuga.

21 comentarios:

Genín dijo...

Bueno, quizás tu madre pensará que las perroflautas también se pueden quedar "preñás", un descuido lo tiene cualquiera y no habrá perdido las esperanzas... :)
Besos y salud

raúl dijo...

mientras tú seas feliz, no? esa es la aspiración que todo padre debería tener con respecto a sus hijos, aunque las comparaciones dentro de la familia son más odiosas que nunca, sí, y eso de se la oveja negra no es siempre fácil.

virgi dijo...

Al final no me ha quedado claro si me sugieres que vote a Cañete o al primer perroflauta de la lista.
Por mí, tranki, lo del impresentable del ministro no me quita el sueño y lo de los perros flautas tampoco, porque me encantan (las más de las veces).
En cuanto a los hijos, somos más de dos, no lo olvides.
Pozí, eso, besitos besitos

virgi dijo...

(más me preocupa que no coincidamos :)

Sue dijo...

Virgi, ¡coincidiremos!

(¿este finde?)

Muack!

Sue dijo...

Genín, lo de quedarse preñada no es por lo de perroflauta, es porque se me pasó el arroz. Afortunadamente!

Besos.

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Raúl, pues eso digo yo también y cuando me dejan.

Un beso.

mariajesusparadela dijo...

Pues si ellas fuesen así, serían superheroínas.
(O heroinómanas, porque eso solamente existe en el imaginario urbanita. Las de pueblo creemos en las brujas...)

Sue dijo...

Pues brujas, sea.

Un beso Paradela.

V dijo...

Puessssss....a ver.....yo me he dado varios golpes en la cabeza....es mas, en alguna que otra ocasiòn me he comido yogures caducados....y sin embargo me parece que no voy a votar a ese señor....bàsicamente x que no me trago su look de abuelito de Laponia....en sus ideas mejor no entro...
Y sobre lo demas....que bien escribes Sue....da gusto leer como te atreves de frente con las contradicciones que todos, absolutamente todos, llevamos dentro, y solo miramos de soslayo...un abrazo

Nómada planetario dijo...

Supongo que unos padres convencionales llevan con resignación eso de tener una hija perroflauta. No leo muchos comics, pero también hay alguna que otra superwoman. Claro que la realidad supera la ficción.
Besos desde mi semáforo.

Sue dijo...

V, mira que vas a tener razón y todo. Anda, anda. Todo lo que dices, tú más.

Un abrazo.

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Nómada, me da que hay cosas peores que tener un hijo perroflauta, no se me ocurre ahora ninguna pero fijo que las hay.

Un beso.

NáN dijo...

Pero si están encantados contigo. ¿Te crees que preferirían que trabajaras 9 horas, seis días a la semana, por 600 euros, y que al volver a casa le pusieras al macho alfa cervecitas y palomitas para que viera el partido?

¡Anda ya! Qué mal conocéis a los padres.

Sue dijo...

Je,je, pues sí, la verdad es que lo están en el fondo, aunque no lo digan. Los pobres mios.

Besos.

Isabel dijo...

Los deseos de las madres deberían terminar justo en el momento en que los bebés ven la luz y vienen con todas sus cositas, y no crear culpabilidades como muchas en la historia.
Y yo que siempre te he visto como una super lo que sea.

Motivos para alegrarnos y tirar millas con más ganas.

Besazo gordo.

palabricas dijo...

Mi madre se conforma con que le coja el teléfono un 40% de las veces que llama. Créeme, es un altísimo porcentaje... además, desde que el wasap y el facebook se apoderaron de ella, la cosa ha ido empeorando progresivamente.
Lo de lo "cochino" me lo explicas, porfiplis.
Muaks

Sue dijo...

Isabel, gracias por lo de súper. Tú también eres súper y además de verdad.
Beso!

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Palabricas, bien por tu mami y no, no te explico lo de "cochino" que hay niños delante.

Besos.

Anónimo dijo...

Hola, que tal, cuanto tiempo!

Hacía que no me pasaba por aquí. Entro y me encuentro con este tema, otra vez, porque a mí también me dan la lata con algo similar. Y la cosa es que, con la madre Naturaleza, cumplí y saldé cuentas. No me gustan los niños. Un ratito tal vez...admito que son graciosos y muy monos...
La maternidad es otra cosa. Y con uno basta. Me siento realizada, soy feliz así, él y yo nos entendemos. Pero eso, las payasas conejas, ridículamente inconscientes, de la plaga de mamás-féminas, de Comunidades Cristianas (KIKOS), que intentan adoctrinar en el cole público y laico de mi retoño no lo entienden. Cualquier día las mando a la mierda. Y me quedo tan contenta.
Hay que ser consecuente con la vida, con tu persona y con los tiempos que corren. Haces bien. Saludos.

Sue dijo...

Gracias por tu aportación, Anónima, y feliz maternidad.

(creo que sé quien eres, morena, je)

Anónimo dijo...

Claro que nos conocemos. No hay nadie que escriba, en los blogs, con menos comas que yo.
La maternidad es tela de ingrata. No te creas. Piensa en tu madre.
Saludos.

Sue dijo...

Anónima, ingrata supongo, en cualquier caso es una elección.

Miss Lund dijo...

Yo cuento los días para que definitivamente se me pase el arroz... no vaya a ser.

Un beso, Sue