Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

sábado, 31 de agosto de 2013

NORMALIS


De repente me volví normal y se esfumaron todos los fantasmas. Cuando uno es normal, se dedica a cosas normales y eso elimina toda mudanza e incertidumbre, incluso esa tan estúpida de creer que a cada instante de la vida pueden brotar momentos especiales. Quien no ha probado la normalidad no sabe lo que se pierde y la cantidad de tormentos que se le pueden evitar al corazón. Cuando uno se vuelve normal ya no se plantea nada y con esa nada vive. Supongo que debe haber un planeta donde queda varado lo formidable, Willy Wilder y las tormentas de besos, pero eso ya no importa cuando eres normal. Yo os animo a todos a que os volváis normales, no os resistáis porque solo se vive una vez y no vale la pena perder el tiempo buscando seres especiales, porque no los hay. Aquello que le escuché decir a Leonor Watling una vez y que tanto me gustó, eso de que no conocía a nadie normal, es una soberana memez. Claro que hay gente normal, en todas partes, a todas horas, en el metro, en la pescadería, en cada bar, en el trabajo, miles, millones, levantas una piedra y salen como hormiguitas, en fila, y sin darte tiempo a reaccionar se meten en su agujerito. Su agujerito normal. Y qué bien se está en el agujerito. ¿Feliz? bueno, yo diría más bien que se trata de un estado de normalidad absoluto, una especie de mar en calma sin puestas de sol. Una sonrisa sin brillo en la mirada. Nada que ver con Spinning o Ron Lalá. La felicidad es otra historia. Si os volvéis normales desaparecerá cualquier atisbo de esperanza de hallar, siquiera en los sucesos más ordinarios, algo que os haga saltar o florecer,  no encontraréis lo singular en la cotidianeidad, pues eso las personas normales no podemos hacerlo. Cuando te extirpan esa parte de ti, esa fuerza que te hacía preguntarte, como a Gómez de la Serna, por qué grietas de lo superficial hay que ver lo que aún estando en la superficie no deja de ser profundo, ya no hay mucho más que pensar ni que decir. Te entretienes, pagas tus impuestos y todas las preguntas tienen la misma respuesta: “bueeeno, normal”. La vida se vuelve roma, sin aristas y las dudas desaparecen al tiempo que otras capacidades que tenías antes del “de repente”, pero que ya ni siquiera recuerdas. Y lejos de parecer un disparate o una muerte en vida, es algo que tus allegados siempre te agradecen. Que seas normal. A una persona normal no le sirven los recuerdos, ni los deseos, ni nada que tenga que ver con el sentido de las cosas. Digamos que recuerda y desea, que piensa, pero cosas normales. Tirando a cómodas. La normalidad, además, tiende a la farsa. Recordad sino la vida de Truman Burbank, una vida falsa y normal que se le vino encima cuando empezó a darse cuenta de que llevaba una vida falsa y normal, justo al tiempo de enamorarse de una chica que no era normal (y que por ello fue expulsada del mundo de Truman). La curiosidad, las dudas, el deseo de justicia y el ansia por querer traspasar su mundo de cartón, le llevaron al abismo y ahora nadie sabe qué fue de él. Pero a quién le importa un friky menos, con lo requetebien que se está en un planeta normal rodeado de seres normales.


20 comentarios:

U-topia dijo...

No ser normal, no me atrevo a decir anormal, o también, ser una inadaptada es bastante incómodo, por no decir palabras mayores.

Lo has dicho tan bien que para qué añadir más.

mariajesusparadela dijo...

Incluso lo mediocre es anormal, Sue.
No hay normalidad posible, porque si te adormilas, aparecen los sueños.

Genín dijo...

Pues yo, poco antes de morirme, me gustaría ser normal, no solo para morir feliz, también para saber lo que se siente... :))
Besos y salud

Isabel dijo...

Lo normal en contra de lo especial, o de esos seres que se creen especiales, ¡qué alivio!

Abrazos

Sue dijo...

Laura, qué bueno! Últimamente no era normal verte por aquí :)

Besos.

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Paradela, yo creo que lo mediocre no es anormal, pero solo es una opinión.

Un abrazo.

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Genín, si tú ya eres felíz en tu ranchito, pedazo de carcamal.

Un beso y mucha salud.

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Isabel, sí, tremendo alivio.

Un beso.

U-topia dijo...

Pues te leo siempre. Estoy tan de acuerdo en todo lo que dices que parecería tu clon :))

LA ZARZAMORA dijo...

No sé, a mí la gente me parece cada vez menos de eso que tu llamas "normal" y más subnormal.
Me hago mayor...
:P

Bizz, Sue.

Sue dijo...

Sí, Zarzamora, en eso tienes razón. Será que yo también me hago mayor.

Bizz.

palabricas dijo...

No sé que es lo que ha sucedido este verano, pero a lo que tú llamas normal otros blogs amigos llaman "paz". Pero es lo mismo, dejar de soñar con algo más. Si, es cierto, se vive más tranquilo, pero la tranquilidad y el equilibrio matan todo a su paso. Tú nunca serás normal, quizás a ratos, pero nunca conseguirás ser esa chica en la pescadería, el metro y la cola del súper, porque dentro estarás pensando que puedes cambiar el mundo.
Cada uno es como es, siento decírtelo yo...
Beso

Sue dijo...

Palabricas, te equivocas, y tampoco quería decírtelo, yo jamás cambiaré el mundo y pensarlo no sirve para nada. En realidad son muchos los que quieren el mundo como está y yo lo único que quiero ahora es estar entre ellos.
Creo que no pido demasiado.

Un beso.

virgi dijo...

Tranki, no se me alborote, que la normalidad también tiene su aquello.
Sobre todo, lo difícil que es pillarla.
Y zambullirnos en ella nos da un poco más de comprensión del otro lado de las cosas.
Te mando besos (sin iconos, que ésto no es el wasap)

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Normal, pero no perfecto.

Sue dijo...

Virgi, pues nos zambulliremos,

un beso.

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Muy señores, nada lo es. Perfecto digo.

Un beso y bienvenido de nuevo.

NáN dijo...

Si no conociera tu ironía de mala leche, pensaría que te ha dado demasiado el sol en la cabeza y te has quedado "chiflada".

"Me lo decía mi abuelito,
me lo decía mi papá,
me lo dijeron muchas veces
y lo olvidaba muchas más"
Goytisolo

palabricas dijo...

¡Como me jode que me digan que me equivoco!
Pues nada, a ser una más, aunque desde este lado te digo que es un rollo... llevo toda la vida intentando cambiar mi naturaleza "normal", pero no hay manera. Siempre soy esa chica que...

Sue dijo...

NáN, no me hablo con jubiletas que huyen del calor de Madrid para disfrutar del verano en paraísos frescos sin internet y rodeados de buenas lecturas.
Snif.

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Palabricas, eso te pasa por escuchar al Ferreiro ese, que tiene una pinta de no tener nunca razón...

Nómada planetario dijo...

Me recuerda a la evocación de Un mundo feliz de Aldous Huxley.
Prefiero ser la rama asintótica de la distribución a estar en el centro de la campana de Gaus.
Besos sin normalizar ni estandarizar.

Sue dijo...

Nómada, qué raro hablas.

Besos.

V dijo...

Planteas cuestiones muy duras, muy heavys...
Por ejemplo, que soy yo si estoy escribiendo un comentario aquí... pongo el cronómetro...no me entran sudores ni palpitaciones. Luego soy un afortunado que lee a una que escribe cada día mejor...
¿es normal eso? pues no lo se, pero una cosa si tengo clara antes de que termine por liarme: Por Natasha Mcelhone uno ya ves de lo que es capaz...¿Y como es Natalia? pues de esa especie mitad pez...que te voy a contar. Un abrazo.

Sue dijo...

V,Natasha no es muy normal, en el mundo de Truman representa la realidad, pero ¿en Solaris qué representa? ¿el sueño? ...
En cualquier caso, tus cumplidos son siempre bienvenidos. Qué te voy a contar.

Un abrazo.