Leitmotiv
Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.
Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.
Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.
-C. Lispector, La hora de la Estrella-
miércoles, 24 de julio de 2013
NADA EN LA NEVERA
El Encuentro de Descartes con Pascal joven
Teatro Español
Lo malo de ponerle a un
post el título de una peli es que muchos pueden pensar que estás plagiando a
propósito para ganar visitas, aunque, a lo peor, a nadie le suena esta película
de la que yo, dicho sea de paso, solo recuerdo el título. Y como tampoco me apetece
googlear (y encontrar una foto de Leticia Sabater con el chino al aire cantando
a las nuevas generaciones del PP), lo dejamos así.
¿Vacaciones? Sí, claro,
pero ¿de qué? Porque de uno mismo no se pueden tomar vacaciones por mucho que Jorge
Drexler cante entre líneas que, de vez en cuando, lo procura. Ser un pedante
encantador es lo que tiene, pero las que no somos más que una brizna de hierba
en una duna entre millones ¿acaso podemos afirmar tales necedades? ¿quién nos
escucharía? Nuestros encantos quedaron varados en uno de esos naufragios que no
tuvimos cojones para contar en ningún reality, ni tan siquiera gratis entre un
grupo de buenos amigos. Naufragios en los que no había nada que salvar, aparte
del propio pellejo con el que ya no puede fabricarse una nueva piel. Tampoco en
verano.
Pero... hablando de
visitas, y sin que suene a tormento, me gustan, pero no llego a
entender porqué la mayoría de los que pasan por Cartografía no dicen nada. Supongo que tienen sus razones, yo
tengo muchas siempre para no decir nada, pero me niego a pensar que no piensen
tampoco nada. O algo. ¿No? Sino no existirían, ya lo escribió el francés aquel
que discutía todo el tiempo, y por carta, con Pascal, otro francés: “Je pense,
donc je suis” (“Pienso, luego existo”). No dijo “Je visite un blog, donc je
suis”, pero yo daría la mitad de mi reino por saber qué piensan los que existen
visitándome y no comentan nada. Quizás sea siempre la misma persona (creo que
el contador de visitas no distingue, solo cuenta: 1,2,3,4,5,6,7...), pero en
cualquier caso, el misterio está servido, aunque no tenga nada que ver con el
misterio del que hablaba Becquer en sus rimas ni mucho menos con la
santísisisima trinidad. De todas formas, no tengo reino que ofrecer, menos aún en
verano, así que podéis continuar escondidos. Igualmente sois bienhallados.
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15 comentarios:
QUE ME MANDES DINERO, COÑO.
Nadie comenta en tu blog porque aquí en Génova tenemos vetado el acceso a Internet. Yo, de hecho, escribo este mensaje en un trozo de piel de vaca y lo introduciré en una botella de ron, con la esperanza de que llegue a su destinatario. Su destinatario es Miguel Ángel Rodríguez, MAR.
Es que la cosa no tiene solución, yo no tengo ni puñetera idea de porqué no comentan los que vienen y no comentan, porque yo si comento, y como esos no van a comentar pues estamos jodidos, nunca lo sabremos, porque si comentaran para decirlo, ya no serian los que pasan por aquí y no comentan...jajaja
Que lio!!!
Besos y salud
Haz como yo, que no sé cuántas visitas tengo y por tanto no puedo establecer la ratio visitas/comentarios.
Llegar a los que llegas y donde llegas. Es mi máxima aspiración. Ahora que los blogs andan de capa caída, me siento muy a gustito. Como en la mesa de desayuno en un asilo de pobres, parco en comida pero excelente en conversación de más de 144 caracteres.
Sue(s) una leona enjaulada...pero leona.
Eso es lo que pienso.
Abrazos
Muchos es que "recuncamos en la visita, pero no en el comentario.
De todas formas, tiene razón Nan: los blogs están de capa caída: vale más poco y bueno que mucho y malo.
(Y, claro, mi humildad...)
arisa, ya te mandé los millones que me tocaron en la Lotería (cuatro veces).
Fdo: Carlos Fabra.
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Larisa, ¿te repites o veo doble? No sé quién es MAR, pero sí sé que las vacas son sagradas. Los viejos con bigote no respetáis nada. ¡Basura!
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Genín, me has liado. No quiero saber nada más de ti.
Besos, carcamal.
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NáN, yo tampoco lo sabía hasta que lo supe.
Sí. El twiter mató a la estrella del Blog. Pero ¿quién quiere ser una estrella? Mejor una rebanada de pan con fresas.
Me quedo en tu asilo, esperaremos juntos a los nietos, abuelo.
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Suso, gracias por pensar, pero no te engañes, solo soy una brizna de hierba a punto de quebrarse por el viento (ese que se lo lleva todo).
¡Y cambia esa foto de perfil, por favor que estás horroroso! y se de buena tinta que no lo eres.
Beijos.
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Paradela, imagino que has querido decir "redundamos". No me gusta como suena, pero sí lo que significa. Redundemos.
Más vale poco y bueno que mucho y malo, que se decía antes.
Yo me imagino a algunas visitas de blogs como quien pasa de una cadena a otra de televisión, bueno, más o menos, jeje. Hay mucho de pereza, también.
Más que opinar para mí lo importante es tener algo que decir, y escribir cuando nos apetezca.
Desde las redes sociales se viene diciendo que los blogs están cayendo, otra cosa que me da igual, yo prefiero el espacio que tengo en mi blog para decir lo que quiero.
Y a mí me parece importante lo que tu escribes.
Besos.
Isabel ¿qué redes sociales son esas? ni modo, aquí quería ver yo a muchos escribiendo más de 144 caracteres y sin faltas de ortografía, hombre ya!
Lo poco gusta y lo mucho cansa, dí que sí Isabel.
Besos por doquier.
Hola. Es bastante posible que un número elevado de las visitas que recibes sean mías: cortas (para ver si has publicado), rápidas y seguidas. Luego, desaparezco un tiempo y hasta la próxima. No he comentado, pero lo que no quiero es que tú te sientas mal por eso. Ni que muchísimo menos aprecies un vacío en tu nevera. Llevas toda la razón al decir que la gente piensa poco, aunque no quieras creerlo. Por fortuna hay gente que desde un lugar como este, se envalentona, deja de lado maquillajes y opina sin tapujos.
Otro día, cuando mis pensamientos produzcan ideas dignas, dejaré algo.
Anónimo, gracias por acabar con la magia y desentrañar el misterio que me carcomía desde hace meses. Te adoro, aunque no te conozca (¿o sí?). Y ya en serio, ¿por qué las bibliotecarias son tan bordes en la realidad? (en las pelis no). Jopeta con la vida.
Lo dicho, gracias y vuelve las veces que quieras. Ya sabré que eres tú y no me pondré contenta de tener decenas de visitantes cada día. Snif.
Espero tus dignas ideas.
Puessss... venga va. Sin trampas te diré que me acuerdo perfectamente de María Esteve conduciendo la furgo del samur...
Por si te sirve de consuelo yo acabo de perder un seguidor de estos que te dicen tal cual que si ma comentas te comento. Como no le he comentado pues se ha borrado y ya no me sigue. Lo que no sabe es que yo le seguiré leyendo igual.
Y el día que me apetezca diré algo. Fíjate lo que me ha afectado el asunto...
A ti te diré que escribes estupendamante. Se que te lo he dicho. Pero ya ves, al otro no le he dicho nada y a ti si.
De lo cual yo no extraería mayores consecuencias. O si...Un abrazo.
V, pues yo, como no me acordaba, he vuelto a ver la peli y luego recordé que, en realidad, nunca la había visto. Al final me he partido de risa (al principio menos, me gusta más la María Esteve del final), sobre todo en la escena en la que Coque Malla le pide a su amigo que vaya al restaurante japonés (donde está María con otro) y el amigo le dice que no puede salir porque está viendo Expediente X. Coque le dice que lo grabe y el amigo contesta que ya está grabando Milenium. "Me cago en la puta, ven ahora mismo, cojones, mi vida se desintegra y tú viendo la puta tele".
Espero que le dediques uno de tus post sobre cine, porque la peli tiene su miga neurótica. Je.
De no comentar a dejar dos. No me des correa que te arrepentirás. Alguno puede que te lo advierta.
Como no soy bibliotecaria no puedo aclarar tu duda. Lo que sí he ido comprobando es que detrás de una actitud hay unos motivos, una circunstancia. A veces de carácter obligado. Por mi parte, nunca juzgo, procuro comprender y aunque me insulten si motivo, siempre, siempre, dejo abierta la puerta a las opciones que ofrecen las palabras. Por si lo otra parte es civilizada y puedo así comprobarlo.
Y bueno, lo de dignas ideas lo entiendo como una idea de valor e ingenio desbordantes. Yo no llego a tanto. "Idea digna" viene a ser algo que se puede decir sin caer en lo impresentable, lamentable y con marcada tendencia a la chorrada. Precisamente por esto último me he ganado fama de excéntrica (por no llamarme loca).Me olvido de que la gente no es gaditana, no controla el carnaval y no se mueve por las mismas calles que yo. Cualquier cosa, yo te traduzco. Un beso.
Anónimo, eres demasiado coherente y rezumas buen rollo, así que está claro que no eres bibliotecaria. Yo podría haberlo sido. Bueno, aún estoy a tiempo.
¿Toda actitud comporta un motivo, o todo motivo una actitud? No sé, pero creo que la actitud ante la vida vale más que la vida misma. Eso me han dicho y solo aprenderlo es ya demasiada gesta para mi. Pero ahí andamos.
Nadando en la nevera.
Espero seguir leyéndote.
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