Leitmotiv
Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.
Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.
Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.
-C. Lispector, La hora de la Estrella-
domingo, 2 de junio de 2013
DALÍ. O NO
Si queréis buenos
títulos, ir a los cuadros de Dalí. Son geniales. También las pinturas, claro, pero
es que además los títulos son para morir-se. El problema que yo veo en las
pinacotecas en general es que ponen los títulos de los cuadros con una letra
DEMASIADO PEQUEÑA y si eres miope tienes que acercarte mucho para verlos, con el inconveniente de que, a veces, colocan una barrera a un metro de la pintura, por si te acercas y la manchas de mocos, supongo, entonces ¿cómo ves el título? ¿con un catalajeo? No
entiendo como ningún comisario de exposición o director de museo ha tomado
medidas al respecto, pero esto y la ausencia de hielo en las neveras de las
habitaciones de hotel es algo que me saca de quicio de toda la vida. Es decir,
me explico, te ponen el gin y la tónica en esos botecitos tamaño avión tan
monos, como de juguete, ¡y luego no hay hielo! ( ni limón, claro) ¿Entonces? … (De todas formas esto último ya me da igual
porque he dejado de viajar).
Pesadilla de portada e
interrupción momentánea: mi vecino tiene nueva novia. O nueva lo que sea. Yo
que soñaba con que se le pasara la efusividad con la peluquera y me dejaran
pasar una tarde de domingo en paz, pues no, o sí, vamos que en un año se le ha
pasado, pero se ha buscado otra. Y no ha tardado ni una semana. No entiendo qué
le ven las mujeres a este espécimen, que además de retrasado es bastante mal
educado, pero bueno, supongo que yo soy ya demasiado mayor para entenderlo. O
no estoy tan desesperada. Entiendo que ninguna de las que pasa por aquí le ha
escogido como compañero para hacer un Doctorado en Física Cuántica, aunque
bueno… je, tampoco ellas deben ser unas lumbreras, y lo digo con todo el
cariño, eh, porque las mujeres a veces parecemos más idiotas que un botijo. No
me extraña que haya hombres por ahí que se crean los reyes del mambo, si es que
se lo ponemos a huevo. A más retrasado, más público tiene. Recuerdo que en la
facultad mi amiga A siempre decía, con una mueca de desagrado, que como había
más mujeres que hombres (ya entonces, en la Era Cuaternaria), hasta los más
feos y tontos podían permitirse elegir entre varias mujeres guapas y listas y
que por eso a mi me pasó lo que me pasó con “el buzo”. Yo siempre le replicaba:
“Peor es lo que te pasó a
ti con el idiota de R”
“Ya, pero al menos R
habla tres idiomas y se doctoró en Canadá”
“Sí, pero es idiota y feo”
En fin, las conversaciones
eran un poco así, tampoco nos vamos a extender porque no las entenderíais. Estábamos
en plena ebullición hermeneútica, con Hegel rondando nuestras jóvenes y frescas
mentes y los temas a tratar en la cafetería y el campus eran tremendamente
complejos. Densos. Para gente con cierta capacidad intelectual.
“Oye, Sue ¿y a ti quién
te gusta?”
“Nacho ¿y a ti?”
“A mi Andrés”
“Bueno, Iñigo también me
gusta”
“Ah sí, ese le gusta a
todas, pero a mi me parece que va un poco de sobrao ¿no? El típico rarito
solitario que en realidad es más normal que un boli bic”
“Sí, supongo que es su
pose”
“Y además siempre lleva
el pelo sucio”
“Ya, es que se
cree Kurt Cobain”.
“Cierto”.
“Pero Andrés es un poco
snob y bastante clasista ¿no?”
“Es gilipollas, sí, solo
se habla con los que sacan matrícula de honor. Si eres de nota mediocre y
además pobre ni te mira”
“¡Venga ya!”
“En serio”.
“La madre que lo parió ¿y
a qué aspira?”.
“No sé”
“¿Y por qué te gusta?”
“Tampoco lo sé. Yo es que
siempre he sido un poco masoca”
“Ahora que lo dices… yo
nunca he hablado con él”
“Claro, tú no tienes
ninguna matrícula”
“No, pero saqué un sobre
en Ciencia”
“No es suficiente, tiene
que ser matrícula. Además, eres pobre”.
“¿Y tú has hablado con
él?”
“No, estoy a ver si saco
matrícula en Propedeútica y me lanzo”.
“Estás fatal, ese tío ni
te conviene ni te pega y seguramente tampoco te merece. Qué manía te da siempre
con los pijorros estos que, por cierto, no sé qué hacen aquí”.
“No seas sectaria, anda y
abre tu mente, además ¿Nacho?… el cura
le llaman”
“Es del Opus sí, pero de
los que fuman porros no te creas”
“Se le nota más lo segundo,
sí. Pues no sé a qué aspiras tú también, aunque a ti al menos te habla …”
“Ya ves. Un lujo. Somos
un poco gilipollas, de eso no hay duda, tanto estudiar para seguir en las
cavernas”
“Sí, pero … ¿tú no
estabas hablando de Dalí?”
---
(Esta entrada se la
dedico a un amigo que me dijo una vez que había perdido chispa y autenticidad
en mis entradas. Que ya no soy la misma del principio de Cartografía, esa que
contaba su vida en verso y con un montón de faltas de ortografía, supongo. Esto
último no lo he perdido, pero además hoy más auténtica no he podido ser. He
escrito sobre un montón de tonterías desviándome, descaradamente, del hilo
conductor con el que empecé).
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14 comentarios:
En lo de las exposiciones toda la razón tienes.
En lo del hielo en los hoteles, idem.
Con lo de tu vecinito, ya sabes, pacienciaaaaa...
Y respecto a que somos más tontas que un botijo y que le damos pan a quien no tiene dientes a veces es verdad.
Pero se nos pasa... y lo probamos las primeras, ya lo que dejamos, es carne fofa.
Bizzzzzzzzzz, Sue.
Y si es que tó se pierde... pero tenemos pendiente aún ese gin tonic, eh??
Soy otra miope, pero miope de las que no tienen que llevar gafas nada más que para conducir y ver la tele... vamos, miope de las que van por la calle sin ver una cara nítida y de las que no adivinan ni de lejos el título de un cuadro. Pero como este es otro tema, te diré que conversaciones de esas tengo demasiadas, incluyendo a Nachos, Íñigos, botijos y peluqueros. Ya lo de los porreros del Opus se me queda más a desmano... Pero todo llegará!
Querida, tú y tus entradas sois perfectas así, tal cual. Déjate de chispas!!
Muaks
Caray, vaya par de verdades. Lo de los títulos en las exposiciones y el hielito en los hoteles...
Caray.
Vaya par de verdades, Sue!!
Un beso :)
Pues no se quien te diría que tus entradas habían perdido chispa, que gilipollez, a mi me parecen todas geniales sin dejar una, pero claro, esta es solo mi humilde opinión de carcamal y respeto las de los demás, aunque no lo parezca a veces. :)
Y dándole vueltas a lo que dice Eva, si se le da pan a uno que no tiene dientes, no hay que perder la esperanza, ni precipitarse, a lo mejor es un poco mas reposado, que no lento, y sin dientes termina comiéndose el pan tras un proceso conveniente, solo hay que darle un cierto tiempo...jajaja
Besos y salud
Faltas no he visto muchas, solamente el "ir" (por id) del principio.
Paradela , estoy en racha porque lo cambié en el ùltimo momento. Argth.
Zarzamora, pendiente está, pero con hielo y limón, así que nada de hoteles :)
Bizz.
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Silencio, ser miope no es tan malo: tienes una buena excusa para no saludar a gente indeseable. Aunque... para esto no necesitamos excusa.
Y ahora déjame, que estoy hablando con una máquina expendedora.
Biquiños.
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Miss Lund, para eso estamos reina. Tú a cantar, que es lo tuyo :)
Besos.
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Genín, tu opinión de carcamal es bienvenida.
De lo de los dientes no digo nada, que me he puesto roja.
Bs.
Oye Sue...desde que tienes una amiga pintora y visitas museos...Vale que antes también los visitabas, ya lo se.
Esto de mezclar la cultura oficial con la de la cafetería del campus da frutos estupendos. Y que se leen de un tirón. Un abrazo
Mira, mi niña, quien tiene chispa la tiene. Y punto.
Lo tuyo es de genes, así que no te empeñes en quitarla ni ponerla.
Es un don, I'll say, no more.
Kisses
:) :) :)
Veo el hilo conductor perfectamente, las imágenes que nos creamos y nos creemos...
Aiii aquellas conversaciones. Hoy he vuelto a tener una filosofada que me dejó ojoplático con las conclusiones que saqué de la cuestión: ¿Quién es un ser más en su esencia, el que está dentro de la caberna a lo suyo y ni sabe que existe la luz fuera, o el que ha visto un destello, no sabe ni nombrarla y trata por todos los medios de salir (sin conseguirlo) y deja de vivir el presente en la caberna??
Beijinhos
V, jaja, ya te digo, estoy que me salgo del cuadro... en fin. Snif.
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Virgi, gracias.
Un beso.
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Suso, por lo que te conozco diría que para ti el que se queda "a lo suyo" es más en su esencia, pero Platón no diría eso, porque Platón animaba a salir de la caverna por la educación, por lo tanto para él el que sale de la caverna es más en su esencia.
Algo así... creo.
Y que me dices de la gente que se come los cuadros para verlos? Y hay que hacer encaje de bolillos para poder ver algo, pero si se aprecian a una distancia prudencial (como los de Dalí)....
La chispa nunca la has perdido,eso te lo aseguro.
Respecto a tu vecino....solo tienes que ver a "Paquirrin"....
Un fuerte beso desde el camino de baldosas amarillas
Keiko, lo mejor es ir al museo los martes por la mañana, como los guiris, hay menos gente y, en cualquier caso, la gente que hay es guiri, es decir, educada. Nada que ver con la marabunta que te encuentras en fin de semana o cuando es gratis y va la gente que va al museo como quien va a tomarse algo al bar. Y NO ES LO MISMO OIGA.
Besos y feliz fin de semana.
El trabajo de Platón era vender educación, es más "su" educación...
Te aseguro que no tengo claro quien es más en su esencia, empiezo a intuir que cada uno en su momento y en lo suyo, el que no ve la luz puede que sea porque su esencia es no verla, y el que la veo pues eso que era lo que tenía que hacer...
no sé, algo asi también.
Buen fin de semana, en esencia ;-)
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