Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

lunes, 4 de febrero de 2013

MUJERES AL PODER



Ana Rosa Quintana, esa mujer, ha dicho en Twiter (porque es muy moderna, aunque bastante vieja, y está al cabo de las nuevas tecnologías) lo que sigue:


Podría dejarlo aquí y esperar a que los insultos y alabanzas en vuestros esperados, siempre, comentarios, rellenaran el resto del post, pero en esta ocasión prefiero rellenarlo yo, que hace mucho que no me meto con nadie. Sé que no es el camino que me había propuesto andar (aunque ya sabemos por Machado que no hay camino, que se hace camino al andar) ni  mucho menos el camino para la salvación de mi alma y equilibrio de mi ninguneado karma, pero es lo que hay y además me apetece (que rima con: esta señora lo merece).
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Hace años, durante unos meses en los que una mujer con bata de guatiné y flequillo cortado al bies ocupó mi cuerpo sin pedir permiso, me tragué un programa de tarde de esta supuesta periolista. Uno detrás de otro quiero decir (y algunos aún se extrañan de que ahora odie la tv). Pensaréis que mi depresión por entonces superaría los límites de la gravedad, por encima incluso de cualquier atisbo de rabia contenida que ahora pueda producirme el caso Bárcenas, pero os anuncio que estáis equivocados. Ana Rosa no me deprimía, ¿y por qué? porque me convertía en otra persona. ¡Ese es su truco! Es lista la vieja. Tu ser, el que crees que ha llegado al mundo tras arduas batallas y una carrera infernal una fría noche de marzo para realizar grandes gestas fuera del líquido amniótico, de repente deja de ser transformándose en un ente anodino y vulgar. Pasas de leer a Spinoza y darte de cabezazos con sus sesudas pesquisas taciturnas a desear zapatos de Blahnik y un negro que te escriba las novelas (me costó entender lo que era un negro literario debido a mi mente calenturienta, dicho sea de paso). Confieso que hubiera sido peor haber sido abducida por las gracias de Mariló Montero, que es más tonta que los cojones de mi padre (esto lo dice mi padre), así que aún tengo que pedir gracias a la diosa de haber nacido en la Gran Época de la Quintana. Vale, esto no justifica nada, los niveles de estupidez vencen al tiempo y unas se reencarnan en otras y además ahora hay redes sociales que expanden sus boberías al viento, como si fueran dientes de león, pero no sé, a alguien tengo que culpar de mis brotes psicóticos y mi odio a la femineidad heredada de Carmina Ordoñez, que, como todo el mundo sabe era “femenina” pero no “feminista”. Chimpúm.

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PD: Uno de los títulos que barajé para la entrada es "Grandes mujeres de la historia", pero me parecía una falta de respeto no mencionar a Terelu Campus y Ana Obregón, por lo que decidí titularlo como aparece y ya si eso otro día...

14 comentarios:

El cuaderno de la mesa camilla dijo...

Uno tiene derecho a ser estúpido e, incluso, a hacer de la estupidez un negocio. Todos sabemos de aquella novela que nunca escribió, sino que se la escribió un negro con retales de un programa suyo y muchos copia y pega de otros libros de éxito, es decir, con abundante uso del plagio. El tuit es una consecuencia de ese derecho. Ése no es el problema. El problema es que hay una sociedad que compra su revista, que ha comprado su novela y sigue viendo su programa, y, sobre todo, que le guarda algún respeto, más allá del respeto debido a todo ser humano. El problema es cuando nos abandonamos y nos ponemos en manos de los cretinos que ejercen su derecho. AR es el paradigma del cretinismo imperante, Rajoy, por ejemplo. No se trata de criticar a AR, sino de empezar a pensar, que no pensamos, para construir nuevos paradigmas.

Genín dijo...

De acuerdo contigo niña, pero aparte de que estoy totalmente de acuerdo con tu padre de que los cojones son bastante idiotas, a mi es que la femeneidad me pirria, todo lo relacionado con ella, incluso vosotras....jajaja
Hasta estuve pensando en la posibilidad del cambio de sexo, no se como explicarte, a ver...
Es como los nazis amaban a Su Adolfito, en plan secta, así amo yo la FEMENEIDAD, que le vamos a hacer...jajaja
Besos y salud

mariajesusparadela dijo...

Yo no sé si te consta o te cuesta saber quue los negros escriben también y tan bien como los blancos y mejor que algunas blancas y blancos y peor que otros, en fin, tu ya me entiendes (A estas horas estoy espesa, que estoy en bata).

Sue dijo...

Juan, I know. A estas alturas creo que se cuál es el problema (a parte de mi vecino). Pero un cambio de paradigma es lo más complicado del mundo. Al menos en esta tierra que vivimos, por no decir en este país. Yo, al menos, no lo veo. Una minoría apuesta por esa transformación, pero la mayoría de las personas se conforman con un cambio de gobierno para seguir tirando. Y el resto ni eso.

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Genín, ama lo que quieras, pero luego no me vengas con lloreras.

Un beso.

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Paradela y su bata :)

palabricas dijo...

Buf, cómo te entiendo! Yo una vez estuve poseida por una señora con rulos, y me pasé las mañanas viendo a María Teresa Campos. Me volví gris, dormía varias siestas al día y mi hermano pequeño acabó llamándola "yaya". Ahí dije basta. Empecé a salir a la calle, comprarme minifaldas y a tontear en el supermercado. Mi vida empezó a mejorar a pasos agigantados. En fin, que me disperso...
La estupidez de algunos no tiene límites.
Un beso.

raúl dijo...

no entiendo la incompatibilidad, porque tener una educación a la finlandesa aquí, con el solecito, sería magnífico!! no? esta rosa es una ignorante ridícula, creo qyo

V dijo...

Teniendo en cuenta que para mi los telediarios son el máximo ejemplo de ciencia ficción y como soy un aficionado al género, te diré que se nota que no ves mucho la tv (tanto mejor para ti)
Para algunos que si la vemos,como decía Alejandro Sanz, no es lo mismo quien cuente las batallas. Para mi esto es un tema tan emocionante como el festival de Cannes o los Oscars.
Vamos al lío. Tenemos en la 1 a barbi Marta Jamandreu y a Pilar García Muñiz contandote que estamos recobrando el prestigio internacional. Son muy sosas y a la Jamandreu el ojo izquierdo se le va a la derecha, normal.
Puedo poner a Cristina Saavedra en la sexta, pero con ella no me centro, me da miedo. Es toda una mujer fatal. Y con Mamen (Mendizabal) menos y por igual motivo. Las veo mucho peligro y si me descuido me adoctrinan.
La cuatro y la cinco han contraatacado con Isabel Jimenez y ¡atención! Marta Fernandez. Con esta última te olvidas hasta de cuanto es la fianza del duque ,o la confundes con los millones desviados de algún otro. En t5, han optado por la candidez de Isabel Jimenez, la prima de riesgo con ella es como un arco iris multicolor.
Pero claro, todas ellas están en plena escalada e intentan arrebatar el trono a Monica Carrillo...A mi todo lo que me explica Mónica, incluido lo del Ibex 35 lo entiendo aunque no comprenda nada.
Luego llega el tiempo,muy importante. Y tampoco es lo mismo que me cuente la ciclogénesis explosiva y los vientos a 120 Km hora Rosalía Fernandez o Himar Gonzalez. Cambia mucho.
¿Y los deportes? Aquí la competencia es muy dura. Ainhoa Urbizu, bien, Susana Guasch en la sexta, mejor, y el último fichaje de marca tv Rebeca Haro, pues que quieres...Sin comentarios.
Sobre las dos reinonas de la mañana a las que no veo (Ana Rosa y Mariló)pues les aplicaremos la famosa anécdota de Orson Welles cuando estaba haciendo un casting. Después de entrevistar a una mujer bandera, dio dos caladas al puro y le dijo: Pues mire usted, señorita, le voy a hablar con franqueza. Es usted un ejemplar femenino verdaderamente espectacular. Pero no la voy a contratar. Y no lo voy a hacer debido a que después de más de una hora con usted, es lo único que se puede decir de usted.
Conste que apenas veo la tv y que debo profundizar en Spinoza y cía, pero claro, igual sale Esther Vaquero en las noticias esta noche y en fin...
Si hubiese sido educado en Finlandia esto no pasaría. Un abrazo

Ruben dijo...

Bah! no te preocupes, a lo mejor a copiado el twiter de otra persona.
Has hecho bien en no poner el otro título, porque si me hago la ilusión de leer sobre Marie Curie, y me encuentro a las mencionadas...

virgi dijo...

Entre tu entrada y la de V., me quedo de lo más puesta.
Yo veo a JuanRa, ya te dije, un programa blanco para reírse un rato, con picos de deliciosa agudeza.
Besitos, mi escritora.

Sue dijo...

Silencio, ¿tontear en el súper como una chica Almodóvar? ¡cómo mola!.

Un beso.

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Raúl, lo sería, pero sin Ana Rosa.

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V, todas las que nombras entre Alejandro Sanz hasta Ana Rosa Quintana no sé quienes son, pero parece que son mozas de calibre ¿no? Supongo que las eligen guapas para atraer a la audiencia que adora las curvas femeninas (sobre todo en lo deportivo), porque lo que importa es la audiencia en cualquier caso.

Sí, me da que en Finlandia eligen a los profesionales de la tv con un perfil más... bueno, más profesional. Aquí es que triunfa más la fachada bonita y el interior cutre.

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Ruben, puede ser, en cualquier caso eso no la hace menos idiota.

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Virgi, ya me dijiste sí.

Un beso.

Dol dijo...

Yo tengo su colonia.
Si quieres te la paso.
Uish.
Cada país tiene sus tontos,(aquí además el que no es tonto es corrupto).
Tamos bien.
..
Pero en esto como en todo es básico saber ignorar lo que ofende.
¿O es que acaso te has comprado alguna vez un disco de Camela?
Pues eso.

Nómada planetario dijo...

Solo le faltó a la inefable Rosa añadir que en Finlandia no se oyen pasodobles como El gato montés o Paquito el chocolatero. Cada vez paso más de muchos programas de Tv.
Besos con frío, aunque no sea finlandés.

Sue dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sue dijo...

Reyes, gracias pero no.

No tengo discos de Camela, pero son unos currantes y me caen bien, todo lo contrario que la Quintana.

En este país hay tontos (aunque, personalmente, no me molestan los tontos sino los gorrinos, que también haylos y son bastante más peligrosos), corruptos e indignados. No estamos tan mal.

Un beso!

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Nómada, ¿el gato montés? me perdí.

Un beso.