Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

miércoles, 20 de febrero de 2013

DE LA INMADUREZ Y LA LITERATURA. DE LA BELLEZA


Nos enseñan a querer ser ricos, nos dicen que no somos nadie si no podemos pasear a nuestra mascota con un collar de perlas al cuello (la mascota y tú), comer el mejor arroz y regarlo con el vino más elevado, vacaciones en yate y esquiar en la montaña con el que usa corbata de lunes a jueves (los viernes toca descanso, karaoke y calle Fortuny). Todo lo que sea por respirar lejos de la podredumbre que acecha bajo los puentes de nicotina, lejos de las miradas de la gente inmunda que no sabe apreciar un buen château ni una subida de impuestos a tiempo. Nos enseñan que el valor está en lo que compramos y acumulamos, en nuestras hipotecas, en las horas extras que regalamos a la multinacional de turno que nos hace sangrar por el costado, como a Cristo, en las horas que pasamos llorando en el baño de la oficina. Esas lágrimas te harán madurar, te dicen, tienes que ser más que ellos. Más listo, más fuerte, MÁS, y aguantar sus golpes. Nos enseñan a soportar golpes, a mentir, a sacar beneficio y a despreciar al diferente, sobre todo al que no tiene deseos bañados en oro. Nos obligan, desde que abrimos los ojos al mundo, a rendir cuentas al villano como si de nuestra propia dignidad se tratase.

Y luego están los niños.

A los que aún seguimos siendo niños cuando nadie nos ve, nos alegra comprobar que aquello que fuimos no tiene nada que ver con lo que pudimos ser ahora, pero tampoco echamos las campanas al vuelo ante el panorama actual. Aunque, como bien me suelen recordar los que han parido, yo qué voy a saber si no soy madre.Y es esta ignorancia insolente la que me regala el lujo de leer y no sentar la cabeza, pues no tengo que sacar tiempo de mis costuras para dejar plantado a mi hijo delante del tv o de la Play Station. Es lo que tiene la inmadurez, que te hace ver las cosas como te gustaría que fueran y despotricar contra los Santos Padres sin argumentos. Y más tarde, entumecidos los sentidos con tanta barbarie, echar lágrimas cuando lees  frases como “el pasillo respiraba con ese rumor espiral de las caracolas”.

Madre. Qué belleza.

Y es que a pesar de todo, un poco más allá de los bramidos que nos niegan un espacio en este mundo, está La tempestad y su porqué sinuoso. Ese que se descuelga del último aliento de luz que se escapa de tu lamparita de noche justo antes de dormir. Y te preguntas una y otra vez cómo es posible que alguien pueda perder el tiempo leyendo “Las 50 sombras de Grey”. Como le dije a una amiga cuando me pasó unos capítulos para hacer una crítica: “es malo de cojones”, pero supongo que para gente que no folla ni lee habitualmente está bien. Y ya me he cargado el post con lo bien que iba. En fin, no soy quien para hacer una crítica de un libro, por muy malo que me parezca, no soy Vargas Llosa ni Sánchez Dragó, pero es que en este caso, además, se me antoja una tarea terriblemente adusta a la par que aburrida. Por otro lado, y esto es el point, no se puede hacer una crítica literaria de algo que no es literatura.

14 comentarios:

Ana dijo...

Supongo que hay que leer para opinar, si no se ha leído no se puede hacer una crítica. A mí me regalaron el primero y ahí lo tengo esperando, si no me mola cuando lo lea o si ni siquiera lo acabo, es evidente que pasaré de los otros dos.
Por cierto...yo follo de vez en cuando.

Besicos.

LA ZARZAMORA dijo...

Es caca de vaca, y doy fe.
Si no follan y viven de qué sé yo, que les den.

La inmadurez no provoca arrugas...

La literatura, las alisa.

Lo demás es cuestión de defensa de la barricada en la que nos situemos para seguir plantándoles cara a esos "Miserables" que van de buenos, y sólo forman parte de un casting.

Bizz, Sue.

Genín dijo...

Pues no, no he tenido el gusto de leerlo por tanto no puedo opinar...
Lo que si te puedo decir sobre la inmadurez es que tiene la ventaja de sentirse uno mas joven y le impulsa a hacer cosas de joven, inmaduras, estar agusto con jóvenes, aunque de vez en cuando alguna te da por saco...jajaja
Besos y salud

Dol dijo...

No hay un nivel intelectual demasiado ...iba a decir alto,pero lo dejaremos en normal.Una persona de mi entorno laboral hablabla maravillas de este libro:decía que no lo podías dejar de leer.Supongo que como todo es cuestión de qué cosas enganchan a la gente y qué cosas no.Una de de las que sí enganchan es que todo el mundo te diga que algo es bueno para que te lo creas.Como lo del traje nuevo del emperador.En fin.Ahora sé que jamás lo leeré;ni por curisidad ,como hice con los Alatriste.Abrazos madrugadores.

palabricas dijo...

Ibas bien, querida... y acabaste bien. En mi oficina llena de señoras cachondas, los libros esos pasan de mano en mano como si de Walt Whitman se tratara. Han intentado convencerme por activa y pasiva de lo mucho que enganchan y lo buenos que son, pero no caeré en la trampo. Una que va de soberbia, no puede evitar mirar de reojo y murmurar:
-bueno es Stendhal
Pero a mi ni caso, que vivo en universos paralelos.
Lo otro ni te lo comento, porque tienes tanta razón que ni hace falta.
Muaks

mariajesusparadela dijo...

Ese final es la puntilla.
Genial.

Isabel dijo...

No a esa manera de enseñar, ni de aprender, no a las listas de libros no a los muy publicitados, no a tener que decir sí etc
El tener hijos, criarlos, otro etc. no acabó con mi rebeldía y mientras más mayor eres más te desprejuicias.

Me gusta tu reseña, sobre todo el final. Besos

Sue dijo...

Ana, ¿es que hay más de uno? ... uff... Bueno, mira, para gustos los colores, yo solo digo que no es literatura (creo que decían lo mismo del Marques de Sade pero es que a mi la sola comparación ya me resulta odiosa).

Besos.

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Eva mía, si tú das fe yo doy fe.

Abiantó

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Genín, cuánto más años cumples más rápido corre el tiempo y como ves el fin, más cosas quieres hacer. En realidad la línea del tiempo es un círculo. Uno vuelve a la niñez tras haber pasado por una desastrosa y gris maduración y darse cuenta de que no ha servido para mucho.

Un beso.

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Reyes, si puedo opinar te diré que Alatriste me gustó bastante, en cualquier caso, es literatura, guste o no. Lo de Grey es más bien un engendro que parece escrito por una mocosa de catorce años que no ha leído en su vida. O quizás es la traducción, no sé.
También la droga engancha y no es buena ¿no?
En fin, supongo que debe haber libros para todos. Pero conmigo que no cuenten.

Besos de globos.

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Silencio, en el cadalso escuché hablar de él a chicas que leen todos los bestseller que caen en sus e-book y creen que "El árbol de la ciencia" es una película de Brad Pitt. Ese fue el mejor critero para descartarlo.

Un beso.

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Paradela, pues lo mío no son los finales, así que Gracias.

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Isabel, supongo que uno puede ser como es hasta el final o dejarse vencer por la estulticia. Bien por los que no se dejan vencer.

Un abrazo.

V dijo...

Pues no lo he leido. Pero no has estropeado el post. Me parece que este tipo de libros son los que dicen que manufacturan "para hacerte la vida más agradable" y a uno no le de por llorar en el baño.
Me ha encantado la referencia a la extraordinaria novela de Baroja y el mix con la película de Pitt. Sublime Sue.

raúl dijo...

mucha gente opina que es un libro muy malo (lo parece, la verdad) y nadie sabe exáctamente cómo ha prendido esta mecha, pero mira, por ahí están circulando los ejemplares, como la pólvora!

Nómada planetario dijo...

No he metido mano al libro ése, a pesar de que se habla bastante de él, en uno y otro sentido. La educación nos encamina a acumular trastos de todo tipo.
En mi post hacía referencia a la empresa privada. Con la de aspirantes a una plaza que hay, no eligen a una cara bonita, sino a una persona formada. La política es un gallinero revuelto, sin orden ni concierto.
Besos y buen finde.

Carmela dijo...

Deberíamos ser niños siempre.....
Un beso, Sue

NáN dijo...

A la mierda los consejos de nuestros mayores. Estoy totalmente contigo (muy bien escrito) y con el poema de José Agustín Goytisolo:

Me lo decía mi abuelito,
me lo decía mi papá,
me lo dijeron muchas veces
y lo olvidaba muchas más.


Trabaja niño no te pienses
que sin dinero vivirás.
Junta el esfuerzo y el ahorro
ábrete paso, ya verás,
como la vida te depara
buenos momentos. Te alzarás
sobre los pobres y mezquinos
que no han sabido descollar.

Me lo decía mi abuelito
me lo decía mi papá
me lo dijeron muchas veces
y lo olvidaba muchas más.


La vida es lucha despiadada
nadie te ayuda, así, no más,
y si tú solo no adelantas,
te irán dejando, atrás, atrás.
¡Anda muchacho y dale duro!
La tierra toda, el sol y el mar,
son para aquellos que han sabido
sentarse sobre los demás.

Me lo decía mi abuelito
me lo decía mi papá
me lo dijeron muchas veces
y lo he olvidado siempre más.

Sue dijo...

V, Baroja-Pitt, una buena mezcla, eh.
Ay, qué país (como diría Sole).
No sé si este libro hace la vida más agradable, supongo que a quien no tiene sentido del estilo literario. Al resto poca leche.

Un abrazo.

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Raúl, mejor no busquemos razone nos ea que las encontremos.

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Nómada, acumulamos muchos trastos, en efecto. Ah, y en la empresa privada hay de todo, supongo.

Un beso y buen viaje.

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Carmela, depende qué niños también...

Un beso.

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Nano, gracias por el poema.

Un abrazo.