Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

martes, 25 de diciembre de 2012

Pintada en el árbol de navidad de la Plaza de Callao, Madrid
Como sigo con el dique seco y las pocas fuerzas que logro reunir las necesito para levantarme cada día, os dejo tres párrafos de la última entrada del blog de Jorge Moruno. No es por rellenar ni para salir del paso, es que merece la pena leer textos dotados de conciencia social y crítica y este joven sociólogo, además, se explica a las mil maravillas. Si os interesa leer el resto de su artículo podéis hacerlo pinchando aquí.

Estamos siendo testigos –y desgraciados protagonistas perjudicados-, de uno de los mayores expolios que nuestras élites han perpetrado contra su población en beneficio de la banca y las finanzas. Este proceso que pretenden proyectar como un paso duro, pero necesario de cara a construir un hipotético futuro sostenible para la ciudadanía, es en realidad, un valium social centrado en hacer de la esperanza una herramienta de dominación y sometimiento. Ya lo decía el filósofo Spinoza; no solo el miedo esclaviza y nos aleja de la razón, también un exceso de esperanza puede generar que nos aferremos a cantos de sirena, cegándonos e impidiendo cualquier ejercicio de autonomía.
En Barcelona en cuanto se perfilaban los cambios en el acceso y el servicio a la sanidad pública, las marquesinas y los autobuses se llenaban de publicidad de aseguradoras privadas, que usando las caras de jugadores del Barça como reclamo, auguraban lo que está por venir. Primero asustamos a la gente para que quien pueda se traslade al sector privado; una vez que está ahí se le convence de que no debería costear la sanidad de otros cuando ya está pagando un servicio propio. Todo esto orquestado en una operación de continua denigración de la imagen del sector público, para justificar la necesidad de introducir inversiones que lo “dinamicen”  y hagan sostenible  -rentable-.
(...)

Cuando el robo se hace carne y nos vemos despojados de la posibilidad de modificar la situación por las vías establecidas, cuando el cinismo y el miedo habitan nuestro cuerpo e imaginario, solo podemos remediar esta catástrofe comenzando por lo más básico: extender la desobediencia a todos los ámbitos para que el espacio de la política vuelva a ocupar su lugar  y  su significado. No tenemos mucho, pero sí que somos muchos y muchas y aunque nuestras propiedades son limitadas, no lo es tanto nuestra capacidad. Nosotros y nosotras, la multitud propietaria de la inteligencia, la hidra de mil cabezas, debemos declararle la guerra al cinismo, al miedo y la estupidez que provoca la tempestad de las finanzas y sus gestores locales. Pues, coincidiendo por una vez con el filósofo del absolutismo Thomas Hobbes, cada hombre debe esforzarse por la paz, mientras tiene la esperanza de lograrla; y cuando no puede obtenerla, debe buscar y utilizar todas la ayudas y ventajas de la guerra.

9 comentarios:

Carmela dijo...

Dos párrafos tremendos, voy a ver el enlace que nos dejas.
Un abrazo, Sue

Genín dijo...

Si, es que todo lo que sucede es mas viejo que cagar a pulso, perros con distintos collares que dicen...
Besos y salud

mariajesusparadela dijo...

Para mi, el problema es que a la guerra solamente le veo desventajas.

Sue dijo...

Carmela, creo que te gustará el Blog.

Un abrazo.

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Genín, pues no aprendemos ¿eh?

Un beso.

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Paradela, la cosa es que, queramos verlo o no, nos han metido en una guerra y ya no hay marcha atrás.

V dijo...

Me leo lo de este señor que tiene su interés. Y por lo que a ti respecta, tu a tu ritmo. Pero no termino de imaginarte en el dique, ni seco ni mojado. Un abrazo.

virgi dijo...

Me alegro mucho cuando leo o escucho gente que sabe poner en palabras lo que pienso/siento/vivo.
Iré al link
Besitos,mi cartógrafa prefe.

NáN dijo...

Amén, amén y amén.

Arriba ese ánimo, Sue, que poco a poco cada vez somos más. Hace 5 años eso era inimaginable.

Los guerreros hemos de estar dotados de fuerza, paciencia y perseverancia.

Besos grandes.

Isabel dijo...

De entrada me gusta el título del blog y lo he guardado para leerlo.

Lo que dice Hobbes resume lo que nos mueve porque esto es una guerra ecónomica y hay que seguir luchando, cada uno como podamos, y no desanimarnos porque nos va la vida en ello.

Estoy con NáN en desearte ese ánimo. Tienes la juventud, querida Sue y eso es maravilloso. Sé feliz, por favor.

Nómada planetario dijo...

Asistimos al sometimiento de la población, al igual que Roma hacía esclavos en su imperio.
Besos y feliz 2013 en lo que puedas, mientras los maullidos de felinos despiden la tarde.