Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

jueves, 13 de diciembre de 2012

ANOTACIONES PARA UNA VIDA MEJOR (1ª parte)



Cuando supe que iba a morir me pinté los ojos de blanco y la boca de fresa. No lo hice por coquetería, sino para recibirte con mejor humor y poder sentarme a tu lado a ver caer el sol de la tarde roja. Como cuando soñábamos borrachos en un mundo que sí nos dejaba ser. Con mucha insistencia me anunciaste que la dicha no duraría y tu premura no se hizo esperar. Ahí estabas, subido en la última rama del único árbol vivo, aguantando los estertores de tu planeta. Entre ellos, mis fútiles desprecios. Por entonces yo aún no te conocía, pero tú a mi me habías visto nacer como quien mira volar una cometa y como ya supiste entonces que moriría entre tus brazos, quisiste rondarme. Para asegurarte de que mi vuelo no era en vano.  Durante ese tiempo te esforzaste mucho en que entendiera la diferencia entre una gran tragedia y La Gran Tragedia. Una gran tragedia, decías, es algo que sucede inesperadamente y te hunde en un profundo pozo de dolor. Hay una negación, una aceptación y un duelo y al final una recuperación casi total de lo que uno era al principio. Casi. Cuando hay una gran pérdida, la de un ser querido, uno deja que se vaya una parte de su ser con él y sabe que su alma cojeará de por vida. Sin embargo, puede sobrevivir e incluso vivir dignamente con esa cojera. Con ese dolor quizás intermitente. Con esa ausencia. La Gran Tragedia es otra cosa y es mucho peor, sentenciaste, porque se lleva dentro. Y tenías razón en que no puedo hablar mucho de grandes tragedias, pero sí de esa Gran Tragedia que se sucede cada día, limando segundo a segundo la poca fortaleza que, cuando volaba sobre el mar, creí tener. La fe, la autoestima, el amor por el prójimo y por uno mismo no se esfuman durante meses o años para luego recuperarse, una vez superada (que no olvidada) una gran tragedia. No. Se van evaporando un poco cada día y bien sabías tú que no se recuperan, porque además éste no es un dolor que puedas nombrar, ni que puedas visitar en un cementerio, ni que puedas siquiera echar de menos o culpar. Es una mierda en lo alto del árbol que te persigue como la nube de la pantera rosa.

9 comentarios:

V dijo...

Excelente texto Sue. Desconozco quien es el hipotético interlocutor, pero es verdad que en ocasiones el depósito que debiera estar cargado de valores se va vaciando gota a gota sin darnos cuenta.
Es verdad que la gasolina está muy cara, pero en paradela acaban de abrir una tienda alternativa que permite llenar el depósito a tope.
Me alegra tu comeback. Un abrazo.

Genín dijo...

Esperaré a la parte siguiente para tener mas datos antes de opinar, pero de momento y sin decirte nada, ni una mera opinión, yo creo que si es recuperable, pero antes de darte una opinión sincera, voy a esperar a que digas mas cositas...jajaja
Besos y salud

Dol dijo...

No se puede escribir sin contenido.
Tú es que eres brutal.
...
En fin.
Te mandaré unas rosas silvestres.
No puedo hacer mucho más.
...
Besos.

raúl dijo...

a Grandes Tragedias, Grandes Remedios, y si no existen soluciones tales, apaños cercanos, pequeños, para ir mitigando. tremendo texto, eso sí, grande, es difícil describir ciertas emociones, y tú lo has bordado aquí. seguro que la vida mejor ya está en marcha.

mariajesusparadela dijo...

Yo también te mandaré flores.
Flores de cerezo, renunciando al fruto.

virgi dijo...

La Gan Tragedia es como una sombra, va siempre detrás. Nunca hemos de dejar que nos adelante.
O sí, sólo para saber cómo es.
Mi abrazo, Sue, grande, enorme.
Todo lo posible.

Norma dijo...

Me lo voy a leer ciento cincuenta veces más antes del año nuevo... qué difícil es todo a veces...

Un beso Sue!

José Luis dijo...

Enorme. No se me ocurre nada más. gracias por agitar un poquito mis sentimientos dormidos.
besos

Sue dijo...

Gracias a todos.

Y abrazos.

Muchos.

Os sigo.