Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

miércoles, 22 de agosto de 2012

NO ES SOLO EL CALOR


Foto Google

No es solo el calor, es que no tengo novio y en la familia ya empiezan a pensar que soy lesbiana, monja o puta. O las tres cosas. Todo comenzó cuando dejé de presentar a mis amantes a la familia, por eso de que en el siguiente evento no me brearan a preguntas del tipo “¿Pero bueno sobrina, qué sola estás, dónde está aquél chico tan simpático que vino la otra vez?”

“¿Qué chico tía?”
“El moreno, el de los ojos verdes”
“¿Damián?” –preguntaría yo
“No, se llamaba Luis creo, así alto… ese que trabajaba en un concesionario”
“No caigo”
“Sí mujer, si sacó a bailar varias veces a la abuela, que en paz descanse”
“Ahhhh, no es que ya no…” –diría yo zanjando la conversación sin acordarme del tal Luis.

La cosa es que, disuelto en la noche de los tiempos el tal Damian o Luis o quien coño fuera, hace muchas primaveras familiares en las que aparezco sola y la estirpe ya empieza a mosquearse. Con la recién estrenada juventud una podía usar la excusa de la confusión y el apocamiento propios de la edad, "ay, no sé, ay qué dices", pero cumplidos los treinta el apocamiento y la confusión resultan ridículos. Y además no sirven. La pregunta “¿y tú, no tienes novio?” se convierte en la pegatina de la discoteca y una, sin novio pero con la agenda llena de testosterona, empieza a balar como una oveja. Negra, por supuesto.

Pasados los treinta y medio la pregunta no tiene sentido, pero aún puedes escuchar entre bambalinas, a tus espaldas vaya, los murmullos de un pasado que no recuerdas: “Sí, una veeeez trajo a un chico… unoooo moreno que bailó con la abueeeela, ¿cómo se llamabaaaa?”.

Cuando estás a punto de cumplir los cuarenta y apareces sola a la celebración de unas bodas de plata donde hasta tu primita segunda de quince años tiene contrario, las palabras dejan hablar a las miradas. Ya no interesa si tienes novio, pero los ojillos escrutando tu escote intentan analizar a cuento de qué no lo tienes. Aquello tan bonito que te decían en la veintena de “hija, con lo mona que eres y lo lista” deja paso al menos sano “un poco rarita sí que ha sido siempre, sí”. Los más osados, o los que se sientan frente a ti en la mesa del convite, pueden llegar a preguntar, por eso de romper el hielo, aquello de ¿ahora dónde vives? o ¿sigues trabajando en el mismo sitio? aunque en el fondo estén deseando preguntar cómo coño pagas el alquiler tú sola en la capital y siendo más pobre que las ratas “porque con esa carrera que estudió no creo que tenga un trabajo en condiciones”. 

Razón en este último punto no les falta, en cuanto a lo otro ya le he dicho a mi amiga S que para el próximo evento voy a contratar a un profesional. Alto, guapo, culto y simpático que deje a los maridos y novios con acné del foro femenino a la altura del betún. Aunque tenga que romper la hucha para pagarlo (porque contrataré el servicio completo, claro). En cualquier caso, y como no están los tiempos para derrochar, lanzo la oferta a los chicos que quieran asistir a un evento de los de misa, comida, bebida y pelea de cuñados. Si alguno está interesado que me escriba sin miedo, que no me como a nadie.

Lo del final feliz ya lo vamos viendo sobre la marcha.

15 comentarios:

mariajesusparadela dijo...

Hay un libro de Marina Mayoral que se llama "Recuerda, cuerpo" que deberías leer.
Acabas de recordármelo.

Isabel dijo...

Te seguirían preguntando luego por la boda, los niños, y cómo no: los nietos. Al final terminas harta de pareja, de tus propios niños y de los nietos de los demás. Así que mejor sola que...

Me ha gustado mucho tu viaje.

Abrazos.

raúl dijo...

porque tengo novia ya (hasta los 34 no me emparejé en condiciones, no te creas), si no me ofrecería a tal encantadora oferta, y sin cobrar, ni nada!! :P

Genín dijo...

Lástima de no cumplir los requisitos por ser carcamal, a no ser que les quieras causar una aplopegia colectiva al vernos aparecer...jajaja
Me descojono solo de imaginarme la escena!
Besos y salud

Eastriver dijo...

Hoy estuviste brillante. Ingeniosa, divertida y literata. Entradas así, que me provocan una sonrisa y que están tan bien escritas, son capaces de justificar los ratos perdidos que me paso por los blogs.

Ana dijo...

La familia a veces se convierte en un puto coñazo, es que te tienes que casar y tener niños como Dios manda. No te jode...

Sandra Sedano dijo...

Isabel tiene razón. Cuando tienes pareja la pregunta siguiente es: "¿para cuándo la boda?" Y, cuando te has casado, "¿para cuándo un niño?" o, si la cosa se demora: "se te va a pasar el arroz" (como si una fuera una paella valenciana). Y si tienes un hijo, "¿para cuándo la parejita?"... y, cuando tienes dos: "ya puestos, la familia numerosa"
Y es que parece que la labor de la familia y los allegados (o agregados) es la de hacerte un 'traje nuevo' cada vez que te ven. Un armario completo en algunos casos.
Anda y que les den! Pero, oye, si hay que hacer algún préstamo para lo del final felíz, me lo dices que para que tú seas felíz yo no escatimo en gastos.

NáN dijo...

Todo segmento familiar tiene un cadáver bajo una alfombra. En esas situaciones, en lugar de contestar pregunto "y tu hermano, ese del que no supimos nada durante 8 años y un día, ¿apareció ya?".

Creo reunir las condiciones (alto, guapo, culto y simpático) y estoy por ofrecerme, pero como soy un caballero acabaré diciendo "¡pago yo!", lo que, dada la situación, pues como que parece otra cosa. ¿no?

Marina Mayoral fue profe mía en la uni.

Dol dijo...

Bah.
Igual le das demasiada importancia a los pactos establecidos del clan al que pertenecemos.
Tú preocúpate sólo de ti,lo que digan los demás ...puff...no sé...y no te creas,todos nos parecemos,aunque tengamos ciclos distintos,o prioridades o lo que sea.
Beso.

Sue dijo...

Paradela, me apunto el libro. He leído una reseña y me gusta eso de la reivindicación del cuerpo, no como cárcel del espíritu sino como el medio que nos permite comunicarnos.
Es algo que siempre he mantenido y algunas veces manifestado. Y, la verdad, poc@s me han entendido.

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Isabel, no falla y luego hay gente que es muy plasta. Además.

Un abrazo.

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Raúl, ¿y sin final feliz? seguro que a tu chica no le importa... Venga, me guardo tu comentario por si lo tuyo se tuerce (no lo quisiera yo, por supuesto) y tengo que animarte.

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Genín, yo no he hablado de edad, he dicho alto, guapo, culto y simpático, así que tú veras ¿cuánto mides?
Me encantaría ver esa escena.

Besos.

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Gracias Eastriver, pero no me sueltes cumplidos para escaquearte de ser mi partener, que no te has ofrecido si quiera. Yayay.
Jo.

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Ana ¿a veces? ...je.

Un beso.

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Blanche, gracias. Después de mi última experiencia amatoria ya le he cogido el truco a lo de pagar por sexo. Es cuestión de empezar, como el rascar.
La vida.
Y a ti que no te hagan trajes que coses muy bien.
Besos.

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NáN, y en mi segmento familiar hay unos cuantos.. uf, si una quisiera ser cruel o simplemente meticona.
Gracias por ofecerte, pero ya está bien de pagar tú, leñe.
Bienvenido a la meseta.

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Reyes, en realidad me la sopla, ya sabes, aunque en ocasiones veo muertos, quiero decir... me joden ciertos comentarios, roles y bainas. Pero bueno ya me conoces. Me quedo con lo bueno. Intento.

Un beso.


Carmela dijo...

Pues mira, yo soy alta, si quieres te acompaño y seguro que animamos la fiesta, darles les daremos de que hablar, mola?
Besossss

Sue dijo...

Carmela, hecho.
Mola.

Un beso.

virgi dijo...

Carmela me quitó la propuesta. Bueno, podemos alternarnos o ir de trío...hace?
(no veas con lo de tener pareja, pero no hijos...¡chiquito pecado!)
Me hipnotizas, besos, tesoro.

Sue dijo...

Virgi, eso seguro que es pecado mortal por lo menos! Ay, cómo te entiendo.

Besos.

Elysa dijo...

¡Jo! se me han adelantado, también me considero alta, si te sirve, pues eso...

Besitos