Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

viernes, 27 de julio de 2012

QUE TIEMBLE ROSA LUXEMBURGO

Sarah Gattstein Franco según Google
 

He leído que la creadora de la revista Cosmopolitan fue una feminista muy activa en su época de estudiante universitaria (pues claro que estudió, ¿qué insinuáis?) y aunque os parezca incongruente, no lo es. Por supuesto que no. Todos sabemos lo difícil que es ser mujer, sobre todo en nuestros días de cambios (que tan bien entiende y nos canta Carlos Baute) y lo decisiva que ha sido esta publicación para que germinaran varias generaciones de mujeres fuertes, inteligentes e independientes. De esas que ganan su propio dinero para gastárselo en lo que más nos gusta a todas sin excepción: ropa y complementos. Terelu Campos, Ana García Obregón o Carmen Martínez Bordiú son ejemplos empíricos de la eficacia de Cosmopolitan y, sobre todo, de su importante papel en el desarrollo del cerebro de la mujer a lo largo de tres décadas. ¡Que digo de su cerebro, de su idiosincrasia! (no olvidemos a Ana Rosa Quintana, madre de gemelos en la senectud y coleccionista de zapatos).

Años después de crear esta biblia feminista, esta misma señora, Sarah Glattstein Franco, escribió un libro titulado «Horror, me han llamado señora». El título (y el segundo apellido de Sarah) ya casi desvela el rabioso activismo que rezuman sus páginas, sin embargo es necesario leerlo atentamente y hacer las convenientes pausas en sus dibujitos para apreciarlo en toda su magnitud. No en vano estamos ante un tratado deontológico, un pozo de sabiduría vaya, para las feministas más exigentes. Concretamente para las que recién dejan atrás la treintena y no soportan, o sea, que les digan «señora» en las tiendas de ropa y decoración y cuando salen de copas con sus amigas cuarentonas. Un tema de rabiosa actualidad y del que ya venía siendo necesario escribir, sobre todo a partir de la investidura de Ana Botella, adalid del feminismo madrileño, como Excelentísima de la Villa y Corte. Y aunque Anita ya no cumple los 40, me consta que estaría encantada de leer que una firme defensora de los derechos de la mujer (como ella) ha tratado por fin este tema con la delicadeza e inteligencia que merece.

¡Abajo la mujer florero! ¡Arriba la mujer Cosmopolitan! Ya sé que hasta ahora pensabais que era lo mismo, pero no, Cosmopolitan ha colocado a la mujer en el lugar que le corresponde, nos ha convertido en seres de primera categoría dotándonos del alma que nos arrebató Aristóteles, que ya era hora, lo que ocurre es que sus portadas de culos photoshop, sus anuncios de joyas, sus artículos sobre como atrapar a un hombre y sus test sobre si eres rubia o te lo haces confundían nuestro complejo intelecto. Pero todo eso es solo una tapadera para que el auténtico propósito de la revista, el de promover la igualdad, no sea descubierto por los más recalcitrantes y se vaya toda la liberación de la mujer al carajo. Además, como iba Sarah, activista comprometida en la universidad de Jerusalén, crear un panfleto misógino con miras a mantener a la mujer dentro del sistema de roles establecido convirtiendola, además, en el más frívolo de los servidores del capitalismo. No, Sarah no quiere que cerremos los ojos a los problemas del mundo, ni quiere seguir manteniendo las diferencias entre géneros para hacerse rica y contribuir a la voracidad de fabricantes de cosméticos, diseñadores y cirujanos plásticos. Eso nunca lo haría alguien que escribe un libro titulado ««Horror, me han llamado señora». Jamás.

Comprar y por supuesto leer y seguir a pies juntillas todo lo que cuenta Cosmopolitan no solo os hará más felices a vosotras, sino que al divulgar sus enseñanzas también haréis felices a miles de mujeres. Más o menos como yo estoy haciendo ahora. ¿A que sois más felices? Ays, qué haríais sin mi y sin mis lecturas de vacaciones.

24 comentarios:

NáN dijo...

Así que has estado de vacaiones, Bruja Piruja. Ya me preguntaba yo, ¿dónde estarás, Fortinbrás?

¿De verdad que te has metido ese libro entre pecho y espalda?

A Ana Botella ya le llamaban "señora" por la calle, para preguntarle la hora, cuando tenía 13 años.

mariajesusparadela dijo...

Digo como NáN: Ya me preguntaba yo dónde estarías estos días.

Nómada planetario dijo...

Cada vez que encuentro una de esas revistas en la consulta del dentista o así, me pregunto: ¿pensará el tipo éste que toda la clientela es tan "elevada" mentalmente?
Me encanta el tono de ironía con que analizas la publicación en papel couché.
Por cierto en Liverpool hallé la meca del consumismo. Es la ciudad con mayor densidad de centros comerciales que he visto.
Besos y buen finde.

Genín dijo...

A mi la señora esa,con todos los respetos, solo al leer su apellido, aunque no sea el primero, ya me aleja...
Por lo demás, no se porque será, pero el numero de parejas gay aumenta vertiginosamente ¿Estarán rechazando a la "nueva" mujer?
Besos y salud

V dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
V dijo...

Vamos a ver Sue, que vuelves guerrera. Algunas puntualizaciones.
- Creo que eres un pelín injusta con Ana Rosa Quintana, que medio escribió un libro, o se lo escribieron. Bueno el caso es que ella tiene un libro.
- Los test son muy importantes. En ocasiones alguno no sale como deseas, o si, pero hay que persistir, tienes razón.
- Ana Obrergón... bueno mejor no digo nada.
- No tengo dinero para comprar complementos. Ni tampoco Cosmopólitan. Pero tomo nota. Tu has leido otras cosas, que citas a Aristóteles...
- Me alegro de tenerte de vuelta. Un fuerte abrazo.

virgi dijo...

Bueno, no hace falta conseguir el Cosmopolitan, con el Semanal (o como se llame)de El País, ya tienes modelitos, joyas, casas de diseño, restaurantes Michelín y otro mogollón de cretinadas.
Cogiste impulso, eh? Esta es mi Sue, sí sí.

Isabel dijo...

Ja,ja,ja, me parto, seguro que te saldrá humo del cerebro después de leer a esta "señora".

De todos modos algo intrascente en vacaciones viene bien para olvidar.

Besos, guapa.

O SuSo dijo...

Ai que sería de las mujeres, que digo de las mujeres, de la raza homoide, si no fuera por esas publicaciones de librepensamiento, que crean los cimientos para la mujer del siglo XXI...
El día que me trataron de Usted para preguntarme la hora me dió un pa´lla, pero luego pensé en como veía yo a los de COU cuando estaba en 8º de EGB y sonreí.

Cada edad tiene sus cosas, y creo que el hecho de estar en un limbo inclasificable, ni jovenes, ni ancianos, creo que antiguamente le llamaban mediana edad, pero el título venía con hipotéca, hijos, esposa y trabajo fijo, claro, y ahora fallan los complementos, así que por ahí fuera hay todo un ejercito de Peterpanes y Peterpanas que siguen con sus vuelos nocturnos y sueños de la más tierna juventud. Así es la vida, no la he inventado yoooo, que cantaba aquel.

Me alegro que disfrutaras de tus vacaciones de una forma tan....femenina? y que salgas de ellas en estado puro.

Abrazos

Carmela dijo...

Tú has estado muyyy aburrida o has hecho muchas horas en la salita del dentista....jajajajaja, mira que no escoger el "Hola", en lugar del "Cosmoplitan".......
Eso, que un beso.

bixen dijo...

Aristóteles creía en la generación espontánea y mira por dónde... fue tutor de Alejandro Magno!

Niño (riéndose):
-Yo tengo pilila y tú no tienes nada!
Niña (compañera de playa):
-Mi mamá me ha dicho que cuando sea mayor, con esto, tendré todas las que quiera!

Sue dijo...

NáN, en esas anduve sí, pirujeando. Y sí, esa ha sido una de mis lecturas de verano. La he alternado con otras mucho menos aviesas que no merece la pena mencionar. Sarah es pura literatura! (feminista, claro).

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Paradela, pues paí, intentando desconectar un poco.

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Nómada de poca fe, con lo que enseñan esas revistas. Ays! Mira, en Liverpool han pillado el mensaje y ahora viven felices con sus centros comerciales a cada paso.

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Genín, no te jactes de tu ignorancia y lee el libro de Sarah. Te gustará. Luego ya, si eso, hablamos de tus amigos los gays.

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V, soy una perroflauta viajera y voy allá donde me necesitan: Atenas , Zürich, Valdevaqueros (que se quieren cargar la playa!). Mi próximo viaje será a Girona. Colgaré por los huevos a los responsables de los incendios.
Mola.

Me alegra que te alegre tenerme de vuelta.

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Virgi, ya me contaste, sí, otra razón más para no leer El Pais ni nunguna otra publicación manipulada.

Un beso.

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Suso, es que una es mujer y la gente tiene que saberlo. Es como poner la bandera de España en la ventana,que muchos lo critican y no entiendo por qué. Joder, entonces cómo va a saber la gente de dónde eres y lo orgullosa que estás de los catetos de país.

Cada edad tiene sus cosas y dios está en la de todos.

Beijo.

Sue dijo...

Isabel, la intrascendencia trasciende, en realidad.

Besos.

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Carmela, el "Hola" no lo tenían en la biblioteca de la playa, vaya, vaya, pero ya puse una reclamación en la concejalía, porque de verdad, o sea, tales carencias claman al cielo.

Un beso.

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Bixen, el de la picha también puede tener muchos coños. Y muchas pichas. Todo depende de lo que te guste. Y si te gusta todo, goce doble.
Y ahora más en serio. La inteligente respuesta de esa madre deja claro que es ferviente consumidora de Cosmopolitan y de libros feministas como los de Sarah. Bravo por ella que vive sin prejuicios!

Dol dijo...

jajajaj me parto con Nán...hay gente que es vieja toda su vida,es totalmente cierto.
Y en cuanto a Cosmo,lo compraba y lo leía cuando era joven;por su culpa me sentía indigna y gorda y me dedicaba a comprar perfumes con la tarjeta de Cortefiel.
Bá.
Eso sí que es un horror.
..
beso pa ti.

Larisa dijo...

No pensarás que iba a leerme ese tocho que huele a rojerío antes de comentar. No me hace falta para deducir que es de vergüenza.

Más 'Ulises' de Joyce y menos tonterías.

Incultos.

Sue dijo...

Reyes, ¿tarjeta de Cortefiel? ¿con eso te dejan entrar gratis a los museos?
Yo tengo una de Iberia que uso para abrir las casas de mis vecinos y bajar los volúmenes de sus televisores mientras duermen despanzurrados sobre sus sillones.
No hay mal que por bien no venga.

Un beso.

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Larisa, qué valiente es la ignorancia, aunque estoy de acuerdo en lo del Ulises.

Tempus fugit dijo...

Sospecho que es todo una ironía... por la foto y el nombre de la señora, pero es que desconozco totalmente qué es la revista Cosmopolitan, me suena, simplemente.


besos

Sue dijo...

De Cenizas, pues muy mal. Baja al kiosko corriendo a comprar el último número. Hombre ya.

Venga, va, besos.

Esilleviana dijo...

Ya me he enterado de que has estado de vacances, fenomenal :)) y como te comenta Virgi, al final resulta que todo está orientado a gastar, consumir, vender y agotar existencias y... quien/es somos las especialistas en tal menester o función, según los estadísticos/as?? la mujer. Somos algo más consumidoras que los hombres de ahí que traten por todos las vías, medios, procedimientos y demás, de vendernos productos que nos atraen (??) jaja... ya sabes, cremas antiarrugas, protectores solares, prendas de vestir, revistas del corazón y programas de tv del estilo.

Pero necesitamos leer tus post :), claro que sí.

Sue dijo...

Esilleviana, no sé por qué me incluyes en tu argumento si yo soy un hombre (voy a ver si me ha salido rabo... vaya, aún no).

Al menos mis post son gratis y no tengo arrugas.
De momento.
(lo de que sean gratis no lo de las arrugas)

Sergio DS dijo...

Que Anita García Obregón, mujer "de carrera" sea la responsable del desarrollo del cerebro de la mujer actual me preocupa sobremanera.

Sue dijo...

Sergio, no te metas con Ana que es una mujer digna de amar. Ella misma lo ha dicho. Hombre ya.

Norma dijo...

Mecagoenlamar!!! ya sacaste a Carlos Baute otra vez!!!
No puedo con él, no puedo.
Beso

Sue dijo...

Norma, no disimules ¡le adoras! como todas nosotras. Venga, confese mos juntas nuestro amor por él y por Gallardón.

Un beso.