Leitmotiv
Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.
Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.
Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.
-C. Lispector, La hora de la Estrella-
miércoles, 15 de febrero de 2012
VIVE Y DEJA VIVIR
Mientras un porcentaje muy alto de la población mundial ¿civilizada? siga pensando que no tener pareja constituye una tara, no avanzaremos ni un pasito hacia un mundo más justo y, por ende, mejor. Y como no vivimos en el mejor de los mundos (me permito el lujo de contrariar a Leibniz), no tenemos excusa para no usar la conciencia.
Y ahora intento explicar a qué viene esto.
Invariablemente, como si el mundo fuera una castaña seca incapaz de dar fruto, hay un sector de la población que se ampara, perezosa e inerme, en un enfoque único de las cosas. Algunos incluso tienen cronometrado el tiempo que tardan en llegar a la oficina, por lo que pueda pasar. Son personas que no han sabido construir a lo largo de los años un criterio propio para mirar a sus semejantes y actuar en consecuencia. Que no han sabido sacudirse las mentiras aprendidas y que creen que evolucionar es pasar de un Seat León a un Audi A3 o estrenar una corbata nueva cada día. Personas tercas e ignorantes que respiran por otras narices y que articulan su existencia a través de un rol (impuesto o pretendidamente elegido) al que veneran como a su segundo dios (el primero, obviamente, es la riqueza material).
Los hay que dicen "el mundo siempre ha sido así, a cuento de qué ahora cambiarlo. Vive y deja vivir" dejando clara su huida de la responsabilidad global y su falta de ganas para cambiar las cosas. Sin embargo, no se han parado a ¿pensar? que "dejar vivir" quizás significa lo contrario de lo que creen, esto es: levantarse del sillón e implicarse. Porque dejar vivir no es tener bastante con lo nuestro. Dejar vivir no es darle la espalda a la reflexión y a la acción. Dejar vivir no es mirar la atrocidad a través de una pantalla de plasma y alegrarse de que esas cosas no te pasen a ti. Dejar vivir no es ignorar los problemas del mundo porque están lejos y los de tu calle porque no te incumben. Dejar vivir no es aceptar sin más el estado de las cosas. Dejar vivir no es rezar por los desfavorecidos.
Los hay que, además de repetir hasta la saciedad que bastante tienen con lo suyo, emiten juicios de valor sobre los que sí vemos el mundo como una comunidad global y pensamos que, con un poquito de esfuerzo, todos podemos salir adelante. Son los que yo llamo yonquis de la amargura y la apatía (y esto no es un juicio sino un símil puro y duro, una especie de metáfora fea). Necesitan de tal forma estos dos sentimientos para sobrevivir que no solo los buscan, sino que los distribuyen gratis a la puerta de los colegios para que los adictos a la amargura y la apatía se multipliquen.
Y se multiplican.
Dentro de esa parca visión, unitaria, amarga, apática y falsamente feliz (como la falsa felicidad que brindan ciertos barbitúricos), una de las ideas que más se fomentan es esa que determina que estar en pareja es el estado ideal y natural del ser humano y que nadie puede construir nada solo pues todos somos la media parte de otro y sin esa otra mitad estamos condenados a morir sin haber vivido plenamente. O a disfrutar la mitad todo lo que nos sucede. Parece ser que uno mismo, como ser completo y único, no puede hacerse feliz, ahora y siempre, ni puede construir nada a su alrededor. Realmente da pavor comprobar la cantidad de personas (hombres y mujeres jóvenes sobre todo) que consideran no tener pareja como una falla en el sistema nervioso o emocional, el propio o el ajeno, y se afanan en buscar su media naranja o en soportar lo insoportable por mantener la que han encontrado. También los que han adoptado el rol de díscolos cazadores de sexo rápido y fácil, creen que su vida solo será completa cuando tengan una pareja a quien poder engañar. Y también los que dicen estar "de vuelta de todo" y odian al género que les ha hecho llorar mares ansían tropezar con su otra mitad, para vengarse del dolor pasado y amargarse en compañía. Y lo más triste de todo es que se embarcan en toda esta atormentada aventura sin haberse dado la oportunidad de mirarse adentro y pensar en lo que son y en lo que quieren realmente.
¿Me he explicado bien?
Siempre puedo volver a intentarlo ...
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20 comentarios:
Bueno, es que si te digo lo mismo que ayer me repetiré y la gente de enfoque único o múltiple pensará que no tengo imaginación.
Pero es que últimamente no sé si por el furor de tus tripas o por ese rayo de divina madurez escribes como los dioses.
Y claro,yo me voy a la cocina a seguir haciéndome sabañones (que rima con escapulario) para fregar los platillos de la cena.
Tía,eres la mejor.
...
Un beso admirado y esta noche no puedo decir más que ya me he vuelto a enganchar al puto pc.
Mañana vuervo.
Por mí va perfecta la esplicaçao.
Ya me cuentas cuando llegues al capítulo de "pareja sin hijos".
Besitos, tesoro.
...de dónde es esa foto del banner, pa' darme un voltio?
¿Y qué digo yo ahora? Yo vivo en pareja y, además, tengo dos hijos. No te diré que no hay veces en las que emigraría al Sahara a vivir en una tienda, pero en general, la mayor parte del tiempo me siento contenta conmigo misma. Yo creo que no hay un estado "ideal", somos tan diversos y tenemos tantas individualidades que un estado ideal sería imposible. Pero entiendo que no es a esto a lo que te refieres, sino a la rabia que da el discurso común, el hecho de que haya personas (humanas o no) que siempre saben cual es la manera de hacer las cosas, cómo deben sentirse los demás y por qué la gente es o no feliz. La dictadura de las emociones es algo parecido a la tiranía de los sanos: tienes cáncer porque guardas mucho rencor. Trae pa acá que te voy a dar rencor.
Como he estado unos días desconectado voy a comentar tus tres últimas entradas aquí.No se si es lo correcto, pero ahí va.
Me gustaba una canción de Whitney que se titulaba "step by step". Los gustos musicales son muy particulares, pero a raíz de esto si tengo una pregunta que de verdad no se como contestar. A ver ¿no hay unas cuantas, demasiadas, a las que denominan "la voz"? Aretha Franklin,la voz, Ella fitzgerald, la voz, Barbra Streisand,la voz, María Callas,la voz, Donna Summer,la voz,ahora Whitney también la voz.No digo yo que no lo sean todas,pero que se aclaren.
Tu siguiente entrada me parece sencillamente espectacular,lúcida, y que por cierto se debe leer más de una vez,siempre se aprende.Me parece excelente ese retrato de ciertas mujeres muy machistas que solo dean que las retiren para irse de compras.Y es verdad, existen.
Me pasa lo mismo con esta última entrada.
Nunca tendré un audi, creo. En mi caso el progreso va por otro lado,y eso que me ahorro.
Y buscar refugio en la pareja es algo muy clásico. Creo que en realidad todas las canciones de Aute,comenzando por "la belleza" describen un panorama desolador y siempre terminan por buscar o encontrar un único asidero en el amor,que no es lo mismo que tener pareja por que si.
Habría que preguntarse más por el amor y menos por si uno está o no emparejado, que francamente me parece un asunto de pichiglás (es un término que uso). Un saludo
Cada cual es libre de llevar las antojeras que más le cuadren. No comulgo con doctrina, secta o colectivo alguno que te diga qué debes o no debes dejar de hacer o ponerte. Las conductas homologadas son cuestiones de piaras.
Un abrazo libre.
Reyes, no me importa que te repitas si es para decir algo bello de mi :)
Gracias por lo de la madurez, creo...yo no sé cómo llamarlo, pero te aseguro que me noto diferente y me siento diferente (de sentir, no de sentarse :)
No sé si algún día lo notarán los demás, de momento no me preocupa. Estoy en mi.
Un beso.
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Virgi, yo me veo más como "soltera con hijo de acogida o adoptado", o algo similiar. Uy, la que me espera!
Un beso.
Ah, la foto es de Patones de arriba (¿o de abajo?) La sierra pobre de Madrid.
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Antonia, en realidad mi entrada no es un ataque contra la pareja tradicional, como bien has apuntado. Es un ataque contra los falsos mitos, los prejuicios y las orejeras de burro que algunos no se quitan ni para ducharse. Ni siquiera es un ataque contra aquellos que siguen una vereda marcada, sino contra los que critican a los que no la seguimos. O a los que sabemos que podemos elegir entre muchas opciones.
V lo ha definido bien: el amor no tiene que ver con estar o no emparejado.
Eso no significa, por supuesto, que uno no pueda estar estupendamente acompañado. Otra cosa es suplir tus carencias con esa compañía. Al final no funciona.
Un beso.
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V, yo siempre pensé que "la voz" era Fran Sinatra y "el cuerpo" Elle McPherson, con el resto me pierdo. Supongo que falta imaginación a la hora de definir a los artistas. En cualquier caso, hay muchas voces preciosas por ahí y Withney tenía una de ellas.
Esas mujeres existen, doy fe, y también esos hombres. Y doy fe también de que cuando sacas a relucir cierta sensibilidad feminista la cosa se complica y algunos se amargan. Te sales del rol que ellos han aprendido que debes tener y no saben muy bien por dónde salir. Incluso aquellos que van de "liberales". Esos son los más graciosos.
Y como le he dicho a Antonia, tu apreciación sobre el amor y la pareja es exactamente a lo que me refiero.
Un saludo.
Nómada, pues eso.
Eso, explícalo, que entre la foto de la naranja y el primer párrafo, queda confuso.
“Necesitan de tal forma estos dos sentimientos para sobrevivir que no solo los buscan, sino que los distribuyen gratis a la puerta de los colegios...”. Ya ibas bien y pillando carrerilla, hasta que dices algo que falta a la verdad: los distribuyen DENTRO de los colegios, que sí son gratuitos porque los pagamos todos por muy religiosos y concertados que sean
“Y se multiplican.” Volvemos a la simple opinión: los clientes de los bares nos multiplicamos en las barras a partir de cierta hora y no nos puedes acusar por ello.
¡Ah, coño! ¡Si resulta que estabas hablando de la cursilada esa del mito de la media naranja. Eso son patrañas, pura publicidad de la huerta valenciana. A mí me dice alguien “Cielito, cuchi-cuchi, mi media naranjita mía” y le contesto “¿Viste la puerta por la que entraste? Pues por ella misma te vas”.
Yendo al meollo del asunto, para mí hay tres tipos de parejas buenas para el ser humano:
La pareja de uno solo.
La pareja de dos.
La pareja de tres.
Es más que esencial que, en todos los casos, el tipo de pareja haya sido elegido por propia voluntad y deseo: que sea una elección libre del propio “estar en el mundo”.
Confieso que siempre he sido un teórico entusiasta de las bondades de la pareja de tres, formada por dos hombres y una mujer en el caso de tendencia sexual hetero. Es el equilibrio perfecto, siempre que dos de los elementos no se alíen siempre contra el tercero, que queda el pobre obligado por votación a ir a las pelis que no le gustan (por poner un ejemplo). Además, llegado un momento para el hombre no es sana la práctica continuada del sexo. De esta manera, se establecen turnos de hoy sexo y amor, mañana amigotes y bar.
Los tres miembros suelen quedar muy contentos con su vida, pero, dado que la hembra puede quedar fastidiada por no estar nunca sola para pensar sus cosas, se establecerá como acuerdo que los dos machos de la pareja concederán y pagarán un régimen de vacaciones de fin de semana y al menos un período de dos semanas al año donde ella elija y con quien ella elija (que no sea miembro de la pareja de tres). Los dos machos “abandonados”, a su vez, disfrutarán como coyotes quedándose en casa, en gayumbos y calcetines, manteniendo desordenada la casa, repletos de colillas los ceniceros y usando todo tipo de telecomidas. La única ley es tirar de la cadena en caso de aguas mayores.
Desgraciadamente, apenas he podido practicar este tipo de parejas, pero siempre fue de lo más divertido y ameno: Dos españoles, tres opiniones; tres españoles, la leche.
Ya me sonaba la foto, estuve por allí hace un tiempo, con paseo y almuerzo. Un lugar precioso.
Besitos
Te has explicado muy bien y como me han gustado los comentarios de Reyes y de Antonia Romero sobre todo en esta parte:La dictadura de las emociones es algo parecido a la tiranía de los sanos: tienes cáncer porque guardas mucho rencor. Trae pa acá que te voy a dar rencor.(es que últimamente no paran de decirmela, so idiotas)
Pues eso que me "apego" a sus comentarios.
Besitos
NaN, tu pareja de tres me parece perfecta. Ya elegí a dos de los hombres que me acompañarán un tiempo:
https://mail.google.com/mail/?hl=es&shva=1#inbox/13587b088e5ce427
Fijaté que cuando ví "Dieta mediterránea" (cuenta la historia de un trío) me vi yo allí reflejada, pero me faltaron ovarios para proponérselo a la que, en ese momento era mi pareja y veía conmigo la peli.
Qué cobarde soy. Quizás ahora estaría disfrutando de dos hombres en lugar del mi silencioso de mi cóeo.
Ah, olvidé mi E-sensual.
Ahora vengo!
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Elysa, a palabras necias ya sabes.
Un beso guapa.
Apégate, apégate.
Ah, NáN, los yonquis a los que me refería son los que reparten amargura y apatía a la puerta de los colegios (o dentro).
Esos ni por asomo saben qué es el amor.
Cojonudamente explicado, pero por mi, puedes volver a hacerlo cuantas veces quieras y yo cada una de esas veces volveré a disfrutar a tope!
No se, cada vez pienso mas en que somos todos un poco de todo, lo que dices y mas, revuelto, las circunstancias puede que hagan resaltar y preponderar a una parte sobre las demás, pero creo que somos capaces de absolutamente todo, depende del caldo de cultivo en que estemos en un momento dado, y por supuesto, nos puede gustar mas o menos, cortarlo o alimentarlo, pero capaces, somos capaces de casi todo...
Besos y salud
NáN, por cierto, las mujeres no somos ordenadas por naturaleza, ni limpias, ni todo ese rollo.
De hecho te voy a decir una cosa, mis parejas hombres siempre han sido muuuucho más ordenados que yo y tenían la casa como patena.
Ehhhhh!Pues eso.
Otro mito roto.
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Genín, me alegra haberme explicado. Claro que todos podemos ser todo, en potencia, otra cosa es que esa potencia se convierta en acción.
Besos.
Acabo de descubrir tu blog. Y precisamente estaba yo hoy pensando en eso de "dejar vivir", Estoy dando clases en un curso de formación ocupacional, para chicos/as de entre 20 y 25 años. Anteriormente este curso lo había impartido pero a mujeres mayores de 50 años. Pues es que se cumple lo que tu muy bien cuentas, la falta de responsabilidad e implicación, y el pasotismo generalizado. Lo triste de todo es que con esa actitud hay muchas personas que luego van dando moralinas al resto. Aunque no creo que las personas que tienen este comportamiento tengan que ser las mismas que defienden el estar en pareja como el estado natural. Es más, diría que hay mucha gente por ahí dando discursitos del amor libre y el vive y deja vivir,(pero sin mojarse)a la vez!! Bueno igual no me he explicado bien, mi fuerte no son las palabras, pero eso , que te has expresado a las mil maravillas!!!
Yo no sé si tú, Sue, tan implicada en todo eso del 15M te consideras una perroflauta, pero yo creo que más bien eres una perrocorneta, porque vienes despertándonos de nuestra modorra permanente, con tus toques. Gracias por ello.
Besos.
Volboretinha, me apunto esta "la falta de responsabilidad e implicación, y el pasotismo generalizado. Lo triste de todo es que con esa actitud hay muchas personas que luego van dando moralinas al resto".
Te has explicado perfectamente.
Gracias por venir.
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Juan, tú sigue que así me gustas más.
Indignado digo.
¿perrocorneta? ... ay madre.
Besos.
jaja, me ha encantado lo de perrocorneta!!! es buenísimooo
Eso del pensamiento único siempre me echó patrás...
Bizz, Sue.
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