Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

lunes, 13 de febrero de 2012

KAIKKI ON HYVIN

 
No encontré foto más bonita para ilustrar el espíritu que anima este post.
De san Google, claro.

No voy a hablar de la gente que está en la inopia a pesar de los chuzos que están cayendo, ni de ese cáncer de mujeres que, sin despegar los ojos de su iphone, te sueltan  “ay, tía, ¿sabes que llevo tres semanas sin comprarme ropa? Es que estoy deprimida” como si te conocieran de toda la vida cuando, en realidad, te las acaban de presentar ( y a ti, que acabas de llegar al restaurante con el frío pegado a las suelas de las botas, te dan ganas de ir a la cocina, agarrar las tijeras del pescado y cortarle las tetas y la melena  a la idiota mientras le susurras “a ver, repite conmigo: tú y yo no somos amigas”).
Tampoco voy a escribir de las mujeres que si tienen que elegir entre un novio que pega indignados a las puertas del parlamento pero que se acuerda de los aniversarios y uno que se olvida de subir la tapa del wáter (o bajarla, lo  mismo me da) pero que no mataría una mosca, se quedan con el primero. Sobre todo si viste uniforme de gilipollas. Total, ser un demente hijo de puta tampoco es tan grave. Hazme caso hombretón: si la tienes gorda y pagas las facturas tu chica te querrá para siempre, estás en el país y el momento perfecto para ello. Llámame y te presento mujeres.

A ver, no nos liemos y olvidemos las palabras mal sonantes (que se me han escapao), en realidad sí es grave y ahora que se acerca el día de los enamorados no viene mal recordarlo. Sé que hay mujeres a quienes esto le suena a finés (aunque espero muy en serio que no lean Cartografía), a mi me han llegado a decir que el hecho de que ÉL no colabore en las labores domésticas nunca y además haya decidido que no va a hacerlo en un futuro, no es motivo ni para discutir, menos aún para dejarlo. Claro, dónde voy a ir yo y quien me va a querer si tengo cara de tortuga,  y si me pega tres ostias mejor porque así le sirvo el café frapé, como en Grecia, ese país en el que alborotadores violentos están quemando edificios (Cadena 100 dixit).

Pero no, no voy a escribir sobre la mala educación que nos lleva a creer que amar es sinónimo de perder la dignidad, porque es algo que venimos experimentando desde hace muchos años en este país y sería de perogrullo. Me refiero a la pérdida de la dignidad y del amor. Y no voy a escribir sobre eso, porque todas las palabras que aún escucho por ahí y me estremecen van  a resbalarme como lo haría una gotita de aceite de rosa mosqueta de mi cuello a mi vientre. Todos los actos que de tan frívolos dan terror, que de tan abismal falta de conciencia podrían hacerme desfallecer, no van a ser hoy más que diminutas semillas de sésamo que tiraré al cubo de basura. Ni la más desgarradora de las ignorancias, ni el miedo más paralizante de los otros va a conseguir que deje de construir lo que estoy construyendo. Nada golpeará este momento claro y diferente en el que mi libertad y alegría están por encima de cualquier juicio de valor. Aunque en realidad yo lo que he hecho siempre es insultar directamente, que es mucho más erótico que el simple juicio. En cualquier caso también me opongo ya a tal acritud.

Ha muerto Withney Houston, sí, pero también le he dado dos besos a Toni Garrido (otra vez) al tiempo que me tomaba de la cintura para salir en la foto. He presenciado una semana más el trabajo asambleario, ese del que nunca hablan los medios (es mejor hablar de los disturbios, los incendios, la parálisis de los indignados...) consolidando mi amor por el 15-M. En realidad estoy asistiendo a momentos históricos y especiales que tienen mucho que ver con la persona que siempre quise ser. La mayoría de estos momentos no están enfocados por  ninguna cámara, ni hay un micrófono que les de voz y nadie que me vea cada día podría averiguar qué me pasa o de qué se trata. Sin embargo, estoy en el camino y ya que se acerca el día de los enamorados conviene recordarlo.
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*Nota de la traductora:
  kaikki on hyvin= todo está bien (en finés, claro).

17 comentarios:

mariajesusparadela dijo...

Y yo me alegro por ti: no hay nada más gratificante que saberse en el buen camino y estar en disposición de recorrerlo.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Sí, es verdad, es mejor que hablen de los disturbios, los incendios y todo eso de los indignados, porque así, aunque no lo pretendan, nos "pone" más y más, nos pone indignados, también.

Besos.

Genín dijo...

Yo te quedaría muy agradecido y además me encantaría que contaras tu que acontece en el 15M, porque ni zorra idea tengo, ni se puedeeer nada en ningún sitio fiable, y si que me interesa mucho.
Besos y salud

Norma dijo...

Hoy el amor está en el aire... dicen.
Y yo noto más frío que ayer, fíjate qué extraño...
Un besazo!

Dol dijo...

Como diría una libertaria que conocemos,"
ésa es la actitud",aunque ella se refiera a otras cosas(besi,Lari).
...
Me encanta ,y te voy a volver a leer un par de veces más,o tres.
Me vendrá bien.
Beso.

Ruben dijo...

Está claro que tu visión objetiva de las pamplinadas del iphone, y que dices verdades como puños, a mi me encanta.
Que la mujer que elige hombre, ya se sabe, "elegir en canasta, de la peor casta", que el que va de sobrado creerá cuando se casen con el, que la hace un favor y hay que dárselo todo hecho. Que ya lo he dicho más veces, los feos somos más serviciales, y queremos mejor.
Y que pegar a una mujer me parece lo más cobarde de este mundo después del maltrato a los niños.
Y que ya que lo mencionas, acabo de leer un artículo en interviú, sobre el feminicidio de Guatemala, incluso superior a Ciudad Juárez, y que por fin van a juzgar a "ese" tío. (las cifras mencionadas asustan)

Antonia Romero dijo...

Amén. Ole tus ovarios. No se me ocurre otra cosa que decir después de leerte. Eres clara y contundente. Te sigo, ¿cómo no?

Un saludo!

Ah! y yo prefiero al segundo tipo ¿eh? es que no me van los uniformes.

LA ZARZAMORA dijo...

Hay cada una por ahí... que es como un insulto al género femenino.
Y ese amor incondicional, presérvalo siempre...
Bizz, Sue.

interpreta-sones dijo...

el viernes vi unos minutos de "hermano mayor", zapeando, y me entraron ganas de usar las tijeras también. casi de llorar, fíjate. terrible.

U-topia dijo...

No se me ocurre añadir nada más... bueno sí, que estoy de acuerdo contigo querida Sue.

Un abrazo!!

O SuSo dijo...

No tenía ni idea de que había muerto la del guardespaldas, jolín.

Pues claro que es terrible estas personas de las que no queremos hablar, pero están en el momento que tienen que estar, te lo digo yo, qu eobservo mucho, sin un mundo lleno de zombies no habrá gente que cree consciencia, sin esos "lideres" que la cagan bien a gusto, no habrá la creación de nuevas formas de toma de decisiones y relaciones con el poder, el dinero y los demás seres humanos.

Se me ha quedado un cuerpo raro, voy a buscar la canción del guardaespaldas.

Beijos...y todo está bien.

Elysa dijo...

Y te aseguro que aunque no se hable de 15M en los medios, esstán ahí y se están haciendo cosas.

Besitos

NáN dijo...

No todo es o tiene que ser así, ni en la amistad, ni en el amor ni en la conducción política de los seres humanos.

Hace una semana leí un librito que me conmocionó, la carta que le escribió el pensador, periodista de fondo y escritor André Gorz a su mujer cuando tenían ya ochenta y tanto, explicando la vida revolucionaria de ambos. Te copio las dos primeras páginas.


“Recién acabas de cumplir ochenta y dos años. Y sigues siendo bella,
elegante y deseable. Hace cincuenta y ocho años que vivimos juntos y te amo más que nunca. De nuevo siento en mi pecho un vacío devorador que sólo colma el calor de tu cuerpo abrazado al mío.

Tengo que repetirte con sencillez estas pequeñas cosas antes de
abordar los problemas que desde hace poco me atormentan. ¿Por qué estás tan poco presente en lo que he escrito si has sido lo más importante en mi vida? ¿Por qué en “El traidor” presenté una imagen falsa de ti, que te desfigura?

Ese libro debía mostrar que mi compromiso contigo constituyó la inflexión decisiva que me ha permitido querer vivir. ¿Por qué, entonces, elude tratar la maravillosa historia de amor que habíamos empezado a vivir siete
años atrás? ¿Por qué no dije lo que me fascinó de ti? ¿Por qué te presenté como una criatura que inspiraba compasión, “que no conocía a nadie, no sabía una palabra de francés y se habría destruido sin mí”, aun cuando tenías tu círculo de amigos, formabas parte de un grupo de teatro en Lausana y en Inglaterra te esperaba un hombre decidido a casarse contigo?
Realmente no llevé a cabo en profundidad la exploración que me
proponía al escribir “El traidor”. Aún me quedan por entender y clarificar muchas cuestiones. Necesito reconstruir la historia de nuestro amor para captar todo su sentido. Gracias a ella, somos lo que somos, uno por el otro
y para el otro. Te escribo para comprender lo que he vivido, lo que hemos vivido juntos.”

Y luego, a lo largo de 100 paginillas, recorre ese tiempo y la vida revolucionaria que llevaron, aprendiendo gracias a ella a transformarse también por dentro, además de intentarlo con la sociedad. El librito de André Gorz, llamado “Carta a D.”, está escrito entre el 6 de marzo y el
6 de junio de 2006. En el 2007, se suicidaron juntos en su casa de Vosnon.

Sue dijo...

Paradela, no sé si es el bueno pero es el mío :) ya tú sabes.

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Me alegra sentirte indignado Juan.

Besos.

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Genín, ya te estoy enviando cosillas, ya me contarás... Moverse de casa también ayuda, seguro que donde vives se organiza algo, sino puedes organizarlo tú...

Besos.

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El frío es por el invierno Norma.

Besos.

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Reyes, leemé y llámame tonta.

Besos.

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Rubén, en efecto las cifras asustan, sobre todo porque no son cifras, sino personas.

Un beso.

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Antonia, gracias. Yo también prefiero el segundo tipo.

Te visitaré.

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Eso haré, Eva.

Bizz.

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Raúl, ¿aún sobrevive Gran Hermano? recuerdo la primera edición... lo que ha llovido!

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Laura, un beso.

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Suso, así es la vida. Siento haber sido yo quien te diera la mala noticia.
"Sin un mundo lleno de zombies no habrá gente que cree conciencia" ¡qué grande!

Abrazo!

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Elysa, yo también puedo asegurarlo. Tengo callos de escribir sobre ello.

Besos.

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NaN, muy bonito lo que has escrito. No siempre todo tiene que ser así, como yo lo he descrito me refiero, pero a veces lo es. O será que yo me relaciono con personas que tienden a parasitar, vete tú a saber.
Fascinarse de vez en cuando, además, está muy bien, pero una cosa es una cosa y séis media docena.
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Zayi Hernández dijo...

Ayyy cariño, yo hace mucho que no me creo nada de nadie... o creo a medias... Supongo que habrá mujeres a las que un hombre las complementa y no me parece mal, pero tenerlo ahí de complemento, significa que cuando te falte, estarás como coja...así que es preferible amar con límites y en la medida en que nos aman, dar si recibes, querer si te quieren y si te olvidan, pues tampoco pasa nada...que ya llegará otra persona y si no nos complementamos, podremos prescindir de todas las que vengan. La vida es muy corta y hat gente muy linda a la que vale la pena conocer...
Un besito.

Sue dijo...

Zayi, mujer enamorada e inteligente. Como bien dices el mundo está lleno de personas bellas a las que conocer y esa parte no hay que negársela nunca.

Besos.

virgi dijo...

Pasó San Valentín, pero nunca es tarde pa' dejarte un beso (¡menuda tontería lo de ese día!).
Que estás en el buen camino ya lo sabía je je...