Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

viernes, 27 de enero de 2012

LLEGAR A SER

Foto Google
Hoy escuché esta conversación mientras desayunaba en el bar:

-Bajamos el cuezo y aguantamos todo lo que nos echan, si los cinco millones de parados se echaran a la calle, que es lo que deberían de hacer, quizás las cosas cambiarían.
-Yo creo que no hay tantos parados, hay mucha economía sumergida, sino no se explica que nadie se mueva, porque la situación es sangrante.
-Sí, mira como se organizaron los del 15-M, pero claro, no es suficiente.

Mi otro yo, la Sue decidida, se levantó de la mesa y se encaró con aquellos tres ciudadanos, que, así, no más con su charla querían cambiar el mundo. Enjuiciando a otros sin conocimiento mientras  hacían ruido sorbiendo el café, como suele ser habitual en este país:

-¿Quienes son exactamente los que están bajando el cuezo? ¿Los parados? ¿Los funcionarios? ¿Los jóvenes? ¿Los jubilados? ¿O ustedes tres? Porque aquí yo solo veo tres personas acomodadas criticando a los parados que no han salido a la calle sin conocer cada situación ni a cada persona, sin saber si han salido a la calle o no, ignorando que ha habido manifestaciones no violentas masivas y violencia y represión masiva en contra de las personas que se manifestaban. Qué fácil es sentarse aquí con su café y su croissant como señores que no son y poner en tela de juicio la insuficiencia del único movimiento social que ha despertado a los ciudadanos de este país.

Después, en el autobús, sentada frente a mi hablaba una chica joven por teléfono, muy bajito. Lloraba. Le decía a alguien al otro lado que había cambiado de trabajo con la esperanza de estar mejor y que ahora cobraba menos y  trabajaba el doble. Que se sentía humillada y fracasada. Que daba igual las horas que hiciera, que incluso la obligaban a ir los sábados, que ya no podía vivir con lo que ganaba y que se arrepentía de haber pasado ocho años de su vida preparándose y estudiando para nada.

Mi otro yo, la Sue radiante y cariñosa, se acercó a la chica y abrazándola fuerte, le dijo:

-No te preocupes, todo saldrá bien, eres una mujer inteligente y conseguirás lo que te propones. No necesitarás que nadie valore tus años de preparación, tu esfuerzo y tu dedicación, porque tu misma lo harás.

Más tarde, en la radio, varias personas en paro de larga duración contaron su experiencia personal. Jóvenes con carrera y varios idiomas, algunos incluso habían salido fuera a buscar trabajo, contratos de un día, de unas horas. Chicos que vuelven a casa de sus padres, matrimonios jóvenes que comparten  unos pocos metros cuadrados con sus suegros y hacen cola en los comedores sociales, una mujer de cincuenta años con tres idiomas no pudo contener las lágrimas al contar su historia. Y la de sus hijos, también en paro.

Más que la situación en sí, lo que resultaba demoledor era escuchar esa sensación de fracaso, de desilusión, de falta de esperanza, de desánimo en sus voces. Su pérdida de confianza en sí mismas como personas.

Vivimos en una sociedad organizada en torno al trabajo, o más que al trabajo a los ingresos que este trabajo reporta. Somos lo que tenemos, somos en lo que trabajamos y si no tienes trabajo es difícil acceder al derecho de que te tomen en serio. Si trabajas eres un número, pero sin no trabajas no eres nada. Y por supuesto, no puedes más que mirar ese estado de bienestar que tanto ha costado conseguir, pues no puedes acceder a él. Te guste o no. Todos sabemos que no es verdad que no seas nadie si no tienes trabajo remunerado, pero todos sabemos también que nos han obligado a creer que sí. Que no eres nada si no tienes un trabajo remunerado.

Yo misma  crecí con la convicción de que hay hacer algo en la vida. Ser algo en la vida. Algo útil, se entiende, no solo una persona que piensa, siente y sueña (y escribe mucho). Y desde aquella pregunta repetida en mi más tierna infancia de "¿qué quieres ser cuando seas mayor?" que se alargó hasta bien entrada la juventud, no he hecho otra cosa que buscar esa utilidad que no sé muy bien a quién le debo. Mi búsqueda, sin embargo, ha chocado siempre con esa otra parte de mi que tiene que ver más con los dibujos en servilletas y los poemas en las puertas de los baños. Quizás por eso no lo hice bien y en un intento por ser algo o alguien, me quedé varada en el medio de la nada. En el querer y no poder. En la falsa utilidad y en el falso sueño. En un mullido colchón que en realidad es una piedra con plumas pintadas. Y quizás por ello ahora me encuentro (otra vez) en una encrucijada. Porque no soy una persona demasiado práctica, ni siquiera a la hora de soñar.

Recuerdo que en uno de mis múltiples esfuerzos por ser útil dentro de mi propio sueño (qué absurdo), en uno de esos trabajos que una compagina con los estudios en un intento de que su ineptitud pase desapercibida (sepultada bajo los ingresos de ese trabajo remunerado), un compañero me dijo que había dos tipos de personas y que yo estaba entre las que brillaban, pero que me empeñaba en ocultar mi luz tras los adoquines de mi desconfianza.
“No confías en ti” –dijo- “y eso te impide llegar a ser”.

Pensé que después de Jorge, Toni y mi experiencia en la radio no podría volver a escribir nada más bello (nada de nada en realidad), pero mi encuentro con Suso me hizo plantearme nuevas alternativas vitales y mentales. Así que no voy a decir que no lo conseguiré, lo que sea que tenga que conseguir (que no es un trabajo mejor, ni un sueldo mejor, ni siquiera una vida mejor, es otra cosa) pero no solo para que Suso no me regañe y me llame “finalista” sino porque yo no lo quiero creer.

Lo conseguiré.

30 comentarios:

Ruben dijo...

Mi querida Mafalda, no solo el que está parado sufre, también los que trabajan en un trabajo en el que el jefe se aprovecha de la situación y te explota.
Me gusta como pones los puntos sobre las ies. ¡POR ESO ERES MAFALDA!

O SuSo dijo...

Me ha encantado esta entrada, y no sólo porque nombres ese encuentro como algo importante, que sé que lo es, sino por como lo describes todo.
Empezamos a vivir desde el interior, desde lo que somos y sentimos, no desde lo que nos han dicho que tenemos que ser, el ego, el curriculum ya no es tan importante, los del bar juzgan, como todos juzgamos, sin sentir ni sentido, la chica del bus puso sus espectativas fuera de ella, no conectó con sus sentimientos, ni con sus necesidades, y claro, el mundo fuera puede ser cruel o desconsiderado, el que tú digas "voy a intentar hacer mi anhelo, me paguen o no, y ya sobreviviré" eso te inmuniza contra la injusticia social.
Esos jóvenes pueden ser felices en casa de sus suegros, e incluso sonreir en la cola de los comedores sociales.

Es época de cambios y el que retenga sufrirá.

Aquella pintada de Sieso me encantó:

"Sobrevive como puedas,
pero vive como sueñas!!"

Me ha gustado esta entrada, porque dislumbro tu luz, te leo consciente, ya no sólo hay ira e indignación, vives ese momento con lo que trae, hay creación y emoción.
Coincido con tu amigo en que eres un ser de luz, pero que la intentas esconder a toda consta, pero es imposible, brillas chica!

Por último, debemos recuperar nuestro tiempo, dejar de pensar que el trabajo nos dignifica y toda esa parafernalia capitalista, recuerdas el manifiesto de parados felices:
http://susodeteis.blogspot.com/2010/09/asociacion-de-parados-felices.html


Aquel abrazo!!

Genín dijo...

A tu edad, los carcamales no dudabamos en tomar un barco o un avión y cruzar el charco para perseguir nuestros sueños, y los culos de mal asiento como el mio se arrastraron mas de una vez, otras en mullidos asientos, pero siempre en movimiento, y habrán pasado los años pero todo está en la misma palabra, inconformismo, y echar palante, todo menos languidecer en una inútil autocompasión, y no lo digo por ti, no, es solo la reflexión de un carcamal que movió el culo de joven, y menos joven, y le has hecho recordar...
Besos y salud

Larisa dijo...

Claro que lo conseguirás. Nadie dudaba de eso, ¿no? Deja de decir cosas obvias, narices.

Nenica, ya tú sabeh.

Este verano nos vamos a Mikonos. Primer aviso.

NáN dijo...

Hale, ya lo ha dicho Larisa.

Así que firmo y en paz.

Sue dijo...

Rubén, qué me vas a contar.

Un beso.

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Suso, he vivido siempre sumida en esa contradicción y no he sabido encontrar el equilibrio. No sé si algún día lo encontraré.
Esa frase de Sieso me parece fabulosa (la colgué en una ramita de mi cóleo, que va camino de convertirse en un pequeño árbol de frases y sueños).

Entiendo que poner las expectativas fuera conlleva demasiados cambios de ánimo. Insatisfacciones, desengaños y un sentimiento de frustración que, en última instancia, nada tiene que ver con uno mismo. Sin embargo, no es tan fácil llegar a ese estado interior, al tiempo que no es fácil encontrar un camino alternativo.

A lo mejor ahora es el momento para muchos de nosotros, ahora que el sistema en el que vivimos empieza a revelarse verdaderamente como el error humano que es. Quizás es el momento de cambiar nuestra forma de relacionarnos con el mundo y con nosotros mismos y empezar a vivir sin los complejos que el sistema nos ha grabado a fuego en la piel.
Sin embargo, no es fácil para muchas personas enfrentarse a su situación, mirarla con otros ojos, con los ojos que tú la miras, y transformarla en otra cosa.

Me gustó tu post sobre los parados y estoy en conexión total con el manifiesto. La teoría me la sé muy bien, ahora me queda aprobar el práctico.
:)

Aquél abrazo.

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Genín, muchos como tú se buscaron la vida fuera, igual que ahora, pero no todo el mundo puede/quiere salir y luchan porque su propio país sea digno de serguir en él.
La autocompasión no es buena ni tiene motor, así que olvidemoslá.

Un beso y salud.

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Larisa, no dejo de pensar en ese viaje.
Apuntado queda.

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NáN, gracias por esa firma.

virgi dijo...

Sé el potencial que tienes, Sue.
Lo sé bien y las circunstancias (no me preguntes cuáles) lo sacarán fuera.
Tú sigue siendo tú, incluso con tu doble.
Un buen beso.
Un abrazo mayor.

virgi dijo...

...bien guapo el Drexler, eh?

Elysa dijo...

Yo no lo dudo y lo firmo también.


Besitos de una "averiá"

Dol dijo...

Y por qué no pruebas a dejarte ir y a pensar bien de ti misma?
Ya sé que suena simplista pero alguna vez en la vida hay que decidir entre ser feliz o tener razón.
..
Tu post es demasiado complejo y toca temas sensibles que no puedo desarrollar en un comentario;el sistema es un engañabobos y las personas nos estamos olvidando de que lo somos.
No te puedo decir nada más,salvo que últimamante estoy muy cansada del derrostismo,de gente amargada y de historias tristes que se regodean en su propio drama;yo misma estoy en el agujero de la inutilidad según "ellos" (el FMI, el paro, la crisis y su puta madre)pero llevo un tiempo negándome a morir en vida por el detalle horrísono de que los que creí que eran mis sueños nunca se cumplirán.
Esto es,nunca en este país podré ganarme unos cuantos euros escribiendo, tengo que ser teleoperadora o comercial,esto es, la pesadilla de otros.
Pues no.
No lo voy a hacer y aunque no sé cómo, estoy en el camino.
Si llego lo sabrás y si no te haré reír y cantar mientras caminamos.
Estoy segura de que ésa es una de las ideas de Suso, a quien espero ver también algún día porque creo que ha entendido un par de cosas para este viajecito de carne hueso y magdalenas que es la vida humana.
No dura tanto como para usarla tan mal como lo hacemos.
...
Uff,me explayé.
Sorry.
Te mando un beso.

Sue dijo...

Virgi, siempre te querré y esto queda escrito.
Un beso.
(sí, muy guapo Drexler ¿sabes que me estuvo mirando de reojo unos segundos mientras charlaba con otro músico a menos de un metro de mi silla. Y al mirarle me sonrió, pero ni me atreví a levantarme tan embelesada como estaba con todo aquél espectáculo, tan cercano y tan humano, de la radio).

---
Ely, guapa, espero que te llegara mi mail. Un beso. Cuídate.

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Reyes, lo que yo creo es que la situación que vivimos, socialmente me refiero, no debería amedrentarnos sino darnos más fuerza. No podemos dejarnos vencer, ni por nuestros fantasmas ni por los fantasmas de otros (su avaricia). Del mismo modo que uno mismo debe arrancarse para buscar su camino y poner en marcha aquello que soñó, también debe hacer posible un mundo en el que no haya que esconderse para vivir ese sueño. Esa sería la completa armonía. A mi modo de ver.
Por supuesto que uno puede vivir al márgen e intentar ser feliz en su parcelita, y conseguirlo, pero eso no nos debería eximir de la responsabilidad de partipar en la transformación del mundo. Y no hablo de una gran revolución, sino de pequeñas revoluciones diarias.

Ya sabes lo poco que me gusta escuchar a personas sentadas en un bar arremetiendo contra el 15-M o contra la situación global por puro entretenimiento. Enarbolando ideas ajenas y lanzando juicios sin ningún tipo de pudor. Personas que no hacen nada por cambiar la situación. Es algo que llevo muy mal y se me nota. Esas personas serán felices, o no, no lo sé, pero no estoy segura de que lo merezcan (soy malvada). Otras sí lo merecen y además me importan, las que luchan de muy diversas formas y las que te dan luz.

Me alegra tu cambio de rumbo. El derrotismo no trae nada bueno. A veces hay que tocar fondo para impulsarse hacia arriba de nuevo, pero otras no es necesario.

Me alegra que sepas lo que vales y te quieras. Y que lo escribas y nos lo cuentes con esa forma que tienes de hacerlo.

Ah, en cuanto a lo de pensar bien de mi misma, bueno, es cuestión de tomarse la pastilla adecuada. O mejor, los gin suficientes :)

Un beso.
(te escribo pronto)

Dol dijo...

Bueno,yo no me refería a tener una parcelita bien regada y pasar de todo lo demás;creo que cuando nos valoramos a nosotros mismos lo bastante es cuando cambiamos el mundo.
En ese sentido seguir en la lucha no significa tratar de que todo el mundo piense como tú o como yo o llevarnos sofocones uno detrás de otro ,sino trabajar en el sentido que queremos.
Viene muy bien mantener la coherencia para no desanimarse por la incomprensión o las críticas baratas o el palurdismo ,si me apuras.
Te imaginas ir por las casas o los bares convenciendo uno por uno a los ciudadanos de que tienen que despertar, como si fuéramos de una religión o algo así??
Cada época tiene sus luces y sombras ,no nos corresponde a nosotras ese proselitismo revolucionario,sino más bien un cambio interior que acabará siendo exterior.
Y ahora te dejo que tengo que hacer prácticas de levitación en mi celda.
(todo lo demás es totalmente serio y solemne ,con permiso de Larisa).
..
Besos de domingo.

Sue dijo...

Reyes, ese es el punto, valorarse para cambiar el mundo. Y no digo que haya que convencer a nadie, porque esto es cosa de cada uno (hoy había más gente en el Corte Inglés que en la Asamblea de Sol. Comprobado en mi visita habitual a los aseos) solo digo que me jode escuchar las cosas que escucho de la gente cómodoa. Y no porque yo no tenga claro lo que es justo o no, sino precisamente por eso.

Ir casa por casa como los Mormones? Bueno, yo opto mejor por seguir reuniéndonos en las plazas públicas donde todo el mundo tenga la opción de contar su historia, ayudar, informarse, actuar. No sé si eso es proselitismo (dejé hace tiempo de intentar convencer a nadie, simplemente informo), pero si lo es bienvenido sea.

No, en serio, estamos en el mismo punto.

Y yo bien que lo siento por Larisa también, porque esto me lo tomo muy en serio, porque creo que lo es. Podemos poner muchas notas de humor, mira El Jueves que maravillosas portadas nos monta, pero al fin y al cabo estamos hablando de vidas humanas y de justicia social. Y eso es muy serio.

Un beso. Yo voy a comer, todavía.

Isabel dijo...

Como me encanta como se expresa Reyes y la veo estupenda a través de sus palabras, sólo me queda decir que estoy de acuerdo porque todo esta en nosotras si estamos segura de lo que queremos.

Antes para alfabetizar algunas fuimos casa por casa y hubo mujeres que lo consiguieron, ¿por qué no se va a poder hacer si de recuperar la dignidad se trata?

Besos y mis mejores deseos.

Sue dijo...

Isabel, a mi también me encanta como se expresa Reyes y eso que cuentas de la "alfabetización" casa por casa quizás no sea tan mala idea.

Un beso.

Dol dijo...

Ahí está,Sue,en las asambleas y en las calles,quien no esté en ellas es su problema.
Siempre ha habido gente concienciada con los problemas de su época y gente que no,pero eso no ha impedido avanzar en general.
Gracias Isa por lo que dices,pero cambiar las mentes y sacar culos de los sofás es más difícil que enseñar letras.
No me veo yo a puerta fría.
...
Sí me veo en la calle con gente como Sue,como Virgi,como tú,Isabel,o como Laura y tantos otros ciudadanos que piensan y creen.
..
Besos pa la 2.
(Sue,has comío ya??)

Tempus fugit dijo...

Cada pueblo tiene los gobernantes que se merece, la tv que se merece, y la miseria contra la que no se ha sabido rebelar.... Me duele decirlo... pero... ¡Alguien lo tenía que decir!



besos

Sue dijo...

Reyes, seguiremos encendiedno la mecha a pesar de los que intentan soplar nuestra llama para apagarla. De dentro afuera, todos a una, con inteligencia y amor.

(ya comí sí)

Besos.
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Cenizas, no estoy de acuerdo con tu reflexión. Hay mucha gente que se revela y aún así tiene que tragarse la mierda ajena. Es muy fácil decir que nos merecemos lo que tenemos, sobre todo porque es la postura más cómoda. Es lo que dicen en los debates de tv todos esos señoritos de culo acomodado.
Te aseguro que yo no merezco la alcaldesa que tengo, por ejemplo, que justifica los malos tratos a la mujer y que favorece la educación y sanidad privada en detrimento de la pública (ahora quiere que el voluntariado se ocupe de los centros públicos, de esta forma elimina el gasto que supone el empleado público), ni tampoco merezco los programas de tv basura, ni merezco políticos corruptos, ni una ley que favorece siempre a los mismos.
Creo que generalizar en esos términos, Cenizas, no lleva a nada bueno. No es una postura proactiva y no solo no sirve para el cambio, sino que inmoviliza a la gente y la convierte en zombie.

No me duele decirlo y alguien lo tenía que decir.

Un beso.

Dol dijo...

Aún me pillas por aquí y no puedo evitar añadir que la gente que sale a las calles no espera nada de esos políticos supuestamente elegidos que nos venden como materia inerte al mejor postor,ni de la tele tampoco.
Han /hemos entendido que el lenguaje que hablan no es el nuestro.
Besos.

Nómada planetario dijo...

Vivimos en una sociedad moldeada por los iconos que fija la TV en gran medida, es decir el sueño americano como meta colectiva.
El estallido de la crisis ha salpicado de lleno a los de siempre, mientras los barandas siguen a lo suyo.
Ánimo con esos nuevos propósitos.
Un abrazo.

interpreta-sones dijo...

pues como brindadora de soporte humano, como apoyadora, lo harías cojonudamente bien, sin ir más lejos. como contestataria, discutidora, en el buen sentido, también haces un magnífico papel. hacia la luz, caroline, siempre hacia la luz!

Dr.Mikel dijo...

El trabajo en esta sociedad no sirve para dignificar al hombre, el trabajo salvo raras excepciones es el medio para estar en el sistema, y para no ser un excluido de el.
Los verdaderos antisistema son los que sin medios y recursos la propia sociedad lo ha relegado a la marginalidad. No los que se manifiestan y se indignan con el culo bien cubierto.

Norma dijo...

Lamentablemente (para mi sobre todo), yo estoy empezando a ser un zombi más. Con sensación de fracaso y desilusión...
Desde este otro lado todo es incluso peor.
Un beso Sue, y adelante!

Sue dijo...

Reyes, los gobernantes no hablan nuestro idioma, pero es que ni siquiera tienen nuestras leyes. Están por encima del bien y del mal. Tienen su propia legislación y estamos a su servicio, en lugar de ser al revés. Eso es lo que habría que cambiar. Pero aún hay muchas personas que ven "normal" e incluso "necesarios" todos esos privilegios y este sistema vertical.
Es así.

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Nómada, y como no espabilemos se está organizando la Tercera Gran Guerra. Espero no estar viva para entonces.

Un beso.

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Raúl, yo no soy nada más que una pobre ciudadana y no hago más de lo que podría hacer cualquiera. Te aseguro y confirmo que hay personas por ahí que se esfuerzan mucho más en dar luz y ofrecer alternativas.

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Mikel, pensaba borrar tu comentario porque me parece de una desvergüenza asquerosa y un total desconocimiento de la realidad de las cosas, pero siempre he dicho que aquí no hay censura y quiero que siga siendo así.
Solo te diré que el hecho de tener "el culo cubierto" como tú dices no exime de participar en la transformación de la sociedad, más bien al contrario, creo que es una obligación de todos. Y ojalá todos los que tienen el culo cubierto participaran en esa transformación. Si tú no quieres participar de ello al menos no arremetas desde tu atalaya de cinismo contra quienes quieren cambiar las cosas.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

En otro de los blogs que visito, “EL CAFÉ DE OCATA”, han colocado una ilustración parecida a la tuya, de esas de la evolución del ser humano; esa otra me ha hecho gracia porque no la conocía. No te la desvelo porque siendo algo gráfico, mejor que lo veas, si te apetece. Está vinculada en mi blog.

Respecto a lo de los tríos con cuasanes y eso, yo no lo veo tan grave; hasta hace poco ese fenómeno ni se daba en los desayunos. Lluis Llach tiene una canción, “L’estaca” que dice algo que se puede aplicar fuera del nacionalismo excluyente que él practica; dice, traducido, algo así como “si tú estiras por aquí y yo lo hago por allá, seguro que se cae y nos podremos liberar”. Dicen que toda piedra, por pequeña que sea hace muro, y es cierto, no importa que todos no estén en el mismo frente, mientras cada uno haga algo, al final caerá, sin duda. Creo que no conviene tener más prisas de las que la suma de cada cual dé como resultado.

Ánimo y un beso de éste, cada vez más indignado.

V dijo...

Muy buena idea esa de reflexionar unos instantes y ver donde estás parada. Estoy totalmente de acuerdo en esa idea de que vivimos en una auténtica encrucijada. Compleja y de nop fácil solución. Escuchar elpanorama del desastre no es nada agradable.Poreso quizas mucha gente vaya con sus cascos por la calle. Todo ello para rematar con Drexler,que ilustra de vicio todo lo que sentimos, vivimos...Gran texto. Un saludo.

Zayi Hernández dijo...

A veces pienso: "No me gusta este mundo", pero es el que tenemos y no creo que podamos cambiarlo. Me gustaría mucho saltar del mundo y caer en otro que podamos acomodar desde el comienzo, pero aunque salte bien fuerte, seguiré aquí.

Un besito, Sue.

Sue dijo...

Muy señores, me gustan los tríos, pero no como los descritos. Esos, ni en el bar.

Me alegra que cada vez estés más indignado, eso significa que tienes ojos en la cara y eres inteligente. Cosa que no dudaba.

Un beso.

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V, una no se para a reflexionar por que sí, sino que una serie de acontecimientos, un hartazgo te lleva a ello. Es casi ley de vida.
Y Drexler necesario para sobrellevarlo.

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Zayi, sí podemos cambiarlo.

Un beso.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Pues yo sí tengo mis serias dudas, SUE.

Beso

Sue dijo...

Si el cielo y la tierra se pusieran a dudar se apagarían de inmediato.

(creo que lo escribió Blake)