
-Buenas tardes, don Leonardo, descúbrase la cabeza, por favor, y dígame cuál es su equipo de fútbol.
-Real Madrid Club de Fútbol.
-¿Partido político?
-Partido Popular
-¿Imagino que le sigue gustando ir de caza y de putas?
-Así es doctor, también me ha dado por coger setas y pescar.
-Perfecto, ¿sigue queriendo comprarse una barquita para sus excursiones familiares?
-Sí, doctor, ya he pedido el crédito pero...
-A ver no se despiste y siga contestando a mis preguntas ¿ha visitado al capellán esta semana?
-Sí, ayer, como cada miércoles.
-Bien, todo en su sitio. Ahora dígame ¿alguna preocupación a parte de esa tontería del crédito don Leonardo?
-Bueno, mi hijo, el segundo, no quiere venir conmigo de putas, yo creo que no le gustan las mujeres...
-Bueno, a lo mejor lo que no le gustan son las putas ja, ja, ja.
-Je, je, qué gracia tiene usted doctor, pero es que...
-Sí, claro, es para preocuparse, emm, sí, que venga a verme mañana, tengo un hueco para urgencias, en cuanto a usted, vamos a ver, le voy a insertar esto... no se mueva... ¡no se mueva le digo!
-¡AY!
-Listo, pero no se mueva la próxima vez que me la juego por el amor de Dios. A ver. ¿Alguna preocupación ahora don Leonardo?
-Bueno... en la oficina me han exigido quedarme un par de horas más cada día porque el balance no cuadra y la producción se ha ralentizado con los últimos despidos, sin embargo no van a pagarme más porque no hay dinero y mis deudas aumentan, sabe usted, el otro día se puso malo el pequeño y no pude llevarle a urgencias porque...
-Calle, calle, no se canse que es peor, veamos a ver si lo solucionamos con esto que le voy a inyectar... a ver, cierre los ojos por favor y no se mueva.
-¡AY!
-Listo, mejor esta vez ¿alguna preocupación don Leonardo?
-Nada doctor, todo fenomenal.
-¿Seguro? a ver, piense.
-¿Perdón? ...
-Perfecto, puede cubrirse la cabeza. Peluca nueva, eh, le favorece.
-Gracias, regalo de mi mujer.
-¿Qué tal su mujer?
-Bien, está en su pabellón ahora, en consulta, así que permítame que me retire con mucha prisa, debo recogerla y volver a la oficina. Hoy toca inventario y pasaré toda la noche en el archivo. Me siento tan bien y tan útil doctor, además, creo que mi mujer me quiere de verdad.
-¿Cómo que lo cree? ¿No está seguro?
-Yo... en fin...a veces me asaltan dudas...
-Eso se dice antes hombre, me puede usted buscar la ruina si le dejo marchar así. Venga, descúbrase de nuevo.
-Doctor, se lo suplico, llegaré tarde a la oficina...
-La salud es lo primero, no tardaré, déjeme ver... ¡joder! esto es peor de lo que imaginaba, hay que intervenir con carácter urgente.
-Pero, por qué, ¿es grave doctor?
-Pues bastante, sí, ¿se ha tomado la medicación cada día tal y como indicaba en su prospecto?
-Claro doctor, ni un solo día he dejado de tomarla.
-¿Ha recibido alguna visita últimamente? ¿Algún familiar foráneo?
-No, doctor.
-¿Y su mujer ha recibido alguna visita? ¡¿No habrá vuelto a leer?!
-No doctor, nada de eso. Los dos estamos limpios.
-No me fio, tendré que cotejar los datos con los del médico que la trata a ella, además, debo avisar al Consejo de Seguridad.
-No, doctor, el Consejo de Seguridad no, la última vez se llevaron a nuestra pequeña...
-¿Su pequeña? Era una alteradora muy peligrosa así que no quedaron más cojones. ¡Intentó boicotear el sistema! igual que usted ahora. No me deja otra alternativa.
-¡Cómo dice eso doctor! ¡Yo no he intentado boicotear nada!
-Pues entonces habrá sido su mujer, habrá que investigar a toda la familia. El coste recaerá directamente sobre sus cuentas, claro, pero ¿y el tiempo que nos va a llevar toda esa investigación? Eso no se compensa con dinero. Habrá que establecer una cláusula en la Póliza de Salud que repare este perjuicio. Aquí hay un vacío legal muy gordo…
-Le juro que todo es un malentendido, doctor.
-¿Un malentendido? en su cerebro falta uno de los conectores clave y yo no se lo he quitado, eso no es un malentendido, es un hecho muy grave ¡Las dudas no son admisibles y usted lo sabe de sobra! Qué más dudas tiene, a ver. Conteste.
-Ninguna, no tengo ninguna duda, todo es perfecto doctor, tal y como le he dicho...
-No, eso no es lo que ha dicho ¿ahora miente? le voy a meter un palo por el culo para que deje de tomarme el pelo. Me estoy jugando mi puesto, mi salario y mi prestigio y eso sí que no se lo voy a permitir. Le salvé con lo de su hija, podrían haberle llevado a usted también, y a toda su familia ¿y me lo paga así? Es usted un ser despreciable, no merece ni ser intervenido, debería enviarle directamente al foso.
-Al foso no, se lo ruego, al foso no...Intervéngame, doctor. Intervéngame.
-Túmbese en la camilla y mantenga la jeringuilla así, en esta posición Llamaré al Consejo.
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Cinco minutos después…
-Buenas tardes don Hilario, descúbrase por favor. Bien, ¿equipo de fútbol?
-Fútbol Club Barcelona.
-¿Partido político?
-Partido Popular.
-A ver, no se mueva…espere, ver ahora ¿partido político?
-Psoe.

8 comentarios:
Yo no me atrevería a calificarlo de distopía. De hecho la cama ya está hecha. Así que, a raparse tocan.
Total, que para comentarte he ido a buscar "distopía", que me encanta y me la llevo conmigo cerca de la boca, para usarla pero YA!.
Luego me puse a leerte, ¡j ! mira que eres buena. Ponte de una p vez a escribir en serio...¿no tienes a nadie que te pague por escribir? y dejas el p cadalso? (hoy voy de palabrotas, que no las escribo por respeto).
Encima, buscando la palabreja , leo que la acuñó John SM, que por lo que ya sabía de él fue un tipo de lo más interesante.
Pues eso, que aquí estoy, distópica perdida.
Joder y el diccionario de la RAE no trae Distopía, si no llega a ser por la Wikipedia no me entero de nada, tampoco es que me haya enterado de mucho, parece que la clave está entre pertenecer al PP o al Psoe...jajaja
Besos y salud
Los pelos como escarpias oiga!!!!
Cristalino, escalofriante,lúcido y demoledor. Sieve para saber además, aunque no sea asunto mio, que hace bastante tiempo que no vas al médico. Mejor. Por cierto,mi equipo, el Racing, está en quiebra y puede desaparecer. Ahora ya se por que. Un saludo.
programados todos, ciudadanos-bits, o ceros o unos, no hay otra. triste.
Buen relato, sí señora. Y para más inri, parece que hay segregación por sexos en ese aberrante Sistema de "Seguridad Social". Veinte hombres.
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