
Desde que la ascendieron al olimpo de los que se creen dioses camina altanera y pisando fuerte con sus manoletinas casi-caras. Dice que habla francés, pero es mentira. Dice que su coeficiente intelectual está por encima de la media, y unos cojones. Como ha engordado bastante desde su nombramiento (algunos dicen que es cosa del embarazo, pero ¿a quién le importa?) hace retumbar el suelo a su paso cual elefanta sobre tarima colgante. Teniendo en cuenta lo majadera que es y las veces al día que mete la pata, parece una temeridad que deje escurrir su escasa inteligencia y saber estar por sus lorzas hasta perderlas de vista en el entresuelo. Los del piso de abajo permanecen agazapados sobre sus máquinas, con las garras enganchadas al teclado y temerosos de que, en algún momento, el techo caiga sobre sus cabezas con la elefanta dentro. Para muchos es un cargo con patas (gordas) y poderes ignotos, pero a mis ojos no es más que un ser inerme sin espejos en casa. Uno de esos zombis que va por la vida llenando lugares comunes, escupiendo chistes sin gracia sobre los demás y con el único poder de transformar en aburrido y manido todo lo que toca. Como un huevo frito sin puntilla.
Solo le falta escuchar Cadena 100 para ser la perfecta gilipollas.
Adoro los elefantes, tengo tres en casa (uno dentro de un faro), pero no soporto a esta tía. Me la acabo de ¿inventar? y ya me cae como el culo. Me hace escribir mal y pensar peor. La vida se ha deslucido desde el primer "desde" de este post y lo peor es que ya no puedo parar.
¡Deténganme!
No soporto a este ego maldito, a este "yo mismo" (¿dónde estás Irene?) que enjaulado cual perro rabioso babea y me está poniendo perdida la chaqueta de punto que debe estar impecable otros tres meses más.
Por lo menos.
Esto no es vida, compañeros, yo me vuelvo al pueblo.
Era broma, no tengo pueblo.
Pasé los ¿mejores? meses de mi vida en el de mis abuelos, pero ya no están, ninguno, y lo que queda son recuerdos y una casa desolada con olor a tocino del bueno. Comíamos patatas con conejo (nada que ver con el último post de Larisa, mi abuela le quitaba todo el pelo y me río yo de la depilación brasileña) y de postre: tripas, queso y uvas. Mi abuela solía gritar: "¡Antooooonio, que no hay chorizo en la mesa, que nos quieres matar de hambre, muévete carajo!" y el portugués, con la premura de un caracol, levantaba el vuelo del escaño y bajaba a la despensa a descolgar una reluciente y sabrosa tripa roja para merendar.
Que se sepa éramos carnívoros y amantes de las corridas de toros, bueno, en mi caso sin el "de toros" y solo por ese pequeño detalle querían encerrarme en el Cienpozuelos de allí. "Esta chica, a quién habrá salido, pues mira los que tiran cabra del campanario, eso sí que es una salvajada" -me repetían los greenpeace de mi familia a ver si me entraba en la cabeza.
No me entró.
Al poco, mi abuela, impacientada con mi lento crecimiento, bramó: “¿Y esta niña, no va a crecer nunca?” Cuando pegué el estirón quiso cortarme las piernas. Con veinticinco, ya estirada, se me ocurrió enseñarle la foto de un novio. Me preguntó si era chino:
-"No, abuela, es de Móstoles”
-¿”Y sus padres?”
-“De Orihuela".
-"Pues parece chino y no me gusta, leñe”- finiquitó, agriada.
Nunca se lo conté al chino, digo, al novio, pero en su defecto me inventé que tocaba el violín. Se lo tragó, claro, porque cuando uso lupas y me recojo el pelo tengo cara de concertista (me lo juró un streper transilvano con el que me echaron de Joy Eslava). Cuando insistió en que le tocara "algo", mi novio no el transilvano, me atreví con el concierto para violín (sin violín) en re mayor Opus de Chaikovsky.
-“¿Y esto puedes hacerlo con la boca?” –preguntó exaltado a la par que tímido.
- No sé, preguntaré en el Conservatorio – contesté, comprendiendo, en ese preciso instante, hasta qué punto una mentira bonita y bien llevada puede salvar una relación incipientemente ñoña.
19 comentarios:
¿De Orihuela? Dior, en ese momento has de huir. Si ej que no te puedo dejar sola. Roja, perroflauta y juntándote con gente genéticamente defectuosa. Nada bueno ha salido aún del Levante español. Nada.
En cuanto a la mujer de bien que describes al principio, me siento completamente identificada con ella. Es una persona de provecho, una joven emprendedora que no se ha dejado pisar. Seguro que tiene a bien votar a Don Mariano el próximo 20 de Noviembre. La llamas 'gilipollas' porque te come la envidia.
A ver por partes, ¿compartimos abuelo portugués? Me contaron que el muy pendón tenía una mujer e hijos allá y otra aquí en España.Lo trate muy poquito, pero tengo anécdotas muy buenas con él. Y en cuanto a lo del Conservatorio me callo, que soy muy pudorosa yo, jajaja
Besitos
Me da la impresión de que duró poco. Lo que no le gusta a las abuelas, no merece la pena.
Diorrrrmioooooorrrrr vaya entrada más.....Sue, eso es, estilo Sue.
Estaba yo siguiendo a una elefanta, diciendome en plan monje budista, tú eres ella, no odies, fluye, y de repente te veo babando una chaqueta, me rio y el monje se esfuma, sigo y entro en un pueblo y veo a esa abuela, cañera y bien plantada, y pasan por allí novios, cabras y un Striper en la puerta de una discoteca.
Que grande!!!
Un beijinho
Sue. qué bonito escribes , es como un collage; el abuelo, la abuela , la tripa roja y el novio chino.
Brava!!
(aparte de elogiarte , torpemente , mo puedo hacer mucho más esta noche).
besitos
A esa, yo creo que le tienes manía, jajajaja. Pero bueno, ya se te pasará (supongo).
Normalmente escribes sublime, estupenda...Hoy, un poquito más !!. Genial Sue.
Beso.
Sue querida, qué manera más deliciosa de comenzar el día!!
Beso
Y digo yo ¿quien dice que no escuche cadena 100? ¿no es ahí donde ponen sultanes del swing siete veces diarias? Creo que si.
Por otra parte, yo soy de los que pienso que todos tenemos pueblo, creo, ahora si la abuela no da el visto bueno, no se que decir, las abuelas saben mucho.
Estupendo sandwich Sue. Parece un escrito liviano, pero de eso nada, tiene mucha carga de profundidad.Un saludo.
No hay como la música para salvar relaciones. Que lo digas.
Besos
Larisa, ¿qué pasa con los de Orihuela? a parte de que no te ofrecen asiento porque los huevos de sus tres perrazos ocupan todo el sofá (y no te acerques) y que limpian los chorretones con los paños de cocina no se me ocurren más defectos...
En cuanto a la mujer de bien, vale, me has pillado. Me paso el día comiendo bollos del AhorraMás (luego digo que solo como verdura) para embotar mis venas y engrasar mi pelo y poder ser como ella: una elefanta amargada y sucia. Pero nada, no lo consigo.
Eso sí, tengo pendiente una lobotomía, que si bien no me hará parecerme físicamente sí conseguirá que seamos gemelas de intelecto.
PD: SACAS LO PEOR DE MI LARISITA QUERIDA.
je,je
(¿dónde puse el hacha?)
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Elysa, pues no lo sé, ¿también se llamaba Antonio? si es así envíame un mail con los apellidos y lo vamos mirando. Mira que si somos familia...
Yo también lo traté poquito. Traté más a sus perros.
Un beso.
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Maria Jesús, siento decepcionarte pero nunca hago caso a nadie (tengo que mirármelo) y aguanté con el chino, digo el chico unos cuantos años. Mi relación más larga de hecho (¿qué pasó con?).
No parecía chino, es que mi abuela no veía tres en un burro :) Además era buena gente.
Sí, mi abuela también.
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Suso, es como leer el diario de un esquizofrénico ¿verdad?
Ojalá pudiera explicarlo mejor, pero no puedo. Ya me conoces, es la ginebra, pero no me parezco a Audry, eh, que conste.
..Eh? Pero qué estoy diciendo?
Ni caso.
Suso, te contaré un secreto: mis odios son pasajeros (afortunadamente para mi). Incluso a los políticos, los banqueros y Terelu Campos no les guardo rencor cuando sube la luna. En serio. Se me pasa enseguida.
O no, todo depende.
¿Cabras? ...¿dónde? conejos, son conejos :) Lindos conejitos con papas guisados a fuego lento.
Te prometo/juro que fui vegetariana durante un tiempo (tres meses) imitando a mi primo el punky (que ahora es capitán de la Marina). Lo intenté, pero no hubo forma. De verdad Suso que lo intenté (tres meses) y no hubo forma.
Me dijeron que, o comía carne o me comían a mi porque estaba tomando forma de coneja de tanto comer verde.
Ay, mi abuelita, que lo mismo lloraba que te daba un mamporro.
Adorable siempre.
Linda.
Se fue.
Beijos.
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Reyes, elogiamé y llámame tonta.
Besos.
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Rombo, cuando quieras te la presento :) te caerá tan bien como a mi.
Besos.
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Norma, te aseguro que las hay mejores :)
Un beso treinteañera.
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V, no, C. 100 es donde ponen a DANI MARTÍN, MELENDI Y ALEJANDRO SANZ cada cuarto de hora.
¿Sanwich? vaya, es una buena definición: de queso, pavo, tomate y pepinillos?
Sobre tu apreciación sobre la profundidad tengo una cita de Gómez de la Serna en la punta de los dedos, pero no me sale...
me la voy pensando.
Un saludo.
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Pues sí, Muy señores, podría valer.
Un beso.
como te lea el director de cadena 100, que encima es oriolano, verás! :P
Pues yo odiaba cadena 100 cuando los tiempos del Abellán, ahora no me da más, pero eso sí, al Abellán, sigo sin tolerarlo.
Raúl, pues que no me oiga.
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Rubén, estoy contigo, Abellán era un poquito cargante, pero vaya, los de ahora tampoco se quedan cortos. Le pisan los talones!
El hacha la tengo yo. He dejado un iPod en su lugar. Estaba llorando y me deshice de él, por imbécil.
Que no te-se-orvide que, para las lobotomías, hay amplia lista de espera, amiguita. Tienes tiempo para engullir más y más bollos. Sé que te alegrará leer esto. Snif.
Sonriamos, bella. Porque, aunque seamos rojas y pensantes, tenemos un pancreas en condiciones.
Y ahora me retiro a mi Orihuela natal, a tirar piedras a los gatos.
Larisa, nuestro pancreas será la salvación! la de todos, la definitiva.
Ya lo verás.
Cuando el mundo sea rojo y a nadie le miren mal por follar con condón, habremos triunfado.
Por estas.
La cabra era la del campanario, por lo de los toros, los conejos los obvié porque como hacían referencia a Larisa, pues no quise indagar más...que estoy un poco vago,o otras cosas.
Y de esquizofrenica nada, y te explicas genial, simplemente que me desborda la sonrisa al leerte así de atropellada, saltarina y juguetona, pero mola, que conste, a mi me mola (como diría tu primo el ex-punky).
Es vegetarianismo es una actitud, una pose, ser vegetariano es otra cosa, y ser un vegetal otra totalmente distinta.
Un abrazo.
Me gusta que te guste, Suso. Es cierto, la cabra del campanario, si es que estoy mal.
Es un animal/tradición recurrente para los que defienden la barbarie taurina y me hace gracia. Es como si pillas a un tío violando a alguien y te dice: "oye, que ese de allí además las mata, eso sí que es una salvajada". ¿?
También suelen lanzar esta pregunta (supongo que para hacer sentir mal al antitaurino): "Oye, tú comes carne?" como si el comer carne te quitara el sentido común necesario para ver que las corridas de toros son una tortura para el animal.
"Pues sí, como carne, qué pasa y qué coño tié que ver una cosa con otra".
En fin, ya me entiendes.
Yo podría no comer carne, pero no se trata de eso. Nunca maté un bicho en el campo, tuve un zoo de insectos y siempre regaño a los niños que se suben a los árboles jóvenes. Sobre todo a los gordos. Que los parten hombre!
Por dios, qué le enseñan a esos críos en casa.
Un abrazo Suso.
(qué me gusta que vuelvas por aquí a explicarse, no como otros...
:)
Y todo eso.
A mi abuela tampoco le gustaba ninguno de mis novios, a todos les encontraba un defectillo. Y me solía decir "no te fíes de los hombres ni aunque los veas llorar, pues con lágrimas te dicen los palos que te han de dar"..
Y también el único pueblo que conocí fue el suyo, Castellar de la Muela, échale, en plena Castilla.
Allí se comía rancio y sano, decían. Torreznos y huevos. Me enseñaron a ordeñar, y a montar a caballo. Y casi me parto la crisma.
Qué de recuerdos...
Bizz, ma grande.
Bueno Zarzamora, yo, que no soy santa, me fio de ellos lo mismito que me fiaría de mi :) aunque no me gusta, el cielo lo sabe, generalizar en absoluto.
Qué bonito eso de ordeñar.
Bizz.
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