Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

domingo, 18 de septiembre de 2011

EN MI NEVERA SUENA COMO UN GRILLO

Comida en Patones de Arriba
Primavera 2011
                                  (Sí, me lo comí todo)

Cuando era chica me lo comía todo. Quiero decir que me chiflaba comer, sin embargo me sentaba muy mal que mi padre no tirara ni las mondas de naranja. Aprovechaba hasta la piel del pepino y si había alguna fruta "pocha" se la comía él (yo le miraba, absorta y asqueada, cautivada por esa atracción ancestral a lo que nos da grima) o peor, me obligaba a comérmela a mi quitándole “este par de puntitas negras”. Yo, entonces, pensaba "qué tacaño, qué más dará tirar un plátano que está medio podrido o los restos de ensalada o sopa, si eso no va a ningún lado".

Pues a algún lado va, está claro, porque ahora hago lo mismo que mi padre. Sigo comiéndomelo todo (aunque no engorde un gramo) y por no tirar no tiro ni las escamas de los ajos. A la sartén que van. Enteritos.

Una no sabe la cantidad de filosofía barata y pensamientos inmaduros que se tiene que tragar, voluntariamente, hasta que crece y tiene que contar las habas. Y eso que aún soy joven y lozana, miedo me da llegar a los ochenta. Seré una vieja verde con cascotes en el pelo. Yo que siempre me he quejado de los viejos verdes. Bueno, a lo peor solo entonces entenderé que esas costumbres paternas que me llevaban por el camino de la amargura no surgen de la nada y por el mero hecho de ahorrarse unas pesetas (antes) o euros (ahora. Aunque anda la cosa fatal y me han dicho que lo mismo volvemos a la rubia). No, hay algo más profundo que el ahorro, porque sino no se explicaría, por ejemplo, que me enfermen las manchas en los paños de cocina y no entienda que la gente los use para limpiar chorretones y no para secar (que es para lo que están). A ver, se limpia con un papel de cocina, una bayeta o esponja y luego se seca con el paño, porque además éste se usa para agarrar asas candentes y secarnos las manos y las lámparas son muy poco higiénicas cuando nos movemos entre alimentos que vamos a ingerir y manos con las que vamos a comer. Vamos que yo lo veo muy claro desde los doce años, aproximadamente doce o quince gritos “¡no limpies con el paño, coge una bayeta!” (de mi madre) después.

Pero a ver, que me lío, la cosa es que había pensado cerrar de una vez y para siempre Cartografía Humana (ya sé que no tiene mucho que ver con lo de comérmelo todo del principio, pero es que si no suelto lo de los paños de cocina reviento) y no es un farol para que empecéis a decirme lo maja que soy y lo imprescindible que es Cartografía en vuestras vidas

...joder, se me quema el aceite, un momento.

Pues eso, que no comento lo de cerrar Cartografía para que me aduléis a manojos pues quien me conoce sabe lo poco que me gustan los halagos provocados, así, sin ton ni son. Lo que no sé si sabe quien me conoce es lo despreciable que me siento a veces por cosas que escribo y/o pienso. Como por ejemplo eso de no querer que viva la Aguirre que he comentado hace nada (ahora mismo) en el último post de NáN. La verdad es que ha sido un desatino, una errata, porque no le deseo la muerte a casi nadie, pero cualquiera que lo lea puede pensar que quiero matar a esa señora. No. Dios salve a la reina. En todo caso mataré mis salidas de tono y este Blog llegado el momento. Y es por ello que lo comento ahora, por si no diera tiempo a una despedida a la española. De esas que tanto nos gustan. A los españoles.

¿Y por qué no iba a dar tiempo? Pues porque (reconozco que) a veces me dan flash como de personaje de Julio Medem (personajes a los que, dicho sea de paso, ni entiendo ni aguanto) y desaparezco o hago desaparecer los placeres más intensos. Bien porque dejan de serlo, bien para resguardarlos de su inminente deterioro temporal (como le ocurrió a la peluquera en “El marido de la peluquera”, que se suicidó en el clímax de su amor para evitar el declive de la relación absolutamente perfecta que tenía con su marido. Absolutamente perfecta, repito y es en serio).

Lo que es un placer puede convertirse en jodienda de la mala y aunque mi fe en vosotros es más imperturbable que cualquier proclama del JMJ, yo misma discrepo de mi fe para mover montañas.

Y bueno, que no siempre es fácil estar a duras y maduras. Eso lo entendemos todos ¿a que sí?

18 comentarios:

mariajesusparadela dijo...

Creo que el problema es que tienes conciencia...¿no podías meterla en la nevera unos días, para que se refrigere?...creo que los que leemos entendemos perfectamente lo que es un calentón y las cosas que pueden decirse en un momento sin más ni más.
A mi el blog me ayuda a soltar. Es como un diario adolescente en el que nunca hablo de cosas importantes, solamente de las ideas peregrinas que se me pasean por el coco.
Porque creo que eso, lo no importante, lo intrascendente, lo cotidiano es vivir. Y me gusta.

U-topia dijo...

A verrrr amoreeee...... no sabes lo bien que te entiendo, me refiero a no tirar nada y (había puesto odiar...... pero no puede ser porque son mi familia y queda muuuu mal) a ponerme de mal gas cuando llenan de manchas y churrutones los paños.

Pero querida, te entiendo más aún en lo de desaparecer, vamos a mi me dan sirocos destructivos... con las cosas materiales ehhh... y empiezo a desconectarme del correo, del blog y de lo que se tercie, empiezo a borrar mensajes, fotos, textos (y si están en papel a romperlos)... y vamos, me entra una paz cuando lo hago... en fín, mi niña, lo de la Aguirre (que no lo he leído), paquevamosahablar, no le des vueltas.

En resumen, que no te vayas...

Besitos Sue.

Dol dijo...

Ay , sí, lo entiendo perfectamente , tanto lo de querer eliminar placeres como lo de ser incorrecta y no sé qué más has dicho; sólo espero que al igual que las nubes de color rosa que estoy viendo pasar por delante de mi ventana , sean tan sólo impulsillos típicos de un domingo preotoñal.
Da igual lo que hagamos, borrar el blog , estudiar oposiciones, hacer caca o leer libros; en esencia vamos a seguir siendo los mismos y yo que te aprecio te digo que hagas lo que quieras.
Lo que te apetezca en cada momento.
Aunque borres el blog tengo la tranquilidad de que seguirás estando en mi vida .
Hay personas que trae la marea para quedarse , y tenemos que compartir tela de cosas , escritas, leídas y vividas , todavía.
Un abrazo.

NáN dijo...

Eso,tú ayuda a que me vaya quedando sin puntos de referencia y luego me acusas de ser un viejo verde (es decir, estar demasiado verde para ser viejo pero tener ya bastantes motitas).

En las nuevas maneras de comunicarse, los blogs son la Resistencia: los que dan espacio suficiente para explayarnos, maldecir y mal-decir. Sin miedos ni arrepentimientos.

¡¡Qué manía os ha dado a todos por cerrar los blogs!!

En todo caso, haz como yo, que publico cada 7 o 10 días.

Norma dijo...

Claro, te puedo comprender, pero no quiero. Tómate un tiempo. Marcha de viaje, cierra el ordenador y la nevera, muérdete la lengua y junta los labios cada vez que quieras decir algo quizás no muy conveniente...
Y después... después ojalá vuelvas a escupir todo lo que llevas dentro que es mucho y muy valioso, para ti, y para nosotros. Confío en que no seas capaz de tragártelo todo.
Besos, besos, besos!

Sue dijo...

Maria Jesús, a veces me da la sensación de que la conciencia, en ciertas escenas del mundo en el que actúo (o mejor dicho: debo actuar), no sirve más que para provocar sofocos. Y soy joven para la premenopausia, así que está claro que es la conciencia.
Ojalá pudiera mantenerme al margen y no comentar aquí las cosas importantes que pasan a mi alrededor, pero no puedo obviar lo grave, lo corrupto, lo feo y lo hermoso. Lo que se esconde y lo que está en la superficie. También yo descargo aquí lo que recojo en mi viaje diario. Más que un diario podría decirse que este Blog es un muelle. Ay, pero no te engañes, Paradela, lo que pasa cada día es importante, es LO importante. La revolución la hacemos cada día en los gestos más mundanos. Y tu Blog es una prueba de ello. Por eso me gusta.

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Laura, me alegra que coincidamos en lo de los paños de cocina, pensé que era cosa solo de mi familia rara. A veces se obsesiona una con unas cosas... eh.
Destruir para construir es una buena terapia. A mi no me duele en prenda romper fotos, papeles o borrar mails o direcciones de correo. Es como limpiar el alma, o lo que queda de ella.
De vez en cuando limpiarse está bien, es solo que hay cosas que no se pueden limpiar porque habría que borrarse una misma del mapa.

Lo de la Aguirre ya está olvidado.

Besos.
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Reyes, como dices, hay personas que la marea trae (o devuelve) y uno sabe que vienen para quedarse. Y sí, da igual lo que hagamos, en la base somos los mismos, aunque vayan surgiendo cambios apreciables solo en la distancia corta.

No. Pase lo que pase no te perderé de vista.

Un beso.

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NáN,

No me planteo la frecuencia de los post, nunca lo he hecho, publico cuando me apetece y no tengo normas ni las quiero. Quiero decir que no es eso, que no es que no quiera publicar o escribir (cómo no escribir) o que me obligue a hacerlo, para nada. No sé qué es, pero no es eso. Aún hay muchas cosas que decir y escribir, tantas que me da vértigo pensarlo, pero me gusta eso de que los Blog son la Resistencia.

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Norma, viajar ya no me funciona ni me ilusiona como antes. He salido mucho este verano y vuelvo peor. Es como si me resbalara. Ahora la ilusión va por otros caminos. Ya no quiero viajar, quiero estar, renacer, participar en el cambio de rumbo que está tomando esta sociedad, pero también es verdad que me llevo unos sofocos que no tienen sentido y que me hacen mal. Por otro lado, siento que mi (nuevo) rumbo se aleja de las personas que quiero, o que quería, o... yo que sé. Es complicado de transcribir en palabras.
Malditas palabras.

Pero las tuyas me han gustado.

Gracias Norma.

Sergio DS dijo...

Decir que me ha gustado mucho la entrada no es halago gratuito ni provocado pero es lo que es y las cosas como son, hay que estar a duras y maduras aunque no sea tarea fácil.

LA ZARZAMORA dijo...

Bueno, Sue, esperemos llegar a viejitas...aún nos queda mucho vino peleón por tomar juntas.

y ni se te ocurra cerrar la paraeta me oyes?? Hazle caso a Nán.

Bizz.

interpreta-sones dijo...

es muy entendible, claro que sí. date un descanso, no hace falta que eches el cierre definitivo, no? deja una rendijilla por si reabres más tarde, con algo que te apetezca compartir con nosotros, ok?

Elysa dijo...

Bueno, pues no sé que decir, no, no soy de halagos, ya hace tiempo que no me gasto en eso, pero sí que no sé porque, pero te echaré de menos si decides irte, ya te digo que no sé porque, si por la manera que lo cuentas, por lo que cuentas o qué... o tal vez es porque entiendo el tema de los paños de cocina, creía que era única con esas manías. Vale, yo seguiré mirando, por si acaso.

Besitos

Sue dijo...

Gracias Sergio, si es halago mejor gratuíto que está la cosa fatal y acabo de mirar mi cuenta corriente y corre que se las pela la hija put.

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¿La paraeta que es Eva? ¿Es francés?...
En fin, lo que tenga que ser será, que dijo el otro, pero eso no quita para que algún día nos tomemos ese garrafón juntas, claro.

Bizz.

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Raúl, sabía que me entenderías :)
Una rendija.
Me gusta.

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Elysa, bienvenida al club de los paños de cocina sin lamparones. Todo lo demás tiene solución pero eso... eso no!
Un beso y gracias por echarme de menos.

Isabel dijo...

Los paños de cocina, algo que une, limpia y da esplendor, hihihi...

No te vayas todavía, por favor.

Quédate, hay mucho por decir y reivindicar y es muy grato sentirse en esta unión de palabras, pensamientos y sentimientos.

Yo me he propuesto descansar los fines de semana, es lo único que me gusta de eso que dijo alguien.

Besos

Belén dijo...

No te castigues... seguramente querías decir que no quieres que viva... en Madrid, lo que pasa es que le diste al inter antes de tiempo...

Besicos

Anónimo dijo...

Vamos a ver... Estaba en plena lectura del mejor texto de Cartografía Humana hasta la fecha (y según mi especial gusto); y leo que esto se acaba??? No tengo más palabras...


(odio las despedidas)

Miguel Baquero dijo...

Yo sí creo (bueno, no, estoy seguro de)que te echaré mucho de menos. Todos metemos la pata alguna vez en nuestras entradas o nuestros comentarios, y hemos sentido alguna vez lo de trágame tierra.

Me gustaría que no te lo tomases tan a tremenda y siguieras escribiendo en el blog, si de verdad te gusta, que todos nos hacemos cargo (yo por mi parte te lo aseguro) de que un mal día (o un mal mes, o un mal siglo) lo tiene cualquiera. Además, de verdad que no sé que pasa últimamente que estamos llegado al 1984 de Orwell, con los cinco minutos diarios de odio... A veces me da miedo, parece como si alguien nos estuviera esperando con un cuchillo a la vuelta de la esquina, dispuesto a no pasarnos ni una. Hay como competiciones continuas a ver quién es más... de lo que sea. Y tampoco puede ser.

Tampoco puede estar uno en continua tensión, también hay que aprender eso. Pero en todo caso te mando un fuerte abrazo porque tú lo vales.

Sue dijo...

Isabel, si Cartografía no es un cansancio para mi, al contrario, lo que me cansa es lo otro. La vida.

Un beso.

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Belén, qué buena eres. Claro, eso es lo que quise decir, sin duda. En realidad lo que le deseo a esa señora es que se trage una a una sus palabras y malas artes. Una a una. Quiero vivir para verlo. Y que ella viva para tragárselas, claro.

Un beso.

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Rombo, tranquilo, no me despediré. De repende un día ya no estaré.
Es más lunático.
Un beso.

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Miguel, en realidad no es que me arrepienta de algunas cosas que escribo y lo de la tipa esta fue una bobada. Es verdad que todos pasamos por malas rachas, algunos nacemos en mala racha y lo que intentamos construir todo el tiempo son paréntesis que nos den un respiro. Paréntesis de buenas rachas. A veces se consigue y a veces no. Y cuando no te asalta una profunda tristeza que no sabes donde guardar y que es dificil disimular. Y le partirías la cara a ese que se cruza contigo y te dice "vaya cara de perro que traes, hija, sonríe un poco".
Puede que sea ese minuto de odio del que habla Orwell en su peli.
Yo no mataría a una mosca, pero a veces pienso en romperle la cara al que se ríe de mi tristeza o se mofa de ella o no le da la importancia que tiene. O no me deja en paz, hablando en cristiano. Y es que hay personas que no se meten en sus asuntos así les maten.
Pero bueno, tampoco era ese el objeto del post, es que hoy he tenido un mal día, y ayer. A ver lo que me dura porque mi objetivo en la vida no es romperle la cara a nadie nunca y respetar a quien respeta.
Nada de tensiones, cierto.

Recojo tu abrazo.

Zayi Hernández dijo...

Yo con la fruta demasiado madura hago tartas...así que lo de tu padre y el mío, que también lo hacía, va evolucionando en nosotros.
Lo de los paños ya me tiene hartita pues mi pareja se los lleva hasta para secar el coche y no te cuento como me los devuelve...y mejor que sean los paños, que si no, usa la camiseta que lleva puesta...ya sea la que sea.
Llegaremos a viejos?? No sé, un a gitana me dijo que llegaría a los 74 pero no me lo creo, para mi que la palmo antes...
Cerrar el blog??? NI SE TE OCURRA!!!
Un besito.
Que pinta tiene la comida...y yo comiéndome una tortilla más triste...
Otro besito.

Sue dijo...

Zayi, a mi una gitana me dijo "vas a tener cuatro varones mú sanos". La verdad, no sé qué le hice yo a esa señora para que me hablara así.

Lo importante no es dónde lleguemos sino el camino que vamos haciendo porque el final es el mismo para todos.

Un beso Zayi.