Leitmotiv
Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.
Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.
Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.
-C. Lispector, La hora de la Estrella-
sábado, 13 de agosto de 2011
LA BODA. CORTO Y CAMBIO (ahora sí)
No soy taxista, pero hay bodas que me dan ganas de casarme para toda la vida Amén. ¿A vosotros no?
No me ocurre a menudo, no vayáis a pensar, ni el acudir a bodas ni que éstas me den ganas de casarme para toda la vida Amén, pero cuando ocurre (y precisamente por la Gran Novedad que supone) me pongo a darle al limón, como dice Manolito García.
Y eso me pasó ayer.
Hacía 14 años que no había bodorrio en mi familia materna. Bodas sí ha habido, pero de las de invitar hasta el hijo del campanero y hacerte pensar (y hasta casi llorar, pero esto no lo vayáis a contar por ahí) solo ésta en catorce años.
El que se casaba “forever” (inscripción en su anillo de esposado, sin fecha) era mi primo A (conocido por todos como T) y sus ojos le delataban tan descaradamente que no hacía falta preguntarle nada. También los ojos de ella, su ya esposa R, eran un reflejo de lo que ocurría dentro, en botica, allí donde se mezclan los ingredientes. Porque el amor debe ser algo así como un plato de Jose Mari Arzak, se me ocurre, complicado y caro, una chispa, que puede prender o no, o una especie de brebaje del que nadie cuenta el secreto (y cuando lo hacen no se entiende nada). También puede ser un mero encuentro lleno de aristas y banalidades, un marrón en toda regla, un engaño mitificado, un par de frases comunes o un sablazo al corazón, pero yo, a veces prefiero pensar que es el párrafo anterior. Sobre todo lo del plato de Jose Mari.
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Voy a poner la cafetera y hacerme el desayuno, que esto de hablar de amor da un hambre... ahora vuelvo. Os dejo el vídeo de Tribalistas para quien no lo haya bailado.
Como hacía catorce años que no iba a una boda de mi familia materna y ocho que no iba a una boda, me pillaron por sorpresa los cambios en el ritual. Cambios que agradezco, por otra parte. Una misa corta, un cura simpático, un recuerdo para mi abuelita, un autobús para llevarnos a la finca, nada de cortar la tarta ni de abrir la cena con un Vals. Unas palabras de mi primo y su mujer para los asistentes, un grupo de jazz sobre el lago, barra libre de mojitos y daikiris, un baile grupal de todos los amigos al ritmo Black eyed peas, un mal año para todos, un amor para siempre.
Catorce años que han pasado entre pitos y flautas, catorce años tatuados, como la palabra “forever”, en los rostros y el gesto de cada uno de los asistentes. Catorce años más viejos, más sabios, más tontos, con más barriga, menos pelo, "¿estas más delgada?", con algunas ausencias, amenazas entre risas, "pues ya solo quedáis tú y mi hermano, prima, así que no te digo nada", pero en general muy bien llevados. Confirmé la verdad aprendida de que a mi familia materna, cuando le sale su vena gitana, no hay quien la pare. Y me gustó comprobar que a mi, cuando suena la música, tampoco hay quien me pare y salgo a menear la falda aunque no tenga pareja.
Qué guapas mis primas y qué dulce comprobar que aún hay parejas que se lo dicen todo con una mirada cómplice. Lejos de la parafernalia de la boda y muy lejos de lo que pueda suceder en un futuro con ellos, mi sensación fue de alivio y volví a casa (a las cuatro de la mañana) mucho más tranquila, pensando: “uff, bueno, esta vez es cierto, esto es amor verdadero”.
A lo mejor me engaño o a lo mejor aún me dura el coma etílico de los daikiris de ayer, en cualquier caso la culpa es del barman, o del taxista que llevaba pocos días con el servicio (y posiblemente en Madrid) y casi nos lleva a la boda de otros, en otra iglesia de acogida llena de voluntarios con chaleco verde. “Ponga aquí su donativo, por favor”.
Pues va a ser que no, que yo vengo a ver mi primo casarse no a contribuir al expolio papal.
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19 comentarios:
Venga va, voy a verlo. No tardes.
besitos.
Visto.
Por aquí, cuando algo va mal, decimos "menos mal que nos queda Portugal"
Que resulta que Tribalistas son brasileños, anda que estoy buena.
Ana, Maria Jesús, ya me diréis si os ha gustado.
Besos.
¡Ya tengo altavoces!
He podido oír y ver, los conocía, tengo cierta debilidad por la música brasileña o sea que más te puedo decir.
Me alegro que esa boda fuera tan bien.
Besitos.
Me horrorizan las bodas y cualquier acto familiar masivo. Pero parece que este tenía autenticidad y lo pasaste bien... pues me alegro.
Besitos!!
Lo de las bodas ni está bien ni mal: lo que importa son los días por vivir. Parece que te lo pasaste bien, que ya es algo. Un abrazo.
Bodorrio gitano!!! esas son las buenas bodas...
Las películas nos van como queremos que nos vaya en ellas, esta pedrogruyada no somos capaces de aplicarla en nuestra vida, o si, y no nos damos cuenta que estamos "pidiendo" mentalmente cosas malas...Con el amor pasa lo mismo, hay que tener una actitud y una aptitud proactiva, sino pues pasa la opción B.
Me alegro por tu primo y su mujer, me alegro por ti, y me alegro por todos los parientes que te han podido disfrutar.
Las bodas son momentazos, yo sólo voy a bodas que quiero ir, y me lo paso....bufff hay fotos y todo,ja,ja,ja.
Pero mira que ir a por daikiris habiendome mojitos, bufff, eso si que no!!
Abraços
Yo ya me casé un par de veces... y eso de las bodas como que no, ya no paso el dedo por ningún anillo.
Pero ir de bodorrio y tomar mojitos y lucir los últimos tacones, por qué no...
Bizz Sue.
Las princesas tirando a reinas con el culo caído (como yo) desean ese tipo de amor antes de espicharla.
Pero ocurre que en algun momento se rebelaron contra el amor y entonces lo desterraron de sus vidas.
En ésas estamos , pero me alegro tanto por ti y pòr tu primo ;aquí en la isla de los corazones solitarios no hace mal tiempo, los días son relajados y las expectativas flojas pero permiten la vida.
Te mando un beso desde allí.
Excelente tema, amo a Marisa Montes y pienso que es una mujer con una voz especial. Te dejo un enlace que sé que te gustará.
http://www.youtube.com/watch?v=M8IStDMgNnY
Con respecto a las bodas...no sé yo... la verdad es que no me gustan mucho las celebraciones de este tipo, pero sí, entiendo que hay parejas en las que este tipo de rituales son realmente especiales.
No creo en que tenga que venir ninguna persona a bendecir lo que el amor ha iluminado desde el comienzo. Si fuese por mi no me habría casado porque no me sirvió de nada el ritual, pero eran otras épocas y en mi familia estaba muy mal visto irte a vivir con el novio ( a mi me habría encantado hacerlo a mi modo y ya)...pero me alegra que tu primo sea feliz y que lo amen del mismo modo en que ama...eso es realmente lo que importa.
Un besito.
Maifren, el Retiro está precioso. La Feria Vocacional me tiene conquistada. He acampado en la hierba y agito con ganas la bandera del Vaticano.
Por favor, ven a buscarme y trae mis medicinas. Y a Rouco, que me pone.
Biquiños sin esmalte.
muy bien, aunque sobra el vídeo
A mi lo único que me dan ganas de casarme es mirar a los ojos a mi novia... por el resto... me echa todo para atrás.
Saludos y un abrazo.
Yo la verdad no entiendo eso de las bodas en los tiempos que corren, ya no hay que disimular nada. Y como se endeuda la gente para pagar un bodorrio...imposible.
Yo más bien ponía un registro notarial por lo de aclarar de quien es cada cosa y nada más. Total para lo que dura el amor, come decía Sabina...ya no me acuerdo.
Pero bueno libertad absoluta y que haga lo que quiera cada uno con su cuerpo.
Y de la visita de Ratzinger allá cada uno...
jota
Espero no ser demasiado cansino.
Güeno, ya llegué, y tengo los ojos inyectados en sangre para saltar contra cualquier chiquillo católico que se me ponga por delante. Que no me han hecho nada, lo sé, pero da igual porque yo soy una indignada violenta y me pone pegar a los creyentes.
(Sirva de contestación a Bate, del post anterior. Sabio creyente y que nos ha iluminado con su sabiduría. Es una pena que sólo vea su trozo del pastel. Bueno, es lo normal, supongo)
Al resto: Bienhallados. Tanto a los que no les gustan las bodas como a los que sí.
Jota, yo tengo una teoría sobre ti y es que lo que yo creo es que crees más de lo que cuentas. Y te gustaría enamorarte y tener una pareja forever. Otra cosa es que no la encuentres porque ya sabemos que es difícil coincidir en tiempo y ganas con la supuesta media naranja.
Entendería lo que dices si hubieras pasado por esa experiencia, como Eva que pasó dos veces, o Reyes que pasó una, o Zayi, pero no en tu caso.
A mi no me la das.
Y me da igual lo que diga Sabina.
Suso, la diferencia entre esta y otras bodas a las que he asistido es que era una celebración del amor y no un evento del tipo "venga, nos casamos que llevamos quince años de novios" o "venga, nos casamos que estas preñada" o "nos casamos porque si vienen los niños es más seguro", o "nos casamos para hacer negocio" o "nos casamos porque quiero vestirme de novia" etc. Aquí hubo boda por amor y punto. Lo demás no me sirve. Esto sí.
No voy a contar la historia de mis primos sin su permiso, pero sé reconocer el amor cuando lo veo y allí lo vi.
Beijos susito.
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JG ¿por qué sobra el vídeo?
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Reyes, el culo con menearlo se sube, en cuanto al amor, tú no podrías desterrarlo aunque quisieras. Tu literatura destila amor y pasión.
Un beso desde esta otra isla, la de la Esperanza.
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Larisa, me alegra de que la estés pasando bien. Siento no poder ir a visitarte, acabo de llegar al foro y ya tengo un montón de citas. Y ninguna me pilla de paso del Retiro y la fiesta del perdón.
De todas formas, si te hubieras vacunado ahora no necesitarías medicinas. Ays.
Visitaré tu otro espacio y te contaré, con sinceridad y alevosía, lo que me parece.
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Laura, Mateo, las bodas que no son por amor (es decir: el 97% de ellas) son para echar a correr. Esta que yo he relatado, ni modo.
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Hiperión, me dejas sin palabras. A mi nunca me ha ocurrido eso porque bien sabe el Papa (ahora que le tengo a mano) que el matrimonio en sí mismo me da un poco igual. Pero insuflas esperanza a este espacio.
Gracias.
Larisa, una pregunta sobre ese Blog que quieres retomar ¿el Jesús al que te refieres es el Vázquez o el de Ubrique?
Me ofendes. Se trata de Jesús Hermida. ¡Eso era televisión! De hecho, él descubrió a Consuelo Berlanga. Que no se te olvide.
♫♫ ¡¡¡QUEREMOS VER AL PAPA, AL PAPA BENEDICTO!!! ... ♫♫ ♫♫ ¡¡¡QUEREMOS VER AL PAPA, AL PAPA BENEDICTO!!! ... ♫♫
Anda, pero sí tú (jota) eras el del rolex! Pero entonces tú no te endeudas chico, tú eres rico!
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Larisa, disculpa, es que ha tantos años ya de lo de Hermida que mi memoria de mosquito ni se acordaba.
Y yo me pregunto, ricura, ¿qué te han contado a ti de JR para que tengas tantas ganas de verle? Anda, cuéntame.
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