Llegados a este punto voy hacer una contribución a la Literatura mundial, la de todos los tiempos, la más noble y generosa de todas las artes. Cuando yo muera, mi obra (sobre todo esta pequeña contribución), prevalecerá por los siglos de los siglos. Se estudiará en los colegios y se leerá al comienzo de todas las ceremonias que quieran homenajear, mínimamente, a la cultura.---
Bueno, y ahora fuera de coña, he tomado el testigo de una historia que comenzó en el Blog Vinividivinvi y que ha pasado ya por otros diecisiete blogs. S.Cid, de Finisterrae, ha tenido a bien pedirme si quería ser su relevo y yo he tenido la desvergüenza de decir "sí, quiero" como en las bodas, luego me arrepntí, como en las bodas también, pero dije que no me rajaría y aquí estoy.---
La historia debe terminar dos capítulos después de éste que yo dejo aquí. No sé cómo, porque yo he acabado de liarla parda, mas no dudo que el blogger que la termine pondrá el mejor de los broches.
Pensaba insertar una herramienta muy útil para que pudierais leer desde aquí los anteriores capítulos, pero no hay forma humana de que el código HTML se inserte como debiera, a pesar de que S.Cid me ha enviado un extenso mail explicándome cómo se hacía. Es triste, pero ya era hora de que todos supiérais de mi analfabetismo en temas informáticos. Así, por otro lado, ya nos vamos conociendo. Solo espero que S.Cid me perdone, pero tenía que publicarlo ya (como buena cagaprisas que soy) y no son horas para llamar a mi informático particular.
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En cualquier caso, podéis acceder a los anteriores capítulos pinchando este Relevos blogeros que es el post de S.Cid sobre este relato compartido. Si lo leéis entero a lo mejor hasta os gusta y todo.
Ahí va mi capítulo:
18. Lucía, descalza y magullada, se vio corriendo a través de un bosque cubierto de nieve. Llevaba anudada al cuerpo una roída manta que casi le impedía moverse, tal era su peso. No supo dónde iba ni por qué le angustiaba no ir más rápido hasta que escuchó aquel horrible aullido de nuevo. No parecía humano, pero le resultaba tremendamente familiar. Aquél monstruo se movía raudo entre los árboles, mucho más que ella que apenas lograba dar dos zancadas sin tropezar. Hacía mucho frío y sentía cómo las plantas de sus pies se hundían en la nieve, quemándose, fundiéndose con ella. De repente, tropezó con un tronco muerto del suelo y cayó rodando por lo que parecía ser la vereda de un río helado. En su caída se golpeó fuertemente la cabeza con una roca y perdió la conciencia. Aún así logró divisar una luz y escuchar unas voces a lo lejos que parecían acompañarla en su agónico viaje:
-¿Qué vamos a hacer?
-Ya lo sabes.
-No quiero que la mates. Es mi madre.
-Ese no era el trato.
-A la mierda el trato. La he visto en mis ojos y ... y he recordado cosas. Salvémosla.
-¿Qué? Estás loca. Tu madre es uno de ellos y deber morir. Sabes que si alguien se entera de que te engendró correrás la misma suerte que ella y yo no podré hacer nada para impedirlo.
-Pero... ¿Y si no lo es? ¿Y si no es uno de ellos? ...
En ese preciso instante Lucía abrió los ojos.
FIN.
Entre todos los magníficos escritores que conozco he elegido a mi amiga Blanche Du bois para que tome el testigo. Por varias razones, la principal es que es una de esas escritoras que aún nadie ha descubierto y quiero apuntarme el tanto y llevarme una pasta, así, en plan editora estrella, que ya está bien de ser pobre.
15 comentarios:
No sé, compa Sue, qué tal estará el material previo, pero si está todo a la altura de tu texto (magnífico), merece la pena y mucho. Me pincho la referencia entre mis marcadores y ya lo leeré detenidamente...
Un fuerte abrazo y seguimos trasteando.
Un bello texto, Sue. Supongo que todo lo demás está a la misma altura.
Por lo que leo a ti también te han liado ein?
Bizz.
Gracias Manuel, me congratulas. Considero que mi texto no tiene la calidad de los que he leído, así que te animo a que leas el resto de capítulos.
Un abrazo.
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En efecto, Eva, me han liado, pero te digo lo mismo que a Manuel, los capítulos que preceden al mío son buenos, mejores que el mío con creces(y lo digo en serio, no por modestia). Mi contribución es nimia.
Pero me alegro que te guste, claro.
Bizz.
Ooooooooooh yeah! voy a leer todo lo anterior también.
Sue, soy fan ;-)
Besos
Voy a ver si puedo leer la historia completa. Lo que has escrito tiene mucha intriga.
Besos
Esta carrera de relevos está cada dia más interesante. Mucho ingenio y creatividad hay en tu contenido. Me gusta. Espero que ahora el relevo siguiente, no sufra la presión y se deje llevar por su inspiración... para que todavía estemos más en suspense con el tema.
Encantando de conocerte y de pasar por tu blog.
Un fuerte abrazo.
En mi opinión, y no quiero presionar a Blanche, esa madre debe morir. Si tienes hijos pulsilánimes que no saben cumplir un trato, tiene que morir. Por mala madre. ¡Ya!
Norma, eso que dices me gusta. Ya me contarás si te ha gustado todo el relato.
Un beso.
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Elysa, venga, no te quedes con la intriga mujer :)
Besos.
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Quino, tu parte si que es rechula. Me gustó especialmente cuando la leí.
Encantada igualmente.
Un saludo.
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Ay, NáN, qué matador estás ultimamente, niño.
Y no le des ideas atroces a Blanche que las cumple. Pues no tiene ella ganas de matar también, uff.
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Me das mucho trabajo, querida Sue: ir al cine, al teatro, y ahora, a leerme todos los capítulos anteriores. Lo haré sólo por darme el placer de que es tan bueno o más que otros.
Sé de lo que hablo.
Punto.
Besitos, profe.
Virgi,hay que mantenerse activa, ya sabes.
:)
Un beso y gracias por leerme tanto y tan bien.
¿Perdonarte? ¿Y qué tengo que perdonarte yo, si son cosas de la informática? Que le den al código, lo importante es... tu capitulito. ¡¡¡Y vaya capitulito!!! Cómo me ha gustado (pero sí, la has liado parda -compadezco a Blanche du bois y a quien venga detrás-).
¡Qué buen trocito! Bien escrito, imaginativo... y presentado con una gracia marca Sue.
Felicidades, el capítulo te ha quedado genial, pero has bordado la entrada entera (como tienes por costumbre, por otra parte) ;-)
Al final me va a engordar la ensalada que me estoy comiendo, con tanta adulacion, verás.
Gracias Cid, por liarme y por tus palabras, pero me ha sabido mal no lograr insertar el código de las narices. Sin embargo, un día que tenga más tiempo (y cuando menos os lo esperéis) ZÁS, lo insertaré. Yo no me quedo con las ganas (puedo ser tan cabezota como pasota).
En fin, solo queda uno!
Pobre Ruben.
(jeje)
Esto me va a llevar tiempo... Voy a leerlo con calma.
Un beso Sue.
Jolín, pues sí que está ahora complicado.
Yo me pregunto ¿esto tiene pies y cabeza?, jjajaj.
Me ha encantado tu relato, pero casi me quedo con la introducción que es genial. Me ha gustado conocerte, y no te perderé la pista.
Besos
CreatiBea, aha, tú eres la responsable de todo esto, eh? Vaya, vaya.
Un saludo.
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Rombo, ya me contarás.
Un beso.
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Ana Galindo, habría que ensamblarla toda a ver por dónde sale, jaja.
Gracias y un saludo.
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