Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

jueves, 28 de abril de 2011

EL OTRO PEDRO

Foto animada de ZarantaBlogia
-Bueno, nena, espero que sea importante, porque he cancelado una cita de trabajo por ti y mañana tengo bronca segura.
-Uff, sí, muchas gracias por venir. Vaya lío. Yo es que...mira, pensaba esperar a ver si todo esto pasaba, pero es que no se pasa y si no te lo cuento YA me va a salir un tumor. Estoy de los nervios.
-Ays, un tumor. No seas agorera, coño. Venga, dispara.
-¿Te acuerdas de Pedro?
-¿Tu marido?
-No mujer, no, el otro Pedro. El amigo de Román. El guapo.
-Ah, el novio de Román.
-¿Es novio de Román?
-Moreno, ojos verdes, metro ochenta, piel morena, veintitrés primaveras...
-Veo que te acuerdas muy bien.
-Sí, bueno, cómo olvidarlo. La madre. ¿Es que no te lo conté? Vaya, creo que no te lo conté.
-¿Qué?
-Jaja, bueno, espera que pida fuego porque esto se merece un pitillo. Vuelvo enseguida. ¿Te pido algo en la barra? ¿Una gin?
-Doble por favor.

Sobre la mesa de una terraza de verano dos vasos de ginebra. Una doble.

-Pues nada, lo típico, ya sabes. Román me invitó a una de sus fiestas, la locura, allí en la chocita de la abuela de Pedro, la que tiene en la sierra. La pobre, si levantara la cabeza... en fin, que yo no tenía ninguna gana, pero Román y Pedro me convencieron. Vinieron a buscarme a casa y todo. Así que nada, me puse mis mejores galas y me fui con ellos a la fiesta con la idea de emborracharme un poco, bailar y volverme a casa caliente y más sola que la una. Ya sabes, lo normal en las fiestas de Román, con todos aquellos niños medio en bolas pululando por ahí y rozándote sin llegar a...
-Sí, sí ya sé... pero ¿Pedro también te invitó?
-Claro, y fue el que más insistió. Tan serio que parece, ¿verdad? pues el tío cuando se pone en plan cansino no veas. Se pone y te pone. Y a ver quien es la guapa que se resiste a sus encantos. Yo no, te lo aseguro. Lo que no entiendo es por qué no te lo conté...Bueno, el caso es que, ya sabes la bebida, el jardín, la piscina, un poquito de hierba, que si nos bañamos desnudos, que si se une Román, que si se besan, que si Román se va...
-¿Pedro es gay?
-Bebe un poco de ginebra anda. ¿Ya? A ver, Pedro es Pedro, no sé la etiqueta que le han puesto, no sé si es gay o la Dama de las Nieves, lo que está claro es que es el novio de Román y que se lo hizo conmigo en la piscina de su abuela.
-¿Te acostaste con Pedro?
-Hija, todo te asombra. A ver, teniendo en cuenta que fue en la piscina no sé si el verbo "acostarse" es el más adecuado, sobre todo porque estábamos de pie.
-¿Tú y Pedro?
-Sí, yo y Pedro, Pedro y yo. ¿Cuál es el problema? Vaaale, ya, Román, pero te diré que...
-No, no es por eso, es que... bueno, que me has dejado muda. ¿Y cuándo fue eso?
-Hará cuatro o cinco meses, en abril creo, ¿Por?
-No, es por...a ver es que hace dos meses Pedro vino al Consulado por unos papeles que le debían, normalmente es alguien del Rectorado quien se ocupa de ello pero... bueno, el caso es que vino él y quería que yo le asesorara sobre unos certificados que...en fin, tomamos café y luego insistió en ir a su casa porque quería mostrarme unos cuadros, ya sabes que pinta y tal, y yo como aficionada estoy haciendo mis pinitos como galerista y bueno, que vi mucha calidad en sus pinturas...
-Sí, menudo Picasso está hecho. Venga suéltalo ya que me estás poniendo nerviosa, además, te vas a sentir mucho mejor. Lo de su vena cubista ya me lo cuentas en otro momento.
-Pues nada, que lo hicimos. Tres veces. Una en su estudio, otra sobre el suelo de la cocina, otra en la terraza y otra en esa maravillosa cama king que tiene y...
-Eso son cuatro veces.
-Ah, cierto, sí cuatro. Bueno, la cosa es que me he enamorado. Ya está. Ya lo he dicho. Dios mío ¡y es gay!
-Anda mujer, qué vas a estar enamorada por cuatro polvos.
-Es que no han sido solo cuatro. Llevamos viéndonos todas las semanas desde aquel día. Y lo peor no es eso, lo peor es que cada vez que lo hago con Pedro me acuerdo del otro Pedro. De sus ojos, de sus músculos, soy capaz de escuchar hasta su voz ¿te ha pasado alguna vez? Seguro que sí. En una ocasión, bueno, hace un par de semanas, Dios, no sabía dónde meterme, grité su nombre mientras lo hacíamos y Pedro...
-¿A ver, qué Pedro?
-Mi marido, claro, pues se emocionó tanto y le dio tanta alegría que gritara su nombre que ahora quiere hacerlo a todas horas porque dice que por fin ha vuelto la pasión a nuestras vidas y yo, mi cabeza, vamos que si no pienso en el otro Pedro no pasa nada dentro de mi y si pienso me siento fatal por Pedro. Además, estoy rendida, muerta ¿tu sabes lo que es hacerlo dos veces al día? Bueno, y los miércoles, que es cuando quedo con el otro Pedro, cuatro. Yo no puedo más ¿Tu crees que soy una zorra?
-Nena, ese lenguaje.
-Ya sé que me vas a decir que no, porque a ti Pedro te cae fatal y estarás encantada de que...
-¿Qué Pedro?
-Mi marido, mujer. Llevas ocho años animándome a que le engañe o le deje, no me digas que no.
-Pues te lo digo, porque yo no te he animado a nada, eras tú quien venía quejándose de que te aburrías en la cama con él y me preguntabas qué es lo que yo haría. A parte de eso sí, vale, Pedro siempre me ha parecido un chulo y un machista, el típico nuevo rico con ínfulas de Marqués y más simple que un cenicero, pero si tu no me vienes con que te aburres con él yo ni mú. Mira, yo no soy de las que dicen eso de “te mereces algo mejor”, ya lo sabes, pero te lo mereces. Y ya era hora de que echaras un buen polvo, niña.
-Sí, pero ahora qué hago.
-No tengo ni idea. Deja a Pedro.
-¿Mi marido?
-No mujer, el otro.
-No te digo que estoy enamorada.
-Y dale.
-A ver, en realidad sí se me había ocurrido algo, por eso te he llamado. Tienes que ayudarme y sé que lo harás: quiero que te ligues a Pedro.
-¿Qué Pedro?
-Mi marido.
-¿Qué?
-Venga, en el fondo te gustan ese tipo de hombres, reconócelo, son un filón para hacer florecer todas esas teorías feministas tuyas. Además, una vez me dijiste que te parecía muy sexy ¿no te acuerdas?
-¿Estaba en una camilla y me habían extirpado el cerebro?
-No, boba.
-Entonces estaba borracha.
-Mejor me lo pones, los borrachos siempre dicen la verdad. Y tú también le gustas a él, eh, siempre le has parecido muy mona y todo eso, así que es perfecto. De esa forma yo podré irme con Pedro sin sentimiento de culpabilidad.
-¿Y Román?
-Román es el cabo suelto sorpresa, no sé qué hacer con él.
-Oye, para haberte educado en un colegio privado eres bien retorcida, eh.
-Pedro y tu haríais una pareja perfecta.
-Sí, el machista y la libertaria. Salimos en los diarios al día siguiente. Mira Irma, que no. No sé que te ha inyectado Pedro pero estás como una chota. No voy a ligarme a tu marido. Si la cosa no va bien entre vosotros lo dejáis y punto, no hace falta que le busques una amante.
-Pero es que si él tiene alguien en perspectiva será todo mucho más fácil.
-Y si yo tuviera ruedas sería una bicicleta, no te fastidia. Que no. No me gustan estos juegos Irma. Habla con él, se lo explicas todo y a comer perdices.
-Pero como voy a decirle a mi marido que me he enamorado de un gay de veintitrés años y que llevo dos meses acostándome con él. Con lo homófobo que es, además.
-Pues así, como me lo estás diciendo a mi. A lo mejor del susto se le quitan los prejuicios y se convierte en una persona con la que se puede hablar.
-No puedo. No estoy hecha para este tipo de dramas. Joder, la culpa es de Román, para qué tuvo que presentarme a su novio sin decirme que era su novio. Y tú, que no me ayudas nada.
-A ver, no lo veas como un drama. Si estás mejor que nunca. Te brillan los ojos, tu piel está tersa. Estás radiante. Te iba a preguntar qué crema usas.
-Anda que... tener amigas para esto.
-Oye, que la que está engañando a su marido eres tú, yo solo soy la clac. ¿Otra gin?

16 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Y de Román qué?
Habrá que buscarle una compensación no?
Quizás un tercer Pedro.

Besos.

rombo dijo...

Oh Sue !!!
(te he dejado algo en mi blog)
Beso.

interpreta-sones dijo...

muy almodovariano, sí, y un poco de wilder, también, por irma la dulce!

Carlos dijo...

Ja,ja un buen diálogo, como la vida misma. No será el primer casi que se da en relaciones...
Besos.

Norma Desmond dijo...

Ooooooh yeah!!!
Me-re-que-te-en-can-ta!!!
Besinos

virgi dijo...

Un guión es lo que has hecho.
Volveré a leerlo, quizás te contrate.
...
...
...
(qué artistaza que eres)

Sue dijo...

Toro, un tercer Pedro sería la solución perfecta.

Besos.

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Rombo, thank U so much por concederme el honor.

Besos agradecidos.

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Raúl, ¿almodovariano por lo de Pedro, no?
Irma la dulce es una de mis pelis requetepreferidas.

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Gracias Carlos. Ya sabes que la realidad siempre supera a la ficción.

Besos.

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Gracias Norma!

Besos.

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Virgi, nueva foto!
Contrátame sí, contrátame!

Besos :)

LA ZARZAMORA dijo...

Bueno, pues etre Pedros anda el juego. Ahora bien encontrar a otro Pedro, moreno, ojos verdes y metro ochenta no va a ser fácil...
Yo a Román le buscaría un Ramón...
Bizz, Sue.

Elysa dijo...

Y digo yo... ¿no aceptaran los dos Pedros un arreglillo? Es que es una lastima renunciar a alguno ¿no?

Besos

O SuSo dijo...

Vaya con el gyn, cargadito por lo que leo.
menos mal que se llaman los dos Pedro, porque sino vaya lio, bueno es un lio de todas todas.
Me pregunto quien sale ganando y perdiendo en este pentagono sexual-amoroso-pasional.

Abraços

Dol dijo...

Deberías ser guionista , es verdad.
Pero me caen muy mal todos, ella, los Pedros y todos , bueno, Román no .
Besitos.

NáN dijo...

co
jo
nu
do

De verdad.

La sonrisa de Hiperion dijo...

Como siempre, un placer haber vuelto de nuevo por tu casa. Pasa un buen inicio de semana.

Saludos y un abrazo.

Miguel Baquero dijo...

Dan un poco de miedo esas conspiraciones eróticas alrededor de un gin tonic...

Sue dijo...

Eva, me parece a mi que Román se va a quedar al verlas venir...

Bizz.

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Elysa, esa podría ser hasta una fantasía mía, así saliéndome de la historia. Sin duda sería la mejor solución, pero no sé yo si Pedro (el marido) estaría dispuesto...

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Suso, todos ganamos y perdemos en la ruleta del amor. La vida, ya sabes. O renuncias al amor y a la pasión (a jugar a la ruleta), o te arriesgas a perder.

Un beijo.

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Reyes, gracias por la parte que me toca.

Besos.
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NáN
G
r
A
c
I
a
S
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Un saludo Hiperión.

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Baquero, sí que dan miedo, sí.

Dol dijo...

Sue , necesito que me dejes uno de tus comnetarios en la nueva entrada que acabo de colgar .
No sé si será tu estilo pero me animas mucho.
Jeje
Ya sé que tengo mucha cara al pedirte esto , pero te necesito.
Besos.