Leitmotiv
Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.
Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.
Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.
-C. Lispector, La hora de la Estrella-
martes, 1 de marzo de 2011
PIANO, PIANO (PERO SIN PAUSA)
Foto Google
No hay nada como cumplir años para conocerse una misma (y repetirse como el ajo porque esto ya lo he dicho un porrón de veces). Para descubrir nuevos rincones, reconquistar los ya olvidados y poner en tela de juicio esas verdades que creíamos indelebles. Ja. Para reinventarse y negar la realidad, esa realidad manchada, mientras la observamos a través del vidrio de una copa de vino. Cualquier día es bueno para recordar y reconocer, por ejemplo, que una vez suspiramos por un señorito andalú con voz de pito. Lo mismo da si celebras un año más de vida o si viste caer un piano de un octavo piso. De cualquier modo es peligroso quedarse varado con lo que uno tiene y atesorar los pensamientos propios como ese mal menor que nos hace únicos. Yo creo que ese tesoro nos crucifica y nos aplasta, igual que lo hace el piano si no nos movemos al verlo caer.
Pero bueno, esto solo es una opinión, como lo de creer (o decir) que rara vez escribo sobre política. He echado un vistazo a Cartografía y he localizado esas pocas veces. En conjunto me han parecido demasiadas e injustificadas. Es como aquello que decía el sabio sobre mantener la boca (o la pluma) cerrada si lo que vas a decir (o escribir) es negativo, amargo y no le va a servir a nadie para limar aristas. Ni siquiera a uno mismo.
Por eso si me releo, me duele. Me duelen las veces que he soltado la coz por acá con temas políticos, aún sin entrar en ideologías ni partidismos. Razones tengo para que me duela y para no querer hacerlo más, aunque me repita. La mayoría de esas razones están muy bien expuestas por Blanche Dubois en el texto que he tenido a bien robarle y copiar en la columna derecha de este Cartografía. El resto las explicaré más adelante, o en otra vida. Cuando pase la nube de cuervos en cabestrillo que rondan las cumbres de mi mapa del mundo.
Entre tanto sigo con mis trastornos y por ello os emplazo a que le echéis un vistazo al link que aparece al final de este post. La gente de Avaaz.org (comunidad global de movilización online) nos pide que clickemos para rechazar la corrupción de aquí en adelante. Para que los políticos imputados o condenados por delitos asociados a la corrupción no sean candidatos a joderla de nuevo, aunque sus congéneres les abracen y disculpen y les metan en lista. Nosotros no vamos a disculpar. Confío en que, con independencia de vuestra ideología o bandera, tendréis criterio para repensar la reelección de políticos corruptos. Otra cosa es que vuestro ideario os ciegue y no logréis ver más allá de los escaños de vuestro partido. Entonces me callo.
Afortunadamente conozco algunas personas (no muchas, pero más de las que jamás pensé que podría conocer) que no se posicionan políticamente. Con ellas las conversaciones nunca empiezan ni terminan con una crítica al partido de turno ni consideran que hasta las tormentas de verano son culpa del mismo. Con ellas se renueva el aire y hay esperanza. A mi, particularmente, me gustan porque cuando callan no están como ausentes ni le dan la espalda a los problemas sociales.
«La política actual -me dijo una de estas personas una vez -es tan desapacible como llegar a casa una tarde de invierno y encontrar que dejaste la ventana abierta. El frío se cuela hasta las sábanas».
Ese frío en las sábanas debe ahuyentar hasta el amor, me temo, así que yo me abstengo. Vosotros podéis hacer lo que consideréis oportuno, pero aquí tenéis el enlace por si os interesa esa tontá de cambiar el mundo.
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26 comentarios:
Hola Sue, maravilla.
A mí me llega todo lo de Avaaz, así que me cuento entre las ingenuas, que, por otra parte, creo que somos una buenas pocas.
Me alucina como se organiza esta gente para en un áttimo (que dirían en Italia), consigan miles y miles de firmas.
Lamento decirte que por mucho que cumplamos, el aprendizaje es poco. Es duro reconocerlo, pero ¿para qué engañarme/nos?
Otra vez, maravilla, un abrazo
La democracia tiene defectos.
Muchos.
Y más sin un código penal severo y que penalice la corrupción como se merece.
Por ejemplo veinte años de cárcel para cada condenado por corrupción.
Pero claro... son los corruptos los que hacen las leyes y eso no va a ocurrir.
Tenemos un gran problema.
Besos.
Besos.
Releer, reconsiderar, replantear, redefinir, revivir.... recumplir años, desilusiones, esperanzas, olvidos y recuerdos... ¿Por qué no en temas de política? Será cierto aquello de que "Cada uno habla de la feria según le va" Y el mundo va cambiando, despacio en algunas cosas, pero va cambiando...
besos
Qué bien escribes..., pero qué bien... Tu estás desaprovechada en esto (bueno igual digo esto y estás aprovechada. Lo ignoro). Pero tú mereces una columna en un Diario.
De política paso. Me sobran los corruptos, y también todos los demás.
Un beso.
Chica, yo es que las entradas antiguas no las releo, o me cargo el blog ;)
Besicos
Prefiero ser ingenuo y utópico, antes de pertenecer a algún partido político y de forrarme a costa de los demás. Por cierto, hoy he leído una idea que podría frenar la corrupción: hacer responsable subsidiario al partido al que pertenece el chorizo.
(porque es un chorizo, nada de político, aunque estas palabras sean cada vez más sinónimas).
Grrrrrr de rabia.
Sí, ya habíamos hablado de "ensuciar" nuestras casas con estos temitas... yo me estoy quitando.
De todas formas, muy buen post. Da gusto leerte ;-)
Besos
Políticamente hablando ya no queda nada incorrupto.
Y dan náuseas todos.
Bizz,Sue.
Buen post, Sue. Quizás estos corruptos también se valen de nuestra desgana, de esa desidia que nos invade cuando creemos que nada cambia y que los chorizos son los que van ganando.
Saludos
Fíjate que yo no me creo lo del señorito andalú con voz de pito... pero será verdad, si lo dices.
Yo creo que todos estamos contra la corrupción, pero lo malo es todo ese sectarismo que cada vez se extiende más y que nos lleva a denunciar el Gurtel pero mirar para otro lado cuando se habla de los EREs andaluces, o viceversa. La gente cada día es más sectaria y yo creo que ese sectarismo es el que finalmente hace más daño a la democracia, más que la corrupción.
«La política actual -me dijo una de estas personas una vez -es tan desapacible como llegar a casa una tarde de invierno y encontrar que dejaste la ventana abierta. El frío se cuela hasta las sábanas».
Muy buena frase que explica qué es la política con pocas palabras.
Disiento de casi todos. Y me repito otra vez: no confundo la política con votar el menos desagradable cada 4 años. No confundo la política con lo que los portavoces de los partidos políticos nos machacan desde todos los medios de comunicación. Por ejemplo, es un acto político no escucharlos ni leerlos.
La política es la conciencia, noble, de cómo es el mundo y cómo podemos mejorarlo. Por ejemplo es poner este link a Avaaz (me pasa como a Virgi, que me llega todo). Por ejemplo, tratar de explicar las cosas aunque sea solo a tu vecino del autobús.
Es decir, la política somos nosotros. Y el que habla contra la política, siguiendo el camino fácil hoy en día, como colocándose en una superioridad moral, pero no hace nada por mejorar nada en este mundo, lo que incluye la crítica pública a los verderos culpables, que son los que manejan el sistema económico, sería mejor que dejaran de hacerle el juego a los poderosos. Porque el ataque a la política que vivimos (ese pensar que es la política profesional y sus sectarios) es una campaña hecha por los poderosos. El día que ya no nos interese la política y solo vote el 40%, como en USA, tendrán ya todo el poder. Sin resquicios.
Y centrándome en el tema: creo que la corrupción extendida, las tramas y no los chorizos individuales (que siempre los hay en cualquier profesión), es lo peor que le puede pasar a un país. Significa ser gobernados por mafiosos sin ninguna posibilidad, ya, de rehacernos.
Llegado ese momento, habrá que acatar las órdenes y seguir las consignas de todos los medios de comunicación. La mayor parte de la tarta será para ellos y ni siquiera se podrá ser empresario si no se destina dinero a la mafia. Y ese empresario que gasta dinero en pagos ocultos, ¿dónde lo ahorrará? ¡Exacto, manteniéndonos a los trabajadores en la línea cercana a la supervivencia!
Sistemáticamente borro los mensajes de Avaaz sin leer su contenido. No dudo que están cargados de buena voluntad, pero no creo que la buena fe y una cómoda adhesión cibernética sirvan realmente para nada.
Históricamente la humanidad ha tenido la puntería de elegir a sus dirigentes entre los menos competentes. Pero también la historia ha dejado claro que ser eficaz y honesto en un mundo en el que la tendencia humana por la envidia y la avaricia lo dominan todo, no sirve de nada.
Vaya, hay gustos para todo. Así me gusta.
***
Virgi, lo de maravilla al final me lo voy a agenciar para mi solita, eh :)
Yo aún creo, fíjate, que las personas podemos cambiar las cosas. Pero todas juntas, claro, uno solo no hace ciento (como ocurre con los bobos).
Un beso.
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Platón decía que era la peor forma de gobierno, Toro, pero yo no llego a tanto. Si bien es cierto que para que triunfe hay que confiar en la buena voluntad de las personas.
¿Confiamos?
Un beso.
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Cenizas, en efecto es así, cada uno habla de la feria según le va. Solo tienes que leer los periódicos o encender la tv.
En cuanto a los cambios, pues hay cosas que han cambiado para bien y otras para mal (y me he quedao calva de pensarlo, vaya)
Un beso.
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Rombo, al final voy a tener que pagarte los cumplidos :) De momento te voy a dar el teléfono de mi jefe para que le digas esto mismo que acabas de escribir aquí, a ver si se estira un poco y me sube el sueldo.
O algo.
Un beso gordo.
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Belén, sabia decisión.
Otro beso para ti.
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Strogboli, esa es una idea estupenda, pero ¿quién la pondrá en marcha? ¿los que estan en el poder ahora o los que van a estar en un par de meses (o cuando toque)?
Me temo que es otra utopía, pero me apunto para que se lleve a cabo.
Un beso para contrarrestar esa rabia.
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Norma, es cierto, habíamos quedado en eso. Ya pasó, ya pasó.
Un gusto que pases por aquí.
Un beso.
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Eva, como subirse en la Montaña rusa después de comerse un potaje.
Bizz.
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Elysa, claro que se valen de esa desgana, por eso hay que movilizarse.
Un saludo.
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Miguel, qué razón tienes. Hay personas de a pie que solo ven corrupción en el partido contrario y son capaces de decirte "los otros son más" cuando les recuerdas que en su partido también hay, como si esto fuera una riña de colegio: "y tu más, rebota, rebota, en tu culo explota ". Lo que no sé es qué ganan con defender a su panda de chorizos (como bien los llama Strongboli).
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Carlos, muy buena frase, sí,
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NáN, por mi parte no estoy en contra de la movilización y tampoco soy de las que "pasa" del tema, simplemente hay que aclarar de una vez hacia donde vamos y lo que queremos conseguir. A nadie le gusta la corrupción cuando la sufre, pero fíjate que yo pienso que si muchos don nadies llegaran al poder se corromperían sin ponerse coloraos. Sacando tajada todo se ve diferente.
Tu exposición es brillante y valiente, pero debes entender que las personas menos brillantes estemos hasta lo que rima con moño de esa chusma. No pasamos de la política por una superioridad moral, al menos yo, sino por hartazgo. Mi abuelo lo llamaba: "hasta los cojones". Me verán, pero no me catarán.
Vale, hay que buscar otros caminos, como el de Avaaz, por ejemplo. Me gustan porque se pringan, como aquél chaval del que hablaste en tu blog, al que pegaron en una manifestación.
Me has convencido, voy a votar. Ahora, no te digo a quien :)
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Blanche, te reto a que no borres esos mails y los leas y si lo consideras, apoyes la causa. Como he dicho antes, uno solo no puede presionar, pero unos cuantos millones sí.
Los únicos millones que sirven de algo son los que atesora la banca.
Blanche, insisto. ¿Crees que los derechos sociales que se han ido consiguiendo a lo largo de la historia los ha facilitado la banca? Me refiero a derechos que ahora tenemos (y que peligran, por cierto). ¿Crees que han sido los millones de la banca los que lo han hecho posible? ¿O los poderosos? No, ha sido la gente unida. Lo mismo aquí que en otros países.
Si nadie nunca se hubiera movido aún estaríamos en la Edad Media.
La política es como lo de Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
Quiero ser optimista y pensar que algún día..., tal vez algún día... (aunque quizá lejano), las cosas cambien.
Ay, Sue, qué semanita llevo: horribilies (¿se escribe así?), como el año de Elizabeth.
Hoy saludos muuuuyyyyy cansados
Yo como Cid, espero que en un futuro las cosas tambien cambien, pero no de logotipo o color, sino de ideas, ultimamente vamos para atrás en vez para adelante....una pena..pero ya he puesto mi grano de arena, me he apuntado en el enlace jejeje:))
Un saludo, desde las baldosas amarillas.
Cid ¿el año de Elisabeth? ahí me perdi profe.
Bueno, imagino que será por las Evaluaciones ¿no? Ánimo!
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Keiko, no sé si algún día veremos eso porque esto no es Suecia, pero en fin, quizás con un poquito de empuje logremos hacer algo entre todos.
Un beso.
Acabo de hacer un recorrido por tu orografía de palabras. Y aunque recalo en esta última entrada, me gusta la diversidad, la entereza y la esencia de cada una de ellas.
Y en un afán por hacer un buen uso de las palabras, la política se me escapa. O la suelto.
Y me atrevo a decirte gracias.
Una sonrisa
Gracias Iliam, por tu visita y tus palabras. Me alegra que te hayan gustado las mías.
Otra sonrisa para ti.
Me parece que la política como ciencia es una preciosidad, pero aún no he encontrado al político que me haga sentir que comparto ideología y no acá, sino en todo el mundo. Mis amigos dicen que soy idealista y que vivo en un mundo que no existe, pero yo pienso que el idealismo, el deseo de que las cosas cambien y el negarse a aceptar lo que tenemos, es lo que puede cambiar al mundo.
Un beso.
En efecto Zayi, sin idealismo muchas cosas no se habrían podido conseguir. Es lo que anima a hacer cosas. La política es una ciencia divina cuando no se ensucia, como cualquier otra, pero aquí y ahora la han ensuciado tanto que le han quitado el valor que tenía.
Un beso.
Me refería al latinajo que soltó la reina de Inglaterra cuando la muerte de Lady Di y todo lo demás. Lo del annus horribilis (o como se escriba).
Ahh, ok Cid, sigo sin enterarme porque no recuerdo el latinajo, pero gracias por la aclaración jajaja!
"y los niños...es que nadie va a pensar en los niños!"
Un beso y si te parecen demasiadas porque sigues con el R que R.
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