Foto : Monclovitas.com

Ya sé que a nadie le importa, pero me he enterado de que el ex ministro Tony Blair es un tigre en la cama. Lo ha dicho su mujer, Cherie Blair, o mejor dicho, lo ha dejado escrito en su biografía, que al parecer se ha vendido como rosquillas en el Reino Unido. Será por eso de que cuando nos da palos la guerra nos agarramos al amor, o a lo más tonto que encontramos para aniquilar el dolor. No sé. Parece ser que Cherie es una tía la mar de simpática que lo suelta todo sin que le pregunten, tanto es así que es capaz de vender su insulsa vida de “señora de” incluso a sus detractores más acérrimos. Un poco a lo Belén Esteban, que también es líder de audiencia a pesar de que nadie la aguanta. Que digo yo que si la Esteban escribiera una biografía se vendía como churros con faltas ortográficas y todo y entonces... como que no me salen las cuentas. Como con Cherie. Pero en fin, allá cada cual.
El caso es que Blair, mientras su mujer hace alarde de simpleza y simpatía, asiente a todo, es decir que acepta pulpo, digo tigre, pero no suelta prenda de lo que está ocurriendo en Libia, aunque creo que ha dicho por ahí que Mubarak es el hombre valiente que Egipto necesita, así, en plan democrático y tal. De todas formas tampoco estoy muy enterada, porque desde que empezaron a sucederse acontecimientos históricos de los que he podido ser consciente (allá por el 88) ando un poco desaprovechada. A veces ni yo misma me encuentro, aunque eso no quita para que todo lo que ocurre, incluso a gran escala, me afecte en mayor o menor medida.
Vale que no entiendo un rábano de guerras y economía mundial, ni se me da bien elegir chivo expiatorio, pero vivo en órbita con lo que ocurre. Es solo, como digo, que me cuesta encontrar culpables, igual que me cuesta entretejer toda la información que me llega para hacer una verdad en forma de bufanda. De esas que abrigan y por la que matarías. Me ocurre con todos los conflictos desde que soy chiquita y al final siempre llego a la misma conclusión: no quiero que mueran personas inocentes. Es como aquella vez, de niña, que me puse delante del puño de un niño para defender a una amiga y me cayó la del pulpo (y la del tigre). Yo no sé quién tenía razón en aquella batalla campal, pero no quería que aquél niño pegara a mi amiga. Y al final me pegó a mi.
En cualquier caso, mi conclusión es tan obvia que no tiene sentido escribirla, porque, obviamente, nadie quiere que mueran personas inocentes. O casi nadie.
Ojalá fuera Cherie Blair y tuviera ovarios para sortear la miseria del mundo contando mis secretos de alcoba con una sonrisa y un gato entre los brazos con cara de idiota. Pero no lo soy y lo único que sé de verdad de Libia se limita a un chico de allá que conocí una tarde loca en un tablao flamenco, pero me parece poco y hasta una falta de respeto mencionarlo ahora con la que está cayendo.
Me da, como a todos, que lo que urge es parar el desastre humano y luego ya, si eso, pensar en los culpables y en estrategias geopolítico-petroleras. Pero bueno, esto lo pienso yo y lo pensamos todos, así que tampoco he descubierto América. Y mucho menos Libia. Soy una civil ignorante y mi opinión no cuenta porque se reduce a la simpleza de evitar pérdidas humanas, así que mejor os copio la opinión del portero de mi bloque, que es mucho más impactante y como broche final no tiene desperdicio:
"¿Por qué no le cortan el cuello a ese tío? Muerto el perro se acabó la rabia".
16 comentarios:
Parece lo más aconsejable.
Besos.
Querida Sue, de nuevo lo has vuelto a hacer. Has firmado una columna periodística que para sí la quisieran profesionales que se creen consagrados.
Eres (casi) perfecta; y te pongo lo del casi, ya que la perfección me cansa... y tú no.
Un beso muy grande.
No creo que se acabe la rabia... no.
Y no me seas tan modesta ;-)
Bizz de paix, Sue.
Sí, es una opción Toro.
Besos.
...
Rombo, gracias mil nene. Me gusta eso de "lo has vuelto hacer" suena muy bien, aunque si te oyera un profesional te diría que no es para tanto (o que no es para nada).
En fin, da gusto que aprecies lo que cuento y cómo lo cuento. A mi Ego le gusta y a mi me gusta que sigas por acá.
(Perfecta para nada, uff, si yo te contara)
Un beso.
...
Eva, yo tampoco lo creo.
Bizz de paix.
Se acaba la rabia para ESE perro. ¿Qué hay del resto?
Sería una opción, pero seguro que se acaba... me temo que no, aunque qué sé yo, soy otra civil ignorante.
¿Ves como Rombo piensa lo mismo que yo? No sé si conoce el blog de nuestra común amiga R., pero si por mí fuera, ya estarían ambas en un periódico de amplia tirada y amplias miras.
Nada, que me voy bien contenta.
Besitos
Tal y como está el mundo, casi que habría que ir buscándose un recóndito agujero donde meterse...
desarrollar un texto desde una anécdota como la que describes es un gran desafío y una mayor capacidad. Felicitaciones!!
Cierto Blanche, si precisamente lo que nos sobra es rabia.
---
Elysa, ¿qué hacer? ...
----
Ay Virgi, que sol eres. Ya me gustaría a mi, ya, formar equipo con Reyes. No nos iba a chistar ni Dios (literalmente).
Un beso.
---
Cid, esa es otra buena opción, aunque voto más por aunar fuerzas y acabar con los HP que pueblan el mundo.
----
Saltar del tren, muchas gracias. Encantada de que te guste.
Yo pienso que el cuello se lo deberían haber cortado hace años, que de repente era colega y ahora es el diablo cojuelo... me suena a pasta, hija...
Besicos
Belén, las relaciones cambian según de dónde venga el aire (digo el dinero), en efecto.
Un beso.
también le cortaron el cuello a sadam, bueno, lo ahorcaron, en realidad, televisadamente además, y la rabia no se ha acabado en absoluto. no parece buen método ir por ahí cortando cabezas, no.
Lo único bueno de la noticia de Sir Blair es que ha roto el tópico de la aburrida flema británica, por lo demás, que le den mucha morcilla (por ser educado).
Estoy pendiente del libro de Saramago, pues siendo uno de mis autores favoritos, lo tengo todavía pendiente.
Volveré a pasarme!
Raúl, la barbarie nunca sirve de nada, no.
(no puedo dejar de decir, aunque voy a quedar fatal, que he tenido que confirmar eso de que Sadam fue ahorcado en la tv, porque no me lo creía. No digo que soy una ignorante)
Un saludo.
---
Sergio, pues tienes razón, aunque de un poco de grima imaginarse a la parejita en pleno lío, siempre es mejor hacer el amor que la guerra.
Un saludo.
Sigo flipando con lo de Sadam.
Publicar un comentario