Leitmotiv
Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.
Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.
Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.
-C. Lispector, La hora de la Estrella-
viernes, 28 de enero de 2011
SAN VIERNES
Lo mejor de todo es que a pesar de los mal queridos que no quieren que esto vaya para adelante, a pesar de la desidia y el hedor de las ciudades, siguen naciendo bebitos que llenan con sus risas las casas de los amigos. Qué bueno. Y yo, sin saber muy bien a cuento de qué, sigo asistiendo a mis estrenos y conociendo gente interesante. Personas a las que no te dan ganas de estampar contra la pared por cerrada e insolidaria. Por gris y fatua. Por figurante. Personas como mi compañera de butaca del lunes, la actriz genovesa que me ofreció un caramelo de miel y limón cuando más lo necesitaba, justo después de que el coronel violara a la soldado.
Fue uno de los momentos más brutales de la representación. Supongo que la genovesa sintió mi sobresalto y mi descarga de aire cuando todo se volvió negro, dejé de ver a la actriz y sus gritos de horror resonaron en toda la platea. Tuve que repetirme un par de veces: “A ver Sue, que esto no es real”. Fue entonces cuando acepté el caramelo y al ver que ella también lloraba le ofrecí un klínex. Mientras lo desplegaba para limpiarse los ojos me dijo en voz muy baja “gracias, luego te cuento” y yo, aún abducida por la intensidad de la escena, solo tuve fuerzas para asentir, sin saber a qué “luego” se refería ni qué tenía que contarme. A mí.
Cuando bajó el telón, tras los aplausos y los vítores a los actores, el director y el autor del texto, se volvió hacia mí y me dijo “has sido una compañera de butaca estupenda”.
-Gracias, pero no hay por qué. Solo he estado muy calladita.
-Sí, pero además has llorado.
-Bueno, es que no me gustan las violaciones y nunca había visto una así, tan de cerca. Sobrecoge.
-Oh, sí, una obra con muchas aristas, ha sido como pasear por un callejón.
-O leer un periódico.
Mientras caminábamos perezosamente hacia la salida, sorteando a los rezagados que comentaban la obra e intercambiaban saludos, me contó que no era de Madrid y que estaba de vacaciones en la ciudad por unas semanas. Cuando le pregunté por su procedencia (su acento foráneo me sedujo) y me dijo que era genovesa le solté que Génova me recordaba a un pueblo de Alicante.
-¿Conoces Génova?
-Solo por la a película de Winterbottom.
-Ah, una visión muy particular. Opresiva diría yo. Esa no es mi Génova, pero supongo que hay tantas visiones como personas.
-O más -añadí – tantas como estados de ánimo.
- Sí, es verdad. En cuanto al coronel –dijo señalando al escenario- la verdad es que le conozco, trabajamos juntos en Mérida. Es un buen tipo, nada que ver con ese monstruo al que interpreta. Es un actorazo.
-Muy bueno sí. Me lo he creído todo ¿Eres actriz?
-Sí ¿y tú periodista?
-No.
-Ah, pensé que sí. Te he visto tomando notas.
-Sí, bueno, escribo sobre teatro, pero no es un trabajo, es un placer.
-Pues cuídalo y que nadie se entere. Ya sabes que te lo arrebatarían.
-Lo sé.
Tras una carcajada compinche, y todo el dolor de mi corazón, nos despedimos en el umbral del teatro. Ella se acercó a un grupo de actores catalanes y yo salí volando a la boca de metro más cercana esquivando en mi vuelo los cuerpos abrigados que llenaban la fría noche madrileña. Era lunes pero por Odín que parecía viernes. Malditos noctámbulos, blasfemaba mientras picaba el billete, qué envidia me dais con vuestras sonrisas libres de grilletes. Sin despertador que os hostigue ni cadalso que os espere y con todo el tiempo del mundo para sentaros frente a un chato de vino y charlar de lo último de Messiez, el talento de Solá, la aurora de Lorca o el magnífico avaro de Mascaralaroye.
No hay nada comparado a eso, salvo un viernes o un bocadillo de tortilla. Bueno, y quizás un baño en las oscuras aguas del Pacífico, pero para eso hay que esperar al verano.
No obstante, mientras llega el verano, ¿qué tal si nos dejamos hechizar por esa luna de queso que luce suculenta algunas noches de invierno? Yo lo haré esta noche una vez más. Me la voy a comer enterita y mañana que salga el sol por Antequera.
Aunque...por si no saliera os dejo este himno estival que calienta motores. También como broche final a esta semana mágica que he pasado entre los celestiales dominios de Rombo.
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21 comentarios:
A mí me pasa algo similar pero con la ópera no sé por qué pero siempre doy la nota y me pongo a llorar aunque las haya visto mil veces. Génova no me gustó, pero los genoveses, sí. Gente bien donde las haya y con gran sentido de la estética.
Pues venga ese San Viernes, yo salgo a cantar dentro de un rato, todo sea que fastidie el Santo Fin de Semana, pero como aquí siempre llueve ni se va a notar.
Pásalo bien, Sue.
Bon week-end!! Feliz fin de.
Me ha gustado mucho tu texto... Y el final inesperado (para mí) me ha dejado un increible sabor de boca.
Inmerecido hacia mí, jajaja.
Sigue así... Es genial venir por aquí a aprender Cartografía Humana...
Besos.
Ay Zarzamora, qué gusto verte por acá y saber que no te has ido.
Nunca he escuchado ópera en directo pero por alguna razón sé que me encantaría. Quizás es porque me gusta el ballet, que lo siento parecido.´
Oye, lo de salir a cantar me lo cuentas, eh! o bien te lo pregunto en privado :)
Ya volví y la pasé estupendo.
Una gran noche.
Gracias Eva.
Bizz.
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Rombo, espero que no me faltes porque sin ti Cartografía no sería lo mismo.
Un beso, príncipe.
No faltaré, jajaj. Suelo ser fiel a las cosas que me gustan...
El viernes noche es para mí el mejor momento de la semana.
Horas donde todo es posible aún.
Besos.
Qué gozada leerte , Suecita.
Un beso , y otro caramelo.
(Reyes)
Yo creo que los buenos actores, a fuerza de representar bien grandes papeles, saben mucho mucho sobre el ser humano y son capaces de empatizar con sus compañeros de butaca. Los malos actores son los que van de engreídos y los que reserven para ellos toda una fila, o un palco, para que nadie les incomode
Yo mato por el teatro, la ópera y esas cosas que a muchos aburren... es raro que llore viendo el cine, pero con el teatro he soltado cada llantén que ni te cuento.
San Viernes lo pasé en cama, me acosté a las 8 y no supe de mi hasta hoy a las 11...estaba muerta!
Un besito, linda.
¡Qué bien escribes!
No sé si fue a Reyes o a ti, que dije lo de que se montaran un periódico digital entre las dos...tienen una madera!!!
Me encantas, chiquilla.
Muchos besos
Si es que a los viernes, habría que hacerle un monumento.
Domingo de paseo por los blog amigos, estupendo haber pasado de nuevo por tu casa.
Saludos y un abrazo.
Rombo, eso está pero que muy bien.
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Miguel, supongo que hay de todo en la viña del señor y la gente honorable y humilde lo es independientemente de la profesión que tenga. Pero quizás en una profesión tan de cara a la galería tenga más mérito eso de ser humilde. Sí.
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Zayi, pasar el viernes en la cama tampoco es mal plan ¡eh! que hace un frío que no anima a salir tampoco.
A mi lo que me aburre es la tv y los videojuegos (entre otras cosas), qué le voy hacer :)
Un beso.
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Virgi, haces que me ponga coloradota y que me infle como un globo. Es cierto que me dijiste lo del periódico digital, y también a Reyes, habrá que pensarlo en serio...
Un beso gigante, poetisa.
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Bueno, para mi es sagrado, como puedes ver por el título Hiperión :)
Un saludo.
Ese amor por el teatro explica mucho tus excelentes, naturales y frescos diálogos.
Pues claro, hay que sentir, sino que somos? Yo últimamente me observo viendo películas ya vistas con escenas de violencia, sangre e incluso gritos pero ahora me afectan mucho más que la primera vez, en ocasiones paso.
No estampes a nadie, ni con la mente, te convertirías en lo que odias, sigue compartiendo caramelos y clinex con el mundo, esa si me pareces tú.
Un besazo y si Teis Vigo, conoces algún otro??
Gracias NáN.
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Suso, tranquilo que no voy a estampar a nadie, jaja, es solo un decir.
No conozco Teis, ni Vigo, ni ningún otro Teis, era curiosidad geográfica.
Es cierto, hay que sentir sino ¿qué?
Un beijo.
Me he subido encima de tus letras, y despues de recorrer calles ocultas y avenidas nocturnas, me han dejado en la estación Radio Futura.
Si te debo algo por el viaje, dímelo, ha valido la pena.
Gracias por venir Steppenwolf, el viaje es total y absolutamente free.
Un saludo.
Uff, llego tarde (vaya parón internáutico que me he pegado): ni al lunes ni al viernes llego. Pero llego, al fin, ¿no? ;-)
Claro que... me planteas unas disyuntivas, Sue, que ahora voy a estar toda la noche sin pegar ojo: viernes o bocadillo de tortilla, he ahí la cuestión, ¡ay!
Cid, creo que podemos elegir ambas, ¿qué te parece? bocadillo de tortilla y viernes, se complementan perfectamente. Y si le añades una cañita ya, apaga y vámonos.
Has sido actriz, absolutamente. Greta Garbo o algo parecido. El relato, de guión de cine. Estupendo!
Nunca dejarás de sorprenderme con lo que me escribes.....me sigue ayudando y relajando la neurona....
Gracias Carmen, de actriz poquito, la verdad, pero que viva el cine. ¿No?
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Saioa, encantada de relajar las neuronas ajenas oye.
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