Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

jueves, 2 de diciembre de 2010

RETALES (QUE NO ETIQUETAS) DE UNA VIDA

He leído por ahí que Edward Burns es un actor de segunda que va de intelectual alternativo, que actúa de pena y que está en la industria del cine solo porque es guapo. También he leído que solo sale en las pelis que él mismo dirige y que de no ser así estaría muerto de asco haciendo anuncios de bóxer de Calvin Klein como el chico de Transporter (Jason Statham). Imagino que los que escriben estas críticas son los mismos enteradillos que tachan de pedante a Lars Von Trier y de excesivo a Mamet, solo porque no entienden sus películas, así que no conviene preocuparse demasiado.

Además, qué tendría de malo que Burns esté en la industria del cine por guapo y porque escriba y dirija sus propios films. A mi me parece que es mucho más meritorio eso que estar en casa mano sobre mano esperando a que suene el teléfono y te ofrezcan un proyecto. Al menos Burns es un tipo emprendedor (escritor, guionista, director) y mucho más humilde que otros que van de estrellitas castro y no saben ni hacer la O con un canuto.

¿O no?

Lo que viene ocurriendo es que a la gente, en general (aunque hay excepciones) le encanta poner etiquetas a los demás, sobre todo negativas. Despectivas. Destructivas. Y la mayor parte de las veces totalmente equivocadas. Habría que preguntarse por qué lo hacen y preguntar también si cuando te cuelgan una de esas etiquetas, o varias, puedes hacer méritos para descolgártelas o ya hay que quedarse para siempre con ellas. Por otro lado ¿dónde se engancha una las etiquetas? ¿En el abrigo? ¿En la bufanda? ¿Se las pega en la frente? ¿Las guarda en la agenda del móvil? ¿Y si se te cae una y alguien la toma del suelo y se la guarda sin que te des cuenta? ¿Dejas de ser quien eres y pasas a no ser nadie hasta que llega otro y te pone otra etiqueta? ¿Y si te ponen tantas que ya no sabes dónde colgártelas? ¿Y si ni siquiera ves el suelo que pisas? Caminar como la mujer post-it por la calle, entrar en el metro, en el cine, en el salon de té con cientos de papelitos amarillos pegados como si tuvieras hepatitis. Una hepatitis muy rara porque cada una de tus manchas amarillas sería una definición de lo que alguien cree que eres.

Eso sí, a la hora de conocer a otra persona no haría falta preguntar nada, pues sería cuestión de leer las etiquetas que lleva colgadas, para qué perder el tiempo en minucias si todas las definiciones estarían allí, delante de nuestras narices. Qué fácil. Podríamos juzgar a pleno pulmón y con todo el derecho del mundo porque como está escrito... Juzgar, insultar, criticar a mala fe. Sería muy divertido. Un mundo lleno de etiquetas despectivas, ahí, todos, hala...venga.

Pero no sé por qué hablo en condicional si eso es lo que ocurre en el presente. Y no solo con Edward Burns.

En fin, que lo mejor es pasar (a otra cosa mariposas) y escuchar, por ejemplo, una canción de Celtas Cortos que a este punto de la noche, la semana, el mes y el año viene que ni pintada.

Ahí va pues, “Retales de una vida” :


Ah, que se me olvidaba la posdata: que no somos etiquetas y que podemos ir por la calle sin ninguna de ellas y no pasa nada.

22 comentarios:

Dol dijo...

Yo te diré por qué se usan la etiquetas negativas .
Cuando uno critica algo y lo pone mal parece más inteligente .
Es lo que llamo el baño de la sabiduría , y está relacionado con la superioridad moral que nos da haber sido educados en Occidente .
Hemos leído , todos, demasiado, y visto demasiadas pelis, y oído demasiadas canciones.
Pero hemos vivido poco .
Eso, indudablemente , produce grandes genios en la crítica de salón .
Somos todos un poco como ése gordo No sé Que de Prada , tan culto , tan circunspecto , o como tu amigo Reverte que te quiero verte .
Jeje.
Besos.

Sue dijo...

Ay Reyes, como te quiero, pero solo un poco y porque tienes razón, eh, a ver qué va a ser esto. Una de cal y otra de arena :)

Tienes razón, Occidente es (somos, soy) bastante arrogante y soberbio, en general. Un asco.

¿Juan Manuel de Prada? no le leo, aunque se que tiene una hija que se llama Jimena (nombre que me encanta) y alguna vez le vi en lo soliloquios de cine de Garcí y quedé escaldada. Me aburría un poco el hombre. Seguramente es un tipo muy listo y con un par de Master pero yo prefiero a Reverte, que sí ha vivido, aunque termine siendo igual de soberbio y gilipollas, pero, ay, como me pone, pone (y esto he debido decirlo ya unos dos millones de veces. Parezco idiota).

Oye, que era broma, que no te quiero poco.

Un beso para ti y otro para tu niña.

TORO SALVAJE dijo...

El mundo está etiquetado.
Nos resulta más cómodo.
Es que buscar la verdad cansa mucho.

Besos.

Manu Espada dijo...

La verdad es que a veces ser guapo para la gente que se dedica a actividades artísticas o intelectuales es una faena, porque la etiqueta de guapo/a suele ir contrapuesto a la de inteligente, y va unida a la de fróvolo/a o tonto/a, como si no pudiera haber guapos/as listos/as.

Miguel Baquero dijo...

Lo mismo decían de mí, que estaba en el mundo del cine por guapo. Bah, no hay que hacer casos de esas cosas

Miguel Baquero dijo...

Porque además de guapo, tengo un celebro, como puedes ver. Lo que pasa es que me he liado con las teclas (¿por qué habrá tantas?) y me se ha publicado antes el post o como se llame esto.
¿Qué significa palabra a verificar?

Sue dijo...

Claro Toro, de eso se trata. Vivimos bajo la ley del mínimo esfuerzo.
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Manuel, puede ser una jodienda, sí, incluso fuera de ese mundo. Y los tópicos, además, están tan a la orden del día que no hay forma de eliminarlos a no ser que pongamos un poco de interés.

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Miguel, ya sabes que la gente es muy envidiosa jajaja!
"Celebro" verte por acá.

Anónimo dijo...

Sue: no se me había ocurrido y es gracioso pero, la gente es así. Desea que seamos lo que ellos quieren y no, lo que en verdad somos.

Tengo una sola etiqueta, grande con la que me envolví yo misma hace un par de años y no me la pienso sacar.

Saludos

Sue dijo...

Viking, pues claro. Creo que era Richard Gere (qué cosas) el que dijo que vivir conforme a lo que los demás quieren o esperan de nosotros (según la etiqueta impuesta) es una pequeña muerte diaria.
Un saludo.

Belén dijo...

No sabría decirte nada del Burns este porque la verdad es que no lo sigo, así que me callo...

Lo que si puedo decirte es que si, tengo a mi lado a gente que les gusta mucho poner un sanbenito, y muchas veces es bueno, las más de las veces, malo...

Besicos

Belén dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
S. Cid dijo...

Las etiquetas suelen colgártelas del cuello y deben de marcarlas al rojo vivo, porque, una vez puesta, no hay quien se la quite de encima.

Lo mejor es ir por la vida sacudiéndose los post-it y adoptar como lema de vida: "ande yo caliente y ríase la gente".

Ah, por cierto: buen post y, sobre todo, excelente segundo párrafo. Cómo me he reído. ¡Qué bien escribes!

La sonrisa de Hiperion dijo...

Yo, como ni soy guapo ni estoy en el mundo del cine... jajaja

Saludos y un abrazo.

Saioa dijo...

Yo he puesto etiquetas, tal vez fruto de loq ue Reyes llama muy bien como "baño de sabiduría", creerme superior por ciertas circunstancias y en ciertas circunstancias......
Los años y las xperiencias y el rechazo a los post it que a mí, como a todo humanoide viviente me han puesto, y la jodienda que eso me ha producido me ha llevado a intentar posicionarme en una postura de cierto pasotismo, para no mojarme, o paa intentar escabullirme de esa cultura del post it (me ha gustado lo de losp ost it)....

En fin, creo que me he liado.....

resumiendo, me ha encantado, Sue

Sue dijo...

Gracias Cid, escribo para reírme yo también un poco porque a veces no hay otra salida. Y mejor reír que llorar.
Sacudirse los post-it es una buena opción y aunque sea un arduo trabajo, al final merece la pena.

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Hiperión, venga, no seas modesto. Tú eres un poeta!
Un saludo.
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Saioa, aunque te hayas liado un poco creo que te he entendido. Yo creo que las etiquetas, de ponerlas, es mejor que sean positivas, sino entramos en un bucle que no mola nada.
Es bueno hacer crítica, pero la etiqueta sin conocimiento es como el poder sin control: un desastre.

Por otro lado, siempre estamos en disposición de cambiar a mejor. Creo que debería ser nuestro trabajo diario, mucho más importante que ese que paga las facturas. A veces es duro, pero es la única forma de llegar a la paz interior (aunque suene a libro de autoayuda).

Un beso.

José Antonio del Pozo dijo...

Estoy de acuerdo, Sue (por cierto ese Sue, con perdón y con permiso, a mí, como a tí Reverte, a mí me pone, porque me recuerda a Elisabeth Sue, que era una actriz muy guapa de Leaving Las Vegas, que luego llamó también W Allen para darle un papelito en una peli suya y tener así una excusa para besarla) en tu idea de que mantener una discreta pero continua pugna interior para mejorarse es la cualidad suprema de las personas inteligente e interesante. Así, que duda cabe que las etiquetas simplifican y reducen la complejidad del mundo, que de lo contrario sería inmanejable, pero su exceso, claro, es castrante y el ideal es mantener esa perenne actitud interior de ser capaz de revisar las etiquetas con que estabulamos a los tipos que nos rodean. Y luego, que también únicamente se mueven con etiquetas, y esos son, para mí, pelín repelentes.
Pero en los textos de los blogs te piden etiquetas, que son también degeneraciones despectivas de la ética. En fin.
Bonito blog. Saludos no etiquetados, Sue.

virgi dijo...

Tienes que leer (¿o ya lo hiciste?) "La fórmula preferida del profesor"
Bueno, por lo de las etiquetas que él mismo se pone para no olvidar lo que debe hacer, no por etiquetar a los demás...bueno, que lo asocié por lo que cuentas.

¡Ah, y qué par de encantos las dos, Reyes y tú!
Besos besos besos
(también para Toro)

Sue dijo...

Vaya Jose Antonio, de qué cosas se entera una, de que te pone Elisabeth Sue. La recuerdo, pero más que de Living Las Vegas, de Karate Kid, qué me gustaba a mi Ralph Macchio oye.
Y Woody ni te cuento :)
Que gracias por tu visita y eso.

Saludos sin etiquetas, claro.

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Virgi, no he leído lo que dices, ni siquiera he aprendido a poner etiquetas en Cartografía...
Oye, qué maja eres leñe!
Un beso no etiquetado para ti.

NáN dijo...

¿No vivimos an la sociedad del Mercado Libre? ¡Pues toma etiquetas obligadas!

Sue dijo...

Pues no sé NáN, ¿vivimos?

NáN dijo...

Es un decir, pero si te enteras de otro sitio, comunícalo en un post de los tuyos.

Sue dijo...

Ok, NáN. Te mantendré informado.
De momento me quedo con el chico de la foto y ya sí eso lo vamos viendo.